Rito de tonsura. San Josemaría

Indice: Memoria del beato Josemaría

PREGUNTA: Se ha escrito mucho sobre su período de formación sacerdotal, en Zaragoza. Bastaría resumir algún recuerdo de esa etapa. Por ejemplo, Vd. ha acompañado al Fundador del Opus Dei, siendo Arzobispo Mons. Casimiro Morcillo y luego Mons. Pedro Cantero. Sé que les pedía el favor de ir a rezar en una de las capillas del palacio arzobispal de Zaragoza, donde el Cardenal Soldevila le confirió la tonsura el 28 de septiembre de 1922.

La primera vez que, después de sus años de seminarista, visitó la capilla, recordaba perfectamente cómo era, pero no sabía precisar en qué lugar del palacio arzobispal se encontraba. Fue buscándolo con ilusión, acompañado por don Casimiro Morcillo, pasando por las distintas capillas. Sin ninguna vacilación, comentaba: aquí no, aquí no..., hasta que encontró el sitio en que había sido tonsurado. Cayó entonces de rodillas, recogido en oración. Al igual que en muchas otras ocasiones, repetía la fórmula que pronunciaba el Obispo dentro de la ceremonia: Dominus pars hereditatis meae et calicis mei, Tu es qui restitues hereditatem meam mihi ["el Señor es la parte de mi herencia y de mi cáliz. Tú eres el que me mantienes en mi suerte": Salmo 15,5]. Salió de allí emocionado, después de dar gracias a la Trinidad -así nos lo dijo-, por todas las etapas de su vida, que habían quedado marcadas con el sello divino en aquel rito de la tonsura.