Apéndice documental

1

Solicitud de don Josemaría Escrivá al Obispo de Madrid-Alcalá, en la que pide la concesión de un oratorio para la Residencia de la calle Ferraz n° 50, de Madrid; 13-111-1935.

RHF, D-15144.

José María Escrivá y Albás, pbro., Director espiritual de la Academia - Residencia D.Y.A. - Ferraz 50 - de la que es Director técnico D. Ricardo Fernández Vallespín, arquitecto, Profesor ayudante de la Escuela Superior de Arquitectura, a V.E. respetuosamente expone:

Que en la citada Academia, además de los fines culturales que le son propios, y de las clases de Religión para estudiantes universitarios que, por disposición de V.E. Rma., se vienen dando desde hace dos años, se procura hacer obras de celo con los alumnos y residentes de la Casa y con otros estudiantes de todas las Facultades y Escuelas Especiales, explicándoles el Santo Evangelio, practicando el retiro mensual, atendiendo a catequesis en los barrios extremos etc., y como, para mejor realizar dichas obras, deseamos vivamente tener, en la Casa, Capilla y Sagrario con su Divina Majestad Reservado.

Suplica a V.E. en nombre de todos estos jóvenes y en el propio se digne conceder la mencionada gracia.

Dios guarde a V.E. muchos años.

Madrid 13 de Marzo de 1935

José María Escrivá

EXMO. Y RMO. SR. OBISPO DE MADRID-ALCALA.

 

2

 

Decreto del Vicario General de la diócesis de Madrid-Alcalá, de erección del oratorio semipúblico de la Academia-Residencia DYA, calle Ferraz n° 50, de Madrid; 10-IV-1935.

 

AGP, Sezione Giuridica, 1/08066.

 

En uso de las facultades que se Nos confieren en los cánones 1.192 y 1.193 C.I.C. y visto el informe favorable del Rvdo. Sr. Cura Párroco de la de San Marcos, de esta Capital, delegado por Nos para practicar la Visita Canónica que requiere el Derecho y, una vez que el local ha sido ya bendecido; por el presente declaramos erigido en ORATORIO SEMIPUBLICO, el que a este efecto ha destinado Don Ricardo Fernández Vallespín, en la Academia-Residencia D.Y.A., en Ferraz, número cincuenta, perteneciente a la feligresía de San Marcos, y concedemos nuestra autorización y licencia para que "servatis servandis" por el tiempo de Nuestra Voluntad y sin perjuicio de los derechos parroquiales, pueda celebrarse el Santo Sacrificio de la Misa todos los días del año por cualquier sacerdote que tenga corrientes sus licencias ministeriales en este Obispado, para que los fieles asistentes al Santo Sacrificio cumplan con el precepto eclesiástico y para que en el citado Oratorio semipúblico se puedan además celebrar todas las funciones sagradas autorizadas por el Derecho a los de su clase. Asimismo, a tenor del can. 1.265 C.I.C. concedemos Nuestra licencia para que pueda conservarse reservado el Ssmo. Sacramento, cuidando de observar todo lo dispuesto en el Código de Derecho Canónico y en las Sagradas Rúbricas acerca del cuidado y culto de la Sagrada Eucaristía.

 

Dado en Madrid a diez de Abril de mil novecientos treinta y cinco.

 

EL VICARIO GENERAL

 

L + S Dr. Francisco Morán

 

3

 

Solicitud de don Josemaría Escrivá al Obispo de Madrid-Alcalá, en la que pide el traslado del oratorio de la Residencia de la calle Ferraz n° 50 a su nuevo domicilio; 10-VII-1936.

 

RHF, D-15143.

 

José María Escrivá y Albás, presbítero, Director espiritual de la AcademiaResidencia DYA, a V. E. respetuosamente EXPONE:

 

Que habiendo trasladado su domicilio la Academia-Residencia DYA, desde el número 50 de la calle de Ferraz, a la casa número 16 de la misma calle, a V. E.

 

SUPLICA se digne conceder el oportuno permiso, para el traslado del Oratorio semipúblico, que por V. E. fue concedido a la citada entidad DYA, al nuevo domicilio que la Academia-Residencia ocupa.

 

Gracia que no duda obtener del bondadoso corazón de V. E., cuya vida guarde Dios muchos años.

 

Madrid, 10 de Julio de 1936

 

Josemaría Escrivá

 

EXMO. Y RMO. SR. OBISPO DE MADRID-ALCALA.

 

4

 

Solicitud de don Josemaría Escrivá al Obispo de Madrid-Alcalá, en la que pide la aprobación del Opus Dei como Pía Unión; 14-I1-1941.

 

AGP, Sezione Giuridica, 11/15075/2.

 

Excmo. y Rvdmo. Sr.

 

José María Escrivá de Balaguer y Albás, presbítero, a V. E. respetuosamente expone:

 

Que dirige privadamente una labor de apostolado, con la denominación de "Opus Dei", iniciada en Madrid con el beneplácito y bendición de V. E. Rvma. y del Ilmo. Sr. Vicario General, el día 2 de Octubre de 1928, y que en el tiempo transcurrido hasta el presente ha dado frutos consoladores de piedad y formación cristiana y de servicio a la Iglesia; y estimando que conviene para la gloria de Dios y servicio de la Santa Iglesia dotar a esta Obra de los caracteres de estabilidad y estado oficial canónico que aseguren la permanencia de sus frutos, a V. E. humildemente

 

SUPLICA se digne dar canónica aprobación a la "Opus Dei" como Pía Unión, en los términos que prescribe el canon 708 del Codex Juris Canonici, y asimismo se digne aprobar benignamente los adjuntos Reglamento, Régimen, Orden, Costumbres, Espíritu y Ceremonial que informan y por los que se rige la "Opus Dei"; dejando a la consideración y resolución de V.E. designar las personas de esa Curia que hayan de conocer los Reglamentos de la "Opus Dei", dado el carácter de la Obra.

 

Es gracia que no duda alcanzar del corazón bondadoso de V. E. Rvma., cuya vida guarde Dios muchos años.

 

Madrid, 14 de Febrero de 1941

 

Josemaría Escrivá de Balaguer

 

Excelentísimo y Reverendísimo Señor Obispo de Madrid-Alcalá.

 

[Se conserva también una minuta de este documento -AGP, Sezione Giuridica, 11/15075/1- con algunas adiciones a lápiz y tinta hechas por el Obispo de Madrid. Son sugerencias de corrección del texto redactado por el Fundador del Opus Dei, que en nota marginal escribió: "Esta instancia está corregida, con lápiz y tinta, de mano del Sr. Obispo.-". Esas adiciones fueron señaladas en la nota 17 del capítulo III.]

 

5

 

Reglamento del Opus Dei, presentado al Obispo de Madrid-Alcalá al solicitar, el 14-II-1941, la aprobación como Pía Unión.

 

AGP, Sezione Giuridica, 11/15076.

 

REGULAE

 

QUID OPUS DEI: EJUS FINES ET MEDIA.

 

Art. 1.

 

§ 1. OPUS DEI est Associatio Catholica virorum ac mulierum, qui, in medio mundo viventes, propriam ipsorum perfectionem christianam, sanctificato labore ordinario, inquirunt. Persuasi, hominem creatum fuisse "ut operaretur" (Gen. II, 15), socii OPERIS DEI, Iicet potenti ve¡ oeconomica vel sociali conditione pollentes, professionalem laborem aut aequivalentem haud deserere tenentur.

 

§2. Haec autem media a socüs adhibenda obtinendo supernaturali fin¡ sibi proposito: Interiorem et orationis et sacrificii vitam vivere, juxta regimen et spiritum ab Ecclesia Sancta adprobatos, propriaque munia professionalia et socialia, maxima rectitudine, obire.

 

GENERA SOCIORUM.

 

Art. 2.

 

§ 1. In OPERE DEI tria sociorum genera numerantur: inscripti, supernumerarii et numerarii.

 

§2. Socü admissi ut inscripti quotidianis et conscientiae examine et dimidia orationis mentalis hora ligantur.

 

§3. Supernumerarü autem integra orationis mentalis quotidiana hora.

 

§4. Numerarii, praeter integram orationis mentalis horam, onus amplectuntur fungendi muneribus dirigendi

 

OPERIS DEI.

 

Art. 3.

 

§ 1. Nullo praetextu admittentur ut socü OPERIS DEI nec Sacerdotes saeculares, nec religiosi, nec religiosas.

 

§2. Nullatenus pariter, rejecta qualibet excusatione, admittentur qui sint vel fuerint alumni Seminarii vel Scholae Apostolicae, vel in Religione conversati fuerint, licet tantummodo in Novitiatu vel Postulatu.

 

§3. Qui vero, socü OPERIS DEI, studiis ecclesiasticis operam dederint et Sacerdotes effecti fuerint, non ideo desinunt esse socü OPERIS.

 

ORGANA DIRECTIVA.

 

Art. 4.

 

§ 1. Organa Directiva nationalia OPERIS DEI sunt Consilium et Coetus.

 

§2. Consilium efformant Praeses, Secretarius et tres Consiliarii.

 

§3. Coetum vero socü numerarii, e quibus, ordinarie, seligenda Consilii membra.

 

Art. 5.

 

§ 1. Consilium, singulis tribus mensibus, ordinarium conventum habebit; extraordinarium autem quoties illum tria saltem ejusdem membra exspostulaverint.

 

§2. Consilü est:

 

1/ Satagere ut OPUS DEI semper intra conditiones juridicas, legibus statutas, versetur.

 

2/ Praebere oeconomica media solvendis sumptibus annuis OPERIS DEI necessaria.

 

3/ Praecipere ut suffragia pro socüs defunctis celebrentur.

 

Art. 6.

 

§ 1. Muneribus Consilii, quae, novem mandati annis, vacarint, tum morte tum renuntiatione, providetur de communi consilio superstitum membrorum.

 

§2. Membra Consilii poterunt in eadem munera iterum, aut pluries, eligi.

 

Art. 7.

 

Coetus conventum habebit singulis novem annis, eoque unico scopo ut Consilium eligat. Extraordinarium vero, si universa defuerint Consilii membra, a tribus socüs numerarüs convocatum, adque novum Consilium designandum procedet.

 

Art. 8.

 

Decreta, tum in Consilio tum in Coetu, statuantur absoluta majori parte suffragiorum.

 

SUFFRAGIA ET INHUMATIO.

 

Art. 9.

 

§ 1. Membris OPERIS DEI cura erit testamentum in forma legali conditum habere. Modestam pro se inhumationem, absque ulla vanitate, disponere tenentur.

 

§2. Praeses disponet ut celebrentur Missae Gregorianae statim post cognitam cujusque socü mortem, quam sane reliquis sociis notam faciet, qui suffragia offerant sibi a proprio zelo inspirata.

 

PROVENTUS 'ET SUMPTUS.

 

Art. 10.

 

§l. Proventus oeconomici OPERIS DEI, eleemosynae sociorum.

 

§2. Nullam Consilium retinebit capitalem summam.

 

§3. Si sumptus annui inferiores proventibus erunt, summa remanens in elee

 

mosynam tradetur Ordinario Dioecesis, ubi OPUS domicilium suum habet.

 

§4. OPUS DEI nec ulla legata recipere, nec pias fundationes sub quolibet

 

praetextu admittere, nec bona immobilia possidere potest.

 

DOMICILIUM.

 

Art. 11.

 

OPUS DEI unicum habet domicilium nationale.

 

HUMILITAS COLLECTIVA.

 

Art. 12.

 

§ 1. Potissimum OPERIS DEI sigillum, humilitas collectiva membrorum.

 

§2. Ne autem haec humilitas detrimentum patiatur,

 

1/ Prohibetur editio cujuscumque folii vel libelli, ut proprü OPERIS. 2/ Vetatur pariter quodlibet distinctivum vel insigne pro socüs.

 

3/ Suadetur socüs ne loquantur cum alienis de OPERE, quod, quippe superna

 

turale, tacitum esse debet et modestum.

 

DISSOLUTIO.

 

Art. 13.

 

Si OPUS DEI dissolvetur, ejus bona, si quae superfuerint, in manus tradentur Rvdmi. Episcopi Dioecesis, ubi OPUS domicilium suum habeat.

 

6

 

Notificación a don Josemaría Escrivá, del Decreto del Obispo de Madrid-Alcalá, por el que se aprueba el Opus Dei como Pía Unión; 19-111-1941.

 

AGP, Sezione Giuridica, 11/15075/3, 1°.

 

Sobre la instancia de V. de fecha 14 de febrero del corriente año, ha recaído Decreto que literalmente copiado dice así:

 

" "Vista la precedente instancia de D. José M^ Escrivá de Balaguer, y después

 

de examinar detenidamente el Reglamento, el Régimen, el Orden, las Costumbres, el Espíritu y el Ceremonial del OPUS DEI, fundado por dicho señor y experimentado con Nuestro beneplácito y de Nuestro Vicario General, desde el año 1928, venimos en aprobar y por el presente decreto aprobamos canónicamente el OPUS DEI, como Pía Unión, a tenor del Canon 708 C.I.C. vigente; y pedimos a Dios Nuestro Señor, por intercesión de San José, en cuya fiesta tenemos la satisfacción de aprobar canónicamente tan importante obra de celo, que conceda que no se malogre ninguno de los grandes frutos que de ella esperamos. Para la custodia del ejemplar del Reglamento, etc. se cumplirá lo que en Decreto especial disponemos.- Madrid, a 19 de marzo de 1941.- Hay una firma que dice: Leopoldo, Obispo de Madrid-Alcalá. - Rubricado"'

 

Lo que traslado a Vd. para su conocimiento y satisfacción.

 

Madrid 19 de marzo de 1941.

 

EL CANCILLER-SECRETARIO.

 

L + S Dr. Juan J. Marco Srio.

 

Rvdo. Sr. D. José Ma Escrivá de Balaguer.

 

7

 

Notificación a don Josemaría Escrivá, del Decreto del Obispo de Madrid-Alcalá, sobre el archivo en la Curia del Reglamento y documentos anejos referentes a la Pía Unión; 19-111-1941.

 

AGP, Sezione Giuridica, II/15075/3,2.°.

 

Sobre la instancia de Vd. de fecha, 14 de febrero de 1941 ha recaído un segundo decreto que copiado a la letra dice así:

 

" "Aprobado canónicamente con fecha de hoy el OPUS DEI, Pía Unión fundada con Nuestra autorización y beneplácito el año 1928, y teniendo en cuenta la discreta reserva que para mayor gloria de Dios y eficacia de la Obra se debe guardar, disponemos que el ejemplar de su Reglamento, Régimen, Orden, Costumbres, Espíritu y Ceremonial, se custodien en Nuestro Archivo Secreto. Madrid, a 19 de marzo, fiesta del glorioso S. José de 1941.- Hay una firma que dice: Leopoldo, Obispo de Madrid-Alcalá. Rubricado." "

 

Lo que traslado a Vd. para su conocimiento y efectos.

 

Madrid a 19 de marzo de 1941

 

L + S Dr. Juan J. Marco Srio.

 

Rvdo. Sr. D. José M a Escrivá de Balaguer.

 

8

 

Solicitud de don Josemaría Escrivá al Obispo de Madrid-Alcalá, en la que pide la erección de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz como Sociedad de vida común sin votos; 13-VI-1943.

 

RHF, EF-430613-1.

 

Exc.me ac Rev.me Domine:

 

Infrascriptus Josephus Maria Escrivá de Balaguer et Albás, sacerdos, Piae Unionis, "Opus Dei" dictae, Praeses, humillimo fidentique filiali animo E.V. quae sequuntur

 

EXPONIT:

 

1°. Altera die octobris anni Dornini 1928 labente, divina gratia me, licet eadem indignum, adiuvante ac prius obtentis et paterna vestra benedictione et ultro libenter mihi oblato consensu, apostolicum munus ab E.V. commissum evolvere incoepi ínter iuvenes, qui discendi erudiendique causa Athaenea civilia frequentant.

 

2°. Nec res in cassum cessit. Deus etenim, qui Apostolo docente, dives est in misericordia, quique replet nos omni benedictione spirituali in Christo Jesu, plurimorum iuvenum corda tetigit mentesque illuminavit, ac, optimis quibusve studentibus in unum undique convocatis, quod haud parvo quidem sudore vultus nostri semen in terram bonam proieceramus, in quamdam veluti magnam arborem, Deo opitulante, excrevit, ita ut formam cuiusdam piae fidelium associationis induxerit, cui nomen "Opus Dei", et solide efformatae et omni spe repletae.

 

3°. lam vel ipso anno Domini 1941 decurrente, ac civilium intestinarumque commotionum, quibus Hispania nostra dilaniata fuit, dolorosa aeque ac gloriosa periodo clausa, quasdam directivas normas, ob eiusdem piae associationis magnum quidem incrementum omnino requisitas, approbationi Vestrae libenti filialique animo subieci.

 

4°. Neque huic facto approbationis Constitutionum nostrarum ex parte E.V. alienum putamus incrementum illud, omnibus ac praesertim E.V. notum, quod horum annorum decursu, praefata dilectissima nostra pia associatio suscepit.

 

5°. His itaque omnibus maturo animo, coram Deo nostraque conscientia perpensis; habitoque insuper prae oculis desiderio eo, quo accendimur, magis magisque Sanctae Catholicae Ecclesiae inserviendi, una cum pluribus aliis commodis quae in maiorem diffusionem activitatis spiritualis nostrae, sodaliumque nostrorum potiorem tum scientificam tum spiritualem efformationem cederent, si Opus praedictum in fidelium associationem in communi viventium sine votis ad instar Canonis 673 et sequentium erigeretur,

 

omnes et singuli sodales hanc Piam Unionem constituentes, E.V. demisissime

 

ADPRECAMUR

 

ut ipsam Piam Unionem in praefatam fidelium associationem E.V. erigere dignetur, iuris quidem dioecesani, normis a Codice luris Canonici statutis adamussim servatis, titulo huic associationi tributo "SOCIETATIS SACERDOTALIS SANCTAE CRUCIS", subiectae regulis, quarum generalia delineamenta heic adnexa E.V. remittimus.

 

ET DEUS, ETC.

 

Matriti, in festo Pentecostes, die 13 ¡un¡¡, anno 1943.

 

Pro me ac omnibus singulisque sodalibus meis, Pastorale Annulum deosculantibus paternamque Vestram benedictionem, omnium bonorum auspicatricem, petentibus

 

Josemaría Escrivá de B.

 

9

 

Lineamenta generalia de la Societad Sacerdotal de la Santa Cruz, presentados al Obispo de Madrid-Alcalá, al solicitar, el 13-VI-1943, la erección como Sociedad de vida común sin votos.

 

AGP, Sezione Giuridica, 111/15079.

 

SOCIETAS SACERDOTALIS SANCTAE CRUCIS

 

I

 

SOCIETATIS NATURA

 

1. "Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis" est societas praeferenter clericalis in communi viventium sine votis, ad normam tit. XVII, Lib. II Codicis I. Canonici constituta. Communitas autem vitae lato sensu sumitur (Cfr. C. 487).

 

2. Finis ejus generalis sanctificatio membrorum per consiliorum evangelicorum exercitium et constitutionum propriarum observantiam; specificus autem, adlaborare ut pars intellectualis et directiva civilis societatis Christi Domini praeceptis immo et consiliis adhaereat.

 

3. Ad hunc finem obtinendum "Societas Sacerdotalis S. Crucis exigit, imprimis, in eius membris maximam animi culturam, tum in rebus spiritualibus, tum in scientüs sive ecclesiasticis sive prophanis, uti melius infra patebit; fovet perfectam adimpletionem munerum professionalium, quibus non renuntiat; utitur praesertim quadam propria apostolatus su¡ forma, dicta "Opus Dei", qua melius vim et efficatiam actionis.apostolicae in Societatem inducat.

 

4. "Opus Dei" duplicem habet sectionem, alteram ab altera penitus distinctam et separatam, hominum, nempe, et mulierum. Illa inter homines apostolatum prosequitur; haec inter mulieres. Illa praeterea, praebet Societati Sanctae Crucis membra, ita, ut nemo in Societatem cooptar¡ valeat qui primitus per aliquod tempus in "Opere Dei" non probe militaverit.

 

5. Societatis Sanctae Crucis spiritus proprius est zelus apostolicus, poenitentia, humilitas collectiva, submissio Auctoritati Ecclesiasticae, aestuans erga Christum, Virginem Mariam, Romanum Pontificem amor.

 

6. Sodales Societatis Sanctae Crucis religiosorum perfectionem aemulantur, quin nec illorum vota emittant nec aliquod externum signum in personis vel in domibus appareat quod religionem redoleat. Sacerdotes vestem clericalem, laici autem communes aliorum propriae classi respondentes deferunt.

 

7. Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis habet quoque speciales patronos quos singularis devotione prosequitur, videlicet: SS. AA. Michaél, Gabriel et Raphaiel; et SS. Ap. Petrum, Paulum et lohannem quibus diversae Societatis activitates singulariter consecrantur.

 

II

 

SOCIETATIS CONSTITUTIO ET ACTIVITAS

 

8. Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis constat duabus sectionibus, sacerdotali nempe et laicali, quin tamen veras classes diversas ad sensum juris religiosorum constituant (cfr. C. 558); quinimmo sectio laicalis est velut gradus ad sacerdotalem cum ab ipsa Sacerdotes seligantur, in eaque preparentur.

 

9. Utraque sectio componitur membris seu socos supernumerariis, qui dum perfectioni evangelicae acquirendae se devovent, operibus apostolatus Societatis proprus incumbunt; numerarais, qui praecipuis muneribus directionis Societatis designantur; electis, qui voce activa ad electionem Praesidis Societatis donantur.

 

10. Ad Sacerdotium vocatio fit a Praeside Societatis, audito suo Consilio; ordinationis autem titulus est "Societatis" (C. 982). Nemo ad ordines promovetur qui perpetuo Societati non sit adscriptus.

 

11. Quicumque Societati cooptatur, absque alio inter socios supernumerarios adcensetur; ad alias autem categorias accessum jubet Praeses gradatim et audito proprio Consilio.

 

12. Ut quis electus designar¡ possit requiritur: a) ut sit socius numerarius; b) ut sit triginta saltem annos natus; c) ut Societatis probe noscat historiam, spiritum et traditiones; d) ut iam a novem saltem annis in Societate militaverit; e) ut eidem servitia egregia praestiterit; f) ut horno consilii demonstretur, prudens, atque pietate solida praeditus; g) denique ut cultura religiosa et propria suae professionis praemineat.

 

13. Salvo praescripto can. 542, nequeunt admitti in Societatem Sacerdotes saeculares, alumni Seminariorum, religiosi et etiam qui tantum novitius vel postulans in aliqua religione fuit, aut alicuius Scholae Ap. alumnus.

 

14. Item a Societate excluduntur qui adulti baptismum receperunt, et qui tribus iam generationibus, saltem ex una linea, ascendentes catholicos non habuerint.

 

15. Praeterea ut quis in Societate admittatur requiritur praeter alia requisita iuris communis et specialem ad ministerii Societatis aptitudinem, ut titulum academicum alicuius Universitatis civilis ve] aequipolientis Status Facultatis possideat, necnon ut iam in ejusdem Societatis opere proprio sese exercuerit.

 

16. Admissio ad Societatem pertinet ad Praesidem, audito eiusdem Consilio.

 

17. Quis Societati incorporatur.Jidelitate qua socius in perpetuum Societati se devovet. Incorporationi precedit periodus probationis decem et octo mensium, et oblatio temporaria per quinque annos renovanda.

 

18. Circa dimissionem sociorum, post factam incorporationem, applicantur congrua congruis referendo canones de dimissione religiosorum.

 

19. Societas habet domicilia in quibus socii commorantur propriam cuique activitatem apostolicam et professionalem exercentes. Sacerdotibus incumbit formatio spiritualis aliorum sociorum, directio spiritualis praesertim intellectualium; ad hoc domus exercitiorum instituunt atque alia sacerdotalia munera exercent. Laici eidem operi coadiuvant et apostolatui exemplo, conversatione, amicitia, exercitio munerum publicorum.

 

20. Societas praesertim incumbit constitutioni et moderationi "Operis Dei", duplici classi, hominum et mulierum, quo speciali ratione utitur ad proprium ministerium explicandum.

 

Hoc Opus habet propriam constitutionem; regitur specialibus statutis.

 

21. Socii sive numerarii sive supernumerarii cedunt Societati quidquid industria lucrantur; de administratione usu et usufructu propriorum bonorum libere disponunt, etiam favore Societatis: quae, de caetero, sociorum familiis forte indigentibus maxima generositate providet. Eisdem sociis Societas suppeditat quidquid ad eorum victum, studium, activitatem professionalem indigent.

 

22. Maxima diligentia cultura sociorum exigitur: Sacerdotes una saltem laurea doctorali praediti sint oportet: laicis speciali cultura religiosa impertitur. Ad hoc singulis Territoriis centra studiorum constituuntur ubi ecclesiasticae disciplinae serio excoluntur.

 

23. Ad pietatem autem singulorum membrorum fovendam, hic ordo vitae proponitur: Singulis diebus: operum Deo oblatio; oratio mentalis unius horae spatio; Sancta Missa; Communio; Sanctissimi Visitatio; lectio spiritualis; Preces; Rosarium Mariale quindecim mysteriorum; discussio conscientiae. Hebdomadarie: Confessio sacramentalis; aliqua mortificatio corporalis; recitatio sabbatina antiphonae Salve Regina. In mense: recollectionis dies. Annatim: spiritualia exercitia. Semper, cura speciali fovetur: Dei praesentia; sensus filiationis divinae; spirituales communiones; gratiarum actiones; actus reparationis; orationes jaculatoriae; mortificatio; studium; labor; ordo; laetitia.

 

24. Ad accuratiorem ipsius ordinis vitae adimpletionem, singulis hebdomadis, ubi Societas suam explicat activitatem, Circulus brevis habetur, qui religiosorum nonnullorum culparum capitulo quadamtenus assimilari valet.

 

25. Cum Societas Sanctae Crucis ut melius suum finem prosequatur externe uti simplex societas apparet, sese ubique locorum, accomodat legibus quae pro societatibus latae fuerint.

 

III

 

REGIMEN

 

26. Societas Sanctae Crucis comprehendit regimen generale, territoriale et locale. Illud Societatem universam omniaque eiusdem opera afficit; istud, socios et activitatem determinati territorii; hoc, diversa centra localia.

 

Universa regiminis munera temporaria; admittitur tamen reelectio.

 

A. REGIMEN GENERALE

 

27. Universam Societatem regit Praeses qui "Pater" dicitur, estque semper Sacerdos.

 

28. Deligitur ad normam iuris inter Sacerdotes "electos", a Consessu generali notabiliorum membrorum Societatis, id est, ab illis qui Consilium Generalem constituunt et ab omnibus socüs electis.

 

29. Praeter requisita generalia iuris communis, sit Pater quadraginta annos natus.

 

30. Pater adiuvatur in ordinario regimine Societatis a Consilio, quod constat Secretario Generali, tribus Vicesecretariis, et Missis seu delegatis ex unoquoque Territorio delectis. Pater Consilium audit in praecipuis negotüs Societatis.

 

31. Proximus post Patrem venit Secretarius Generalis, qui specialiter eidem adsistit in expediendis negotüs Societatis, eumque in absentüs et infirmitatibus supplet. Designatur a Patre inter Sacerdotes electos, audito Consilio.

 

32. Vicesecretarü deliguntur inter socios electos et eodem modo designantur; possunt semper iterum ad idem munus designara. Hi praeponuntur diversis activitatibus Societatis, deque eis Patri et Consilio referunt.

 

33. "Missi" seu delegati territoriales, item inter socios electos designantur a Patre, audito Consilio: incumbunt negotüs proprüs cuiusque Territorii de quibus Patri et Consilio referunt.

 

34. Ut bono spirituali et corporali valetudine Patris consulant adsunt duo Custodes (admonitores) qui tamen ratione muneris Consilium non ingrediuntur. Designantur a Patre inter novem socios electos a Consilio praesentatos.

 

35. Vicepraeses, si de judicio Patris aut Consilü necessarius sit, Patrem adjuvat et sustituit absentem aut impeditum; emortuo Patre Societatem regit ad electionem usque novi Patris. Designatur a Patre cum Consilio.

