Más poder en el cielo

Índice: María Ignacia García Escobar

Poco después de la muerte de María Ignacia escribió el joven Fundador del Opus Dei:

MARÍA GARCÍA ESCOBAR (+ 13 — Septiembre —1933).

En las vísperas de la Exaltación de la Santa Cruz, 13 de Septiembre, se durmió en el Señor esta primera h.  nuestra, de nuestra Casa del Cielo. —Hace tiempo que, a ruegos suyos, y atendida la gravedad de su mal, le administramos el Santo Viático.—

¡Qué paz la suya! —¡Cómo hablaba, con qué naturalidad, de ir pronto con su Padre Dios... y cómo recibía los encargos que le dábamos para la Patria... , las peticiones por la Obra!—

Un sacerdote h. nuestro, fue el instrumento del Señor para que María viniera a la Obra  —vocación de expiación— a ofrecerse víctima voluntaria por la santificación de los demás... Aún antes de conocer la Obra de Dios ya aplicaba María por nosotros los terribles sufrimientos de sus enfermedades. —Y recibía Jesús esos dolores en olor de suavidad..., apretando a la víctima, cargando más la Cruz..., tanto que hubo de decir la enferma a aquel sacerdote santo –nuestro h. D. José María Somoano—:

“D. José María, pienso que su intención tiene que valer mucho porque desde que V. me indicó que pidiera y ofreciera, Jesús se está portando muy espléndido conmigo”.—

La oración y el sufrimiento han sido las ruedas del carro de triunfo de esta h. nuestra. —No la hemos perdido: la hemos ganado. —Al conocer su muerte, queremos que la pena natural se trueque pronto en la sobrenatural alegría de saber ciertamente que ya tenemos más poder en el Cielo.—J. Mª

“María Ignacia murió santamente” escribió pocos meses después de su fallecimiento el Director de La Campanilla. Se hacía eco del comentario de una de las compañeras de sala en el Hospital: “¡Ha muerto como una santa!

Otra de sus amigas del hospital añadía: “ante el cadáver de María no sé que me pasa que no puedo rezar; mas bien siento deseos de encomendarme a ella”