Y ahora... ¿qué?

 

Indice: Un mar sin orillas

Y así pasaron nuestras primeras semanas en Guatemala. Y ahora... ¿qué?, se preguntará el lector, lo mismo que nosotros. ¿Qué debíamos hacer? La respuesta bien podría darla este texto, que apareció publicado en la Hoja Informativa durante aquel mes de julio del 53.

Es la cuestión de siempre, que el Padre nos repite con insistencia: el único problema reside en la santidad de cada uno. Si esto marcha, todo lo demás florece solo. La eficacia esta siempre en la docilidad del instrumento. En la Obra de Dios todas las actividades se apoyan en tu oración, en tu trabajo oscuro, en tus jaculatorias, en tu mortificación y en tu cuidado por hacer cada vez mejor las cosas pequeñas de cada día. Es nuestro espíritu.