 

36. Ad rem oeconomicam gerendam est instituta "Consultatio Tecnica Generalis" cui praeest Administrator, ex socüs electis a Patre designatus, audito Consiho Generali. Ei adsistunt aliqui socü numerarü a Patre nominati, ex propositis ab ipso Administratore Generali.

 

37. Consultationis tecnicae generalis est rem oeconomicam administrare sub vigilantia Patris et Consilü quibus de eadem administratione sexto quoque mense refert.

 

38. Administrationi Generali devolvuntur: a) Contributiones Administrationum Territorialium; b) Dona Societati in genere facta; e) Summa notabilis quae supersit Territorio quaeque destinationem specialem non habuerit.

 

B. REGIMEN TERRITORIALE

 

39. Diversae circunscriptiones territoriales in qua Societas distribuitur, reguntur "Commissione Territorial¡" sub dependentia immediata a Patre et a Consilio Generali.

 

40. Commissiones Territoriales constant "Consiliario", qui Commissioni praeest, "Defensore" et tribus aliis membris, "Vocales" appellatis. "Missus" seu delegatus territorialis (cfr. n. 33) ius habet Commissioni proprii territorii interviniendi, et sedet post "Consiliarium".

 

41. "Consiliarius" nominatur a Patre, audito Consilio Generali, estque socius saltem numerarius et, ut plurimum, Sacerdos.

 

42. "Defensor", cuius est fovere spiritum et observantiam in proprio territorio, eodem modo ac Consiliarius nominatur, estque etiam communiter Sacerdos. Speciale huius munus est referre Patri eiusque Consilio circa admissionem sociorum. In Commissione Territoriali post venit Consiliario.

 

43. "Vocales" designantur a Patre audito Consilio Generali, Consiliario et Defensore Territoriale.

 

44. Ad rem oeconomicam gerendam sunt in singulis territorüs "Consultationes Tecnicae Territoriales", quibus praesunt Administratores a Patre nominati audito Consilio inter socios numerarios.

 

45. Consultatio Tecnica Territorialis habet Assessores nominatos a Consiliario cum Defensore, audita Consultatione, inter numerarios Territorii.

 

46. Consultatio Tecnica rationes oeconomicas proprii territorii tertio quoque mense ad Consultationem Tecnicam Generalem remittit.

 

C. REGIMEN LOCALE

 

47. In omnibus domibus Societatis, ubi adest sufficiens numerus sociorum, habetur etiam regimen locale, compositum ex Directore, Digniore et Administratore.

 

48. Director nominatur a Consiliario, audito Consilio Territoriali, Patre probante: in negotiis alicuius momenti Dignioris consilium exquirit.

 

49. Dignior a Consiliario eodem modo nominatur: post venit Directora eumque supplet.

 

50. Administrator rea oeconomicae domi incumbit; nominatur a Consiliario, audito eius Consilio, etiam Patre approbante. Singulis mensibus ad Administratorem Territorialem rationem administrationis localis impensarum et expensarum remittit.

 

51. Data natura Societatis, in administrandis bonis, praeter praescripta iuris communis tales societates afficientia, habentur regulae propriae.

 

52. Denique in operibus propriae activitatis complendis Societas Sanctae Crucis, omnimodam submissionem profitetur Ordinariis locorum, quibus efficacius quo possit adiumentum praestare cupit "adhuc autem et animam suam", ad animarum salutem, ad honorem et incrementum Sanctae Romanae Ecclesiae, ad laudem et gloriam Dei et Domini Nostri Jesu Christi. Amen.

 

10

 

Solicitud del Obispo de Madrid-Alcalá a la Sagrada Congregación de Religiosos, en la que pide el nihil obstat de la Santa Sede para la erección diocesana de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz; 22-VI-1943.

 

.AGP, Sezione Giuridica, 111/15078. Emme ac Rvdme Domine:

 

Presbyter D. Josephus Maria Escrivá de Balaguer et Albás, post quosdam impensos apostolici laboris annos in pie efformandis alumnis Universitatum Status, meis omnimodis et ,adprobatione et benedictione associationem instituit huic apostolatui incumbentem, cujus specificus finis juventutem Universitariam in christiana pietate colere atque in summam studiorum professionalium perfectionem impeliere; eo quidem scopo ut hi alumni dein, optima efformatione technica professionali pariterque sincera et mentis et cordis religiositate imbuti, effcacem exerceant influxum super populum e variis administrationis civilis gradibus, jugiter Sanctae Matri Ecclesiae inservientes et quammaxime filiali obedientia Episcopis Dioecesanis adhaerentes. In omnibus quos ipsi hucusque aggressi sunt laboribus, intima semper communicatione cum Auctoritate Dioecesana, cui sane tan constanti quam filiali devotioni subduntur, processerunt.

 

Prospere crevit opus, magno animarum fructu tum sociorum tum etiam omnium quotquot percipiunt praeclara eorundem exempla, quando, absolutis studiis, pro Ecclesia egregie adlaborant.

 

. Hujus associationis regulae, decennali experientia perpensae, adprobatae fuere a me, qui eam canonice erexit ut Piam Unionem anno 1941.

 

Eos vero jam protulit associatio fructus, eosque promittit in bonum animarum, ut ejusdem fundator et socii vehementer exoptent illam firmiori soliditate et altiori vita canonica munire, consulentes potissimum perfectiori sociorum christianae efformationi et perpetuitati operis in futurum, necnon + methodi actionis, nullo hujus exorto detrimento ex operis extensione et dilatatione. Quem in finem constitui desiderant in Societatem juxta Tit. XVII Partis II Libri II Codicis Juris Canonici, Canones 673 &. Idque a me petunt.

 

Eisdem optatis et ego abundo, et firmiter credo pleniorem inde futuram vitam religiosam operis, hujus socios majori perfectione in praxim ducturos consilia Evangelica, quae hodie fervida, exemplari vita colunt, eorumque apostolatum induturum majoren extensionem et efficaciam in salutem animarum atque Sanctae Ecclesiae gloriam.

 

Adimplendis igitur Canonibus 674 et 492, consulendi ergo, rem ad Sedem Apostolicam defero, humiliter ab ea postulans ut dignetur elargiri mihi "nihil obstat" erigendae Societati juxta Constitutiones, quarum lineamenta generalia adnexa remitto, omnia correctioni Sanctae Romanae Ecclesiae subdens dum filiali animo pando extraordinarium incepti momentum, maximan utilitatem fructuum sanctificationis in hanc diem obtentorum, et spem augmenti eorundem concessione gratiae, ideoque ardens meum desiderium ut concedatur "nihil obstat".

 

Et Deus...

 

Matriti, die 22 mense junio, anno 1943.

 

+ Leopoldus, Ep.us Matriten.-Compluten.

 

Emmno ac Rvdmo Card. Praefecto

 

S. Congregationis DE RELIGIOSIS.

 

11

 

Curriculum vitae del Fundador del Opus Dei, enviado por el Obispo de MadridAlcalá a la Santa Sede; 28-VIII-1943.

 

AGP, Sezione Giuridica, 111/15081.

 

OBISPADO DE MADRID-ALCALA

 

REV. DUS DOMINUS JOSEPH MARIA ESCRIVA DE BALAGUER Y ALBAS, RECTOR REGII PATRONA TUS A SANCTA ELISABETH, MATRITI CONSTITUTI.

 

Aragoniae in Barbastrensi civitate natus die 9 ianuarii anni 1902, cuius Joseph Escrivá de Balaguer Corzán et Maria a Virgine Perdolente Albás y Blanc parentes exstiterunt..

 

1) STUDIA

 

Academicos gradus prolithae ac laurea Iuris Civilis apud Caesaraugustanam ac Matritensem Studiorum Universitates obtinuit, Summa cum laude lauream consecutus.

 

In Pontificia Universitate Caesaraugustana, tunc existenti, integros quinque Sacrae Theologiae curriculos, maximis obtentis qualificationibus, perfecit.

 

Nondum sacerdos sed per primam tantum tonsuram inter clericos cooptatus, ab Em.mo Cardinal¡ Soldevila, Moderator Seminarii a Sancto Francisco de Paula renuntiatus est.

 

2) APOSTOLATUS

 

a) Pauperes

 

Ut dissertationem ad lauream pararet, anno 1927, Matritum perrexit. Atque, sacerdotali ministerio assidue deditus, scientificis laboribus non obstantibus, ibi ab anno 1927 ad annum usque 1931 opus apostolicum exercuit inter pueros pauperes ac aegrotos egenos, quos domibus suis per miserrima civitatis suburbia quotidie invisebat.

 

Dein, cum operis apud Universitatis studiosos magnitudo ut illud activitatis sacerdotalis genus relinqueret, Rev.mo Episcopo approbante, coégerit, non praetermisit quin singulis dominicis aegrotos pauperes in Generali Valetudinario visitaret.

 

b) Universitaria

 

Mense octobri anni 1928, de consensu Rev.mi Antistitis Matritensis-Complutensis, assidua oratione ac iugi poenitentia comitantibus, intensum ac firmum laborem formationis apostolicae inter iuvenes Universitatis auditores atque Specialium Superiorumque Scholarum alumnos, interioris vitae et professionalis perfeetionis cultu mediante, evolvere incepit. Quod quidem opus tacitum, in directum profundum validissimumque Ecclesiae servitium ordinatum, et ab initiis a plurimis Episcopis toto ex corde benedictum.

 

A plurium urbium Universitatum professoribus et alumnis crebro ad exercitia spiritualia dirigenda sive spiritualis secessus dies ordinandos vocatur: notatu dignum est opus apud Universitatem Aestivam Iacensem (Caesaraugustanam, Universitatem Status) suis conferentiis nuper peractum. Ut huc labor erga Universitatis studiosos facilior redderetur ab Apostolica Sede, rescripto diei 20 augusti 1940, privilegium Altaris Portatilis concessum fuit.

 

Vir quidem qui problema Hispanae Universitatis penitus perspectum habet, dum Consilium Nationale Educationis constitueretur, Consiliarius Nationalis cooptatus est, unicus sacerdos cleri saecularis qui, una cum tribus Rev.mis Episcopis paucisque religiosis, ad praefatum Consilium pertinet.

 

Mense novembri anni 1940 Magister Ethicae ac Moralis professionalis Scholae Periodismi (Schole Officialis Status) designatus fuit.

 

c) Spiritualis moderado

 

Multis praestantissimis personis, Actionis Catholicae dirigentibus aliarumque nationalium activitatum catholicarum ac culturalium moderatoribus, Universitatis magistris et alumnis, sacerdotibus immo et religiosis a spitualibus moderator exstat, quippe cui omnes assidue accedunt propterea quod eum virum dono consilii praeditum habent.

 

Exercitia atque spiritualis secessus dies Actionis Catholicae iuvenibus ac puellis saepe etiam moderavit: Caesaraugustae, Valentiae, Ilerdae, Vallisoleti, Legione, Abulae, Matriti, etc. Valentiae, ¡anuario 1941, Conventus Assistentium Ecclesiasticorum A.C. Spiritualis Moderator munere functus est.

 

Laborem moderatoris animarum non intermisit neque Opus Dei, ipso dirigente, ciara agere desivit, tempore dominationis marxistae (durante bello Hispaniae, 1936-1939), sub qua cum ipse tum su¡ discipuli acerbam passi sunt persecutionem. Cum autem in regionem regimini nationali subiectam audacter pervenire obtinuisset, vel per se vel per Opus suum animum erigere et auxilium afferre patienti seu praelianti studiosae iuventuti consecutus est. Quot itinera hinc inde per diversa praelü castra, febri saepe corresptus, ut spirituale Patris munus perageret, confecit!

 

d) Exercitia spiritualia

 

Alter indefessi apostolatus aspectus exstat labor a plurimis iam annis peractus, quo, Rev.mis Episcopis et Religiosorum Institutorum Superioribus postulantibus, multas exercitiorum spiritualium series sacerdotibus et religiosis moderavit. Quod etiam opus praestavit plurium Seminariorum alumnis. Hoc nempe ministerium apud dioeceses Legionensem, Abulensem, Segoviensem, Victoriensem, Pampilonensem, Matritensem-Complutensem, Valentinam, Ilerdensem, etc., nuper exercuit. Anno 1940 durante supra mille sacerdotes diversarum dioecesim apud eum exercitüs spiritualibus vacavere, inter quos et ipsi Rev.mi locorum Ordinarii nonnumquam interfuerunt.

 

3) DE EO EIUSQUE MINISTERIO IUDICIUM

 

Ipsius characteris insignes sunt animi vis necnon organizationis et gubernii dotes. Occulte ac sine strepitu transire; Ecclesiasticae Hierarchiae obsequentissimum se praebere: amorem erga Sanctam Matrem Ecclesiam atque Romanum Pontificem palam et privatim, verbo et scripto fovere sacerdotalis eius laboris peculiarissimum est sigillum.

 

Rev.mus Ordinarius Dioeceseos litteris 24 maii 1941 ad Rev.mum P. Abbatem Monasterii Montis Serrati, O.S.B., ita suam de P. Escrivá de Balaguer opinionem exprimebat:

 

"Dr. Escrivá exemplum sacerdotum est, a Deo in multarum animarum sanctificationem electus, humilis, prudens, abnegatus, Antistiti suo summe docilis, praeclari intellectus, firmissimae doctrinalis et spiritualis formationis, zelo ardentissimus, studiosae iuventutis christianae informandae apostolus, nihil aliud intendens nisi ad Patriae utilitatem et Ecclesiae servitium ac munimen professionalium phalangem disponere, qui etiam in mundo commorantes, non tantum sancte vitam agant sed etiam apostolico labor¡ indulgeant".

 

4) PUBLICATIONES

 

Edidit:

 

Consideraciones espirituales (Concae, 1934).

 

Santo Rosario (Matriti, 1935).

 

Estudio histórico-canónico de la jurisdicción eclesiástica "nullius dioecesis" de la Il.ma. Sra. Abadesa del Monasterio de Santa María La Real de las Huelgas (Burgis, 1938).

 

Camino (Valentiae, 1939).

 

Operum "Santo Rosario" et "Camino" duae editiones iam prodidere, immo et tertia paratur opusculi "Santo Rosario".

 

Matriti, die 28 mense augusto, anno 1943.

 

+ CASIMIRUS, Ep.us Aux.

 

Vic. G.ralis

 

12

 

Nihil obstat de la Sagrada Congregación del Santo Oficio para la erección diocesana de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, comunicado a la Sagrada Congregación de Religiosos; 29-IX-1943.

 

AGP, Sezione Giuridica, 111/15082.

 

SUPREMA SACRA CONGREGAZIONE DEL SANTO OFFIZIO Prot. Num. 324/43

 

Dal Palazzo del S. Offizio 29 Settembre 1943

 

Eccellenza Rev.ma,

 

Con pregiata lettera N. 2777/43 in data 24 Agosto u.s., cotesta S. Congregazione domandava se da parte del S. Offizio nulla si opponeva per I'erezione della Pia Associazione dal titolo "Societá Sacerdotale della Santa Croce" in Instituto di Diritto Diocesano.

 

Mi reco a gradita premura di comunicare all'Eccellenza Vostra Reverendissima che questa Suprema S. Congregazione, tutto considerato, ha in proposito decretato:

 

"EX PARTE S. OFFICII NIHIL OBSTARE".

 

Con sensi di ben distinta stima mi professo

 

dell'Eccellenza Vostra Rev.ma

 

Dev.mo

 

A. Ottaviani

 

assessore

 

A Sua Eccellenza Rev.ma

 

Mons. ERMENEGILDO PASETTO Arcivescovo tit. di Iconio

 

Segretario della S. Congr. dei RELIGIOSI.

 

13

 

Nihil obstat de la Sagrada Congregación de Religiosos, para la erección diocesana de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz; 11-X-1943.

 

AGP, Sezione Giuridica, 111/15083.

 

EX SECRETARIA N.2777-43

 

SACRAE CONGREGATIONIS Romae die 11 octobris 1943

 

DE RELIGIOSIS

 

Rev.me ac Exc.me Domine

 

Sacra Congregatio de Religiosis diligenter perpendit quae Exc. Tua exposuit de erectione canonica Instituti Clericalis, juris dioecesani, Sodalium in communi viventium sine votis, cui titulus "Societas Sacerdotalis S. Crucis", cuiusque finis specialis est "institutio catholica et professionalis adscriptorum Universitatibus Studiorum".

 

Pergratum itaque mihi est E.T. significare ex parte huius S. Congregationis nihil obstare, quominus juxta Can. 673 eadem E.T. ad canonicam erectionem deveniat.

 

Hisce autem litteris conceditur facultas ad decem annos valitura, qua E.T., praevia sanatione omnium quae sanatione indigent et ab S. Congr. sanar¡ solent, valeat dispensare super defectu incorporationis Societati vel aetatis, ut Sodales, qui exemplo praestiterunt observantiae, designentur tum ad munus Praesidis tum ad alia munera majoris momenti in Societate.

 

Quoad incorporationem primorum Sodalium, Sodalis, servato praescripto quo dignitate sacerdotal¡ auctus sit, qui ad munus Praesidis designatus est, fidelitatem perpetuam emittat coram Exc. T. vel Sacerdote delegato, adhibita convenienti formula; Consiliarii aliique Officiales coram Praeside, ceteri autem, qui per congruum tempus ad observantiam laudabiliter incubuerunt, emittant vel oblationem temporariam vel fidelitatem perpetuam, de judicio Exc. Tuae, audito Rev.mo Praeside.

 

Bona temporaria in favorem Societatis forma juridice valida constituantur.

 

Curet Exc. Tua ut, servatis praescriptionibus Codicis J. C. ac prae oculis habito fine speciali Societatis, aptae edantur Constitutiones.

 

Decreto erectionis Societatis edito ad normam Instruct. S. Congr. die¡ 30 nov. 1922, E.T. ad hanc S.C. exemplar transmittere non dedignetur una cum textu Constitutionum; transactis vero decem annis a die erectionis, relationem quoque de conditione disciplinar¡, personali et oeconomica Societatis.

 

Cuncta fausta a Domino adprecor et permaneo Eidem Exc. Tuae

 

add.mus servus

 

+ fr. L. E. Pasetto

 

Secr.

 

Rev.mo ac Exc.mo

 

Leopoldo Eijo y Garay

 

Archiep. Matriten in Hisp.

 

14

 

Decreto del Obispo de Madrid-Alcalá, de erección canónica de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz; 8-XII-1943.

 

AGP, Sezione Giuridica, 111/15084.

 

ERECTIO CANONICA SOCIETATIS SACERDOTALIS SANCTAE CRUCIS

 

DECRETUM

 

Quindecim abhinc annos pius ac zelans hujus Matriten Dioecesis Sacerdos, Doctor D. Joseph Maria Escrivá de Balaguer et Albás, favente ac benedicente Ordinario Dioecesano, Institutionem condidit, cujus sodales, praeter propriam cujusque sanctificationem, servatis Evangelii consiliis in munere professionali exercendo obtinendam, hunc, quamvis non unicum, specificum finem sibi proposuerunt: enixe adlaborare ut selectam partem virorum professionum intellectualium, quibus natura competit societatem civilem dirigere, ad fidei catholicae principia revocarent et ad Evangelicam perfectionem suaderent.

 

Novam hanc Institutionem -quae, ob singularem et propriam consociationem "OPUS DEI" appellata, proprium finem omni contentione est ubique prosequutaapprime temporum nostrorum et nostrae Patriae necessitátibus urgentissimis respondere nemini non apparuit. Omnes enim fatentur, re¡ publicae eversionem, quae universam fere Hispaniam nuper cruentavit, desertioni a doctrina et praeceptis Christi hominum "intellectualium" esse magna ex parte adstruendam, quippe qui doctrinis dissolventibus per tot lustra juventam studiosam inquinarunt.

 

Cui piae Institutioni divinus favor jam inde a primordiis constans adfuit, sese praecipue manifestans tum numero et qualitate ad eadem advolantium juvenum e integritate aeque ac ingenio florentium, tum fructibus uberrimus ubivis ab eadem collectis, tum denique signo contradictionis, quae operum Dei sigillum exstitit. At vero, succrescentibus in dies Institutionis membris, ejusdemque mirum in modum extenso activitatis ambitu, visum est, scopum, constitutionem et methodum actionis intra fines simplicis Associationis ulterius contineri non posse, sed ampliorem et firmiorem exigere rationem verae Societatis Ecclesiasticae legitime erectae et constitutae. Sic enim, dum diversae Institutionis activitates organice coordinabuntur, ipsa Hierarchiae intimius haerebit, necessariam internam authonomiam comparabit et firmitatem sanctionis nedum Ordinarii loci verum etiam Sedis Apostolicae nanciscetur.

 

Re igitur mature perpensa, pro Nostro offlcio, universum negotium ad Apostolicam Sedem retulimus, a qua, per S. Congregationem de Religiosis, telegrapho prius, dein vero litteris authenticis diei 11 octobris 1943, sub n.' 2777/43, responsum accepimus, nihil ab eadem Sede Apostolica obstare quominus ad optatam erectionem canonicam praedictae piae Associationis deveniremus.

 

Quapropter, facultatibus cc. 674, 492, § 1, concessis utentes, laudatam piam hucusque Associationem, a Nobis ut talem jam antea adprobatam, in veram Societatem juris Dioecesani ad normam t. XVII 1. II Codicis Juris Canonici erigimus atque constituimus sub nomine SOCIETATIS SACERDOTALIS SANCTAE CRUCIS, in finem compendio Statutorum Sanctae Sed¡ submisso sat expressum et mediis ibidem relatis obtinendum. Haec autem Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis erit ad normam juris communis Nobis Nostrisque Successoribus plane subjecta (c. 492, § 2). Ut vero efficacius intentos effectus Societas consequatur, volumus ac edicimus ut, firmo compendio Statutorum Sanctae Sed¡, ut diximus, delato, ejusdem Societatis ampliores et completiores Constitutiones exarentur Nostrae adprobationi subjiciendae.

 

Hujus decreti canonicae erectionis Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis, manu Nostra subscripti Nostroque sigillo muniti, tria exscribantur exemplaria: primum ad Sedem Apostolicam remittendum, alterum Rvdo Moderatori Societatis tradendum, tertium denique in Archivo Curiae Episcopalis ad perpetuam re¡ memoriam asservandum.

 

Matriti, in die festo Immaculatae Conceptionis B.V.M., 8 decembris 1943.

 

+ Leopoldus, Episcopus Matriten.-Compluten.

 

L + S J. Marco

 

Cancell.

 

15

 

Comunicación del Obispo de Madrid-Alcalá a don Josemaría Escrivá sobre varios extremos relacionados con la erección de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz; 8-XII-1943.

 

AGP, Sezione Giuridica, 111/15142.

 

La Sagrada Congregación de Religiosos, por sus Letras de 11 de octubre p.p. n.° 2777/43, Nos concedió facultad valedera por diez años para que, previa la sanación de cuanto la necesitase y que suela ser concedida por la misma Sagrada Congregación, pudiéramos dispensar del defecto de incorporación a la Sociedad, o de la edad, con objeto de que los socios que sobresalieron en la ejemplar observancia sean designados o para el cargo de Presidente o para los demás de mayor importancia en la Sociedad.

 

Haciendo uso de dicha facultad, previa dispensa y sanación de cuanto fuere necesario dispensar y sanar, V.R., designado para el cargo de Presidente, profesará la fidelidad perpetua personalmente ante Nos; y los Consejeros y oficiales mayores la profesarán ante V.R.; e igualmente lo harán ante V.R. los demás socios que durante conveniente espacio de tiempo hayan guardado laudable observancia y sean admitidos, a juicio Nuestro previa audiencia de V.R., a la oblación temporal o a la fidelidad perpetua.

 

Encomiendo muy especialmente a V.R. que redacte y Nos presente las Constituciones de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz canónicamente erigida por Nos el día de hoy, desarrollando como mejor convenga el boceto de Constituciones que enviamos a la Santa Sede.

 

Y asimismo que cuide de que los bienes temporales en favor de la Sociedad se constituyan en forma válida legalmente.

 

Dios guarde a V.R. muchos años.

 

Madrid, fiesta de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora y Madre la Santísima Virgen María, 8 de diciembre de 1943.

 

+ Leopoldo, Obispo de Madrid-Alcalá

 

Rev.Sr.Dr.D.José María Escrivá de Balaguer y Albás

 

Presidente de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz.

 

16

 

Fórmula utilizada por don Josemaría Escrivá para el acto de incorporación a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz.

 

AGP, Sezione Giuridica, 111/15079.

 

FORMULA FIDELITATIS

 

Domine Jesu: Suscipe me tibi in servum sempiternum Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis, in obsequium et sacrificium laudis perpetuae: voluntarie et in aeternum meipsum, cum omnibus viribus et affectibus meis, quanto intimius valeo, offero.

 

Et intercedente beata et gloriosa Maria semper Virgine, cum beato Joseph, beatis Archangelis Michaéle, Gabriele et Raphaéle, ac beatis Apostolis tuis Petro, Paulo et Joanne, et omnibus Angelis Custodibus, da, Domine, pacem in diebus meis: ut ope tuae misericordiae adjutus, adimplere possim tuam sanctissimam voluntatem. Amen.

 

17

 

Comunicación del Obispo de Madrid-Alcalá a la Sagrada Congregación de Religiosos, de la erección de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz; 19-XII-1943.

 

AGP, Sezione Giuridica, 111/15610.

 

Matriti, die 19 decembris 1943

 

Excme ac Rvdme Domine:

 

Exceptis Excellentiae Vestrae litteris diei 11 octobris hujus anni, sub n.° 2777/43, ad erectionem canonicam processi SOCIETATIS SACERDOTALIS SANCTAE CRUCIS per formale Decretum in scriptis datum, cujus exemplar tam in tabulario Instituti quam in Archivo Dioecesano servabitur.

 

Nunc vero de peracta hujusmodi erectione istam Sacram Congregationem certiorem facio, ac Decreti exemplar transmitto, ad normam Decreti ejusdem Sacrae Congregationis de Religiosis dati die 30 novembris 1922.

 

Facultatibus in praefatis Excellentiae Vestrae Rvdmae litteris mihi concessis, et, praevia sanatione eorum omnium quae sananda fuerint et a Sacra Congregatione sanan solent, Moderator nuper erectae Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis coram me perpetuam emisit fidelitatem, quam quidem coram illo emittent Consiliarii et Officiales Majores.

 

Moderatori autem praescripsi ut Constitutiones Societatis exaret, apprime conformes compendio quod isti Sacrae Congregationi dedi die 22 junii elapsi.

 

Quae dum isti Sacrae Congregationi reféro, me profiteor Excellentiae Vestrae Rvdmae

 

addictissimum in Domino:

 

L + S + Leopoldus, Ep.us Matriten.-Compluten.

 

Excmo ac Rvdmo

 

D.Fr.L.E. Pasetto

 

Secretario S. Congregationis

 

DE RELIGIOSIS.

 

18

 

Decreto del Obispo de Madrid-Alcalá, de aprobación de las Constituciones de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz; 25-1-1944.

 

AGP, Sezione Giuridica, 111/15085.

 

DECRETO

 

Por el Revmo. Presbitero Dn. José María Escrivá de Balaguer y Albás, Presidente de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, Nos han sido presentadas las CONSTITUTIONES SOCIETATIS SACERDOTALIS SANCTAE CRUCIS, redactadas en cumplimiento de Nuestro Decreto de 8 de diciembre de 1943, por el que fue erigida canónicamente dicha Sociedad.- Y habiendo hecho examinar las referidas Constituciones por Nuestro Fiscal General, quien las ha hallado en todo conformes a Derecho y dignas de Nuestra aprobación, y teniendo en consideración que por dichas Constituciones se reglamenta convenientemente la naturaleza, fines, actividades, prácticas ascéticas, régimen de la Sociedad y de su instrumento específico de Apostolado, llamado OPUS DEI, se ofrece un medio apto de santificación para sus miembros por el ejercicio de los consejos evangélicos y un valioso medio de apostolado para la difusión de la doctrina y virtudes cristianas entre los fieles, por el presente venimos en aprobar y aprobamos las CONSTITUTIONES SOCIETATIS SACERDOTALIS SANCTAE CRUCIS y mandamos que sean fielmente cumplidas y observadas por todos y cada uno de los miembros de dicha Sociedad, conforme al ejemplar auténtico que, con Nuestro sello, será entregado al Presidente de la misma.

