Prosigue la expansión apostólica

Indice: Fuentes para la historia del Opus Dei

Desde 1950 continuó la expansión por todo el mundo. En 1958 el Opus Dei comenzó su tarea apostólica en Asia y Africa: Japón y Kenya fueron respectivamente los primeros países de esos continentes. A finales de los años 60 el Opus Dei estaba presente en los cinco continentes. Dos décadas, por tanto, que vieron comenzar el trabajo del Opus Dei en 22 nuevos países: 1951,  Colombia y Venezuela; 1952,  Alemania; 1953,  Guatemala y Perú; 1954,  Ecuador; 1956,  Uruguay y Suiza; 1957,  Brasil, Austria y Canadá; 1958,  Japón, Kenia y El Salvador; 1959,  Costa Rica; 1960,  Holanda; 1962,  Paraguay; 1963,  Australia; 1964,  Filipinas; 1965,  Bélgica y Nigeria; 1969,  Puerto Rico.

Recuerdos de Mons. Javier Echevarría

Mons. Javier Echevarría, actual Obispo Prelado del Opus Dei, colaboró estrechamente con el beato Josemaría Escrivá de Balaguer, de quien fue secretario desde 1953 hasta su muerte, en 1975. También fue miembro del Consejo General del Opus Dei desde 1966.

P. Vd. ha tenido ocasión de ver de cerca cómo aplicaba Mons. Escrivá de Balaguer estas grandes líneas en el comienzo de la labor apostólica en nuevas naciones.

R. Quería que la empezasen unos pocos miembros de la Obra, y evitaba que apareciesen como grupo, con riesgo de enquistarse. Deseaba que tuviesen, desde el primer momento, la ilusión de integrarse en el país, amando y admirando sus buenas cualidades, comprendiendo y disculpando los defectos -siempre que no fueran ofensa a Dios-, poniendo en su actuación amor y espíritu cristiano. Además, elegía a personas de varias nacionalidades, para dejar claro que no iniciaba la labor del Opus Dei un grupo nacional -ni siquiera externamente-, y se tocase con las manos la universalidad de la Obra.

Resultan indescriptibles su alegría y su agradecimiento al Señor, cuando comenzaban a llegar al Opus Dei hombres y mujeres en esos nuevos países. Además, no se conformaba con haber empezado la labor. Quería que fuese realizándose enseguida una expansión dentro de cada lugar. Alentaba a sus hijos a que procurasen tener cuanto antes más de un Centro en la ciudad en la que se encontraban, para poder llegar a más gente; y les animaba a fijarse en otras localidades donde podrían establecerse, sabiendo que debían tender a crear como una red en servicio de las almas por todo el territorio nacional.

Se preocupaba de que estuviesen atentos incluso a los detalles materiales más pequeños, para favorecer lo que llamaba el trasplante, es decir, la acomodación al nuevo país. Por ejemplo, cuando se comenzó en Japón, donde se iban a encontrar con costumbres tan diferentes -idioma, cultura, ambiente, formación religiosa-, quiso que procediesen con prudencia, sin imponerse un cambio inmediato y radical hacia lo que desconocían; pero con el deseo sincero de habituarse a la idiosincrasia de esa gran nación, a la que iban a aprender y en la que, si el Señor no disponía otra cosa, debían gastar toda su vida.

Hizo colocar un mapamundi en una habitación grande de la Sede Central. Figuraban con distinto color los lugares en los que ya se estaba trabajando, y las zonas pintadas se iban extendiendo a medida que crecía la expansión apostólica. Quería que fuera un despertador para la oración de los miembros del Consejo General. El Fundador era el primero que se acordaba de que se debía colorear, cuando se comenzaba la labor apostólica de la Obra en una nación.

Tuvo siempre la preocupación de sembrar el amor de Dios por el mundo entero. Ansiaba esa dilatación de la Iglesia, como me confió muchas veces: “cuando estoy cansado, cuando algunas noches me cuesta conciliar el sueño, me distraigo conquistando el mundo para Cristo, y pienso en los servicios que prestaremos aquí y allá, llevando a Nuestro Señor para que muchas personas le amen, le conozcan, le traten.

Carta de Mons. Mojaisky Perrelli al Fundador del Opus Dei, 26-X-1957

Mons. Mojaisky Perrelli era el Delegado Apostólico para el África Oriental y Occidental Británica. Había conocido a Mons. Escrivá de Balaguer en Roma y sentía por él una profunda veneración y estima.

Mombasa, 26 de oct. de 1957

Iltmo. y Venerado Monseñor:

Quiero valerme de la “antigua amistad” para pedirle una caridad muy grande en favor de la Iglesia en estas tierras. V.S. conoce las necesidades y las promesas de las Misiones de África. Hemos llegado a un punto crucial: el número de cristianos, el aumento de conversiones, el próximo traspaso al “auto-gobierno”, etc., hacen que se esté jugando un partido de alcance extraordinario para el futuro de África.

Dentro de 20 años quedará establecido, quién sabe por cuánto tiempo, si el catolicismo será la religión de la mayoría y de la mayor influencia en estas tierras o —Dios no lo quiera— quede... reducido a una de las tantas sectas cristianas.

Es de suma importancia fundar luego una Universidad Católica: aunque fuese sólo una facultad, sólo los primeros cursos de una facultad. Llegar antes que los otros es esencial [...].

Entonces vea delante de Dios si me puede proporcionar a la brevedad posible elementos capacitados para iniciar una facultad de Ingeniería Civil a establecerse en Nairobi, Kenya. Deberían ser de habla inglesa y el Director posiblemente de Gran Bretaña (Oxford o Cambridge).

Debo añadir que la Propagación de la Fe nos ayudaría económicamente.

Le ruego me conteste luego (positivamente) y vea si puede mandar a alguien para estudiar el proyecto in loco.

Cordialmente in Domino.

Carta de Mons. Paul Yoshigoro Taguchi al Fundador del Opus Dei, 7-V-1958

Mons. Taguchi era el Obispo de Osaka. Conoció al  Josemaría Escrivá en Roma en 1957 y le pidió que el Opus Dei comenzara una labor apostólica en su diócesis.

Quisiera dar las gracias a Su Excelencia por haber enviado al Muy Rev. José L. Múzquiz al Japón para estudiar la posibilidad de comenzar una Universidad Católica en la zona de Osaka [...]. Bien sé que no es tarea fácil comenzar una Universidad, pero sé también que todo esfuerzo para ponerla en marcha será de muy valioso servicio para la Iglesia en el Japón. Rezo con la esperanza de que muy pronto tengamos una Universidad bajo la dirección del Opus Dei en la zona de Osaka.