Escritos del Hospital del Rey

Índice: María Ignacia García Escobar

Cuaderno del Hospital del Rey

Desde el 9 de agosto de 1931 al 9 de enero de 1933, durante su estancia en el Hospital del Rey (más tarde Hospital Nacional), María Ignacia redactó 21 consideraciones espirituales en un cuaderno rayado del tamaño de una cuartilla, sin numerar.

Todas las consideraciones están fechadas y escritas sin solución de continuidad. El manuscrito no lleva título alguno.

1931

Unos minutos de charla interior. (9.VIII.1931)

Aprovechemos el tiempo y medios, que el Señor nos da.(5.XI.1931)

1932

Confirmación de amor a mi Jesús, en medio del dolor. (1.II.1932)

¡Víspera de Comunión! (4.II.1932)

Domingo de Carnaval. (7.II.1932)

Miércoles de Ceniza. (10.II.1932)

Una nevada... (13.II.1932)

Desde mi nueva residencia. (14.III.1932)

Domingo de Resurrección. (27.III.1932)

Una nueva era de amor. (11.IV.1932)

¡Cuánto me amas Jesús mío! (7.V.1932)

El 11 y 12 de mayo del 931, jamás podré olvidarles. (12.V.1932)

¿Por qué desconfiar de ser, con tu ayuda, una gran santa, si todo don de Ti nos viene? (19.V.1932)

¡Qué pena me da Jesús mío, al ver que en el mundo se te conoce tan poco! (30.VI.1932)

Un apóstol menos en la tierra y un santo más en el Cielo. (21.VII.1932)

¡Con cuánta frecuencia me acaricias, Jesús mío, durante el sueño! (20.VIII.1932)

El alma de Ti enamorada, a los pies de un Sagrario, duda de su vida mortal... (31.VIII.1932)

Cartas que nos santifican y Te glorifican. (12.IX.1932)

¡Se ha marchado nuestro padre! (30.IX.1932)

¡Qué rabia le ha dado al enemigo! (22.X.1932)

1933

En las recaídas de mi enfermedad, veo siempre más y más cuánto me amas, ¡oh Jesús mío! (9.I.1933)

 

Escritos sobre José María Somoano

 

  • Pequeño bosquejo...

 

Tras el inesperado fallecimiento de José María Somoano, el 16 de julio de 1932, María Ignacia escribió un breve perfil espiritual sobre su figura en 20 hojas cuadriculadas y numeradas del tamaño de una cuartilla, fechado el 2 de septiembre de 1932.

Lo tituló Pequeño bosquejo de las virtudes del celoso apóstol D. José Mª Somoano (q.e.p.d.) por una enferma del Hospital Nacional.

 

  • Del grande entusiasmo...

 

Durante ese mismo periodo escribió otro breve relato, en 6 hojas cuadriculadas y numeradas del tamaño de una cuartilla.

Si en el Bosquejo había evocado las virtudes cristianas de Somoano, en este manuscrito, que tituló Del grande entusiasmo que D. José María q. e. p. d. sentía por nuestra O., resaltó su amor hacia el Opus Dei. Lo hemos transcrito prácticamente entero en el texto.

Hago constar que quien esto ha escrito –aclaró María Ignacia en las últimas líneas— no ha sido dirigida de este buen sacerdote. –Por tanto, lo que ella ha observado en él, lo mismo puede haberlo observado cualquier otra enferma”.