 

Dado en Madrid a veinticinco de enero de mil novecientos cuarenta y cuatro.

 

L + S + Leopoldo, Obispo de Madrid-Alcalá

 

19

 

Breve Apostólico Cum Societatis, por el que Su Santidad Pío XII concede diversas indulgencias a los miembros de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz y Opus Dei; 28-VI-1946.

 

AGP, Sezione Giuridica, IV/12251.

 

PIVS PP. XII

 

AD PERPETUAM REI MEMORIAM

 

Cum SOCIETATIS SACERDOTALIS SANCTAE CRUCIS ET "OPUS DEI", quam dilectus filius IOSEPH MARIA ESCRIVA DE BALAGUER Y ALBAS, Sacerdos, Doctor, tam magnifice constituit tamque humaniter moderatur, ardenti studio, mirae operae laborique fructuosissimo par sit Nostra quoque fervida consensio ac propensa voluntas, periucundum nunc Nobis est hisce in Litteris, quarum tenore eiusdem piae Societatis Sodales spiritualibus Indulgentiarum muneribus decoramus, uberrimorum repetere memoriam fructuum quos, pro Dei gloria animarumque salute, praeclarus Conditor brevi temporis spatio sed constanti industria et diligentia sua percipere potuit. Nam, vehementer gratulante ac peramanter benedicente Venerabili Fratre Matritensium Episcopo, in ipsa civitate Matritensi die II mensis Octobris anno MCMXXVIII orta, co consilio ut eius Sodales in eruditione ac doctrina praestantes praecipueque earum magistri divinis praeceptis obtemperent atque, ad instar religiosorum sed in saeculo viventes, Christianae vitae perfectionem persequantur, Societas avide se promisit et impensius incubuit in iuvenum superiores scholas ac studiorum Universitates celebrantium mentes fingendas ad humanitatem, ad virtutem, ad religionem. Non modo intra Hispaniae fines sed in longinquas quoque regiones, favente Deo, se pandit beneficus Sodalium labor, ut lux videlicet et ventas Christi in mentes pervaderet praecellentium eruditorum utque hi quoque vicissim lucem veritatemque Christi exemplo ac doctrina cum aliis communicarent. Nec silentio praetermittendus est apostolatus benemeriti illius Sacerdotis, qui, charitatis spiritu infammatus, pauperibus pueris egenisque aegrotis consuluit, eorumque animos religiosis sensibus ac sana doctrina imbuendos curavit; quique fructuosissime constanterque a spiritualibus adfuit viris laicis vel sacerdotibus vel etiam religiosis, qui acres et industrii in mentis et religionis agitatione apud Hispanos fuerunt et etiamnunc exstant. Quae cum ita sint, enixis Nos votis peramanter annuendum censemus, quae benemeritus Praeses supra laudatae Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis et "Opus Dei" ad Nos humiliter tulit, benigne quoque fervidis precibus attentis dilecti filii ALVARI DEL PORTILLO Y DIEZ DE SOLLANO, sacerdotis, doctoris, eiusdem Instituti Procuratoris Generalis. Quo tam frugífera Societas potiora capiat, opitulante Deo, incrementa, Nos, Apostolica Nostra Auctoritate, praesentium Litterarum tenore, omnibus et singulis utriusque sexus Christifidelibus, qui in praelaudatam Societatem seu Opus ascribentur, die primo eorum ingressus, si, vere paenitens et confessi, Sanctissimum Eucharistiae Sacramentum sumpserint, PLENARIAM; -pariterque omnibus et singulis Sodalibus nunc adlectis vel in posterum ipsam in Sodalitatem sive Opus adlegendis, item paenitentibus et confessis ac Sacra Communione refectis, -quo die unusquisque eorum Sodalitati, ad tempus, se obtulerit vel fidelitatis, perpetuo, verba conceperit; -semel in mense, si ad sua liberalia opera integrum per mensem cotidie aliquam piam adiunxerit invocationem; -in festis diebus Domini Nostri lesu Christi et Beatae Mariae Virginis, in Kalendario Ecclesiae universalis significatis, Sanctorum Archangelorum Michaelis, Gabrielis et Raphaelis, Sanctorum Angelorum Custodum, Sancti Iosephi, Deiparae Virginis Sponsi, Sanctorum Petri et Pauli Apostolorum, Sancti Ioannis Evangelistae, Omnium Sanctorum; -die XIV mensis Februarii, si peculiar¡ Sacrae functioni pro gratiarum Deo actione adstiterint, etiam PLENARIAM; -ac sodalibus nunc adlectis vel in posterum ipsam in Societatem sive Opus adlegendis, in cuiuslibet eorum mortis articulo, si, item vere paenitentes et confessi ac Sacra Communione refecti, vel, quatenus id (acere nequiverint, saltem contriti, Sanctissimum lesu nomem ore, si potuerint, in minus corde devote invocaverint et mortem de manu Domini, tamquam peccati stipendium, patienter susceperint, PLENARIAM similiter INDULGENTIAM misericordíter in Domino concedimus. Praeterea iisdem Sodalibus, qui, saltem corde contrito, in suis liberalibus operibus, ut supra, aliquam piam adiunxerint invocationem; -et qui Sanctae Crucis signum, in oratoriis Instituti erectum, pia mente deosculati fuerint vel coram ipso aliquam piam precem iaculatoriam recitaverint, quingentos dies de iniunctis eis, seu alias quomodolibet debitis paenitentiis in forma Ecclesiae consueta relaxamus. Quas omnes et singulas Indulgentias et paenitentiarum relaxationes, excepta plenaria Ç in articulo mortis lucranda, etiam animabus Chistifidelium in Purgatorio detentis per modum suffragii applicari posse indulgemus. Contrariis quibuslibet nihil obstantibus. Praesentibus perpetuo valituris. Volumus autem ut praesentium Litterarum transumptis seu exemplis, etiam impressis, manu alicuius Notarii publici subscriptis ac sigillo personae in Ecciesiastica dignitate vel officio constitutae munitis, eadem prorsus fides adhibeatur, quae ipsis praesentibus adhiberetur, si exhibitae ve¡ ostensae forent.

 

Datum Romae, apud Sanctum Petrum, sub anulo Piscatoris, die XXVIII mensis Iunii, in festo SS. Cordis lesu, anno MCMXXXXVI, Pontificatus Nostri octavo.

 

De speciali Sanctissimi mandato

 

Pro Domino Cardinal¡ a Secretis Status

 

L + S Dominicus Spada

 

a Brevibus Apostolicis

 

20

 

Decreto del Obispo de Madrid-Alcalá, por el que se conceden indulgencias a quienes besaren la Cruz de madera colocada en la Residencia de estudiantes de la calle Jenner n° 6, de Madrid; 28-111-1940.

 

AGP, Sezione Giuridica, 1/15074.

 

NOS EL DOCTOR DON LEOPOLDO EIJO GARAY,

 

POR LA GRACIA DE DIOS Y DE LA SANTA SEDE APOSTOLICA OBISPO DE MADRID-ALCALA, ETC., ETC.

 

Deseando promover en cuanto esté de nuestra parte el divino culto, y fomentar la devoción del pueblo cristiano, dando graciosamente lo que en la misma forma hemos recibido de la Divina Misericordia, sin mérito alguno nuestro, concedemos cincuenta días de Indulgencia a todos los fieles de nuestro Obispado por cada vez que devotamente besaren la Cruz de Palo de la Residencia de Estudiantes de Jenner 6, Madrid y pidieren a Dios Nuestro Señor por la exaltación de nuestra Santa Fe Católica, paz y concordia entre los Reyes y Príncipes cristianos, extirpación de las herejías y demás fines piadosos de Nuestra Santa Madre la Iglesia.

 

Dadas en Madrid a 28 de marzo de mil novecientos cuarenta

 

+ Leopoldo, Obispo de Madrid-Alcalá.

 

Por mandato de S.E.R. el Obispo mi Señor

 

L + S Dr. JUAN MARCO

 

Srio.

 

21

 

Carta Brevis sane de la Sagrada Congregación de Religiosos, de alabanza del fin de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz y Opus Dei; 13-VIII-1946.

 

AGP, Sezione Giuridica, IV/15091.

 

SACRA CONGREGAZIONE N. 2777/43

 

DEI RELIGIOSI

 

Romae, die 13 augusti 1946

 

Rev.me Pater,

 

brevis sane temporis lapsus pertransiit ex quo Haec Sacra Congregatio ad Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis atque Operis Dei canonicam erectionem ex actis atque satis abunde probatis veniam libenter concessit, et iam in dies ex diversis partibus copiosa et quidem certa atque authentica documenta perveniunt, quae Institutum Tuum summopere laudant et commendant. Satis superque his documentis comprobatur quod Sacra Congregatio, re mature perpensa, censuerat circa sanctitatem, necessitatem atque opportunitatem finis et apostolatus quem Institutum Tuum sibi proposuit.

 

Igitur Tibi, Rev.me Pater, et tuis omnibus qui in sancto, silenti, et arduo apostolatu penetrationis sive inter scientiarum cultores, sive in publicis magisteriis, sive in civilibus omnis generis professionibus strenue adlaborant, ob copiosos iam obtentos hucusque fructus, ob celerem diffusionem quam nacti estis, ob bonum spiritum quo Institutum ducitur ex toto corde gratulamur.

 

Animo volenti in iis quae fortiter incepisti perge, Rev.me Pater, et Tecum pariter pergant atque fdeliter omnes, viri et mulieres, sequantur qui quaeve ex divina vocatione tam nobili et sancto Operi adscripti iam sunt et in posterum adscribantur.

 

Dum cuncta omnia fausta prospera Tibi, Rev.me Pater, Tuoque Operi adprecor, Tui addictissimum in Domino Me profiteor

 

+ Al. Card. Lavitrano

 

Praef.

 

+ fr. L. E. Pasetto

 

Secr.

 

Rev.mo Patri D. D. Iosepho Mariae Escrivá de Balaguer y Albás

 

Fundatori et Praesidi Generali Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis et Operis Dei. Matriti.

 

22

 

Decretum laudis de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz y Opus Dei como Instituto Secular de derecho pontificio; 24-11-1947.

 

AGP, Sezione Giuridica, IV/15092.

 

DECRETUM

 

Primum Institutum Saeculare, quod statim ac prodiit Constitutio Apostolica "Provida Mater Ecciesia", a SS.mo Domino Nostro Pio, Divina Providentia PP. XII, die altera Februarii huius anni subsignata, Laudis Decretum meruit, est SOCIETAS SACERDOTALIS SANCTAE CRUCIS et OPUS DEI, breviato autem nomine Opus Dei nuncupata.

 

Opus Dei a Rev.mo D. losepho Maria Escrivá de Balaguer, viro tam pietate quam doctrina atque apostolico zelo insigni, exordium in Dioecesi Matritensi habuit. A primis sacerdotii sui annis, Doctor Escrivá de Balaguer, qui vix inter clericos cooptatus Moderatorem Seminarii Sancti Francisci a Paula Caesaraugustae egerat, in hac civitate prius, et ab anno post Christum natum MDCCCCXXVII Matriti, dum studia ad Lauream Iuris Civilis consequendam peragebat, posthac vero sine intermissione, variis ministeriis sacerdotalibus, humilioribus praecipue in suburbio, magna sui ipsius abnegatione functus est. .

 

Dum his impigre vacabat, Divina Providentia per legitimos Superiores ecclesiasticos novum opus quasi manu ducente, Dr. Escrivá de Balaguer ad apostolatum inter laicalis Universitatis et Scholarum Superiorum Matritensium alumnos se fortiter vocatum atque suaviter motum sensit. Cum progressu temporis hanc vocationem a Domino datam esse eventus atque fructus non dubie comprobare viderentur, invocata et obtenta venia ab Exc.mo Episcopo Matritensi, die Angelis Custodibus sacra, II Octobris anni a nostra reparata salute MDCCCCXXVIII, Operis Dei ima atque solida fundamenta ¡acta sunt. Hoc satis felici titulo, quod omnibus humiliter fidenterque innuere volebat non de opere humano agi, sed de sacro opere Dei, parva Societas operiebatur ad apostolatum inter alumnos Universitatis atque doctiores viros exercendum, ac per ipsos deinde in totum intellectualium et dirigentium coetum dilatandum. Satis apud omnes constat quam gravia fuerint ac difficilia tempora illa in Hispania, sive ante bellum civile, sive immani hoc bello flagrante ac persecutione religiosa acriter saeviente: verumtamen Opus Dei, ut pia consociatio benevolentia ac benedictione ecclesiasticae Auctoritatis per plures annos (1928-1940) facto existens, ac de labore potius quam de ordinatione et formis canonicis nondum sollicita, in coetu intellectuali prudenter selecto et accuratissime educato, spiritualem transformationem prius indeque vere apostolicam, silenter sed intense ac tenaciter perficere conabatur. Pedetentim interea Instituti character iuridice delineatus fuit. Post diuturnas moras multasque probationes Opus Dei, qua verum Dei opus (Act. V, 39), superatis non parvis neque paucis, etiam bonorum, contradictionibus, succrevit et consolidatum est. Deinceps accesserunt ecclesiasticae recognitiones atque approbationes. Die XIX Martii anni MDCCCCXXVXI Episcopus Matritensis ad + Piae Unionis Opus Dei redegit, pauloque post, cum novae satisque rapidae in dies ascensiones et expansiones supernaturalem Instituti efficaciam confirmarent, Sancta Sede ad normam iuris consulta, Ipsiusque venia die XI Octobris anni MDCCCCXXXXIII, Maternitati Beatae Virginis Mariae sacra, obtenta, Ordinarius Matritensis Opus Dei in Societatem vitae communis sine votis publicis iuris dioecesani, die VIII Decembris eiusdem anni, formaliter erexit. Postremis hisce annis, cum iam plures quam viginti domos in quatuor Europae Statibus erectae essent, necnon una in Africa, et fundationes in America pararentur; cumque pariter socii in dies multiplicarentur, neque solum inter medicos, advocatos, architectos, exercitus duces, cultores scientiarum atque artium, publicos scriptores, professores Universitatum et Scholarum Superiorum omne genus, etc., sed inter alumnos quoque laicalium Facultatum, qui cum collegis fructuosum apostolatum exercerent, invenirentur, haud immerito visum est tempus advenisse implorandi a Sancta Sede primam Operis Dei pontificiam approbationem. Quare Praesidis Generalis instantia SS.mo Domino Nostro exhibita est, fervida Exc.mi Ordinarii Matritensis commendatione fulta ac Litteris Testimonialibus aliorum sexaginta Ordinariorum, inter quos octo Eminentissimi Patres Cardinales recensentur et omnes Hispaniae Metropolitani.

 

Dum Opus Dei has supplices Domino Nostro instanter preces exhibebat ut qua Societas vitae communis sine votis publicis Laudis Decretum impetraret, Constitutio Apostolica "Provida Mater Ecclesia" parabatur. In tam clarissima huius Documenti luce Institutum Opus Dei eiusque Constitutiones attente in S. Congregatione perpensa sunt, speciatim illa quae de sua interna ordinatione, de regimine, de ministeriis, de vita communi latiore sensu sumpta, ardua videbantur ac novitatis speciem referebant, et clare patuit Opus Dei praeseferre exemplar germani Instituti Saecularis ab ipsa Constitutione Apostolica propositi. Hinc venia et iussu Sanetissimi Domini Nostri, in novo accuratiore ipsius Operis examine procedendi norma servata est, quae in Constitutione "Provida Mater Ecclesia" (Art. VII, § 3) pro Institutorum Saecularium approbatione praescribitur.

 

Die VIII Junii MDCCCCXXXXVI Commissio Consultorum coadunata fuit, habitoque huius favorabili suffragio, Congressus Plenus S. Congregationis die XIV Februarii proxime elapsa celebratus est. Huius decisio in Audientia diei XXIV eiusdem mensis ab Em.mo Cardinali Praefecto SS.mi Domini Nostri approbationi et confirmationi subiecta est, atque SS.mus ipsam ratam habuit et confirmavit.

 

SOCIETAS SACERDOTALIS SANCTAE CRUCIS et OPUS DEI est Institutum Saeculare ad normam memoratae Constitutionis Apostolicae perfectioni christianae in saeculo acquirendae et apostolatui exercendo dicatum. Eiusdem finis generalis est sodalium sanetificatio, per consiliorum evangelicorum exercitium peculiarumque Constitutionum observantiam; specialis autem -arete et intrinsece cum fine generali atque spiritu Instituti perpetuo coniunctus- est totis viribus adlaborare ut coetus, qui intellectualis dicitur, Christi Domini praeceptis, immo et consiliis, adhaereat, eademque in praxim deducat. Ad utrumque finem obtinendum Institutum exigit a propriis alumnis exquisitam animi culturam, tum in pietatis officiis tum in disciplinis sive ecclesiasticis sive profanis, ita ut sodales omnes viri Laurea doctorali in aliqua saltem disciplina ornati sint oporteat. Insuper Institutum solidam membrorum sanctitatem iugiter promovet per sanctificationem laboris ordinarii ac diligens accuratumque exercitium munerum professionalium officiorumque propriorum omnium, civilium seu politicorum, in quibus praecipue iure meritoque socii evangelicam perfectionem prosequuntur.

 

Opus Dei, etsi ex ordinaria membrorum suorum conditione, Institutum Saeculare laicale videatur (cc. 488, 4°; 673, § 2; Const. "Provida Mater Ecclesia", art. 1), tamen ratione Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis, quae ipsum penitus informat, consulto in Constitutionibus (n. 2) Institutum praevalenter clericale Ç est, iuridice clericalibus Institutis aequiparandum.

 

Opus Dei ex duabus quasi sectionibus constat, virorum nempe ac mulierum, non modo ab invicem separatis, verum etiam penitus distinctis, propria cuiusque interna hierarchia, quae regimine centrali atque etiam guberniis seu directionibus regionalibus et localibus constituitur. Ipsae tamen sectiones in Patre seu Praeside Generali uniuntur, ve¡ in eius delegatis; ac, in unaquaque Regione, in Consiliario Regionali: atque ab ipsis tantum semper legitime repraesentantur.

 

Specificus sociorum Operis Dei apostolatus his praecipue exercetur: elevatióne et sanctificatione proprii laboris professionalis; per exempla vitae christianae in propria sociali activitate; per formationem religiosam et professionalem studentium, ac praesertim alumnorum Universitatum Studiorum; in muneribus publicis exemplari fidelitate exercendis; per fidei catholicae doctrinae, verbo, scripto et omnibus mediis ad hoc aptis propagationem. Mulieres autem associatae regunt domus spiritualium exercitiorum; catholicae propagandae orali et scriptae incumbunt; alias mulieres instituunt, quas praeparant ad opera apostolatus; modestiam christianam fovent, apud mulieres, mediis quae ad hoc melius apta videantur; educationem puellarum promovent et residentias pro illis, quae studüs vacant, moderantur; ac domos pariter ad praeparandas ancillas servitio domestico; denique familiarem administrationem atque domesticam oeconomiam omnium domorum Instituti gerunt, in loco tamen penitus separato, ita ut iure semper unica erectione, facto vero ex regula duae semper habeantur separatae domus in unoquoque Operis Dei domicilio. Institutum, denique, per eius sodales promptum semper ac paratum est ad filas petendas regiones in quibus Ecclesia persecutionem patiatur, ve¡ quomodolibet ipsorum ministeria vel operam materne invocet. Attamen Opus Dei non habet specificam formam collectivae actionis externae: sed praeprimis sodalium formationem spiritualem et apostolicam prosequitur; deinde, apostolatum sodales exercent uti quilibet alii cives. Ad professionalem actionem, itemque ad doctrinas sociales, politicas, etc., quod attinet, unusquisque Operis Dei socius, intra limites fidei et moralis catholicae, plena gaudet libertate; nec Institutum ullius cuiusque socü labores professionales, vel activitates oeconomicas, etc., suas facit.

 

Cum sodales Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis et Operis Dei non sint religiosi ("Provida Mater Ecciesia", art. II, § 1), idcirco communem vitam religiosam non habent, neque religiosa vota emittunt, neque veste religiosa utuntur, sed externe in omnibus, quae secularibus communia sunt et a statu perfectionis non alienis, ut alii cives propriae conditionis ac professionis, se gerunt, vestiunt, vitam ducunt, atque hanc apostolorum vitam, orationi et mortificationi dediti hilares laetique degunt, ita ut eorum ascetismus sit revera ascetismus laetificans. Proinde sanctam laetitiam speciali ratione colere debent, quae provenit ex generositate omnimodae traditionis servitio Ecclesiae. Omnes socü Operis Dei semper et ubique magnum amorem reverentiam et obedientiam Superioribus Ecclesiasticis exhibent, memores hierarchiam unam in Ecclesia iuris divini tantum existere, scilicet, ex Romano Pontifice atque Episcopis constitutam, quos Spiritus Sanctus posuit regere Ecclesiam Dei. Quapropter id animo omnes insitum habent, internam nempe hierarchiam servitio hierarchiae Ecclesiae plene esse consecratam. Item omni vi contendunt ut obligationes civicas adimpleant et, iuribus proprüs utentes, dum diversa apostolatus opera exercent, maximam reverentiam et obsequium demonstrant legibus civilibus propriae regionis seu nationis, in quarum ambitu semper adlaborare intendunt.

 

His omnibus mature perpensis ac definitis, SS.mus Dominus Noster Pius PP. XII, attentis etiam Litteris non solum Antistitum in quorum dioecesibus Opus Dei domos habet et apostolatum exercet, sed aliorum plurium qui sponte primis in commendando hoc Instituto sese coniungere voluerunt, ipsum Opus Dei cum Societate Sacerdotali Sanctae Crucis ut Institutum Saeculare sub auctoritate unius Superioris Generalis, cuius munus ad vitam perdurat, ad normam Const. "Provida Mater Ecclesia" propriarurnque Constitutionum, quae a Sacra Congregatione de Religiosis revisae fuerunt et probatae, praesentis Decreti norma, laudat atque commendat, iuris pontificü ipsum declarat, salva Ordinariorum potestate, ad eiusdem Constitutionis Apostolicae tenorem.

 

Datum Romae, ex aedibus Sacrae Congregationis, die XXIV mensis Februarü anni MDCCCCXXXXVII.

 

L + S Al. Card. Lavitrano

 

Praef.

 

P. Arcadius Larraona, CMF

 

Subs.crius

 

23

 

Capítulo primero de las Constituciones de 1947 de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz y Opus Dei.

 

AGP, Sezione Giuridica, IV/15037.

 

CONSTITUTIONES SOCIETATIS SACERDOTALIS SANCTAE CRUCIS

 

ET OPERIS DEI

 

CAPUT I

 

De Instituti ratione el fine

 

1. Institutum, cui titulus Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis el Opus Dei, est Institutum saeculare perfectioni christianae adquirendae el apostolatui in saeculo exercendo dicatum. In ipso, membra strictiore sensu sumpta, scilicet sodales omnes, clerici el laici, Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis, necnon Inscripti el Numerarii Operis Dei, de quibus Constitutiones generaliter loquuntur, ab jis distinguenda sunt, qui spiritum Instituti participant el Operis . Dei apostolatui efficaciter, juxta rationem infra dicendam, cooperantur.

 

2. Institutum praevalenter clericale eo senso dici potest, quod praecipua munera quibus regitur, plerumque ad sacerdotes pertinent.

 

3. Finis generalis Instituti est sanctificatio sodalium per consiliorum Evangelii exercitium harumque Constitutionum observantiam; specialis autem est totis viribus adlaborare ut classis quae dicitur intellectualis, quaeque, vel ob doctrinam, qua pollet, vel ob munera, quae exercet, vel ob dignitatem, qua insignitur, est moderatrix societatis civilis, Christi Domini praeceptis immo el consiliis adhaereat, ipsaque in praxim deducat.

 

4. Ad utrumque finem obtinendum Institutum exigit a propriis alumnis exquisitam animi culturam, tum in pietatis officiis tum in disciplinis sive ecclesiasticis sive profanis, ut enucleatius infra dicetur; fovet in illis perfectam adimpletionem munerum professionalium, etiam publicae administrationis, quibus perfectio proprii status est prosequenda; promovet ac dirigit institutiones el opera, quae ad mentem excolendam animumque perficiendum spectant, uti domus seu residentias pro scholasticis, domus spiritualium exercitiorum el alia id genus. Ad apostolatum autem exercendum utitur praecipue auxilio atque instrumento suae internae consociationis, quae proprie Opus Dei appellatur.

 

5. Denominatio Operis Dei pertinet ad universum Institutum, sed peculiari sensu designat instrumentum eius proprium, quo classes diversas societatis civilis, apud quas activitatem suam exercet, pertingit; el etiam Opus Dei est medium ordinarium quo praeparantur el seliguntur eiusdem Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis membra; unde cum hac aliquid unum constituit el ab ea seiungi non potest.

 

6. Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis el Operis Dei praecipuum propositum el peculiaris spiritus est zelus apostolicus, poenitentia, humilitas personalis el collectiva, submissio ecclesiasticae Auctoritati, aestuans erga Christum Dominum, Deiparam Virginem Mariam, ac Romanum Pontificem amor.

 

7. Sodales Instituti evangelicam perfectionem profitentur, quin tamen religiosa vota emittant, aut aliquid externum signum in personis vel domibus prae se ferant quod religiosam familiam demonstret. Clerici vestem clericalem communem loci, ubi commorantur, laici autem vestes apud classes eiusdem vel similis professionis, vel socialis condicionis usitatas, deferunt.

 

8. Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis nullas habebit ecclesias proprias; fundationes pias non accipiet; nullas proprias associationes fidelium fovebit; stipendia pro Missis non recipiet, neque ullam pro exercito ministerio mercedem + sponte oblatam aut compensationem impensarum, quas ratione itineris aliquis ex sodalibus sustinuerit. Tantum hospitium et victum, tempore alicuius ministerii spiritualis, accipere potest.

 

9. Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis et Opus Dei tamquam Patronos, quos singulari devotione prosequuntur, habent: Beatam Mariam semper Virginem, quam uti Matrem Instituti veneratur; S. Ioseph, eiusdem Beatae Mariae Virginis Sponsum; SS. Archangelos Michaélem, Gabrielem et Raphai;lem; SS. Apostolos Petrum, Paulum et loannem, quibus universa Institutio eiusdemque singula activitatis genera specialiter consecrantur.

 

24

 

Breve Apostólico Mirifice de Ecclesia, por el que Su Santidad Pío XII concede diversas indulgencias a los miembros de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz y Opus Dei; 20-VII-1947.

 

AGP, Sezione Giuridica, IV/15094.

