Intuición femenina

 

Indice: Un mar sin orillas

Las mujeres, y muy especialmente las madres, suelen gozar de una intuición certerísima. Desde luego mi madre intuyó, desde que empecé a ir por Lagasquilla, que algo nuevo estaba sucediendo en mi vida, aunque yo siguiera comportándome como siempre: iba a clase, estudiaba, hacía deporte, salía con mis amigos...

-Ese es tu camino -me dijo cuando hablamos de mi llamada al Opus Dei- y esa es la Voluntad de Dios para ti. Cuenta con todo mi apoyo y mi oración. Porque yo lo único que deseo en esta vida es que cumplas la Voluntad de Dios: que seas feliz y fiel a tu camino.

¿Y mi padre? Yo era mayor de edad y él respetaba mis decisiones; pero, como buen liberal, le importaba, sobre todo, que obrase con entera libertad.

-Antonio ¿te das cuenta de lo que estás haciendo?

-Sí, papá.

-¿Lo haces libremente?

-Sí, papá.

-Entonces... no tengo nada que objetar.

¡Ya viene el cortejo!
¡Ya viene el cortejo!
¡Ya se oyen los claros clarines!

Rubén Darío, Marcha Triunfal