El libro: ¿historia o alegato?

Alberto Moncada Lorenzo
Plaza & Janés. Octubre 1987. 175 pp.

1. Un alegato contra el Opus Dei y su Fundador

El libro Historia oral del Opus Dei es un alegato contra la figura y la actuación del Fundador, y contra la realidad de la Institución. Ignora su finalidad, exclusivamente espiritual y apostólica, y no encuentra nada bueno en ella. La imagen que resulta es deforme y los rasgos con que la dibuja son casi exclusivamente negativos.

Presenta al Fundador del Opus Dei como un oportunista intolerante y pragmático. Considera la Obra como un ejemplo de "integrismo religioso" (p. 158) y "anticonciliar" (p. 156), similar a "una secta fundamentalista" (p. 120). La describe como un fenómeno "de la burguesía tradicional" (p. 120), "negación flagrante del espíritu evangélico" (p. 9) y dice que su "clientela" son "los sectores más ignorantes, menos sofisticados de las clases medias emergentes, para quienes la pertenencia a la Obra es un símbolo de ascenso social" (p. 120). Los miembros del Opus Dei se hacen de la Obra a su juicio "por un cierto morbo de formar parte de algo distinto" (p. 120).

2. Contar en público unas conversaciones

El propósito del autor es, según confiesa, "contar en público unas conversaciones" (p. 10) con cinco personas que abandonaron el Opus Dei. En realidad, se trata de cuatro: reconoce que una de ellas decidió guardar sus declaraciones para otro libro. De los otros cuatro, tan sólo el de uno es relevante: sin él, no hubiera sido posible este libro, ha reconocido el autor. En los otros tres casos, los declarantes aparecen con mucho menor frecuencia, y con afirmaciones que en ocasiones contradicen las tesis generales del libro. Por otra parte, el autor no se limita a "contar unas conversaciones", sino que utiliza breves relatos o anécdotas para ilustrar sus personales puntos de vista. Con frecuencia, se pasa de una opinión más o menos crítica de un declarante a la descalificación global y absoluta de la institución por parte del autor.

La forma aparente con la que se presenta el libro un estudio sociológico desapasionado y objetivo, a partir de unas declaraciones no consigue ocultar su realidad: un alegato frontal contra una institución de la Iglesia, a partir de unas determinadas premisas ideológicas. Entre estas premisas expuestas en esta ocasión y en otras anteriores por el autor se pueden destacar: la exaltación de una "nueva moral", el repudio de la institución familiar, la crítica a la religión, la negación del sentido cristiano de obediencia, y la valoración de la fidelidad doctrinal como opuesta a la libertad de las conciencias, etc.

3. ¿Un "animus" generalizado?

Otro punto de partida del autor es la presunción de un "animus" generalizado contra el Opus Dei. Afirma que no ha hecho más que "ratificar lo obvio": un consenso negativo que "existe ya entre los conocedores del fenómeno" (p. 10). En realidad, no existe tal consenso negativo: son numerosísimas las citas positivas y de alabanza a la labor del Opus Dei por parte de Pontífices, de numerosos cardenales y Obispos, de altas personalidades del mundo cultural, político, económico, etc., y de miles de personas de todo tipo y condición que no pertenecen al Opus Dei, publicadas en la prensa internacional. Y también existen numerosos testimonios de personas que han dejado el Opus Dei, pero que guardan gran afecto hacia la institución a la que dedicaron parte de su vida.

Unos datos para mostrar esta realidad, fácilmente comprobables: pidieron la apertura de la Causa de Beatificación y Canonización de Mons. Escrivá de Balaguer 69 cardenales y cerca de 1300 obispos de todo el mundo, es decir, más de un tercio del episcopado mundial. Y existen miles de testimonios que ponen de manifiesto la vida santa del Fundador del Opus Dei frecuentemente injuriado en estas páginas-o los fines espirituales de esta institución, escritos por personalidades del mundo civil y eclesiástico. Por citar sólo a algunos cardenales, son particularmente expresivos los testimonios del cardenal Cooke (Nueva York), Paul Leger (Montreal), Lercaro (Bolonia), Malula (Kinshasa), Manning (Los Ángeles), Muñoz (Ecuador), O'Boyle (Washington), Oddi (Pref. S. C. del Clero), Otunga (Kenia), Pappalardo (Palermo), Poletti (Pres. C. E. de Italia), Sin (Filipinas), Cody (Chicago), Hoffner (Alemania), König (Austria), Landázuri (Perú), Marty (París), etc.