 

PIVS Pp. XII

 

AD PERPETUAM REI MEMORIAM

 

Mirifice de Ecclesia merenti Instituto, quod, SOCIETAS SACERDOTALIS SANCTAE CRUCIS ET OPUS DEI nuncupatum, in eiusdem Ecclesiae gremio e parvulo genitum semine brevi tempore crevit frondosae arboris instar, laudatam itemque laudandam propter operam eius fundatoris ac supremi Moderatoris, dilecti nempe fui IOSEPH MARIAE ESCRIVA DE BALAGUER ET ALBAS, Nostri Praelati Domestici, Nos per similes Apostolicas Litteras, in festo SS. Cordis lesu, superiore anno, sub anulo Piscatoris datas, propensam voluntatem dilectionemque Nostram praestitimus, large effuseque caelestibus Ecclesiae thesauris a Nobis donatis Sodalibus dictae Societatis, ut haec "potiora caperet, opitulante Deo, incrementa". Quo autem erga tam navam industriamque Societatem benevolentia Nostra magis perspecta sit, strenuo eius labore pro Dei gloria animarumque salute perpenso, attentisque copiosis fructibus per integrae vitae sanaeque doctrinae Sodalium apostolatum, iam ab eisdem multis in locis perceptis, Nos SOCIETATEM SACERDOTALEM SANCTAE CRUCIS ET OPUS DEI Decreto Laudis diei XXIV mensis Februarii vertentis anni honestavimus, Dilectumque Filium Nostrum Aloysium Sanctae Romanae Ecclesiae Presbyterum Cardinalem Lavitrano ipsius Sodalitatis Patronum, seu Protectorem apud Nos et hanc Apostolicam Sedem elegimus et constituimus. Cum vero + atque essentia simulque peculiares OPERIS DEI finis sanctificatio sit labore cotidiano conquirenda; eiusdemque Sodales in liberalia opera incumbentes peramplis spiritualibus indulgentiarum muneribus sint decorati, Nos, curam de omnibus Sodalibus agentes praecipueque de illis quae Sectionem mulierum constituunt et, adhuc spe atque animo praesertim de illis cogitantes quae Inservientes nuncupantur, quaeque "ad exemplum Domini, qui ministrare venit et non ministrara (Math. XX, 28), et Beatae Virginis Mariae Ancillae Domini (Le. 1, 38), vera humilitate et caritate actae, manualia et domestica ministeria, quae Marthae dicuntur, interiore Mariae spiritu animatae, gaudentes exercent" (Ex Decreto Laudis verba istaec excerpta sunt), ut OPERIS DEI Sodales, igitur, semetipsos magis in dies sanctificare atque animabus Christifidelium igni detentis subvenire possint ac solamen afferre, benigne annuendum censemus precibus dilecti filü ALVARI Sacerdotis DEL PORTILLO ET DIEZ DE SOLLANO, Doctoris, Procuratoris Generalis eiusdem Instituti. Quapropter Nos, Apostolica Nostra Auctoritate, harum vi Litterarum, omnibus et singulis utriusque sexus Christifidelibus, nunc adlectis vel in posterum ipsam in Sodalitatem sive Opus adlegendis, qui, saltem corde contrito, cotidie, per integrum mensem, in manualibus operibus suscipiendis ac perficiendis aliquam, vel brevem, precatiunculam vel invocationem devote recitaverint, PLENARIAM INDULGENTIAM, suetis sub condicionibus lucrandam, misericorditer in Domino concedimus. Praeterea supra memoratis Sodalibus, quoties, saltem corde contriti, in praedictis operibus navandis, precatiunculam ve¡ invocationem pie pronuntiaverint, toties quadringentos dies de iniunctis eis, seu alias quomodolibet debitis paenitentiis in forma Ecclesiae consueta relaxamus. Denique largimur Sodalibus iisdem liceat, si malint, Plenariis hisce ac partialibus Indulgentiis functorum vita labes poenasque expiare. Contrariis quibuslibet nihil obstantibus. Praesentibus perpetuis futuris temporibus valituris.

 

Datum Romae, apud Sanctum Petrum, sub anulo Piscatoris, die XX mensis Iulii, anno MDCCCCXXXXVII, Pontificatus Nostri nono.

 

DE SPECIALI SANCTISSIMI MANDATO

 

Pro Domino Cardinali a Secretis Status

 

L + S Dominicus Spada

 

a Brevibus Apostolicis

 

25

 

Carta de Mons. Montini, con la que envía el diploma de nombramiento de don Josemaría Escrivá de Balaguer, como Prelado doméstico de Su Santidad; 25-V-1947.

 

RHF, D-15093.

 

SEGRETERIA DI STATO

 

DI SUA SANTITÁ

 

Dal Vaticano, Ii 25 Maggio 1947

 

Rev.mo Signore,

 

Sono molto lieto di mandarLe qui unito il Diploma con il quale é conferito il titolo di Prelato Domestico di Sua Santitá al Rev.mo Sac. Giuseppe Maria Escrivá de Balaguer y Albás. E' una nuova, solenne prova della stima e della benevolenza del Santo Padre verso il Fondatore dell"`Opus Dei"; ed io sono sicuro che un tale segno di considerazione da parte del Vicario di Cristo meriterá a lui ed alla sua opera nuove, copiose benedizioni di Dio.

 

Per parte mia sono contento di esprimere, anche in questa occasione, le mie felicitazioni e i miei augur¡ piú sinceri.

 

Con cordiale ossequio

 

Suo dev.mo in Christo

 

G.B. Montini

 

26

 

Rescripto de la Sagrada Congregación de Religiosos sobre la equiparación de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz y Opus Dei a los Institutos clericales; 7-VIII-1947.

 

AGP, Sezione Giuridica, IV/15194.

 

Num. 6649/47

 

Beatissime Pater,

 

Procurator Generalis Instituti Saecularis Opus Dei, ad Sanctitatis Vestrae pedes humiliter provolutus, haec quae sequuntur exponit:

 

Cum ad tenorem Art. VIII Constitutionis Apostolicae "Provida Mater Ecclesia" Instituta Saecularia, praeterquam propriis legibus, ad normam iuris pro non exemptis Congregationibus et Societatibus vitae communis vigentis, Ordinariis locorum subiecta sint; cumque consulto in nostris Constitutionibus (n. 2), a Sacra Congregatione de Religiosis probatis, Opus Dei "Institutum Saeculare praevalenter clericale" definitum sit, quae verba fusius in Decreto Laudis Operi Dei concesso filustrantur, pariter decernendo integrum Institutum nostrum, id est, Societatem Sacerdotalem Sanctae Crucis et Opus Dei "iuridice clericalibus Institutis aequiparandum esse": ut melius conditio nostra iuridica Ordinariis dioecesanis innotescat, S.V. humillime quaerit an speciatim cc. 618, § 2 et 512, § 2, 2.', in quibus de Religionibus clericalibus agitur, Instituto nostro applicari debeant.

 

Et Deus...

 

Vigore facultatum a SS.mo Domino Nostro concessarum, Sacra Congregatio Negotiis Religiosorum Sodalium praeposita, attente perpensis expositis, rescribendum censuit: AFFIRMATIVE.

 

Contrariis quibuslibet non obstantibus.

 

Datum Romae, die 7 augusti 1947.

 

L + S + Fr. L. E. Pasetto

 

Secr

 

C. Addivinola Ad. a Studiis.

 

27

 

Rescripto de la Sagrada Congregación de Religiosos sobre circunscripciones territoriales del Opus Dei; 25-X-1948.

 

AGP, Sezione Giuridica, V/15609.

 

N. 10106/48

 

EX SECRETARIA

 

SACRAE CONGREGATIONIS

 

DE RELIGIOSIS

 

Beatissime Pater,

 

Alvarus del Portillo, Procurator Generalis Instituti Opus Dei, ad Sanctitatis Vestrae pedes humillime provolutus, fiducialiter de mandato Praesidis Generalis Instituti nostri,. expostulat gratiam qua ipse Institutum non tantum in Regiones -uti iam benigne approbatum in Constitutionibus n. 276 fuit-, sed etiam in alias circumscriptiones prout infra dividi possit:

 

1. °. Quasi-Regiones independentes, id est, quae directe ab Instituti Praeside Generali pendent. Superiores Maiores earum aequiparantur Superioribus Maioribus Regionum, et ordinaria quidem, sed vicaria Praesidis Generalis potestate propriam quique Quasi-Regionem regunt. Praeses Generalis cum suo Consilio potest eas erigere et erectas supprimere ve¡ aliter definire, auditis eis quorum intersit. Ad munera Commissionis et Assessoratus nominat Pater (Const. 277). Ipso facto erectionis Quasi-Regiones independentes iuridicam acquirunt personalitatem (c. 531).

 

2.°. Quasi-Regiones dependentes a Consiliario Regionali, cuius Regionis hae novae circumscriptiones partes sunt. Superiores maiores earum habent ordinariam, sed vicariam Consiliarii Regionalis, et illis insuper gaudent facultatibus quae a Consiliario Regionali, Patre consentiente, fuerint delegatae, Praesidis Generalis est Quasi-Regiones dependentes erigere, mutare atque supprimere, auditis Consilio Generali et Consiliario Regionali cum propria Commissione. Ad munera Commissionis et Assessoratus Quasi-Regionalis dependentis nominat Pater, audito Consiliario Regionali una cum propria Commissione vel Assessoratu.

 

3.°. Delegationes quae a Praeside Generali immediate pendent. Erigi possunt quoties Praeses Generalis cum suo Consilio id duxerit expedire. Moderator uniuscuiusque Delegationis nominatur a Patre et ab ipso delegatam illam habet potestatem, quam Pater iuxta casus, intra limites tamen facultatum Consiliariorum Regionalium, committendam censuerit.

 

4.°. Delegationes dependentes a Consiliario Regionali, cuius Regionis partes sunt. Earum Moderatores illis tantum gaudent facultatibus, quas ipsis Consiliarius Regionalis, cum voto deliberativo suae Commissionis et Patre probante, delegaverit. Erigi possunt a Patre, audito Consilio Generali eisque quorum intersit. Moderatores nominantur a Consiliario Regionali, de consensu Commissionis vel Assessoratus Regionis, sed designatio a Patre confirmara debet.

 

Et Deus, etc.

 

Vigore facultatum a SS.mo Domino Nostro concessarum, Sacra Congregatio Negotiis Religiosorum Sodalium praeposita benigne annuit pro gratia iuxta preces, contrariis quibuslibet minime obstantibus.

 

Datum Romae, ex Aedibus Sacrae Congregationis de Religiosis, die 25 octobris 1948.

 

+ fr. L. E. Pasetto

 

Secr.

 

P. Arcadius Larraona CMF

 

Subs.

 

28

 

Rescripto de la Sagrada Congregación de Religiosos, por el que se aprueban adiciones a las Constituciones de 1947 de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz y Opus Dei; 27-1-1949.

 

AGP, Sezione Giuridica, V/15052.

 

EX SECRETARIA N. I.S. 1/47

 

SACRAE CONGREGATIONIS

 

DE RELIGIOSIS

 

Beatissime Pater,

 

Praeses Generalis Operis Dei, ad Sanctitatis Vestrae pedes humiliter provolutus, expostulat ut haec, quae sequuntur, Constitutionibus Instituti addere possint:

 

N° 18. Addatur: "... Procurator Generalis, Sacerdos Secretarius Centrales, Vicesecretarii,..." "Defensor, Sacerdos Secretarius Regionalis, Vocales..."

 

• 19 bis. Addatur: "3) Sunt etiam Adsistentes ecclesiastici a Consiliario Regionis pro uno ve] diversis Coetibus (N. 338 bis) designati, consentiente Defensore et audita Commisione Regionis. Designatio ad su¡ notitiam oretenus, arrepta occasione, a Consiliario vel ab alio ipsius nutu communicabitur. Eadem ratione Ordinarius opportune de designatione facta certior fieri expedit."

 

3) fit 4); et 4) fit 5).

 

In fine 5) addatur: "Tam Sacerdotes quibus Fraternitatis Litterae concessae fuerunt, quam etiam Adsistentes praedicti, ad propriam interiorem vitam alendam et fovendam, illud si exoptent ac petant adiutorium ab Instituto recipere valent, quod Supernumerariis praestatur."

 

4) incipit: "Omnes hi sacerdotes ..." Et tollitur "vicissim".

 

• 249. Addere: "Ad Praesidem ... Secretario Generali, Procuratore Generali, Sacerdote Secretario Centrali, et tribus..." "...Consilium ad negotia... Secretario Generali, Sacerdote Secretario Centrali, et tribus ..."

 

• 277. Addere: "... Defensore, Sacerdote Secretario Regionali, Secretario Commissionis et tribus aliis ..."

 

• 340. Addere: "3) Socii Supernumerarii que, mediantibus semper legitimis Instituti Superioribus, ab Ordinariis locorum, libere ad tenorem nn. 336 bis et 342, 3.°, laborem commissionemve aliquam susceperint, in bis exercendis, fideliter normas ab ipsis Ordinariis eorumque mentem spiritu filialis obedientiae sequi tenentur."

 

Vigore facultatum a SS.mo Domino Nostro concessarum, Sacra Congregatio Negotiis Religiosorum Sodalium praeposita, benigne annuit pro gratia iuxta preces, servatis ceteris de iure servandis. Contrariis quibuslibet minime obstantibus.

 

Datum Romae, ex Aedibus Sacrae Congregationis de Religiosis, die 27 lanuarii, anno 1949.

 

+ fr. L. E. Pasetto

 

Secr

 

P. Arcadius Larraona CMF

 

Subs.

 

29

 

Solicitud de Mons. Escrivá a Su Santidad Pío XII, en la que pide la aprobación del Estatuto de una categoría de miembros del Instituto; 2-11-1948.

 

RHF, EF-480202-1.

 

Beatissime Pater,

 

Sacerdos Josephus Maria Escrivá de Balaguer, Praeses Generalis Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis et Operis Dei, ad Sanctitatis Vestrae pedes humillime provolutus, haec, quae sequuntur, fidenter exponit:

 

Ad complendam et sub omni respectu perficiendam Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis et Operis Dei ordinationem atque constitutionem, valde opportunum immo fere necessarium visum fuit breve redigere Statutum, quo nostri Instituti altera membrorum categoria, de qua iam a prima ipsius Instituti delineatione cogitatum fuit, apprime defineretur et in generali ac completa Operis Dei descriptione insereretur. Ideo humilis Orator expostulare audet ut Statutum praedictum, experimenti causa, approbetur et ipsius praescripta ad correlatos Constitutionum Articulos apponi valeant.

 

Et Deus, etc.

 

Josemaría Escrivá de B.

 

Romae, die altera mensis Februarii, Purificationi Beatae Mariae Virginis sacra, an. 1948.

 

30

 

Rescripto de la Sagrada Congregación de Religiosos con algunas precisiones sobre los miembros Supernumerarios; 8-IX-1949.

 

AGP, Sezione Giuridica, V/15032.

 

EX SECRETARIA N. 6592/49

 

SACRAE CONGREGATIONIS

 

DE RELIGIOSIS

 

Beatissime Pater,

 

Sac. Ioseph Maria Escrivá de Balaguer, Praeses Generalis Instituti Opus Dei, ad S.V. pedes humiliter provolutus, ut vita perfecte Deo et ammabus in Instituto consecrata membris sic dictis Supernumerariis plenius atque strictius extendi et applicari valeat, facultatem exposcit novam introducendi in Instituti constitutionem ac compaginem praedictorum membrorum figuram quae satis utilis atque efficax futura praevidetur. Ipsa postquam opportuno tempore convenienter probata ac limata videbitur in Constitutionem corpus ex benigna S. V. concessione recipi valebit. Haec nova Supernumerariorum membrorum figura his brevibus tractibus defniri clare potest:

 

1°. Inter membra Supernumeraria nova admittenda videtur figura seu classis, quae nomine Supernumeraria Interna ab aliis discernitur.

 

2°. Supernumerarii Interni, illi, Superioris iudicio, viri ac mulieres in respectivis Sectionibus reddi possunt qui licet non omnia requisita forsan habeant quae pro membris stricte dictis in Instituti Constitutionibus exiguntur, tamen cum coelibes vel ab omni vinculo liberi vel soluti sint, vitam integram Deo et animabus ad instar Numerariorum plene consecrare solide ac fortiter volunt.

 

3°. Supernumerarü Interni omnia officia Numerariorum suscipiunt, et ipsorum identicis mediis asceticis ad assequendam perfectionem uti debent.

 

4°. Ad Admissionem recipit Consiliarius, prout fit ad complendam Admissionem Numerariorum: itemque, ad Oblationem et-Fidelitatem accipit socios Supernumerarios Internos Consiliarius, servatis normis n. 325, 1.°.

 

5°. Oblatio et Fidelitas secumferunt pro Supernumerariis Internis ea ipsa et omnia officia et obligationes quae pro Numerariis: et vinculum quo illa membra cum Instituto ligantur est pariter mutuum ac pienum. Proinde, cum omnia requisita consecrationis vitae pro membris stricto sensu Institutorum Saecularium in Const. "Provida Mater Ecclesia" recensita habeant, Supernumerarii Interni in statu completo perfectionis adquirendae de facto sunt, licet in Instituto a membris strictiore sensu ad normam n. 1 Constitutionum sumptis apte sint distinguendi.

 

6°. Vivere possunt privatim, ab aliis membris Instituti seiuncti, quod in genere opportunius videtur: sed etiam de iudicio Consiliarü una cum Defensore vel Sacerdote Secretario, vitam familiae in Instituto ducere valent, in Centris aut domibus proprüs, in quibus ordinarie labores apostolatus evolvuntur apud gentes propriae classis socialis.

 

7°. Munera regiminis in Instituto non habent: sed Consiliarius Regionalis, una cum Defensore vel Sacerdote Secretario, inter ipsos seligere potest sic dictos Consultores, quo melius labores apostolicos in proprio uniuscuiusque Consultoris coetu sociali evolvantur.

 

8°. Quoad fieri possit et in servitium Sanctae Ecclesiae, moderare conantur activitates -tum officiales cum privatas- sociales, professionales, oeconomicas, etc., illorum qui propriae classi et condicioni sociali pertinent.

 

Vigore facultatum a SS.mo Domino Nostro concessarum, Sacra Congregatio Negotiis religiosorum Sodalium praeposita benigne annuit pro gratia iuxta preces, contrariis quibuslibet minime obstantibus.

 

Datum Romae, ex Aedibus Sacrae Congregationis, die 8 Septembris 1949.

 

P. Arcadius Larraona

 

Subs.

 

Ph. Schioppa, Ad. a Studiis.

 

31

 

Decreto Primum inter, de aprobación definitiva del Opus Dei y sus Constituciones, como Instituto Secular de derecho pontificio; 16-VI-1950.

 

AGP, Sezione Giuridica, V/15097.

 

SEGRETERIA

 

DELLA

 

SACRA CONGREGAZIONE Num. Prot. 1. S. 1-47.

 

DEI RELIGIOSI

 

DECRETUM

 

Primum inter Instituta saecularia quod promulgata Constitutione Apostolica "Provida Mater Ecciesia", ad ipsius Apostolicae Constitutionis normam, Laudis Decretum promeruit, indeque iuris pontffccii evasit, fuit Institutum quod Opus Dei audit. Ipsum, Matriti anno MDCCCCXXVIII a Rev.mo Patre Domino Iosepho Maria Escrivá de Balaguer conditum, die XIX martii an. MDCCCCXXXXI ab Episcopo Matritensi ad formam Piae Unionis redactum fuit. Postea, ita florens apparuit tum alumnorum copia, tum uberibus fructibus ubicumque collectis, ut, Sancta Sede ad normam iuris consulta (can. 492, § 1), veniaque pontificia die XI octobris an. MDCCCCXXXXIII obtenta, ipse Exc.mus Episcopus Matritensis praefatum Institutum in Societatem vitae communis sine votis publicis, die VIII decembris eiusdem anni, canonice erexit.

 

Ex Laudis Decreti concessione, atque ex pontificia Constitutionum approbatione, hisce decurrentibus annis novus mirabilis expansionis impetus Instituto obvenit. Atque in primis numerus sodalium, qui Deo et animabus in Instituto plene consecrantur, ita, Dei benignitate, multiplicatus fuit, ut parvum granum sinapis in dominico agro seminatum, quasi in magnam arborem mirum in modum creverit. His viris ac mulieribus omnino Deo et Ecclesiáe consecratis addi debent non pauci qui diversis regionibus Instituto ut membra Supernumeraria addicta fuerunt, quae strenue proelia Domini totis viribus proeliantur. Quoad expansionem territorialem, ¡am plus quam centum Instituti Opus Dei sedes numerantur in pluribus Europae nationibus, in Americis Septentrionali; Centrali et Meridionali, atque in Africa diffusae.

 

Huic singular¡ diffusioni ac multiplicationi, impulsio, intentio atque efficacia ministeriorum Operis Dei adaequate respondent. Quibus permotus, ut necessitati atque utilitati consuleret, Rev.mus Pater Dominus Fundator preces ad SS.mum Dominum Nostrum Pium, Divina Providentia Papam XII, una cum suo Consilio Generali, supplices dedit ut, ceteris dilationibus omissis, statim Decretum definitivas approbationis Instituti ac Constitutionum Operi Dei concederetur. Ad rem plenius declarandam obtulit insuper Operis Dei solidam atque in iure fundatam illustrationem: et par¡ tempore, centum ac decem Praesules, inter quos duodecim Em.mi Patres Cardinales -ex ipsis, quatuor e Curia Romana- ac sex et viginti Exc.mi Archiepiscopi, proprias Litteras Commendaticias, laudibus plenas, ad Sanctam Sedem miserunt ut SS.mus Dominus gratiam a laudato Instituto expostulatam benigne elargiri dignaretur.

 

Omnibus collectis paratisque documentis ad concessionem Decreti approbationis definitivae spectantibus, ceterisque necessariis ex praxi stiloque Curiae, res, in Commissione Consultorum semel iterumque discussa atque ad trutinam revocata, cum Consultores omnes expostulatae concessioni favissent, ad Congressum plenum die I aprilis labentis anni Maximi Iubilaei, MDCCCCL, relata fuit.

 

Congressus plenus, precibus meritissimi Conditoris Operis Dei aures praebens, concessionem approbationis definitivae decrevit. Ipse Congressus, praeside Em.mo Sacrae Congregationis Cardinali Praefecto, voluit etiam, relate ad Constitutiones, ut quae Institutorum novitate difficultatem quamdam offerre viderentur, audito Rev.mo Patre Domino Fundatore Operis Dei, ex allatis ab ipso declarationibus ac commentariis, a Commissione Consultorum dilucidarentur.

 

Post satis longum rerum omnium examen, quae ratione novitatis peculiarem difficultatem prae se ferebant, Constitutiones accurate in singulis fixae ac definitae fuerunt. Praecipua quae ad Instituti ordinationem, compaginem rationemque pertinent, ne dubium quodlibet in posterum remaneat, hic breviter expresse recensere visum est:

 

I. NATURA ET RATIO INSTITUTI OPUS DEI.

 

Opus Dei est Institutum saeculare ad normam Const. Ap. "Provida Mater Ecclesia", cuius membra ad perfectionem evangelicam completam in saeculo adipiscendam et exercendam efficaciter tendunt et se tota apostolatui dedicant ("Provida Mater Ecclesia", Art. 1). Haec plena totius vitae ad perfectionem atque apostolatum in saeculo consecratio, practice et efficaciter obtineri debet: per consilia evangelica votis socialibus, seu privatis recognitis, temporariis prius, perpetuis postea firmata; per virtutum moralium et christianarum exercitium, et speciatim per laboris quotidiani ordinarii et professionalis sanctificationem; et, denique, per observantiam piorum officiorum, quae ad vota sustinenda, fovenda et exequenda necessaria moraliter sunt.

 

Finis Instituti Opus Dei aspectus genericus est Dei gloria ex fliali dilectione. omni studio per Christum Dominum, cum Ipso et in Ipso, quaerenda, atque sanctificatio sodalium in saeculo peragenda. Aspectus vero peculiaris, arete atque intrinsece cum sanctificatione atque spiritu Instituti perpetuo coniunctus (Ioann. XVII, 19) est totis viribus adiaborare ut classis quae dicitur intellectualis, quaeque, vel ob doctrinam, qua pollet, vel ob munera, quae exercet, vel ob dignitatem, qua insignitur, est moderatrix societatis civilis, Christi Domini praeceptis adhaereat, ipsaque in praxim deducat: et etiam inter omnes classes civilis societatis vitam perfectionis in saeculo fovere et diffundere, atque viros ac mulieres informare ad apostolatum in saeculo exercendum.

 

Etsi Opus Dei, ex ordinaria membrorum suorum condicione Institutum laicale videtur (cc. 488, 4°; 673; § 2; Const. "Provida Mater Ecclesia", Art. 1) tamen, ultra ipsum, Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis quoad illa, quae ipsam ipsorumque membra directo tangunt, Instituti clericalis figuram induit. Immo, eo quod Societas Sacerdotalis Sanctae Civcis totum Opus Dei penitus informat et penetrat, non quidem singulis membris laicis officia, iura et privilegia clericalia applicantur: sed totum Instituti Opus Dei corpus, ad normam Constitutionum praescriptorumque Sanctae Sedis, Institutis clericalibus iuridice aequiparatur.

 

II. INSTITUTI ORDINATIO.

 

Opus Dei duplici veluti corpore constat, virorum scilicet et mulierum, sub unico Superiore seu Praeside Generali, quem Patrem appellant.

 

Utrumque ex his duobus corporibus utitur propria, ideoque prorsus seiuncta hierarchia, in singulis regiminis gradibus. Inter se tamen binae huiusmodi Instituti partes communi spiritu ascetico et apostolico, generalibus praescriptis in quibus hic communis spiritus definitur, atque efficaci virium et laborum coordinatione, arete coniunguntur ad apostolatum unum, compactum, magisque intensum atque completum, sub unica suprema auctoritate, reddendum.

 

In Sectione virorum, classis sacerdotalis subnotanda est. Ob integram demissamque venerationem qua sodales omnes Sacerdotium prosequuntur, haec sacerdotalis condicio, quamvis classis diversa iuridice in Instituto Opus Dei consideranda non sit, cardinale momentum in Instituto habet, praecipuas ex regula in ipso directionis functiones exercet, et merito quasi eiusdem animam constituere censetur.

 

Condicio tamen sacerdotalis in Instituto peculiarem categoriam atque sociale corpus constituit (Const., n. 1), quod proprio etiam nomine insignitur, scilicet: Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis. Et ex laudato erga Sacerdotium venerationis sensu, qui omnia in Opus Dei vivificat, communi titulo Opus Dei praemittitur huius Societatis Sacerdotalis denominatio, ita ut recognitus Instituti titulus completus sit: Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis et Opus Dei.

 

Ceterum, omnes omnino Instituti sodales eodem spiritu ascetico et apostolico vere sacerdotali informantur (I Petr. II, 5, 9), omnes in unum consummari contendunt (loan. XVII, 23), adeo ut condicio laicalis solidis et authenticis virtutibus sacerdotalibus informetur, sanctitatem sacerdotalem penitus colat et quodammodo veluti gradus ad Sacerdotium habeatur. Omnes igitur sodales laici Numerarü vere parati ad ipsum inveniuntur, si, sacerdotalis vocationis signis in eis legitime repertis, ad altare a Praeside Generali invitentur.

 

In Sectione virorum, illi prae primis recensendi sunt qui ipsius membra proprio strictoque sensu dicuntur, et Numerar¡¡ audiunt. Ipsi, superatis omnibus praescriptis probationibus riteque emerso formationis tempore, votis socialibus Instituto incorporantur. Numerarias Oblati proxime accedunt. Hi, ob peculiarem suam vocationem, aut quia diversis rationibus praepediuntur quominus Numerarü evadere valeant, in hac altera categoria sodalium manent, quin proinde omnibus Numerariorum iuribus frui ipsorumve officüs singulis ligar¡ possint. Oblati tamen omnia habent quae in Constitutione Apostolica "Provida Mater Ecclesia" ad completam perfectionis professionem exiguntur (Art. III). Praeterea, etsi vitam familiae in Instituto ex regula non agunt, votis tamen socialibus Operi Dei incorporantur; et fere omnibus Constitutionum et Statutorum pro Numerarais praescriptis subüciuntur. Oblatos sequuntur Supernumerarii, qui consiliorum evangelicorum in proprio statu professione, atqué spiritus et apostolatus Instituti participatione, ipsi associantur.

 

In Sectione autem mulierum Operis Dei distinguendae prae primis sunt sodales Numerariae. Hae, par¡ ratione ac Numerarii, votis socialibus temporariis prius et postea perpetuis, rite superatis probationibus, Instituto ligantur. Omnes vitam familiae in Opere Dei ex regula ducunt, et omnibus singulisque praescriptis Constitutionum subiiciuntur. Inter Numerarias, ratione praecipue ministeriorum quibus ipsae in Instituto occupantur, duplex sectio distinguitur, scilicet: illarum quae simpliciter Numerariae audiunt, et earum quae Numerariae Inservientes nuncupantur. Utraque haec sectio in unum revera fusa et consummata prorsus est. Inservientes, ad exemplum Domini, qui ministrare venit et non ministrara (Math. XX, 28), et Beatae Virginis Mariae, Ancillae Domini (Luc. 1, 38), vera humilitate et charitate actae, manualia domestica ministeria, quae Marthae dicuntur, interiore autem Mariae spiritu animatae, exercent, ipsisque speciatim destinantur: Superiorum tamen iudicio, participare poterunt labores alterius categoriae, in apostolatus subsidium. Etiam in mulierum Sectione Oblatae et Supernumerariae admittuntur, eadem ratione ac Oblati et Supernumerarii in Sectione virorum.

