24 de octubre de 1955. Las mujeres del Opus Dei

 

Indice: Un mar sin orillas

El 22 de febrero de 1955 nos escribió el Padre una carta escrita con trazos rotundos y seguros que nos llenó de alegría: además de anunciarnos la próxima visita de don José María Hernández de Garnica, nos hablaba de algo cada vez más necesario: la llegada de las mujeres del Opus Dei.

Pocos meses después, el 24 de octubre de 1955 ya estaban aquí. Eran tres jóvenes profesionales: dos mexicanas, Aurora Peiró Urriolagoitia y Margarita Sánchez; y una española, Manolita Ortiz Alonso. Poco después de llegar, gracias a la ayuda de varias señoras conocidas, como Carlota Lagarde, Clemencia Samayoa, y Marta Novella, que prestaron su generosa colaboración (como aquel préstamo bancario, respaldado por María de Mirón y María de Novella), pudieron alquilar una casa en la Novena Calle, donde instalaron una Residencia de Estudiantes y una Escuela Hogar para mujeres. Poco a poco, todo se fue poniendo en marcha...