Una primera estructuración del trabajo apostólico (1932)

 

Indice: Fuentes para la historia del Opus Dei
Durante los primeros años, la labor apostólica y formativa del Opus Dei recaía casi completamente sobre los hombros de su Fundador. A raíz de unas luces recibidas durante unos ejercicios espirituales realizados en Segovia, durante el mes de octubre de 1932, puso bajo el patrocinio de San Rafael la labor de formación cristiana de la juventud; bajo la advocación de San Miguel colocaría a los fieles célibes del Opus Dei; las personas casadas que, con el tiempo formarían también parte del Opus Dei (la parte de hecho, lógicamente, más numerosa) y otras personas que participasen en las tareas apostólicas, tendrían por patrono a San Gabriel. A esos nombres y patronazgos se unió también la invocación, respectivamente, a San Juan, San Pedro y San Pablo.

Anotación del Fundador del Opus Dei en sus Apuntes íntimos, n. 1642 (6-X-1932)

Hoy, en la capilla de S. Juan de la Cruz (paso allí unos ratos de acompañada soledad todos los días) he visto que, para comenzar las reuniones sacerdotales y todas aquellas otras en que se trate de la Obra de Dios, haremos la siguiente oración (…): 1/ Veni Sancte Spiritus. 2/ Sancte Michaël, ora pro nobis. -Sancte Gabriel, ora pro nobis. -Sancte Raphaël, ora pro nobis. -3/ In nomine Patris, et Filii et Spiritus Sancti. Amen. -4/ Sancta Maria, Sedes Sapientiae, ora pro nobis.

Instrucción, 8-XII-41, n. 9

Pasaba largos ratos de oración en la capilla donde se guardan los restos de San Juan de la Cruz: y allí, en esa capilla, tuve la moción interior de invocar por vez primera a los tres Arcángeles y a los tres Apóstoles -cuya intercesión pedimos cada día todos los socios de la Obra en nuestras Preces-, teniéndoles desde aquel momento como Patronos de las tres obras que componen el Opus Dei.