 

Desiderio acta professionem authenticae et completae perfectionis ínter sacerdotes dioecesanos excitandi, fovendi dirigendique, Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis sibi sacerdotes ut Oblatos et Supernumerarios adscribit, prout plene vel minus plene pro singulorum vocatione perfectionem in Societate ipsa profitentur, quin eorum dioecesana condicio plenaque Ordinarias subiectio quoquo modo ex hac consecratione afficiatur. Spiritus quo hi sacerdotes informantur, ita exprimi potest: "nihil sine Episcopo", quod parí prorsus modo complecti debet tam eorum Domino in Societate consecrationem, quam omnem ipsorum vitam sacerdotalem. Finis vero peculiaris horum sodalium est vitam perfectionis atque sensum plenae Ordinariis deditionis impense in clero dioecesano promovere; et inter sacerdotes cleri dioecesani vitam communem fovere, prout Ordinario loci expedire videatur.

 

III. APOSTOLATUS SODALIUM INSTITUTI RATIO ATQUE OPERA.

 

Instituti sodales, speciali Dei vocatione, in saeculo vivunt: et, sub communibus vestibus vivendique rationibus, veluti ex saeculo ipso apostolatum exercent. Ut id praestare valeant, externe in omnibus, quae saecularibus sunt communia et a statu perfectionis non aliena, ut alii cives propriae condicionis ac professionis se gerunt, vestiunt vitamque ducunt.

 

Praeterea, in omnibus quae propriam saecularem professionem ac condicionem tangunt quaeque ad ipsam quoquo modo sese referunt, ut ala¡ cives negotiantur, quin tamen ulla ratione Ecclesiam vel Institutum ad respondendum iuridice vel moraliter ex suis actibus negotiisve cogant. Omnes civiles honestas professiones maxima sollertia exercent: et quamvis profanae sint, socii, saepius renovata intentione, fervido interioris vitae cultu, continua atque hilar¡ su¡ abnegatione, paenitentia duri tenacisque laboris qui sub omni respectu perfectus evadat, eas sanctificare iugiter satagunt.

 

Leges civiles reverentur atque officia civium singula fideliter ex conscientia observare nituntur, quin ullis iustis legibus seu ofciis, specioso quolibet praetextu, se subtrahere velint. Par¡ modo, omnia civilia politica aura, nullo imprudenter excepto, sibi vindicare debent atque ad bonum publicum tenaci animo exercere tenentur. Opus Dei nullam peculiarem politicam opinionem suis sodalibus imponit. Ab omnibus tamen prorsus sinceram ex conscientia Statui fidelitatem, atque ipsi in omnibus, quae licita sunt, obedientiam exigit.

 

Quo melius ut saeculares atque ex saeculo apostolatum exerceant, Operis Dei sodales potius singillatim quam collegialiter agunt et operantur. Omnes et singuli, quin ullus ex alterius labore excusar¡ possit, sive exemplo, quo semper et ubique inter cives, inter collegas, inter laboris socios, domi, in via, in officio, optimos sese exhibere conantur; sive actione personali; sive relationibus mentis animique contactibus omne genus, quibus fermentum in massa, sal in cibis, lux in tenebris (Math. XIII, 33; V, 13; V, 14,' 16) apparent, Ecclesiae regnique caelestis actuosi ac indefessi operarii sunt.

 

Formas collectivas apostolatus sodales non dedignantur, sed actionis externae -praecipue religiosae- formas seu associationes specificas, ex quibus Institutum publice subnotaretur, devitant. Utuntur potius, ut peculiar¡ suae missioni respondentibus, associationibus communibus et civilibus, ex. g. litterariis, oeconomicis, industrialibus, viribus exercendis, aliisque similibus. In omnibus tamen salus animarum ¡ex suprema esse debet, prout, Superiorum iudicio, locorum temporumque adiuncta exigere videantur.

 

Opera singula apprime respondent descriptae rationi apostolatus, qui ita apparere iugiter debet, scilicet: profunde humanus, annabilis, apertus atque sincerus, etsi discretione tactuque plenus.

 

In particulari, apostolatum omnes, viri praecipue,l, exercent:

 

1.- Per elevationem humanam, socialem, thecnicam et per sanctificationem laboris professionalis, ipsum ad maiorem aedificitionem maiusque semper animarum bonum convertendo, eorum praesertim quui eiusdem professionis socii sunt, illorumque etiam qui cum ipsis ve] sub ipsis sodalibus laborant. Omnibus, cum quibus professionis causa vel occasione quamlibet relationem habent, sese exhibere nitantur ut vivum, practicum, constans, com letum christianae fidelitatis exemplum, cuius vexilliferi esse in saeculo revea glo ara possunt. Speciali ratione, hunc constantem plenumque apostolatum exempli a tractionisque, ut veram actionem socialem exercere debent cum operarais, quos ira industriis ac professionibus adjutores, collaboratores operisque socios sub se ha' bent;

 

2.- Per exemplarem perfectamque munerum civilium ac politicorum omnis gradus adimpletionem, quae publicae legitimae Áuctoritates ipsis commiserint, vel ad quae concivium fiducia eos vocaverit;

 

3.- Per assiduam et consciam collaborationem ad solidam educationem religiosam, scientificam et professionalem iuvenum, qui studiis incumbunt, praecipue in Universitatibus et Scholis,Superioribus. Opus De¡ ordinarie collegia propria privataque, in quibus sodales collective instructionem '',impertiantur, ut specificam suam peculiarem apostolatus rationem non respicit. Praefert, quantum potest, suam in Scholis publicis anonymam collaborationem pra',estare. Tamen, ubi temporum et locorum adiuncta aliud ad bonum maius aniniarum suadere videantur, absque difficultate quamlibet Universitatum, Collegiorun vel Academiarum formam instituere valet. Illa actio et collaboratio omnes intIgralis et harmonicae educationis aspectus complectitur, nullo parvipenso vel minbris habito. Cooperantur, nempe: a) ad educationem intellectualem et professional'em, sive docendo in Universitatibus, Scholis Superioribus, etc, -dum possibile siit, publicis-; sive assistendo labora intellectuali, exercitationibus thecnicis, praeparati¡onibus scholasticis iuvenum; sive ipsos denique in Scholis applicationis, aut singillbtim, ad exercitium professionum instruendo ac praeparando; b) ad educationem moralem et religiosam in Collegiis ac Residentiis Universitarias, quorum regimen suscipiunt; c) ad educationem den¡que socialem, artisticam, physicam, etc., per so~ietates iuvenum omne genus ad peculiares fines ordinatas;

 

4.- Per ministeria diffusionis ac propagationis veritatis solidaeque christianae culturae. Omnibus, etiam modernioribus et moddlrnissimis rationibus emissionis ac reproductionis oralis et scriptae verbi imaginisq e, ad Ecclesiae defensionem animarumque utilitatem promovendam Opus Dei uti potest ac debet;

 

5.- Per investigationem scientificam; per assiduam publicationem librorum, elucubrationum, opusculorum studiorumque in iEphemeridibus et Collectionibus technicis, artisticis, scientificis, etc.; per collaboraltionem in Congressibus scientificis; per fraternum adiutorium catholicis scriptoribús praestitum, perque alia auxilia, quae alacrem scientiae apostolatum constituunt; I

 

6.- Inter peculiaria Operis Dei ministeria, hoc recenseri speciatim debet, quod iure meritoque Instituto carissimum est, scilicet: apostolatus ad fidem, vitam christianam, immo et piam, illos omnes trahendi et adducendi qui "ignorant et errant", vel qui a domo paterna diversimode prodigi longe absunt, aut passionibus seu praeiudiciis hostes Ecclesiae sese exhibent: praeterquam aliis apostolatus rationibus, etiam ipsorum collaborationem sive professionalem sive oeconomicam sive socialem prudenter quaerendo ad fila Instituti opera, quae omnibus patere possunt. Hac mente et hoc fine cooperatio petitur et ordinatur ut, ex ipsa, illi Dei gratiam ac misericordiam consequantur et ad fidem christianosque mores suaviter sed efficaciter trahantur;

 

7.-Denique per serenam, hilarem, perfectam omnium exsecutionem quae ipsis Superiores ubique terrarum committere censeant, prompti semper ac parati ad illas petendas regiones, in quibus Ecclesia persecutionem patiatur ve¡ quomodolibet ipsorum ministeria ve¡ operam materne invocet.

 

Semper et ubique sodalis Operis Dei Christi Domini pacem ac plenam securamque in Domino laetitiam secum fert, omnibusque hominibus bonae voluntatis amice offert; quinimmo omnes prorsus ea pace ac laetitia contagiare nititur, atque singulos ad haec tam suavia Divinae Bonitatis dona acceptanda atque gustanda suaviter compellit.

 

Opera apostolatus Sectionis mulierum:

 

Mulieres omnes ac singulae non solum specificum apostolatum exercent, sed praeterea communi apostolatui Instituti, rationibus et modis quae donis naturae et gratiae ipsis a Domino largitis adaequate respondent, cooperara debent. Praeter collaborationem igitur in operibus apostolatus supra descriptis -congrue tamen ac prudenter omnia ad peculiarem earum condicionem atque actionem accomodando- apostolatus mulierum Instituti haec opera insuper, ut sibi specialiter propria, vindicat:

 

1.-Regunt atque administrant spiritualium exercitiorum domos;

 

2.- Catholicae veritatis ac verae solidaeque culturae diffusioni scriptae ac pictae per editrices domos, per officinas librarias et ope bibliothecarum, etc., incumbunt: orali vero per cursus, instructiones aliaque id genus;

 

3.- Alias mulieres ad diversas apostolatus formas accuratissime praeparant, ope scholis, cursibus et exercitationibus;

 

4.- Omnibus mediis quae apta videantur modestiam christianam mulierum indefesse fovent, defendunt, vindicant;

 

5.-Eadem ratione ac supra dictum est, Residentias instituunt et regunt pro puellis et iuvenibus quae studiis vacant, earumque educationem sub omni respectu promovent;

 

6.- Scholas agricolas aperiunt ad christiane, socialiter et moraliter colonas instituendas, ubi in omnibus, quae ad officia industriasque spectant et mulieribus huius condicionis utilia sunt, eas apte instruunt; pariterque domos ad ancillas servitio domestico praeparandas erigere curant;

 

7.- Denique familiarem administrationem atque domesticam oeconomiam omnium domorum Instituti gerunt, e loco tamen penitus separato, ita ut ex canonica unius domus erectione, duae separatae domus iure exsurgant in unoquoque Operis Dei domicilio.

 

IV. SPIRITUS INSTITUTI OPUS DEI.

 

Instituti aspectus duplex, asceticus et apostolicus, ita sibi adaequate respondet, ac cum charactere saeculari Operis Dei intrinsece et harmonice fusus ac compenetratus est, ut solidam ac simplicem vitae unitatem necessario secum ferre ac inducere semper videatur. Huic forti vitae unitati, respondet spontanea magnanimitas, perpetuo renovata, in omnibus patens, omnibusque manifesta. Ex ipsa, ut Operis Dei sodalis, speciali vocatione signatus, Christi lesu fidelis miles in saeculo evadat (II Tim. II, 3), debet se totum et omnia sua in holocaustum offerre: "in simplicitate cordis me¡ laetus obtuli universa" (I Par. XXIX, 17).

 

Fundamentum solidum quo omnia in Opere Dei constant, radixque foecunda singula vivificans est sensus humilis ac sincerus filiationis divinae in Christo lesu. Donum pietatis ad omnia utile (I Tim. IV, 8), ex quo dulciter creditur charitati paternae quam habet Deus in nobis (I lo. IV, 16), ex quo Christus Dominus, Deus horno, ut frater primogenitus ineffabili sua bonitate sentitur, omnes sodales fraterna veraque pietate adstringit. Sensus gustatus paternitatis divinae, adoptivae filiationis ac fraternitatis in Christo, naturales veluti fructus in Opere Dei producit: amorem orationis et spiritum precum (Zac. XII, 10), ardorem et sitim interioris vitae, fiduciam filialem in paterna Dei Providentia atque deditionem serenam et iucundam divinae Voluntati.

 

Pietas Operis Dei simplex, sobria et virilis est in omnibus: deinde doctrinalis, perfecte assimilata ac renovata ex perpetuo et practico religionis studio; delectatur S. Liturgia, ipsamque et suaviter gustat et amice componit cum solidis formis, quae eam applicant vel complent, atque cum exercitiis personalibus meditationis ac contemplationis, examinum, mortificationum aliorumque similium.

 

Ex plena magnanimitate ac profunda vitae unificatione -Domino et Patri per Christum Dominum, cum unctione don¡ pietatis, totaliter consecratae et fratribus in communionem perpetuo traditae-, nascitur necessitas et veluti instinctus supernaturalis omnia purificandi, elevandi ad ordinem gratiae, sanctificandi et convertendi in instrumentum apostolatus. Hinc magna cura virtutum moralium, harmonica educatio humana, digna et nobilis socialis conversatio: "omnia autem vestra sunt, vos autem Christi" (I Cor. III, 23; Phil. III, 8). Breviter nempe: spiritus Operis Dei est supernaturalis, sincerus ac profundus, simplex, perfecte assimilatus et veluti connaturalis effectus, qui omnia penetrat, purificat et, quin deformet, in veram substantiam sanctificationis et apostolatus transformat: "vos autem Christi", et ad exemplum Christi et cum Christo, Dei (Phil. ¡bid.).

 

Ut insidiae vincantur triplicis concupiscentiae, superbiae vitae speciatim, quae ex doctrina, ex condicione sociali et ex muneribus al¡ posset, ascetismus sapienti firmitate plenus impense in Instituto colitur. Hic ascetismus nititur: humilitate, quam a summo mane, fronte ad pulverem usque prona, omnes profitentur sub lemmate "serviam"; obedientia absoluta; su¡ abnegatione et frequentibus mortificationibus, etiam corporis. Haec omnia scienter curantur ut media non solum purificationis, sed praeterea ver¡ et solidi progressus spiritualis, iuxta illud bene probatum ac comprobatum verbum: "tantum proficies quantum tibi ipsi vim intuleris"; curantur etiam ut authentica demonstratio et exercitatio effectivi et practici amoris Christi, qui "dilexit me et tradidit semetipsum pro me" (Gal. II, 20); et denique, ut praeparatio ad omnem apostolatum eiusque perfectum exercitium: "Adimpleo ea quae desunt passionum Christi in carne mea pro corpore suo, quod est Ecclesia" (Col. 1, 24).

 

Renovatus sensus filiationis divinae in Christo lesu, necessario in Opere Dei vertitur et practice traducitur in ardens desiderium et sincerum studium, vere tenerum simulque profundum, imitandi Deum ut fui carissimi (Eph. V, 1) et -ad exemplum Christi, Unigeniti Patris et Primogeniti in multis fratribus, qui in omnibus via et exemplar est- plene et totaliter propriam vitam conformandi ad christianam perfectionem (Rom. VIII, 29), in saeculo quidem et in propria cuiusque professione.

 

Hoc ascetismi exemplar aliquibus tractibus completur: tenera devotione et deditione erga Beatissimam Virginem Mariam; pio amore erga Sanctam Matrem Ecclesiam, omniumque ad illam quoquo modo pertinentium; sincera veneratione, dilectione atque docilitate erga Summum Pontificem et ecclesiasticam ordinariam Hierarchiam; fideli ac perpetuo sensu humilitatis externae et intrinsecae, non tantum individualis sed etiam collectivae; candore connaturalis simplicitatis; familiari et nobili agendi ratione; et, denique, expressione iugis serenae laetitiae.

 

V. FORMATIONIS RATIO, GRADUS, NOTAE AC CHARACTERES.

 

Attento Operis Dei fine, candidatorum severissima fit selectio atque, iam veluti ad ianuas, eliminatio. Non raro inter Supernumerarios provide et amice retinentur qui iudicati sunt ad plenam consecrationem non vere vocati.

 

Praeter illa communia impedimenta, quae Institutis saecularibus etiam applicantur, et praeter requisita generalia, ad Opus Dei, ex ipsius natura atque ratione apostolatus, non immerito requisita nonnulla exiguntur et aliqua imponuntur particularia impedimenta. Attenditur sane ad personae condicionem, etiam socialem, ipsiusque qualitates et exigitur ingenium capax superioris formationis; quoad animi dotes, pro omnibus et singulis candidatis, necessarius reputatur character sincerus, rectus, sociabilis, virilis, ad actionem et apostolatum individualem exercendum idoneus et aptus. Candidati debent esse tenaces, dociles, ad profundam formationem et transformationem dispositi. Denique, pro Numerarais, studia in aliqua Universitate iam peracta vel cum fructu peragenda requiruntur.

 

Ut educatio possit profunde a candidatis assimilari et ulteriore formatione et transformatione novi homines verique apostoli ex ipsis creara queant, arduum opus quadam veluti praeformatione incipiendum est. Nemo sane ad Opus Dei ut verum ipsius membrum directo admittitur. In coetibus per quos apostolatum "operis S: Raphai lis" sodales exercent, candidatus iuvenis probatur, educatur, praeparatur. Qui vocatus praesumi potest, quia impedimentis caret, requisitis et qualitatibus ornatur et bonum de se specimen dedit, in Collegüs et Residentiis Operas Dei, cum studiis vacat vel ipsa complet, in contactu gradatim ponitur cum spiritu intrinseco Instituti et pedetentim in diversis apostolatus operibus exercetur. Interea candidatus lente experitur et ipsius probatio completur.

 

Quando iam haec individualis probatio absoluta censeri potest, quando iuvenis culturam religiosam claram et profundam acquisivit suamque vere et practice fecit, tunc candidatus ad Opus Dei admittitur. Postea incipiunt formalis probationis cursus, quibus superatis, ascensio ad diversos gradus, qui sapienter in Opere Dei distinguuntur, fieri valet. Post primam huiusmodi formationem, candidatus su¡ ipsius Oblationem Domino et Instituto facit. In ipsa, vota socialia ad annum emittuntur et per quinque saltem solidos annos renovara debent. Ex Oblatione ad Fidelitatem transitus et gradus fit, quo pulchro nomine perpetua consecratio designatur.

 

Inter perpetuo Fidelitate incorporatos, seliguntur qui accurate ulterius probati et formati, ad munera regiminis atque educationis apti declarantur voceque, ut dicunt, passiva fruuntur et Inscripti nuncupantur. Voce etiam activa in supremis Instituti Congressibus, praesertim vero in electivis, ex quo Electores dicuntur, pauci post severam praeparationem donantur.

 

Clericalis sacerdotum institutio omnibus modis fovetur ac severissime exigitur. Sub respectu ecclesiasticae culturae, non solum ab omnibus completum curriculum, ad normam iugis communis peculiarisque Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis, ad unguem requiritur, sed praeterea una saltem doctoralis ecclesiastica laurea, in Athaeneis Romanis ex regula consequenda, ab omnibus et singulis expostulatur. Ecclesiastica vero spiritualis formatio accuratissime in cursibus Collegüsque ad hoc destinatis et ordinatis praebetur ac impertitur.

 

VI. REGIMEN INSTITUTI.

 

Duae hierarchiae interne pro viris et mulieribus diversae, in omnibus gradibus regiminis distinguuntur. Ipsaeque in Patre eiusque delegatis ac, in unaquaque Regione, in Consiliario uniuntur: atque ab ipsis tantum sive Institutum sive singulae eius Regiones legitime repraesentatur. Consiliarius tamen, quoad mulierum Sectionem, vice et nomine Patris agit.

 

Hierarchia tribus gradibus constat: generali, regional¡ et locali, in quibus interna munera atque officia socüs Numerarüs semper reservantur.

 

Supremus Moderator seu Praeses Generalis Instituti ad vitam eligitur et plena potestate fruitur. Operis Dei ratio atque intima ipsius ad modum familiae constitutio; membrorum Numerariorum condicio quae, cum omnes intellectuales sint taus evadit ut auctoritas, si discutiatur, periclitetur; denique natura et character apostolatus sodalium, suadere visa sunt ut Pater omnia in manibus habeat, ita ut Congressus, Consilia ac munera ipsum adiuvare debeant, atque non nisi in casibus gravioribus, ad normam iuris et Constitutionum, votum deliberativum in regimine praecipue generali admittatur. Rationes quibus haec absoluta auctoritatis ratio vindicabatur severe ad trutinam non semel revocatae sunt: et post diligens earum examen in Commissionibus Consultorum prius, et postea in Congressibus plenis, a S. Congregatione probatae et, praecipue quoad graviora, etiam SS.mo Domino Nostro Papae subiectae sunt.

 

Corpora moralia, quibus Patris electio aliorumque generalium munerum utriusque Sectionis Instituti provisio reservantur, sunt Congressus Electorum et Congressus Electrcum. Praeter facultates electivas, ipsis, in unaquaque Sectione competit participatio quaedam in supremo regimine, ad normam Constitutionum. Congressus ordinarios singulis quinquenni¡s convocatur, ut de Instituti statu iudicium proferat et futurae actioni regiminis opportunas normas suadere valeat. Convocar¡ insuper Congressus Sectionis virorum debet quando Patris officium vacat: et etiam convocandus extra ordinem est, cum rerum adiuncta quoquo modo ad normam Constitutionum id postulent.

 

Inter Congregationes, quae in regiminis ordinatione notatu dignae sunt, recenser¡ debent Hebdomadae Laboris, generales et regionales. Ipsae ad internae experientiae lectiones diligenter colligendas, et ad progressum ordinate promovendum in methodis et instrumentis ad apostolatum adhibendis dedicantur, in utraque Operis Dei Sectione. Ad Hebdomadas Laboris sodales omnes Instituti seu Regionis Fidelitate Operi Dei perpetuo incorporati collaborare valent, etsi non omnes ipsis adsistere queunt.

 

Cum iam ergo omnia ad Institutum et Constitutiones Operis Dei Societatisque Sacerdotalis Sanctae Crucis spectantia accurate perpensa sub omni versu haberi valeant, et clare solideque constent, Haec Sacra Congregatio Negotüs Religiosorum Sodalium praeposita, vigore specialium facultatum a SS.mo Domino Nostro Pio, Divina Providentia Papa XII, occasione Anni Maximi Iubilaei concessarum, Ipsiusque nomine et auctoritate, quae sequuntur statuere decrevit:

 

1.um.-Institutum Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis et Opus Dei ut Institutum

 

saeculare, ad normam Constitutionis Apostolicae "Provida Mater Ecclesia", definitive approbatur et confirmatur;

 

2.um.-Constitutiones Instituti saecularis Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis et Opus Dei, prout in hoc textu adsunt cuius autographium in Archivo Sacrae Congregationis conservatur, definitive approbantur.

 

Contrariis quibuslibet minime obstantibus.

 

Datum Romae, ex Aedibus Sacrae Congregationis de Religiosis, die XVI iunii an. Maximi Iubilaei MDCCCCL, Sanctissimo Divinoque Cordi lesu sacra.

 

+ Al. Card. Lavitrano

 

L + S Praef.

 

+ fr. L. E. Pasetto

 

Secr.

 

32

 

Capítulo primero de las Constituciones de 1950 de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz y Opus Dei.

 

AGP, Sezione Giuridica, V/15034.

 

CONSTITUTIONES SOCIETATIS SACERDOTALIS SANCTAE CRUCIS ET

 

OPERIS DEI

 

CAPUT I

 

De Instituti ratione et fine

 

1. Institutum, cui titulus Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis et Opus Dei, breviatum autem nomine Opus Dei, est Institutum saeculare perfectioni christianae in saeculo adquirendae et apostolatui exercendo dicatum. Denominatio Operis Dei pertinet ad universum Institutum: in co tamen est quaedam coadunatio sociorum, cui nomem Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis, constans Instituti sacerdotibus nonnullisque laicis, qui Patris iudicio specialiter magis dispositi aestimantur ad sacerdotium aliquando suscipiendum.

 

2. Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis proprio spiritu universum Opus Dei vivificat atque ita informat, ut ipsum clericale eo sensu reddat quod praecipua regiminis munera plerumque sacerdotibus reserventur; sacerdotum categoria ut verum clericale Institutum, quoad fila omnia quae vitam clericalem respiciunt, habeatur; totumque demum Operis Dei corpus veris Institutis clericalibus, ad normara tantum harum Constitutionum et iuxta Sanctae Sedis specialia praescripta vel indulta, quae Instituto concessa fuerunt vel in posterum forsitan concedantur, aequiparetur, quin ea de causa socii laici iuribus et privilegiis clericorum, ut singuli, gaudeant, neque umquam clericalibus officiis subiiciantur.

 

3. § 1. Aspectus genericus finis Instituti est sanctificatio sodalium per consiliorum Evangelii exercitium harumque Constitutionum observantiam.

 

§2. Specificus autem est totis viribus adlaborare ut classis quae dicitur intellectualis, quaeque, vel ob doctrinara, qua pollet, vel ob munera, qua exercet, vel ob dignitatem, qua insignitur, est moderatrix societatis civilis, Christi Domini praeceptis adhaereat, ipsaque in praxim deducat: et inter omnes classes civilis societatis vitam perfectionis in saeculo fovere et diffundere, atque viros ac mulieres informare ad apostolatum in saeculo exercendum.

 

4. § 1. Hic finis obtinetur per sanctificationem laboris ordinarii et per exercitium muneris professionalis vel alterius aequipollentis, quod consociati eo non deserunt, quia per ipsum sanctificationem persequuntur.

 

§ 2. Propterea, Institutum exigit a propriis alumnis exquisitam animi culturam, tum in pietatis officüs tum in disciplinis sive ecclesiasticis sive profanis; fovet in illis perfectam adimpletionem munerum professionalium et socialium etiam publicae administrationis, quibus perfectio proprii status est prosequenda; promovet ac dirigit institutiones et opera, quae ad mentem excolendam animumque perficiendum spectant, uti domus seu residentias pro scholasticis, domus spiritualium exercitiorum et alia id genus.

 

§ 3. Media igitur, quae membra Operis Dei praeferunt, et quibus potiore ratione uti debent, sunt: vita orationis et sacrificü iuxta spiritum Instituti, et quam maxima fidelitas in adimpletione actionis seu professionis socialis cuiusque propriae.

 

5. Sodales Instituti evangelicam perfectionem profitentur, quin tamen religiosa vota emittant, aut aliquid externum signum in personis vel domibus prae se ferant quod religiosam familiam demonstret. Clerici vestem clericalem communem loci, ubi commorantur, laici autem vestes apud classes eiusdem vel similis professionis vel socialis condicionis usitatas, deferunt.

 

6. Opus Dei profitetur humilitatem collectivam, quapropter nequit edere folia et cuiusque generis publicationes nomine Operis, nisi interne ad usum sodalium; eius membra nullum signum distinctivum deferunt; caute loquuntur de Opere Dei cum extraneis, nam actio modesta esse debet et non apparens; ad nullum actum socialem Opus Dei, ut plurimum, intervenit vel in eo repraesentatur.

 

7. Opus Dei non habet generatim specificam formam collectivae actionis externae. Praeprimis curare sodalium formationem spiritualem et apostolicam debet. Apostolatum autem peragunt sodales per exercitium munerum et publicorum officiorum, vel per associationes legitime constitutas, prout adiuncta temporum vel locorum postulare videantur, ac summam habent reverentiam etiam pro legitimis societatis civilis legibus.

 

8. Socü Operis Dei suam impendunt actionem in tria opera, quae singula sub Patronis sunt constituta, scilicet habetur:

 

1.°. Opus S. Raphai;lis et S. loannis, ad excolendos iuvenes: hic labor Operis Dei propriissimus est, et veluti Instituti seminarium;

 

2.'. Opus S. Gabrielis et S. Pauli, ad socios Supernumerarios instituendos atque eorum observantiam fovendam, confirmandam et in dies profundiorem reddendam: necnon, ope ipsorum sodalium Supernumerariorum, ad diversas civilis societatis classes criterio catholico professionali et sociali imbuendas;

 

3.°. Opus S. Michai;lis et S. Petri, ad Numerariorum et Oblatorum formationem promovendam, et ad quaerendam opportuniorem solutionem quaestionibus scholasticis, socialibus, professionalibus, etc. boni animarum gratia.

