La Clínica Médica

 

Indice: Un mar sin orillas

Pero no bastaba con la Escuela Agraria; la zona padecía grandes carencias sanitarias; sólo había un puesto de salud atendido por una enfermera. Los vecinos de Zambrano sólo acudían al hospital de Tegucigalpa en casos de extrema urgencia. Y a veces, tarde... No podían permitirse el lujo de acudir al médico de la capital por una enfermedad menor: les suponía un día de viaje, con los consiguientes gastos de transporte y varias horas de espera en el hospital hasta que les daban "el cupo".

Al ver la situación, algunos universitarios que participaban en la labor formativa del Opus Dei organizaron unas brigadas médicas de urgencia: reconocían a los niños, visitaban a los enfermos en sus casas y ayudaban a las gentes a mejorar sus condiciones sanitarias. Pero se necesitaba una solución más estable y duradera, a la que se llegó, por fin, en 1987, cuando se creó la Clínica Médica.

La noticia se difundió inmediatamente por las aldeitas: ¡una clínica! Comenzaron a venir gentes de Soroguara, Las Botijas, Quebrada Honda, Las Moras, Las Mercedes, Amarateca, el Reventón... Llegaban a pie, caminando durante varias horas o a lomo de bestia. Ahora acuden desde localidades mucho más alejadas, como Siguatepeque o Comayagua. Junto a la Clínica se puso una pequeña farmacia porque muchos pacientes son tan pobres que, aunque les den el diagnóstico, no tienen con qué comprar los remedios.

Sin embargo, me explicaron, procuran siempre cobrarles algo, por poco que sea, porque las gentes de la zona piensan que lo que se regala no es bueno, y entonces no lo toman... Pagan en especie: frutas, verduras, una gallina; y si no, "quedan debiendo". Y lo normal, cuentan las responsables de la Clínica, es que con el tiempo acaben cancelando la deuda. Acuden con todo tipo de enfermedades, aunque abunda especialmente el parasitismo intestinal y la desnutrición. También hay mucho asmático. Y las organizadoras de la Clínica Médica -que, como las responsables de la Escuela Aragua, han querido contar con la garantía moral del Opus Dei- organizan campañas de vacunación, revisiones médicas a los escolares de las aldeas, programas "de niño sano", de parteras...

A lo largo de estos años, me contaban, se han atendido más de 22.000 enfermos distintos. La afluencia cada vez más numerosa de pacientes urgió a hacer gestiones para dotar a la clínica de un edificio adecuado, independiente de la Escuela Agraria, y en 1996 se inauguraron los nuevos locales que cuentan con instalaciones para Emergencias y Cirugía menor, Clínica Odontológica, Aula para Clases de Higiene, Laboratorio Clínico, Nutrición, Cuidado de Recién Nacidos, etc.