4. Una extraña selección

También merece atención otro punto de partida del autor: considera que las versiones que proporcionan los miembros del Opus Dei son necesariamente oficiales y parciales, y acude a personas que abandonaron la institución y que mantienen hacia ella una actitud negativa. Sin embargo, no se encuentra una razón concluyente por la cual resulte más valiosa como el autor propone la opinión negativa de unas personas que han abandonado el Opus Dei que la valoración positiva de centenares de personas, miembros o no del Opus Dei, que conocen y viven diariamente la realidad de ese fenómeno espiritual. La garantía que debe buscar un historiador es la fidelidad a los hechos por parte del declarante, por encima de sus personales adscripciones.

¿Cómo se debe valorar la declaración negativa de personas que, en algún caso, reconocen que se mantuvieron en una postura inestable dentro de la Institución "yo no demostraba excesivo interés ni en la labor interna, ni en el proselitismo" (p. 84); "yo me dedicaba cada vez más, casi exclusivamente, a mi profesión" (p. 143); "yo procuré no hacer apostolado" (p. 151) , frente al testimonio de otros miembros del Opus Dei de la primera hora que han conocido con profundidad su historia a lo largo de estos años?

El objeto de esta reseña no es presentar un testimonio verdadero contra otro falso, ni confrontar opiniones. Se trata de mostrar, con datos contrastados, algunos aspectos resulta innecesario hacerlo de todos en los que el libro contradice la realidad de las cosas. No se hacen por tanto juicios de intenciones, tan frecuentes, por otra parte, a lo largo de las páginas del libro. Tampoco se valoran los antecedentes de cada uno de los declarantes: sus autores conocerán los motivos que han tenido para interpretar así un periodo de su vida, pero saben también que nadie en el Opus Dei dará esas explicaciones, por un elemental respeto a la intimidad de las personas, que impide ni siquiera aludir a los motivos por los que abandonaron el Opus Dei.

El principal testimonio contra la interpretación que se hace en este libro es, por tanto, la realidad de los hechos que intenta describir; unos hechos accesibles al que quiera conocerlos, y perfectamente contrastables. De modo secundario, se puede aludir además a la ventajosa situación en la que se encuentran para hablar de una institución de la Iglesia aquellas personas que, libremente incorporadas a ella, viven a diario su espíritu, y lo ven concretado en multitud de realizaciones prácticas de servicio a Dios y a los hombres. La fidelidad, además de ser la actitud normal y natural, capacita de un modo especial para conocer e interpretar el Opus Dei.

Cualquier persona puede conocer e informar sobre el Opus Dei, independientemente del grado de relación que tenga con esta institución. Sólo se necesita el deseo sincero de alcanzar la verdad, libres de prejuicios, y acudir a la abundante bibliografía y, sobre todo, a la vida concreta y real de las personas e instituciones que encarnan o muestran el espíritu de la Obra. La fidelidad a ese espíritu no ha de estar necesariamente presente en el ánimo del que informa, pero sí en la realidad de la que informa, puesto que la historia del Opus Dei es, ante todo, la historia de la fidelidad de su Fundador al carisma recibido de Dios, y de muchos miles de personas que han incorporado a su vida, libremente, el espíritu del Opus Dei.

Por eso, resulta extraña una selección de declaraciones que eliminan de raíz esa característica fundamental: la fidelidad. Como extraña sería la imagen que obtuviera de la anatomía un cuerpo sano el que la estudiara en un tratado de patología. Por eso también, aunque ellos lo hagan, por respeto hacia su intimidad, y porque no se pretende en estas páginas juzgar en modo alguno sus conductas, no se citarán aquí los nombres de estos cinco declarantes. Esta reseña pretende sólo analizar un libro, no juzgar a unas personas, (aunque se trate de un libro que juzga acremente, muchas veces a tantas personas).

José Miguel Cejas

 

El libro: ¿historia o alegato?

Metodología y fuentes

Algunas falsedades significativas

Falseamiento de la vida y de las enseñanzas de San Josemaría

Falseamiento de la realidad del Opus Dei

El autor