 

9. Socü Operis Dei operantur sive singillatim, sive ope associationum, quae vel culturales esse possunt, vel artisticae, pecuniariae, etc., et quae Societates Auxiliares nuncupantur. Hae pariter societates, in earum actione, auctoritati hierarchiae Instituti prorsus obnoxiae sunt.

 

10. §l. Institutum, nisi aliud ad ministeria et opera sustinenda vel fovenda necessarium videatur, nullas habebit ecclesias proprias; nullas proprias associationes fidelium fovebit; stipendia pro Missis non recipiet, neque ullam pro exercito ministerio sacerdotali mercedem, etiam sponte oblatam, aut compensationem impensarum, quas ratione itineris aliquis ex sodalibus sustinuerit. Tantum hospitium et victum sacerdotes Instituti, tempore alicuius ministerii spiritualis, accipere possunt. Tamen Opus Dei acceptat legata cuiusvis generis ad finem Instituti persequendum, sed ipsum bona immobilia ordinarie non possidet.

 

§2. Si in his omnibus aliquam, gravibus de causis, exceptionem admittere in Domino opportunum videatur, Pater ex Consilii voto deliberativo, donec necessitas seu magna utilitas perduret, eam decernere potest.

 

11. Si rerum adiuncta postulent ut in diversis Regionibus Opus Dei vel Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis sese constituat in societatem civilem, Consiliarius Regionalis designare ad nutum poterit organum directivum seu Consilium nationale, a Directore, Secretario et tribus Vocalibus constitutum. Huius Consilii erit satagere ut Opus Dei semper leges civiles regionis seu nationis fideliter observet, atque intra terminos ab ipsis constitutos sese contineat atque operetur; oeconomica media sustinendis sumptibus annuis Operis Dei necessaria, colligere ac suppeditare; necnon aliis ofliciis forsan ab ipso Consiliario Regional¡ iniunctis, operam fideliter navare.

 

12. Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis et Opus Dei tamquam Patronos, quos singulari devotione prosequuntur, habent: Beatam Mariam semper Virginem, quam uti Matrem Institutum veneratur; S. Ioseph, eiusdem Beatae Mariae Virginis Sponsum; SS. Archangelos Michaelem, Gabrielem et Raphaelem; SS. Apostolos Petrum, Paulum et loannem, quibus universa Institutio eiusdemque singula actionis genera specialiter consecrantur.

 

33

 

Carta de la Sagrada Congregación de Religiosos a Mons. Escrivá de Balaguer, por la que se le conceden especiales facultades; 2-VIII-1950.

 

RHF, D-15184.

 

EX SECRETARIA

 

SACRAE CONGREGATIONIS N. 1. S. 1/47

 

DE RELIGIOSIS

 

Rev.me Pater,

 

Sacra Congregatio, dum Instituti saecularis "Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis ac Opus Dei", cui Paternitas Tua, cum instrumentum a Domino electum pro ipsius fundatione iam fuerit, nunc parí zelo ac prudentia praesidet, approbatas definitive Constitutiones transmittit, haec quae sequuntur quoad approbationis vim ac peculiares facultates Tibi, vita durante, concessas et quoad ipsarum Constitutionum exsecutionem Tibi communicare opportunum ducit:

 

1) Quoad approbationem definitivam Constitutionum: etsi plene definitiva ad normam iuris ipsa habenda est, Haec Sacra Congregatio, dum uti mos est ordinarias ipsius Sacrae Congregationis facultates circa Institutorum Constitutiones sibi reservat, libenter Patemitati Tuae tuoque Consilio facultatem concedit mutationes, declarationes, complementa proponere quae evolutioni ac necessitatibus Instituti suique tam singularis atque eximii apostolatus intensioni atque extensioni, opportuna seu utilia quavis ratione videantur.

 

2) Quoad Constitutionum exsecutionem, in iis praecipue quae ad regiminis installationem spectant, annus integer post mensem a momento computandus in quo typis impressae Constitutiones vobis habere prae manibus licebit, Tuae Paternitati conceditur. Intra annum ita computandum commode res ordinare libere poteris.

 

Dum cuncta fausta prospera Paternitati Tuae tuoque Instituto ex corde adprecor

 

addictissimum in Christo me profiteor

 

+ fr. L. E. Pasetto

 

Seg.

 

Datum Romae, ex Aedibus Sacrae Congregationis, die 2 augusti, an. 1950.

 

Ill.mo ac Rev.mo Domino

 

Iosepho M. Escrivá de Balaguer

 

Fundatori ac Generali Praesidi Instituti saecularis

 

"Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis ac Opus Dei".

 

34

 

Rescripto de la Sagrada Congregación de Religiosos sobre la facultad de oír en confesión a los miembros del Instituto; 20-VI-1950.

 

AGP, Sezione Giuridica, V/15183.

 

SEGRETERIA

 

DELLA

 

SACRA CONGREGAZIONE N. 6158/50

 

DEI RELIGIOSI

 

Beatissime Pater,

 

Procurator Generalis Instituti Secularis OPUS DEI, ad Sanctitatis Vestrae pedes humiliter provolutus, expostulat pro Praeside Generali Instituti facultatem delegatam, subdelegabilem ad normam iuris, audiendi confessiones sodalium Instituti: quae facultas a Consiliariis Regionalibus, de consensu Praesidis Instituti, iterum subdelegari valeat.

 

Et Deus, etc.

 

Vigore specialium facultatum a SS.mo Domino Nostro concessarum, Sacra Congregatio Negotiis religiosorum sodalium praeposita, mature perpensa peculari Instituti natura, benigne annuit pro gratia iuxta preces, ita ut petita facultas extendatur ad sodales Numerarios, Oblatos et Supernumerarios utriusque Operis Dei sectionis, Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis, necnon ad convictores ad normam can. 514 § i, et servatis omnibus de iure servandis. Contrariis quibuslibet minime obstantibus.

 

Datum Romae, ex Aedibus Sacrae Congregationis de Religiosis, die 20 junii an. 1950.

 

L + S + fr. L. E. Pasetto

 

Secr

 

C. Addivinola Ad. a Studiis.

 

35

 

Decreto de erección del Colegio Romano de la Santa Cruz; 29-VI-1948.

 

RHF, D-15096.

 

Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis et Opus Dei

 

Ut ad cathedram Petri, Christi Vicarii, cuius dignitas in Beatissimo Domino Nostro, Ipsius herede, quin deficiat claris fulgoribus perpetuo splendet (cfr. S. Leo, Sermo II, in Anniversario Assumptionis suae), et ad gloriosum S. Pauli, Doctoris gentium, sepulchrum, superaedificatum super fundamentum Apostolorum Ipsique Angulari lapidi Christo lesu firmiter inhaerens (Eph. II, 20) solidum ac securum aedificium crescat nostrae catholicae et apostolicae culturae ac formationis tam in illis dilectis filiis nostris, qui ad sacerdotium destinantur, quam in aliis qui divina vocatione praelia Domini ubique omnibusque modis et armis saeculari nobili ratione praeliari debent, auditis et consentientibus nostris Consultoribus, Collegium ex omni natione Operis Dei in Urbe constituere decrevimus.

 

Quam ob rem, Christo Salvatore ac Domino Nostro suppliciter fidenterque invocato, Beatae Mariae Virginis, dulcissimae Matris nostrae, tutelae ac praesidio re commendata, atque Sanctorum Archangelorum Michaélis, Gabrielis et Raphaélis, et Sanctorum Apostolorum Petri, Pauli et loannis patrocinio confisi, hoc nostro decreto, Collegium ex omni natione Operis Dei, quod ad omnes effectus, qui ex nobis pendent, hodie erigimus atque erectum declaramus.

 

Quod Collegium Romanum Operis Dei, in cuius praeparatione et erectione suavem providamque aeterni Numinis opem persensimus et experti sumus, ut in dies vigeat, crescat, foreat fructusque optimos edat, paterno animo ominamur incensaque prece a Deo efllagitamus.

 

Dabamus Romae ad limina Apostolorum, in festo SS. App. Petri et Pauli, die XXIX iunii, anno MDCCCCXXXXVIII.

 

L + S Josemaría Escrivá de B.

 

36

 

Decreto de erección del Colegio Romano de Santa María; 12-XII-1953. RHF, D-15098.

 

Opus Dei

 

Cum formationem Sodalium Sectionis Mulierum Operis Dei semper corde habeamus, cumque magna Nobis sit cura, ut omnia ipsis praebeantur subsidia, quae arctiorem earum unionem cum Deo fovere valeant easque magis in dies paratas efficiant ad gentes universas continua et supernaturali apostolica actione Deo lucrandas, apta doctrina ad omniumque aures quam maxime accommodata vias Domini in laetitia docentes, audito et consentiente Assessoratu Centrali, Collegium ex omni natione in Urbe, Catholicae Ecclesiae centro atque capite, quae et sedes exstat Beati Petri, Christi Vicarii, eiusque Successorum, constituere decrevimus, quod Collegium ad Apostolorum limina consistens peculiare esset pro Opere Dei instrumentum unitatis et cohaesionis.

 

Quapropter, re mature perpensa, Christo, Dei Filio et Salvatore nostro, suppliciter fidenterque invocato, praesidio Beatissimae semper Virginis Mariae, Operis Dei Reginae, Matris Dei et Matris nostrae tota re commendata, atque intercessione confisi Sanctorum Archangelorum Michaélis, Gabrielis et Raphadlis, Sanctorum Apostolorum Petri, Pauli et loannis et omnium Angelorum Custodum, hoc Nostro decreto Collegium Romanum ex omni natione Operis Dei, quoad omnes effectus, qui ex Nobis pendent, hodie erigimus atque erectum declaramus, et in signum amoris et devotionis erga Deiparam Virginem Mariam, quae Associationi Nostrae materna cura prospicere ac providere nunquam destitit, volumus ut in posterum Collegii Romani Sanctae Mariae nomine decoretur.

 

Quo magis tandem hoc Collegium, in servitium Sanctae Ecclesiae constitutum, fructus opimos producat, atque ibi Operis Dei Sodales Sectionis Mulierum ita animarum siti accendantur, ut pacem et gaudium seminantes, gentes quam plurimas suaviter atque efficaciter ad Dominum trahant, fervidas Deo effundimus preces et Beatae Mariae Virginis patrocinium enixe expostulamus.

 

Dabamus Romae, ex aedibus Domus Nostrae Generalis, die XII, mensis decembris, an. a rep. sal. MDCCCCLIII.

 

L + S Iosephmaria Escrivá de B.

 

37

 

Carta del Cardenal Federico Tedeschini, Datario de Su Santidad y Protector del Opus Dei, a Mons. Escrivá de Balaguer con ocasión del 250 aniversario de la fundación del Opus Dei; 24-IX-1953.

 

RHF, D-15036.

 

DATARLA APOSTOLICA

 

Roma, 24 de septiembre de 1953.

 

Muy venerado Padre y estimadísimo amigo,

 

Alegría grande me trae la próxima fiesta del día 2 de octubre, por evocar ella el acontecimiento que tan grabado está en nuestros corazones, y que no ha podido transcurrir sin que la mano de nuestro amadísimo Padre Santo se levantara a bendecir una vez más y de la manera más expresiva lo que Su paternal corazón tantas veces había delante de mí bendecido con palabras reveladoras del consuelo, que el Pontífice experimentaba, y de las esperanzas que las conseguidas realidades permitían concebir.

 

El cumplirse cinco lustros desde la fundación de un Instituto, pocas veces llama la atención, y menos aún despierta interés, dado que veinticinco años sólo pueden bastar para comienzos y nunca para progresos.

 

El Opus Dei, con la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, nació en cambio grande y maduro, por la inspirada oportunidad de la idea, oculta antes en el anhelo de los tiempos, y confiada ahora por Dios a la virtud sacerdotal y al prestigio personal del egregio Fundador: se abrió el camino a través de dos guerras, la Hispana y la segunda mundial; renovó, como en el Evo Medio, su llamada, no ya a una clase, sino a toda la sociedad, empezando por los selectos, intelectuales, y descendiendo a la universalidad del pueblo cristiano y de las cristianas familias; ganó la dificil simpatía de los jóvenes estudiosos y aún de los más favorecidos por su posición en el mundo, y los llevó, como en los admirables tiempos de San Benito, de Santo Tomás de Aquino y de San Bernardo, con fuerza irresistible, a dejarlo todo, nombre, familia, bienestar, porvenir, por amor de Dios, en forma sin embargo tan acertadamente singular que la acogida tomó aspecto de fenómeno social nuevo.

 

Y me place recordar, pues presente era yo, que brotó el Opus Dei en el silencio; se reveló sin ruido; se extendió sin fatiga; y llenó en pocos años, más que los Claustros, el mundo, arrastrando cuantos había de generosos, de abnegados, de entusiastas.

 

Somos de ayer y lo hemos llenado todo, decían los primeros cristianos, y lo repiten hoy los hijos del P. Escrivá. Lo que para los extraños es asombro, para ellos es naturalidad; y para la Iglesia es orgullo y consuelo.

 

¡Oh! ¡cuántas y cuáles vocaciones! Yo las conozco: yo puedo compararlas; puedo admirarlas. Lo que no puedo, es contarlas. De donde menos era de esperar, naciones, carreras, oficios, de ahí más espontáneas, y, lo que más importa, más espirituales han venido los reclutas; y cuantos más instantes para ellos, (por no desertar ni ambiente, ni profesiones, ni hábitos de aquel mundo que hay que curar), los peligros, tantos más adiestradas las legiones, y más interiores las armaduras de los nuevos ejércitos.

 

La Iglesia ha mirado complacida, pero también sorprendida, el avanzar y el estrecharse a su maternal regazo, de tantos y tan inesperados soldados, y ha creído en la caridad que los animaba y los ha reconocido por los frutos. Y no esto sólo: sino que ha visto, por ellos, brotar de sus antiguas, maternales y tan fecundas entrañas, una fuerza nueva, desconocida antes, y claramente necesaria ahora; y de la fuerza, una idea y un rumbo, santos y saludables; y estos ha recogido como una joya más, que añadir a su celestial Corona: la idea y el rumbo de los Institutos seculares: tan dignos de consideración, tan prometedores de bienes, tan consentáneos a la época, y, aún más, tan por la época exigidos, que no ha podido menos que injertarlos en sus leyes, como un Capítulo notable y nuevo, y como manantial del más fecundo porvenir.

 

Con la Santa Iglesia y con el Augusto Pontífice, sólo Usted, querido Padre, tiene hoy el honroso derecho de elevar la mirada al Cielo, con la más fervorosa y más debida acción de gracias.

 

Pero no le extrañará que yo también encuentre especialísimos motivos de agradecer la magna Obra al Santo y Divino Espíritu, y de presentar enhorabuenas a usted, al Instituto, a la Iglesia y a España.

 

Surgió en efecto, la Obra en el medio de mi Nunciatura: el año 1928; entre el 1921 y el 1936, confines de mi Misión.

 

Considero el Opus Dei como la flor más bella, más olorosa, y más consoladora de aquel período de mi vida, en que la Providencia me dio a conocer cual fuerza se esconde y cual dinamismo se perpetúe en la vieja y siempre nueva y juvenil pujanza de España. Y una vez los dos, yo y ella, en Roma, y nombrado yo Protector, una nueva vocación, esto es una nueva invitación divina, ha venido a añadirse al antiguo Nuncio, para que no interrumpa sus destinos españoles: seguir, abarcar, entender y comprender los designios de Dios sobre la Obra; acompañarlos con sus solicitudes; ampararlos contra los peligros propios de toda novedad y de toda grandeza; animar y confortar, con el afecto de la primera hora, a los dirigentes, a los Numerarios, a los Oblatos y a los Supernumerarios; y decir en todo instante a Dios, al Vicario de Cristo, a España y al mundo: he amado y amo lo que es digno de amor; protejo lo que veo conducir más almas a Dios; leo en los corazones, valientes y nobles, del Fundador, de esta magnífica juventud y de los sacerdotes que la cuidan, el más puro amor a la Iglesia; y por lo tanto, doy todo lo que está en mi pecho para que esta armada, la verdaderamente invencible, sea mina inagotable de Apóstoles, seculares, como los primeros de Cristo, y Romanos, como los eternos del Papa!

 

Bendigo con toda el alma a Usted, querido Padre, y a todos los Hijos, suyos y míos; y me reitero, con votos de incesante avanzar, y con siempre más cálido corazón.

 

afectísimo amigo

 

+ Federico Card. Tedeschini

 

Obispo Suburbicario de

 

Frascati

 

Protector

 

38

 

Carta del Cardenal Valerio Valer¡, Prefecto de la Sagrada Congregación de Religiosos, a Mons. Escrivá de Balaguer con ocasión del 250 aniversario de la fundación del Opus Dei; 25-IX-1953.

 

RHF, D-15012.

 

SACRA CONGREGAZIONE Roma, Fi 25 settembre 1953

 

DEI RELIGIOSI

 

Num. Prot. 1. S. 1/47

 

Ill.mo e Rev.mo Monsignore,

 

abbiamo appreso con viva soddisfazione che il prossimo 2 ottobre, festivitá dei SS. Angel¡, la S. V. Ill.ma e Rev.ma s'appresta a celebrare, nel silenzio e nell'umile prece, in intima unione coll'eletto e numeroso stuolo dei Suoi Figli e delle Sue Figlie, sparsi ormai in tante partí del mondo, il venticinquesimo dalle primi origini dell'Opus Dei.

 

La Sacra Congregazione dei Religiosi che ha dovuto, per ragioni di uf icio, seguire da vicino lo sviluppo, 1'espandersi della fiorente Opera, e che é stata l'Organo della Santa Sede nella concessione delle successive approvazioni ottenute dall'Istituto, si congratula cordialmente, nella fausta ricorrenza, con la Signoria Vostra Ill.ma e Rev.ma e con i membri delle due Sezioni, maschile -sacerdoti e laici- e femminile; con i sodali tutti, Numerar¡, Oblati e Soprannumerari; con i sacerdoti diocesani della Societá Sacerdotale della Santa Croce: con tutti quelli cioé che costituiscono l'organismo agile e compatto, la milizia forte ed ordinata -acies ordinata- dell'Opus Dei.

 

E' doveroso e veramente giusto e degno che la S. V. con tutti i Suoi, pieni di fedele e devota gratitudine, ringrazino con tutto il cuore la bontá di Dio, che, per 1'intercessione della Vergine Madre, al Cui materno Cuore é stato filialmente consacrato 1'Istituto, e dei SS. Patroni e Protettori, amati e continuamente invocati, ha colmato 1'Istituto con copiose benedizioni di dolcezza e di efficacia apostolica.

 

Mentre l'Opus Dei inizia l'ascesa verso le nozze d'oro, la Sacra Congregazione Gli augura felice la continuazione del Suo rapido incremento numerico e della sua fortunata diffusione, nonché di quella soda individuale formazione ascetica, culturale, professionale ed apostolica che incomincia su solide basi e continua, poi, ininterrotta per tutta la vita.

 

Questa Sacra Congregazione si compiace, finalmente, per il provvidenziale e svariato apostolato individuale dell'Opus Dei, attraverso 1'irradiamento della cultura, a mezzo dell'esercizio delle diverse professioni e dell'audace lavoro sociale, nonché per le diverse forme dell'apostolato collettivo e corporativo dell'Istituto.

 

Invocando sulla S. V. Ill.ma e Rev.ma e su tutto l'Opus Dei le piú sante ed elette benedizioni e grazie di santitá, di apostolato, di diffusione ed incremento, mi professo

 

della Signoria Vostra Ill.ma e Rev.ma

 

devotissimo nel Signore

 

Valerio Card. Valeri

 

Prefetto

 

Giovanni Battista Scapinelli

 

Sottosegretario

 

Ill.mo e Reverendissimo

 

Mons. Giuseppe Maria Escrivá de Balaguer

 

Presidente Generale della Societá Sacerdotale

 

della Santa Croce e Opus Dei.

 

39

 

Carta del Cardenal Giuseppe Pizzardo, Secretario de la Sagrada Congregación del Santo Oficio y Prefecto de la Sagrada Congregación de Seminarios y Universidades, a Mons. Escrivá de Balaguer, con ocasión del 25o aniversario de la fundación del Opus Dei; 24-IX-1953.

 

RHF, D-15189.

 

SACRA CONGREGATIO

 

DE SEMINARIIS

 

ET DE STUDIORUM UNIVERSITATIBUS

 

Num. Protoc. 1128/53

 

Festa di Maria SS.ma della Mercede

 

Illustrissimo e Reverendissimo Monsignore,

 

la fausta ricorrenza del venticinquesimo anniversario della fondazione dell'Opus Dei -che si celebrerá il prossimo 2 ottobre, nella festa dei Santi Angeli

 

Custodi- é per questa Sacra Congregazione circostanza gradita, anzi desiderata, per rivolgere una parola di lode alla Signoria Vostra Reverendissima.

 

Ella, ¡Ilustre e benemerito Fondatore dell'Opus Dei, ha saputo compiere, non senza speciale aiuto di Dio, il sapiente ordinamento delle Costituzioni dell'Istituto, specie per quanto riguarda la sana e profonda formazione dei Sodali, come universitari e studiosi non solo di tutte le scienze e professioni civili, ma anche delle ecclesiastiche.

 

E' infatti a conoscenza di questa Sacra Congregazione che, in applicazione dei criteri sanciti dalle Costituzioni dell'Istituto, é stata adottata una "Ratio studiorum", corroborata ormai da una felice esperienza, secondo la quale tutti i Sodali Numerari laici hanno l'obbligo di seguire, oltre il biennio filosofico, anche il quadriennio completo di Sacra Teologia, secondo lo spirito della Costituzione Apostolica "Deus scientiarum Dominus", con que¡ complementi che si addicono alle peculiari necessitá dell'Opus Dei.

 

A nessuno dovrá destar meraviglia il fatto che al laici dell'Istituto venga richiesto il non lieve onere dello studio anche delle discipline ecclesiastiche alla stregua dei Sacerdoti: certamente ció costituisce una perfezione che vorremmo dire ideale, da proporsi a modello a quanti desiderano unire la solida preparazione professionale -tale da affermarli nei diversi campi del sapere umano- con quella seria formazione dottrinale religiosa, che ne completi al massimo lo sviluppo della personalitá. L'unire le discipline cosiddette profane con quelle ecclesiastiche, mentre le integra e le completa tra loro, offre al Sodali armi piú efficaci per la loro azione apostolica, ed eleva le loro anime verso il Signore di tutte le scienze.

 

Ottima, a tal fine, la prassi vigente presso i Centri di Studi dell'Istituto di far seguire ad ognuno dei corsi quadrimestrali, nei quali si articolano il biennio di filosofia e il quadriennio di teologia, un periodo di tempo nel quale il Sodale, pur continuando l'esercizio delle sue professioni civili, matura le cognizioni acquisite, mediante lo studio e la riflessione personale per diversi mes¡, sotto 1'immediata e vigile guida del Direttore degli studi, armonizzando cosi le proprie esigenze professionali con quelle degli studi ecclesiastici.

 

Con particolare dilezione pensiamo al Sacerdoti Numerari, che dopo ayer svolto da laici un lungo periodo d'apostolato specifico dell'Opus Dei in mezzo alla societá civile, son chiamati al Sacerdozio dal Presidente Generale, e tutti conseguono una laurea ecclesiastica. E ci é caro rilevare che non solo i Sacerdoti, ma anche tutti i membri laici destinati ad essere docenti nei Centri di formazione dell'Opus Dei convengono a Roma per conseguire il grado ecclesiastico superiore in uno degli Atenei dell'Urbe. Saggia e lungimirante é stata la prudenza della Signoria Vostra Reverendissima che a questo scopo, senza risparmiare fatiche e sofferenze, ha eretto nell'Urbe, nell'anno 1948, il Collegio Romano della Santa Croce, che nel prossimo anno giubilare dell'Istituto raggiungerá la consolantissima cifra di circa 150 alunni provenienti da diverse Nazioni d'Europa e di America.

 

Questa Sacra Congregazione, mentre si compiace per tutte le iniziative promosse dall'Opus Dei nel campo degli studi, é ben lieta di costatare la mirabile diffusione dell'Opera nel mondo, l'abbondanza di cosi scelte vocazioni e i consolanti frutti di apostolato finora raccolti.

 

In unione alla Signoria Vostra Reverendissima e al Sodali dell'Istituto, eleviamo fervide preghiere all'Altissimo per ringraziarLo dei copiosi don¡ elargiti ed invocare da Lui grazie sempre piú abbondanti per la prosperita dell'Istituto nel servizio della Santa Chiesa.

 

Mi valgo della circostanza per dirmi

 

della Signoria Vostra Reverendissima

 

devotissimo nel Signore

 

G. Cardinale Pizzardo

 

Igino Cecchetti,

 

Sottosegretario

 

Ill.mo e Rev.mo Sig.

 

Mons. GIUSEPPE MARÍA ESCRIVÁ DE BALAGUER

 

Presidente Generale dell'Opus Dei

 

ROMA

 

40

 

Carta de Mons. Escrivá de Balaguer a los miembros del Opus Dei sobre la cuestión institucional; 2-X-1958.

 

RHF, E17-581002-1.

 

1. No ignoráis, hijas e hijos queridísimos, que el fin y los medios de la Obra de Dios son plena y exclusivamente sobrenaturales, espirituales y apostólicos: queremos promover vocaciones de cristianos, que se obliguen a buscar la santidad en el mundo, cada uno en su propio estado, de modo que conviertan en apostolado toda su vida.

 

El apostolado nuestro, con el que cooperamos en la misión salvífica de la Iglesia, tiene un carácter y un modo seculares: no porque busquemos fines seculares o temporales, sino porque el apostolado de la Obra de Dios, teniendo un fin sobrenatural, debe dirigirse a personas que viven en el mundo, y debe hacerse por personas que trabajan libremente en las mismas condiciones y circunstancias temporales que los demás, sin querer distinguirse en nada de sus compañeros.

 

2. No somos religiosos, ni se nos puede llamar religiosos o misioneros. Todos los socios del Opus Dei ejercen su profesión de médico, de abogado, de obrero, de campesino, u otra cualquiera, del mismo modo que los demás ciudadanos: procurando a la vez ganar almas para la Iglesia Santa, mediante el ejercicio de su tarea profesional, y con frecuencia en lugares y circunstancias difcilmente accesibles a los sacerdotes y a los religiosos.

 

3. Tampoco somos ciudadanos de segunda categoría: gozáis de una libertad completa y sois personalmente responsables de vuestros actos, no sólo en el ejercicio del trabajo profesional, sino también en vuestra acción social, cultural o política, que son cosas que tenéis en común con los demás ciudadanos de vuestra nación; de ahí que tengáis también los mismos derechos y deberes.

 

En las cosas temporales, nunca los Directores de la Obra pueden imponer una opinión determinada sobre aquellas materias que Dios Nuestro Señor deja a la libre discusión de los hombres: cada uno de vosotros actúa siempre con plena libertad, según su conciencia.

 

Si alguna vez fuera necesario, en bien de las almas, establecer y determinar alguna norma en estos asuntos, dar ese criterio corresponderá exclusivamente al Ordinario del lugar, como parte de su ministerio pastoral; y en cada caso, será deber vuestro secundar las normas que el Revdmo. Ordinario diocesano dicte, con espíritu de obediencia ante Dios y ante los hombres.

 

4. Aunque vivimos en el mundo y participamos de todos los afanes y trabajos de la sociedad, nuestra vocación es necesariamente contemplativa: estamos en continua, sencilla y filial unión con Dios, nuestro Padre. Si no fuéramos realmente contemplativos, sería dificil que pudiéramos perseverar en el Opus Dei.

 

5. Hemos de vivir con naturalidad y sencillez nuestra personal unión con Dios. No ocultamos nuestra condición, ni usamos de misterio o secreteo, que no necesitamos nunca.

