Un regalo de Navidad

 

Índice: María Ignacia García Escobar

El 27 de diciembre de 1929 María Ignacia hace a sus sobrinas Pepita, Benilde y María un regalo de Navidad muy especial. Es un pequeño cuaderno, titulado Pepitas de Oro , escrito a mano por ella. En sus páginas les transmite este mensaje esencial: deben buscar a lo largo de su vida, por encima de todo,  sólo una ciencia: la ciencia del amor.

¡La ciencia del Amor! No quiero otra ciencia más que ésta... porque no me queda ningún deseo sino es el de amar a Jesús con locura. Cueste lo que cueste, quiero ganar la palma; sino es por la sangre, sea por el Amor.

¿Deseas un medio para llegar a la perfección? No conozco más que uno: el Amor.

Jesús arde en deseos de entrar en nuestro corazón y estima nuestro amor por encima de todos los dones que le podamos ofrecer. Pues todos los dones, aún los más perfectos, nada son sin el amor .

María Ignacia aborda en este cuaderno, con hondura y sencillez algunas cuestiones capitales de ese “conocimiento de lo divino, profundo, penetrante y abarcante, pero más intuitivo y connatural que reflexivo, propio de las almas santas” . Escribe habitualmente sobre el núcleo de la vida cristiana: la caridad, el Amor.

Son páginas con cierto sabor de testamento, porque las escribe cuando sabe que debe marcharse de Hornachuelos, quizá para no volver nunca más.