 

Sin embargo, debemos preservar la intimidad de nuestro amoroso trato con el Señor de la curiosidad indiscreta de otros, por la misma razón y con el mismo cuidado con que todo el mundo evita que se difunda o divulgue sin motivo lo que pertenece a la intimidad de su familia.

 

6. Nuestro único afán es servir a la Iglesia, como Ella quiere ser servida, dentro de la peculiar vocación que hemos recibido de Dios. Por eso, no deseamos para nosotros el estado de perfección. Lo amamos, para los religiosos y para los que pertenecen a los que ahora se denominan Institutos Seculares, porque es propio de su vocación.

 

A nosotros, en cambio, por la vocación específica, con la que hemos sido llamados al Opus Dei, Dios nos pide solamente que cada uno busque la santidad en el propio estado -soltero, casado, viudo, sacerdote- y en el ejercicio de su munus publicum, o sea, de su trabajo profesional, bien conocido por todos sus conciudadanos.

 

7. No queremos, por tanto, que se nos aplique indiscriminadamente el derecho propio de los religiosos, ni que en modo alguno se nos equipare o, más o menos, se nos identifique con ellos.

 

De lo contrario, no podríamos ayudarles ni defenderlos como lo hacemos; se haría más difícil nuestro eficaz servicio a la Iglesia Santa de Dios, que debe realizarse sin ruido; y, sobre todo, nos resultaría imposible conservar el espíritu que Dios quiere para nosotros.

 

8. Las características peculiares del espíritu y de la vida apostólica de la Obra de Dios -que han sido confirmadas ampliamente por una larga experiencia, desde el año 1928-, junto con el Ius peculiare que nos ha sido concedido (Decretum laudis,. 24-11-1947, y Decreto de aprobación definitiva, 16-VI-1950; además de los Breves Apostólicos Cum Societatis, 28-VI-1946, y Mirifice de Ecclesia, 20-VII-1947), confieren a nuestra Obra una personalidad ciertamente especialísima -sin soberbia alguna, debemos reconocerlo y manifestarlo-, que la diferencia claramente de los actuales Institutos Seculares: porque éstos -sean o no secretos- tienen características que los hacen muy semejantes a las Congregaciones religiosas o a las comunes Asociaciones de fieles, de las que frecuentemente es dificil distinguirlos, tanto por su espíritu como por su modo de vida;

 

9. De hecho no somos un Instituto Secular, ni en lo sucesivo se nos puede aplicar ese nombre: el significado actual del término difiere mucho del sentido genuino, que se le atribuía cuando la Santa Sede usó esas palabras por primera vez, al concedernos el Decretum laudis en el año 1947.

 

Tampoco puede confundirse el Opus Dei con los llamados movimientos de apostolado. Lo impiden sus características peculiares: el vínculo mutuo y sobrenatural, con el que cada uno de los socios se une al Opus Dei; nuestra dedicación plena y completa a Dios; nuestra formación doctrinal, sólida y constante, que nunca damos por terminada, sino que procuramos mejorar continuamente durante toda la vida; nuestra jerarquía interna, que es universal, para que sea más eficaz nuestro trabajo en servicio de la Iglesia; la atención, solícita y delicada, que prestamos a los socios enfermos y ancianos; etc.

 

10. Hasta tal punto deseamos que esta situación se arregle, que desde hace muchos años se han celebrado y se continúan celebrando miles de misas por esta intención. Y con el mismo fin todos rezamos constantemente, ofreciendo también a Dios con amor el cumplimiento del trabajo profesional, y de toda la labor apostólica.

 

Haciendo esto, depositamos nuestra confianza filial en Dios, para que se digne poner fin a esta preocupación espiritual.

 

11. Con la misma confianza filial, y pidiendo la intercesión de la Bienventurada Virgen María, Madre nuestra -Cor Mariae Dulcíssimum, ¡ter para tutum! , informaré a la Santa Sede, en el momento oportuno, de esa situación, de esa preocupación. Y a la vez manifestaré que deseamos ardientemente que se provea a dar una solución conveniente, que ni constituya para nosotros un privilegio -cosa que repugna a nuestro espíritu y a nuestra mentalidad-, ni introduzca modificaciones en cuanto a las actuales relaciones con los Ordinarios del lugar.

 

12. Es sólo nuestro amor a Jesucristo Señor Nuestro, a la Santa Madre Iglesia, y al Romano Pontífice -amor manifestado y expresado siempre con obras de servicio-, lo que nos mueve a procurar con todas las fuerzas que se asegure nuestro espíritu y se refuerce la eficacia del apostolado de la Obra.

 

Movidos -repito- solamente por ese amor, deseamos también que la Iglesia sancione con la correspondiente declaración jurídica nuestra peculiar vocación, plenamente secular, es decir, propia de sacerdotes seculares y de laicos o fieles corrientes.

 

Por la misma razón y con el mismo deseo, para que no pudiera originarse ni difundirse ninguna falsa opinión sobre nuestra vocación específica, nunca quisimos -con conocimiento de la Santa Sede- formar parte de las federaciones de religiosos, o asistir a los congresos o asambleas de los que se dice que están en estado de perfección.

 

13. Entretanto, hijas e hijos míos, nuestro Ius peculiare está clarísimo, y ha sido repetidamente confirmado por los documentos pontificios: cumplidlo -vividlo- con fidelidad. Y con sentido sobrenatural también, observad diligentemente vuestros deberes civiles, y ejerced libremente vuestros derechos de ciudadanos.

 

14. Encarecidamente os pido que no tengáis ningún temor a que la Santa Madre Iglesia, contra nuestra voluntad, quiera hacernos religiosos o equiparamos de algún modo a los religiosos, no siendo ésta la vocación que Dios nos ha dado.

 

Tened una confianza plena y una firmísima esperanza; seguid rezando sin interrupción, ofreciendo a Dios cada día vuestro trabajo y vuestro sacrificio, para que, finalmente, pueda llegarse a una solución conveniente.

 

Cariñosamente os bendice en el Señor vuestro Padre

 

Josemaría

 

Roma, 2 de octubre de 1958

 

41

 

Carta del Procurador General del Opus Dei a la Sagrada Congregación de Propaganda Fide; 2-111-1960.

 

AGP, Sezione Giuridica, VI/15662.

 

Societá Sacerdotale della Santa Croce

 

e

 

Opus Dei

 

Il Procuratore Generale Roma, 2 marzo 1960

 

Eccellenza Reverendissima,

 

la prassi ordinariamente seguita dall'Autoritá Ecclesiastica nel Kenya, per trattare con quel Governo gli argomenti concernenti l'istruzione, é sempre quella di giovarsi dell'intervento di Fr. O'Meara, Segretario dell'"Educazione delle Missioni Cattoliche".

 

A causa della recente indisposizione dello stesso Fr. O'Meara, e con l'approvazione dell'Arcivescovo di Nairobi, il Consigliere dell'Opus Dei in Kenya ha trattato direttamente con le locali autoritá civili diversi problemi attinenti il costituendo "Higher Certificate School" di Nairobi.

 

Tal¡ contatti sono stati utili, anche a confermare il grande interesse che il Govemo di Kenya ha verso la realizzazione di detto centro d'istruzione interrazziale e la sua favorevole disposizione a sovvenzionarlo generosamente.

 

Si é potuto, inoltre, rilevare, sempre attraverso i rapporti diretti, la gradita sorpresa ricevuta dal Governo nell'apprendere che il corpo insegnante dell"`Higher Certificate School" sará costituito da professionisti laici; dato che la mediazione della Curia diocesana, nelle relazioni con le autoritá civili, aveva fatto si che il dipartimento governativo dell'educazione ci considerasse come "un gruppo religioso missionario".

 

Per la considerazione di cui sopra, i nostri docenti, laici laureati nelle Universitá di lingua inglese, sarebbero equiparati al religiosi che svolgono la loro opera missionaria nelle scuole elementari e medie; questo equivoco si rifletterebbe nella partecipazione economica del Governo per la retribuzione degli insegnanti, giacché, se dovessero considerarci come "un gruppo religioso missionario", la sovvenzione per i nostri professori sarebbe solamente del 50 % di quella assegnata al laici.

 

Se il pregiudizio economico che derivérebbe in questa ¡potes¡ concreta nel Kenya é di per se stesso interessante, per no¡ é molto piú pregiudizievole che ci si confonda con i religiosi, nonostante la profonda venerazione che per essi nutriamo.

 

Il diritto generale degli Istituti Secolari -C.A. Provida Mater Ecclesia (1947), il motu proprio Primo feliciter (1948) e l'istruzione Cum Sanctissimus (1948)- cosi come il nostro diritto particolare dalla fondazione (1928), in seguito ripetutamente approvato dalla Santa Sede, pongono con grande chiarezza e ribadiscono il principio che i membri degli Istituti Secolari, e concretamente quelli dell'Opus Dei, non sono religiosi, non vivono ad instar religiosorum, né si applica nei loro confronti il diritto dei religiosi e, neanche, in maniera alcuna, possono essere equiparati al religiosi: sono cittadini ordinari, il cui carattere secolare -"in quo ipsorum (Institutorum) exsistentiae tota ratio consistit, in omnibus elucere debet" (Primo feliciter, II)- deve sempre rimanere chiaro.

 

Trattare dunque, i membri dei ver¡ Istituti Secolari come se fossero religiosi, o religiosi lato sensu, é voler distruggere "ipsorum Institutorum exsistentiam"; per di piú, guando si tratti concretamente dell'Opus Dei é far si che vada dispersa gran parte della loro efficacia apostolica.

 

Questa confusione implica, inoltre, una mancanza di giustizia, perché le migliaia di anime che si sono consacrate al servizio di Dio e della Chiesa nell'Opus Dei, dall'anno 1928 in poi, lo han fatto secondo alcune forme giuridiche, che assicurano -per questa consacrazione- la conditio sine qua non di non essere religiosi, né di essere equiparati in alcun modo al religiosi, come é stato innanzi esposto.

 

Mi dá grande gioia far presente all'Eccellenza Vostra che il nostro Fondatore ha posto come parte principale del nostro spirito, particolarmente, quell'affanno di anime, che ci fa essere missionari non soltanto in terre di Missione, ma nel mondo intero.

 

Cosicché, un avvocato, un medico, un operaio, un professore dell'Opus Dei, fanno il proprio lavoro come ciascun altro cittadino, procurando con il loro operato professionale di guadagnare anime alla Chiesa, in qualsiasi parte del mondo essi si trovino.

 

Pertanto, incaricato dal nostro Presidente Generale, Mons. Escrivá de Balaguer, prego 1'Eccellenza Vostra che, nei casi in cui il nostro lavoro sia svolto in paesi di missioni, perché si possa rendere alle anime un piú efficace servizio, voglia codesta Sacra Congregazione indicare al Reveréndissimi Ordinari tutte queste caratteristiche essenziali dell'Opus Dei e, anche, la necessitá, assai conveniente per la Santa Chiesa -e, conseguentemente, per i Reverendissimi Ordinari ed i fedeli- che i Superiori dell'Istituto possano rivolgersi direttamente alle autoritá civili, sempre che lo ritengano opportuno.

 

Voglia perdonare se mi sono permesso disturbare per iscritto l'Eccellenza Vostra, ripetendo quanto, in altre circonstanze, ho giá avuto l'onore di esporLe a voce.

 

Mi é gradito, ancora una volta, ringraziare l'Eccellenza Vostra Reverendissima, dell'affetto che dimostra per il nostro Istituto e della simpatia con cui guarda i nostri specifici mezzi di apostolato, valendomi dell'occasione per professarmi, con i piú deferenti ossequi.

 

dell'Eccellenza Vostra Rev.ma

 

dev.mo nel Signore

 

Sac. Pietro Casciaro

 

Proc. Gen.

 

A Sua Ecclellenza Rev.ma

 

Mons. Pietro Sigismondi

 

Arcivescovo tit. di Neapoli di Pisidia

 

Secretario della S.C. de Propaganda Fide

 

42

 

Carta del Procurador General del Opus Dei a la Sagrada Congregación de Propaganda Fide; 30-XII-1960.

 

AGP, Sezione Giuridica, VI/15663.

 

Societá Sacerdotale della Santa Croce e Opus Dei

 

II Procuratore Generale Roma, 30 dicembre 1960

 

Eccellenza Reverendissima,

 

Il Consejo Superior de Misiones -organismo ufficiale alle dipendenze del Ministerio de Asuntos Exteriores di Spagna- si é ripetutamente rivolto alla nostra Curia Generale chiedendo dati sull'attivitá che 1'Opus Dei svolge nei Paesi di Missione. Recentemente ha insistito ancora, ed in modo scortese, nella richiesta, per poter includere tali dati in un annuario missionario del Ministero.

 

Giá in numerose occasioni abbiamo avuto l'onore di esporre all'E. V. -ed Ella lo ha sempre compreso con una chiara visione giuridica ed apostolica- che i soci dell'Opus Dei non si chiamano mai missionari, e che il fatto che i loro nomi appaiano negli annuari missionari deformerebbe e sarebbe di ostacolo al lavoro che svolgono in servizio della Chiesa nei suddetti Paesi: per questo, mi rivolgo all'E. V. e La prego caldamente affinché codesto Sacro Dicastero si degni dichiarare: 1) che i membri dell'Opus Dei non si chiamano, né possono essere chiamati missionari; 2) che né l'Opus Dei, né i suoi membri possono essere inclusi negli elenchi di missionari.

 

Mi é gradito cogliere l'occasione per rinnovarLe i sensi della mia piú profonda stima e dirmi dell'Eccellenza Vostra Reverendissima.

 

dev.mo in Domino

 

Sac. Pietro Casciaro

 

Proc. Gen.

 

A Sua Ecclellenza Rev.ma

 

Mons. Pietro Sigismondi

 

Arcivescovo Tit. di Neapoli di Pisidia Segretario della S. C. de Propaganda Fide

 

ROMA

 

43

 

Carta de Mons. Escrivá de Balaguer al Cardenal Amleto Cicognani, Secretario de Estado; 7-1-1962.

 

RHF, EF-620107t-1.

 

Opus Dei

 

Il Presidente Generale

 

Roma, 7 gennaio 1962

 

Eminenza Reverendissima,

 

mi consenta di deporre nelle Sue maní 1'unita supplica, con preghiera di volerla umiliare al Santo Padre.

 

La supplica in parola concerne una domanda volta ad ottenere una nuova sistemazione dell'Opus Dei, che sembrerebbe essere postulata da alcune notevoli difficoltá che l'Istituto ha purtroppo riscontrato, nell'esercizio del suo specifico apostolato di permeare, a mezzo di anime consacrate al servizio di Dio, i diversi ambienti della societá civile.

 

Ardisco elevare la predetta supplica al Santo Padre: sia per un senso di filiale fiducia verso il Vicario di Cristo, Cui sena veli sento di dover sottoporre le diffcoltá che I'Istituto incontra; sia perché la paterna benevolenza che la S. Sede ha accordato sempre all'Istituto, si manifestó anche nei miei riguardi, col concedermi, all'atto della approvazione definitiva dell'Istituto e delle sue Costituzioni, una particolare facoltá, che riterrei ora di dover invocare.

 

La Sacra Congregazione dei Religiosi, infatti, nell'approvare definitivamente le Costituzioni dell'Opus Dei, mi accordava, con lettera del 2 agosto 1950, di prot. n. I.S. 1/47, la facoltá del seguente tenore: " libenter Paternitati Tuae tuoque Consilio facultatem concedit mutationes, declarationes, complementa proponere, quae evolutioni ac necessitati Instituti suique tam singularis atque eximü apostolatus intensioni atque extensioni, opportuna seu utilia quavis ratione videantur".

 

Nella speranza che 1'Eminenza Vostra Reverendissima Si degni accogliere la presente domanda e umiliarla al Santo Padre, mi chino al bacio della Sacra Porpora e con sensi di profonda venerazione mi professo

 

dell'Eminenza Vostra Reverendissima

 

dev.mo nel Signore

 

Josemaría Escrivá de B.

 

A Sua Eminenza Reverendissima

 

il Sig. Card. Amleto Giovanni Cicognani

 

Segretario di Stato di Sua Santitá

 

Cittá del Vaticano

 

44

 

Carta de Mons. Escrivá de Balaguer a Su Santidad Juan XXIII, en la que solicita que sea revisado el estatuto jurídico del Opus Dei; 7-1-1962.

 

RHF, EF-620107t-2.

 

Opus Dei

 

Roma, 7 gennaio 1962

 

Beatissimo Padre,

 

La Divina Provvidenza e l'appoggio e la benevolenza della Santa Sede hanno dato all'Opus Dei uno sviluppo veramente notevole, nonostante che I'Istituto abbia cercato sempre di lavorare nella maniera meno appariscente possibile: cosa che, per quanto da alcuni sia stata criticata, ho sempre modestamente ritenuto conforme all'umiltá del Vangelo.

 

Ancora una volta dal piccolo seme si é silenziosamente sviluppato il grande albero, alla cui ombra molti vengono a rifugiarsi e si moltiplica cosi quel bene delle anime e della Chiesa santa di Dio, che é l'unico scopo dell'Opus Dei.

 

Questo bene potrebbe essere ancora maggiore, se taluni inconvenienti, risultanti dal presente ordinamento giuridico dell'Istituto ed appalesatisi nel corso di questi anni, che datano dall'approvazione definitiva, non ne turbassero e compromettessero l'armonioso sviluppo.

 

L'inconveniente maggiore é che da molti (sia pure ilegalmente, ma purtroppo efficacemente) i membri dell'Istituto vengono assimilati al religiosi, per cui si vedono spesso limitare o addirittura interdire il loro apostolato, sotto lo specioso pretesto che certe attivitá sono proscritte al religiosi.

 

Ad esempio, mentre i laici dell'Istituto dovrebbero ayer aperto per Costituzioni, e nell'intento di arrivare a santificare con l'esempio e con l'apostolato individuale, ogni genere di onesta professione (alla stregua dei comuni laici), si vedono invece precluse alcune di queste prospettive apostoliche, perché vengono accomunati al religiosi: fatti oggetto di critiche, taluni dei membri de11'Istituto, sono stati ostacolati o si sono addirittura visti sollevare delle eccezioni circa il legittimo esercizio delle loro attivitá professionali o sociali, perché -secondo quanto asserivano quelli che muovevano le difficoltá- si trattava, nel caso, di religiosi, cui siffatte attivitá sono per diritto interdette.

 

A confortare la predetta equiparazione (pregna di gravi conseguenze per l'apostolato di penetrazione dell'Istituto) si adduce da taluni come prova il fatto che i sodali sacerdoti dell'Opus Dei, sono incardinati, non ad una diocesi o territorio come i sacerdoti secolari, bensi all'Istituto, alla stregua dunque dei sacerdoti religiosi.

 

Negando cosí la secolaritá al sacerdoti dell'Istituto, si passa poi (in virtú di una falsa e infondata analogia) a rifiutare la secolaritá stessa al laici dell'Opus Dei. E tale é la precipua sorgente dei mali e delle difficoltá sopra specificate, con le gravi conseguenze anche indicate sopra.

 

Ad eliminare, per l'avvenire, simili gravi inconvenienti, occorrerebbe dare all'Istituto un nuovo assetto giuridico, corrispondente al seguenti criteri:

 

chiarire definitivamente il carattere secolare dell'Istituto (e dei suoi membri) anche nella struttura giuridica esterna e nella dipendenza da¡ Dicasteri della S. Sede, di modo che si tolga il pretesto di assimilazione al religiosi, sia dei laici che dei sacerdoti dell'Opus Dei; da notare peraltro che ha favorito finora 1'equivoco la dipendenza esclusiva dalla S. Congregazione dei Religiosi, pur tanto benemerita verso il nostro Istituto.

 

Per la realizzazione di questo scopo, si prospetterebbero queste due vie:

 

a) Dare all'Istituto una organizzazione simile, mutatis mutandis, a quella della Mission de France (cfr. A.A.S. 46 (1954), 567-574). Si tratterebbe cioé di erigere in Prelatura nullius l'Istituto, fornendogli un territorio, sia pure simbolico, cui i sacerdoti sarebbero incardinati; e dichiarando insieme, in armonia con il can. 319 § 2 (riguardante le Prelature di meno di tre parrocchie) che lo tus singulare, da cui deve essere retta la Prelatura, sono le Costituzioni (giá approvate) dell'Istituto.

 

b) Affidare al Presidente pro tempore dell'Istituto, che é eletto ad vitam, una Prelatura nullius, (giá existente o da crearsi), con annessa facoltá di incardinare i sacerdoti dell'Istituto al predetto territorio.

 

Per il territorio che sia in una che nell'altra soluzione sarebbe necessario (necessitate iuris), si indicano a titolo esemplificativo, e subordinatamente: il piccolo territorio dell'attuale sede della Casa Generalizia (Viale Bruno Buozzi 73, Roma); un piccolo territorio in una delle diocesi piú o meno vicine a Roma, ma sempre in Italia, perché ció sembra postulare la natura universale (e spiccatamente romana) dell'Istituto.

 

Le due soluzioni prospettate non vogliono essere, naturalmente, che a titolo di esempio. La Santa Sede, infatti, nella alta sapienza, saprá anche eventualmente scegliere quelle altre soluzioni che ritenga atte al raggiungimento degli scopi sopra enunciati.

 

Allo scopo si renderebbe comunque necessario un atto pontificio: o Costituzione Apostolica o Breve pontificio.

 

E' perció che l'umile sottoscritto, nella sua qualifica di Fondatore e Presidente Generale dell'Istituto, si rivolge fiduciosamente alla Santitá Vostra, perché, completando ¡'opera del venerato Predecessore di Vostra Santitá, Pio XII, di f. m., Si degni, con questo nuovo atto, di voler dare la definitiva necessaria struttura al nostro Istituto, confacente al tempi ed alle moderne finalitá, per il maggior bene delle anime e piú efficace servizio della Chiesa.

 

Della Santitá Vostra

 

dev.mo umil.mo af .mo figlio

 

Josemaría Escrivá de B.

 

A Sua Santitá

 

il Santo Padre Giovanni XXIII

 

Cittá del Vaticano

 

45

 

Carta del Cardenal Amleto Cicognani, Secretario de Estado, a Mons. Escrivá de Balaguer, acerca de la revisión del estatuto jurídico; 20-V-1962.

 

AGP, Sezione Giuridica, VI/15007.

 

SEGRETERIA DI STATO

 

DI SUA SANTITA

 

N. 4244/62

 

Dal Vaticano, 20 Maggio 1962

 

Ill.mo e Rev.mo Signore,

 

Con stimata Lettera del 7 gennaio u.s., la Signoria Vostra Illustrissima e Reverendissima presentava, perché fosse sottoposta alla augusta considerazione del Santo Padre, una istanza, nella quale implorava una nuova sistemazione giuridica della Societá Sacerdotale della Santa Croce ("Opus Dei").

 

Ella mi ha fatto avere altresi un Appunto, datato 4 aprile, riguardante il medesimo argomento.

 

E' stata mia premura di portare a conoscenza di Sua Santitá quanto Ella esponeva.

 

In esecuzione delle sovrane disposizioni, la questione, trattandosi di cosa nuova e delicata, é stata attentamente esaminata anche col parere dei Sacri Dicasteri competenti ed interessati.

 

Sono, adesso, a significare alla Signoria Vostra che, tutto maturamente considerato, e tenuto conto degli avvisi espressi, il Sommo Pontefice Si é degnato di manifestare ¡'augusta Mente.

 

La proposta di erigere 1"`Opus Dei" in Prelatura "nullius" non puó accogliersi, perché é lontana dal presentare una soluzione, e invece, incontra diflicoltá pressoché insuperabili, giuridiche e pratiche. Anziché diminuire gli inconvenienti lamentati, li accrescerebbe, facendo sorgere problemi nuovi e minando lo stesso carattere di secolaritá dell'Istituto.

 

E' da richiamare che 1"`Opus Dei" é il primo degli Istitutt Secolari che ha ottenuto, con l'ordinamento da esso richiesto, l'approvazione della Santa Sede dopo la Costituzione Apostolica "Provida Mater"; come tale é stato anche arricchito di privilegi, che presentemente si avrebbe diflicoltá a concédersi; e infine, una modificazione di simile situazione, implicherebbe conseguenze e ripercussioni di pregiudizio alla buona disciplina.

 

La Signoria Vostra voglia credere -e lo confido- come la sovrana decisione sia nell'interesse e per il maggior bene dell"`Opus Dei".

 

Come Istituto secolare e stato di perfezione, esso dipende dalla Sacra Congregazione dei Religiosi; togliere via questa sua caratteristica sarebbe ridurlo a semplice associazione di sacerdoti e laici, con perdita dei suoi privilegi: un cambiamento radicale, e cioé da stato di perfezione a semplice movimento di apostolato.

 

Profitto della circostanza per formulare fervidi voti di sempre maggiore feconditá spirituale per le attivitá del benemerito Istituto, e con sensi di distinta stima mi confermo

 

della Signoria Vostra Ill.ma e Rev.ma

 

dev.mo nel Signore

 

A.G. Card. Cicognani

 

Ill.mo e Rev.mo Signore

 

Monsignor GIUSEPPE M. ESCRIVÁ DE BALAGUER

 

Presidente Generale dell"`Opus Dei"

 

ROMA

 

46

 

Carta de Mons. Escrivá de Balaguer al Cardenal Amleto Cicognani; 3-VI-1962.

 

RHF, EF-620603t-1.

 

Opus Dei

 

11 Presidente Generale Roma, li 3 giugno 1962.

 

Eminenza Reverendissima,

 

con la piú sincera venerazione mi onoro accusare ricevimento della lettera dell'Eminenza Vostra Reverendissima, in data 20 maggio u. s., con cui la stessa Eminenza Vostra mi dá comunicazione della Mente della Santa Sede, nella questione concernente la desiderata nuova sistemazione giuridica dell'Istituto.

 

Per quanto tale venerata Mente sia stata contraria a quelle che erano le mie personali vedute, non posso che ringraziare sinceramente 1'E. V. Rev.ma per avermela comunicata, giacché cosi mi ha dato modo di mostrare ancora una volta la mia completa e perfetta adesione alía Santa Sede.

 

Per nulla celare delle disposizioni del mio animo, devo anche manifestare all'E. V. Rev.ma che, nel leggere e meditare la venerata Mente, mi é venuto talvolta di pensare -con filiale pensiero- di non essermi espresso bene, nel formulare le mie ansietá e nell'esporre le difficoltá riscontrate dal mio Istituto nello svolgimento del lavoro di apostolato. Se tale pensiero seguitasse ad affiorare alía mia mente, forse mi permetterei, con la stessa filiale devozione, e per tranquillitá della mia coscienza, di ricorrere di nuovo alla benevolenza dell'E. V. Rev.ma, per sottoporre al Santo Padre l'oggetto delle mie preoccupazioni.

 

Ma qualora ció dovesse avvenire, sia certo, Eminenza, che lo farei con la sinceritá di chi espone una angoscia di coscienza, ma anche con la disposizione, che ho sempre avuto e che desidero sempre avere, di fiduciosa previa accettazione di quanto viene dalla Santa Sede

 

Mentre mi chino al bacio della S. Porpora, profitto della circostanza per dirmi,con sensi di profonda venerazione

 

dell'Eminenza Vostra Rev.ma

 

dev.mo nel Signore

 

Josemaría Escrivá de B.

 

A Sua Eminenza Rev.ma il Sig.

 

Card. Amieto Giovanni Cicognani

 

Segretario di Stato di Sua Santitá

 

CITTA´ DEL VATICANO

 

47

 

Carta de Mons. Escrivá de Balaguer al Cardenal Ildebrando Antoniutti, Prefecto de la Sagrada Congregación de Religiosos; 31-X-1963.

 

RHF, E17-631031-2.

 

Societi Sacerdotale della Santa Croce

 

e

 

Opus Dei

 

Il Presidente Generale Roma, 31 ottobre 1963

 

Eminenza Reverendissima,

 

mi pregio di allegare alla presente una copia dello Ius Peculiare dell'Opus Dei, che ho preparato in esecuzione del Rescritto di codesta S. C. per i Religiosi, IS 1/47, del 24 ottobre 1963, dopo ayer chiesto ed ottenuto di introdurre le modifiche ed i chiarimenti pertinenti per meglio adeguare quel testo giuridico alla realtá della vita apostolica ed ascetica dell'Opera.

 

Sono consapevole che, come ho manifestato parecchie volte a V. E., manca ancora molto per arrivare alía soluzione giuridica definitiva dell'Opus Dei. Mi conforta, peró, la certezza che Iddio Onnipotente, tramite la sua Chiesa Santa, non mancherá di aprirci la strada che Lui ha voluto fin dal lontano 1928 e che allora sembrava qualcosa di impossibile da realizzare.

 

In attesa che giunga quel momento, tutti i miei figli e figlie, sparsi in tutto il mondo, continuano a pregare per questa intenzione, perché son ben consci che 1'Opus Dei é di diritto un Istituto Secolare, ma non lo é di fatto. Non abbiamo fretta, perché il Signore nella sua infinita ed inscrutabile Sapienza, ci mostrerá la strada ed il tempo opportuni per compiere la sua Volontá riguardo all'Opus Dei, che -mi preme dirlo- é veramente Suo e non di questo povero peccatore.

 

Mi é grato profittare della circostanza per manifestare a V. E. i sensi della mia stima, e confermarmi

 

dell'Eminenza Vostra Rev.ma

 

dev.mo in Domino

 

Josemaría Escrivá de B.

 

A Sua Eminenza Rev.ma il Sig.

 

Card. Ildebrando Antoniutti

 

Prefetto della S.C. dei Religiosi

 

Roma

 

48

 

Carta de Mons. Escrivá de Balaguer a Su Santidad Pablo VI; 14-11-1964.

 

RHF, E17-640214-2.

 

Opus Dei

 

Il Presidente Generale Roma, li 14 febbraio 1964

 

Beatissimo Padre,

 

con cuore grato e commosso sono a ripeterLe la gioia e i sentimenti di filiale e devoto affetto per la recente Udienza accordatami.

 

L'averLa potuta avvicinare e ascoltare, l'aver sentito il Suo sguardo paterno e amabile, l'aver raccolto la Sua benedizione per tutta l'Opera, ben mi hanno ripagato dei 36 anni di servizio alla Santa Madre Chiesa attraverso la mia vocazione all'Opus Dei. Mi sembrava di rivedere l'amabile sorriso e di riascoltare le benevole parole d'incoraggiamento -furono le prime che ascoltai nel Vaticano- di S. E. Mons. Montini, nel giá lontano 1946: ma adesso era Pietro a sorridere, a parlare, a benedire!

 

Sono lieto d'inviarLe, secondo il desiderio espressomi, un volumetto contenente lo Ius peculiare dell'Opus Dei (Costituzioni), al quale mi compiaccio di unirne un altro riguardante lo spirito dell'Opera, affinché meglio possa conoscerne il tessuto interiore che l'anima.

 

Unisco altresi un appunto, nel quale si mettono brevemente in risalto alcune note caratteristiche e salienti dell'Associazione e si registrano alcune esperienze, che ritengo doveroso segnalare all'attenzione della Santitá Vostra. Come allegato a questo appunto, penso infine opportuno rimetterLe, per le interessanti riflessioni che vi sono contenute, fotocopia di qualche pagina del libro del Card. Suenens "Promotion apostolique de la religieuse", recentemente dato alía stampa. Invio il tutto con gioia e con spirito di obbedienza.

 

Per quanto concerne l'assetto giuridico dell'Opus Dei, tengo a ribadire quanto ebbi occasione di dirLe a viva voce e cioé che non abbiamo fretta: tuttavia é grande la nostra speranza nel definitivo auspicato ordinamento, per assicurare la migliore esplicazione della nostra specifica vocazione nonché il miglior rendimento del nostro servizio filiale alla Chiesa. La nostra ansia spirituale é perfettamente compatibile con la pace e la fiducia derivanti dalla fede, dall'amore e dalla speranza nena Santa Chiesa di Dio e nel Papa.

 

L'occasione mi fa ardito -consapevole come sono della reale difficoltá dell'accoglimento della mia preghiera- per dire alla Santitá Vostra che sarebbe un grande conforto e un grande beneficio, per l'anima mia e per i molti figli dell'Opus Dei, se mi fosse data di quando in quando occasione di una viva Sua parola d'incoraggiamento e di guida, come mi venne offerta nella recente indimenticabile Udienza.

 

Mentre invoco dalla Santitá Vostra il conforto della benedizione apostolica su tutti i Suoi figli dell'Opus Dei e su tutti gli apostolati perseguiti dall'Opera, assicurando la costante preghiera di tutti per la Sua Persona e per le Sue intenzioni, mi confermo della Santitá Vostra

 

devotissimo e ubbidientissimo figlio

 

Josemaría Escrivá de B.

 

A Sua Santitá il

 

Santo Padre Paolo VI

 

CITTA' DEL VATICANO

 

49

 

Carta de Mons. Escrivá de Balaguer a Mons. Angelo Dell'Acqua, Sustituto de la Secretaría de Estado; 15-VIII-1964.

 

RHF, EF-640815t-2.

 

Parigi, 11 15 agosto 1964

 

Reverendissima e cara Eccellenza,

 

E'sempre per me un motivo di grande gioia il rivolgermi, sia pure per iscritto, all'E. V. Ma oggi la gioia é ancor piú intensa, perché ho testé letto il testo integro .dell'Enciclica Ecclesiam Suam, e, essendomisi presentata la possibilitá di inviarLe questa lettera a mano, dalla douce France, non posso non dire a V. E. quanto ho goduto leggendo e meditando le illuminate parole del S. Padre, cosí piene di spirito soprannaturale e di saggezza umana; e che tanto bene si addicono al membri dell'Opus Dei, il cui spirito e la cui maniera di agire sembrano come dipinti con vigorose ma dolci pennellate nel Documento del nostro Padre Comune: la prioritá dell'interioritá spirituale; la carita ordinata; la vita contemplativa, che suona come antinomia di quella attiva, e che é tuttavia assolutamente necessaria per poter perseverare nell'Opus Dei; il desiderio di dialogo con tutti, per portare tutti alla vera dottrina di N. Signore; la povertá personale amata e vissuta; l'essere nel mondo senza essere del mondo; 1'importanza santificante del lavoro (Opus Dei, per no¡, é lavoro di Dio: 1'uomo fu creato ut operaretur); il bisogno di comprendere tutti, per servire tutti. E soprattutto, mi ha riempito di allegria la chiarezza dei concetti sul Pontefice Romano, e sul vero significato dell'aggiornamento -continuo ringiovanirsi- della Santa Chiesa di Dio. Posso pregarLa, Eccellenza, di voler porgere al S. Padre l'espressione della mia filiale adesione al Suo alto insegnamento, e il mio ringraziamento per cosí sana dottrina, ottimo alimento per me e per i membri tutti dell'Opus Dei, e valido sprone che ci rassicura nel postro cammino? Se ritiene riguardoso farlo, La pregherei inoltre di aggiungere che ogni giornó chiedo al Signore tante cose nella S. Messa e lungo tutta la giornata, per la Persona e per le intenzioni del Papa, per il Suo Pontificato, e per il felice esito del Concilio.

 

Vorrei dirLe ancora, Eccellenza carissima, che prego anche continuamente per la sistemazione giuridica definitiva dell'Opus Dei. Non ho fretta -anche se mi preme il pensiero che, in qualsiasi momento, potrá dirmi il Signore: redde rationem villicationis tuae-, ma penso che, a Concilio finito, forse si potrebbe studiare la nostra questione. E giá sin d'ora, per quando arriverá l'occasione di fare tale studio, credo mio obbligo far umilmente presente che !'Opus Dei, come ebbe a dirmi V. E. piú di una volta, é un fenomeno pastorale nuovo, e come tale quindi amo sperare che sia studiato.

 

Se, come di prassi, si chiederá allora -quanda si fará tale studio- il parere di alcune persone della Curia, non mi potrebbe affatto retar meraviglia che queste, in perfetta buona fede, e pur essendo degli ottimi specialisti in Sacra Teologia o in Diritto, arrivassero a delle conclusioni contrarie, anzi contraddittorie -anche riguardo a dei fatti concreti-, se si basassero soltanto su¡ documenti che ho inviato al S. Padre: e ció per il fatto che non conoscerebbero bene la nostra vita vissuta; la realtá della nostra dedizione specifica, in mezzo al mondo; lo spirito peculiare; le difficoltá che riscontriamo, ecc. Cose tutte che evidentemente non ho potuto mettere per iscritto, perché ne sarebbe venuto fuori un documento troppo lungo che non avrei avuto l'ardire di inviare al S. Padre.

 

A modo di esempio, per illustrare quanto ho or ora affermato, ritengo opportuno dirLe che pochi giorni prima della mia partenza da Roma, verme da me un Prelato della Curia -non italiano, né spagnolo-, e parla¡ a lungo con lui, leggendogli qualche mio vecchio documento indirizzato al miei figli. Mentre io leggevo e commentavo quello scritto, lui, con grandissimo interesse e con sorpresa, che non cercava di dissimulare, mi faceva delle domande, ed alla fine mi disse: "Peccato! Qualche tempo fa ho dovuto esprimere un mio parere su alcune cose attinenti l'Opus Dei, e vedo che mi sono sbagliato in pieno, che non ho interpretato bene quello che adesso, dopo questo dialogo con Le¡, tapisco benissimo!".

 

Simili sbagli, che facilmente si possono prevedere, sono dovuti -ripeto- alla mancanza di dati sulla nostra non breve esperienza apostolica e sulla nostra peculiare spiritualitá: e, d'altra parte, alla stessa accennata novitá del fenomeno pastorale dell'Opus Dei, che non puó essere giudicato, né capito, con la mentalitá di chi é abituató a studiare problemi della vita clericale, o religiosa, ma che non é solito ricercare o immedesimarsi nei problemi dei laici, i quali devono vivere si staccati dal mondo, ma nel mondo, inseriti nelle strutture temporali: esercitando per esigenza della loro vocazione secolare, da ver¡ professionisti, il lavoro ordinario del proprio mestiere, del quale vivono, e del quale avrebbero vissuto pure se non fossero stati membri dell'Opus Dei: non come dilettanti, alla maniera in cui alcuni religiosi o sacerdoti esercitano mestieri secolari, o coltivano scienze profane. Lavoro professionale o mestiere che i membri dell'Opus Dei cercano di rendere santificato e santificante, onde poter svolgere con efficacia l'apostolato dell'amicizia e dell'esempio fra i colleghi. Con una mentalitó non abituata a valutare gli sforzi apostolici del laicato, é oltremodo facile per esempio che la perseveranza nell'eser= cizio del lavoro professionale -senza badare a fatiche o a stanchezze- venga addirittura scambiata per il desiderio di salire, di avere caniche, di ambirle, quando invece si tratta soltanto di santificarsi con tale lavoro, fatto con grande slancio e generositá -e con la maggiore possibile perfezione, anche umana- per amore di Dio e per attirare le anime a Cristo ed alla Sua Chiesa, in difficile, abnegata ed umile missione di servizio.

 

E'pure da notare che in generale lo Spirito Santo Vivificatore, non procede nella Santa Chiesa per stati, e cosí ciascun nuovo fenomeno da Lui suscitato ha qualche rassomiglianza con altri movimenti precedentemente promossi da Dio: sono anelli della stessa catena. Per questo motivo, la Storia Ecclesiastica insegna che, nel vedere che la rassomiglianza tra i diversi anelli non é perfetta, alcuni non capiscono il motivo delle novitá, e molto spesso si é detto, col passare dei secoli, che i nuovi fenomeni pastorali ambivano avere i vantaggi dei religiosi e quelli dei secolari: e ció perché i nuovi arrivati volevano avere una maggiore elasticitá ed agilitó nell'apostolato, allontanandosi cosí da¡ moduli religiosi classici, per avvicinarsi a quelli secolari. Ma nel caso nostro siamo di fronte ad un fenomeno diverso, perché noi non siamo come religiosi secolarizzati, ma dei ver¡ secolari -preti diocesani in ciascuna diocesi, e laici comuni- che non cercano la vita di

 

perfezione evangelica propria dei religiosi, ma la perfezione cristiana nel mondo, nel proprio stato. Eppure, anche di noi si é fatta da anni quella vecchia critica.

 

Onde poter spiegare meglio tutto -qualora si formasse una Commissione, o si interpellassero alcune persone, sia teologi che giuristi- penso quindi che sarebbe sommamente opportuno che io potessi spiegare personalmente a ciascuna di esse, non solo come teologo e come giurista, ma soprattutto (non é superbia) come quello che piú conosce la nostra vita: i frutti del nostro servizio alla Chiesa ed alle anime, concessi dal Signore in questi 36 anni; le difficoltá riscontrate; i motivi di queste difficoltá, e quanto di piú quelle persone volessero sapere. Sono certo che, con questi augurabili contatti personali, con questo studio comune, si potrebbe arrivare ad una unitá di criterio, e che le persone eventualmente designate per fare tale studio benediranno Iddio, perché ha voluto promuovere questo nostro apostolato. Con tutta sinceritá, penso ugualmente che nessuno potrebbe considerare il suo parere come definitivo senza sentirmi prima, senza un chiarificatore dialogo, perché senza questo studio fatto insieme non potrebbe certamente avere sufliciente conoscenza dell'Opus Dei, mancandogli i dati che io umilmente dovrei fornire.

 

In questa guisa si potró arrivare ad una soluzione che non sia di eccezione, né di privilegio, ma che ci permetta lavorare in tale maniera che i Rev.mi Ordinari che noi amiamo opere et veritate, siano sempre contenti del nostro lavoro; che i diritti dei Vescovi continuino ad essere, come adesso, ben saldi e sicuri; e, finalmente, che noi possiamo--seguire ¡l nostro cammino, di amore e di dedizione, senza inutili ostacoli a questo servizio alla Chiesa, e cioé, al Papa, al Vescovi, alle anime.

 

Oso sperare che il grande cuore del S. Padre, in cui entriamo tutti -cattolici, fratelli separati, non cristiani, e anche gli ate¡ e i persecutori della Chiesa-, permetterá questo mio dialogo con chi debba studiare la nostra questione: dialogo che da tanto tempo mantengo io, come pure tutte queste migliaia di figli di 62 nazioni, con Dio Nostro Signore, affinché Egli si degni dare la sistemazione giuridica definitiva a quest'Opera Sua, per garantirne sempre lo spirito soprannaturale e 1'efiicacia apostolica. Forse quello che ardisco chiedere é fuori della prassi: ma penso solo al bene della Chiesa, e ció mi incoraggia a sperare che Sua Santitá, Che con la Sua paterna bontá sta superando tante cose, vorrá esaudire questi desideri dell'ultimo Suo figlio, e mi concederá l'occasione di intervenire nello studio di questo problema.

 

Nei priori di settembre saró di nuovo a Roma -adesso lascio Parigi-, e faró avvertire il Suo Segretario del mio arrivo, affinché, quando V. E. possa, mi voglia concedere il piacere di salutarLa di persona.

 

Mi scusi, cara Eccellenza, di questa lunga lettera. lo prego ogni giorno per V. E.: preghi pure per me, facendo con la mia persona questo grande divinum commercium!

 

Con grande affetto, sono sempre di V. E.

 

dev.mo in Domino

 

Josemaría Escrivá de B.

 

50

 

Carta de Mons. Escrivá de Balaguer al Cardenal Antoniutti, Prefecto de la Sagrada Congregación para los Religiosos y los Institutos Seculares, sobre la convocatoria de un Congreso General Especial del Opus Dei; 20-V-1969.

 

RHF, EF-690520t-2.

 

Societá Sacerdotale della Santa Croce

 

e

 

Opus Dei

 

Roma, 20 maggio 1969

 

Eminenza Reverendissima,

 

il Decreto Perfectae Caritatis esige che gli istituti religiosi provvedano all'aggiornamento voluto dal Concilio Vaticano II, secondo lo spirito dei Fondatori e le fonti autentiche degli stessi istituti; e con il Motu Proprio Ecclesiae Sanctae, nella Sezione intitolata Normae ad exsequendum Decretum ss. Concilii Vaticani II `Perfectae Caritatis" vengono stabiliti la procedura ed i tempi con cui portare a termine detto aggiornamento.

 

Poiché tali obblighi non concernevano l'Opus Dei, non essendo esso un istituto religioso, non abbiamo mai fatto nulla in tal senso. D'altro canto, come é noto, l'Opus Dei venne approvato il 24 febbraio 1947 come Istituto Secolare, e, per poter fare ció, si dovette forzare il suo spirito primitivo in modo che si adeguasse alla C. A. Provida Mater Ecclesia, che nelle disposizioni della sua Lex Peculiaris non riusciva ad accogliere tutte le esigenze fondamentali dello spirito della nostra Opera.

 

In considerazione di quanto sopra, ed appellandoci al principio generale, enunciato nel n. 2 del succitato Decreto, che cioé in ipsum Ecclesiae bonum cedit tu instituto peculiarem suam indolem ac munus habeant, desidereremmo ora procedere

 

al rinnovamento ed adattamento del nostro attuale diritto peculiare. In tal senso, pur non essendo religiosi, vorremmo seguire, congrua congruis referendo, la procedura indicata nel surriferito M. P. Ecclesiae Sanctae, chiedendo al tempo stesso a codesta Sacra Congregazione autorizzazione affinché, per quanto riguarda il periodo di tempo stabilito per portare a termine detta revisione, esso venga computato a partire dalla data odierna.

 

Con 1'occasione, mi é grato rinnovarLe i sensi della mia profonda considerazione, mentre mi confermo volentieri,

 

dell'Eminenza Vostra Rev.ma

 

dev.mo in Domino

 

L + S Josemaría Escrivá de B.

 

Pres. Gen.

 

A Sua Eminenza Rev.ma il Sig.

 

Card. Ildebrando Antoniutti

 

Prefetto della S.C. per i Religiosi

 

e gli Istituti Secolari

 

ROMA

 

51

 

Carta del Cardenal Antoniutti a Mons. Escrivá de Balaguer, en respuesta a la anterior; 11-VI-1969.

 

AGP, Sezione Giuridica, VII/15135.

 

SACRA CONGREGAZIONE

 

PER 1 RELIGIOSI Roma, 11 Giugno 1969

 

E GLI ISTITUTI SECOLARI

 

Prot. N. I.S. 1/47

 

Reverendissimo Monsignore,

 

Prendo atto della Sua comunicazione del 20 Maggio concernente la revisione del diritto particolare della Societá Sacerdotale della Santa Croce e Opus Dei, e desidero comunicarLe che, in virtú del Motu Proprio "Ecclesiae sanctae", possono essere portati a termine i lavori del Congresso anche dopo la data dell'undici Ottobre, secondo lo spirito dei documenti pontifici pel miglior bene dell'Opera cui Ella presiede.

 

Con i migliori augur¡ e con sensi di distinta considerazione, mi confermo

 

Suo dev.mo in Domino

 

E. Heston, esc. 1. Card. Antoniutti

 

Segr. pref.

 

Reverendissimo Signore

 

Mons. JOSEMARIA ESCRIVA DE BALAGUER

 

Presidente della Societá Sacerdotale

 

della Santa Croce e Opus Dei

 

ROMA

 

52

 

Carta de don Alvaro del Portillo, Secretario General del Opus Dei, al Cardenal Ildebrando Antoniutti, sobre la marcha del Congreso General Especial; 18-IX-1969.

 

AGP, Sezione Giuridica, VII/15276.

 

Opus Dei

 

Il Segretario Generale Roma, 18 settembre 1969

 

Eminenza Reverendissima,

 

per incarico del nostro Presidente Generale, mi pregio di informarLa che, d'accordo con quanto disposto nel M.P. Ecclesiae Sanctae e con quanto comunicatoci da codesta Sacra Congregazione con lettera prot. N.I.S. 1/47, dell'11/6/69, nei giorni 1-15 del mese in corso hanno avuto luogo in Roma, in separate sed¡, la prima parte dei Congressi Generali Speciali rispettivamente della Sezione Maschile

 

e della Sezione Fenuninile dell'Opus Dei, per la revisione del nostro Ius Peculiare.

 

Questa prima fase é stata preceduta da molta preghiera e mortificazione, nonché da uno studio approfondito che ha dato origine ad un numero assai abbondante di consulte e richieste di comunicazioni, provenienti da tutte le parti del mondo dove l'Opera é estesa, e che sono poi state elaborate dai partecipanti al Congressi.

 

Accludo, per una piú ampia informazioni di codesto Sacro Dicastero, due relazioni riassuntive del lavoro svolto nelle due Sezioni dell'Opera.

 

Ora, continuerá lo studio di alcuni punti trattati nei Congressi e di altri che momentaneamente non si sono potuti ancora affrontare: il che dará luogo ad ulterior¡ richieste di comunicazioni, provenienti da una base amplissima di soci e di associate dell'Opus Dei di 73 nazionalitá, dai piú svariati mestieri e professioni,

 

e che verranno elaborate nella 2, parte dei Congressi. In tal modo contiamo di poter terminare, con l'aiuto di Dio, il lavoro di aggiornamento dell'Ius Peculiare entro l'anno prossimo.

 

Con 1'occasione, mi é grato porgerLe i sensi della mia piú alta considerazione, e confermarmi

 

dell'Eminenza Vostra Reverendissima

 

dev.mo nel Signore

 

Alvaro del Portillo

 

Segr. Gen.

 

A Sua Eminenza Rev.ma

 

il Sig. Card. Ildebrando Antoniutti

 

ROMA

 

53

 

Carta del P. Heston, Secretario de la Sagrada Congregación para los Religiosos y los Institutos Seculares, a don Alvaro del Portillo, en que acusa recibo de la anterior; 7-X-1969.

 

AGP, Sezione Giuridica, VII/15389.

 

SACRA CONGREGAZIONE Roma, 7 Ottobre 1969

 

PER 1 RELIGIOSI

 

E GLI ISTITUTI SECOLARI

 

Prot. N. I.S. 1/47

 

Reverendissimo Signore,

 

E'pervenuto a questa Sacra Congregazione il Rapporto trasmesso dalla Signoria Vostra in data 18 Settembre p.p., circa la celebrazione dei Congressi Generali Speciali rispettivamente delle sezioni maschile e femminile dell'Opus Dei, che hanno avuto luogo recentemente in accordo con le disposizioni del Motu Proprio "Ecclesiae Sanctae".

 

E'stato preso atto delle eccellenti disposizioni che hanno dimostrato i partecipanti al citati Congressi, e si attende di conoscere le proposte che verranno avanzate per la revisione del "Tus Peculiare" dell'Istituto.

 

RingraziandoLa dei Suoi cortes¡ uffici, con i migliori augur¡ mi confermo

 

Suo devotissimo

 

E. Heston, csc.

 

Segr.

 

Reverendissimo Signore

 

D. ALVARO DEL PORTILLO

 

Segretario Generale dell'Opus Dei

 

ROMA

 

54

 

Carta de Mons. Escrivá de Balaguer al Cardenal Antoniutti, sobre el Congreso General Especial y sus objetivos; 22-X-1969.

 

RHF, EF-691022t-1.

 

Opus Dei

 

II Presidente Generale Roma, 22 ottobre 1969

 

Eminenza Reverendissima,

 

mi 1 pervenuta la lettera di codesta S. Congregazione, in data 8 ottobre u.s., in cui si accusa ricevimento della Relazione inviata dopo la conclusione della prima parte del Congresso Generale Straordinario dell'Opus Dei, che ha avuto luogo a Roma, nello scorso mese di settembre.

 

Nella medesima lettera, l'Ecc.mo Segretario di codesta S. Congregazione si dichiara in attesa di conoscere le modifiche giuridiche che, in forza delle facoltá concesse dal M. P. "Ecclesiae Sanctae", verranno introdotte dal detto Congresso Straordinario, nel postro "Tus peculiare".

 

In riferimento alla predetta domanda, devo far presente all'E. V. di essere in grado di poter fomire soltanto le linee ed i criteri generali di dette modifiche. Ció in quanto, pur essendo stati preparati, nella fase precedente 1'inizio del Congresso Straordinario, studi accurati dopo consultazione dei soci, detto Congresso nella sua prima parte ha ritenuto opportuno limitarsi ad elaborare dei criteri generali, onde poter indire, prima della seconda parte, una nuova consultazione generale, per un adempimento il piú completo possibile di quanto disposto nel citato M.P. "Ecclesiae Sanctae", al n. 4 della parte prima.

 

Ora no¡ ci troviamo in questa fase, preparatoria della seconda parte, che sará quella conclusiva. Comunque, per quanto riguarda le linee ed i criteri generali delle eventuali modifiche, il Congresso Generale Straordinario ha constatato ed auspicato quanto segue.

 

Ha rilevato innanzjtutto che la natura canonica di Istituto Secolare si é dimostrata inadeguata alla realti sociologica, spirituale e pastorale dell'Opus Dei, sia secondo il carisma fondazionale, che secondo una esperienza ultra ventennale di lavoro pastorale, che essendo stata collaudata in tutto il mondo ha, per ció stesso, valore universale.

 

Ha preso atto che al momento dell'approvazione fu operata una forzatura, includendo l'Opus Dei fra gli Istituti di perfezione: e ció per forza di cose, in quanto che quella era l'unica via, nel diritto allora vigente, per poter usufruire di un regime a carattere universale, postulato sia dalla natura che dallo sviluppo giá allora raggiunto dell'Opus Dei.

 

Allora infatti, com'é a tutti noto, per poter porre giuridicamente in essere le strutture e i poteri che sorreggono un regime a carattere universale, era condizione necessaria la professione dei consigli evangelici da parte dei membri della persona morale erigenda.

 

11 Congresso ha perció espresso il criterio di poter giungere legittimamente a separare 1'incorporazione dei sodali all'Istituto (che con un apposita formula giuridica porrebbe sempre in essere un vincolo perpetuo, mutuo e pieno) dalla emissione, oggi necessaria, dei voti o vincoli equipollenti: in quanto troverebbe piú consono alfa natura dell'Istituto il risolvere questo problema sulla base del primo comandamento della legge di Dio (che esprime e contiene la chiamata universale alla santitá) e sulla pratica di determinate virtú, ma non necessariamente tipificate nei tre consigli evangelici.

 

Risulta peraltro al Congresso che il desiderio di uscire dal quadro giuridico degli Istituti di perfezione é una necessitá avvertita, sia pure per diversi motivi, non solo da diversi Istituti Secolari, ma anche da alcune Societá di vita comune. Saremmo dunque innanzi ad un problema ecclesiale, sul quale dovrebbero soffermarsi gli organi legislativi e di governo della Chiesa. 11 Congresso ha voluto comunque prendere atto che, nel caso dell'Opus Dei, questo desiderio di uscire da] quadro giuridico degli Istituti di perfezione viene avvalorato, oltre che dalla situazione citata, comune al suddetti Istituti che professano lo stato di perfezione, anche dal fatto che, come esposto piú sopra, l'inclusione dell'Opus Dei fra detti Istituti di perfezione -e conseguentemente la sua dipendenza dalla S. C. dei Religiosi- é stata una forzatura dovuta all'insufficienza dell'ordinamento canonico vigente, ma non rispondente alla reale natura dell'Opus Dei.

 

Il Congresso ha espresso ancora il voto che si studi il modo di mettere piú efficacemente in risalto il carattere secolare dell'Istituto e dei suoi membri, che non mutano condizione in seno all'ordinamento giuridico della Chiesa.

 

La perfetta e piena secolaritá dei membri é stata infatti catalogata come vera conditio sine qua non, per il lavoro sociale e professionale che gli stessi membri, per dovere di vocazione, debbono esercitare in seno alla societá, e in tutte le sue strutture, che é peraltro il loro specifico mezzo di santificazione e di apostolato.

 

I1 voto di ubbidienza, benché la sua materia sia perfettamente delimitata in modo da salvare accuratamente e pienamente la personale libertó dei membri in materia professionale, sociale e politica, crea tuttavia degli equivoci nella mentalitá corrente, ignara, quando non prevenuta, di questi problemi.

 

La stessa efficacia del lavoro pastorale dello Opus Dei é spesso ostacolata, quando non compromessa, dall'idea ormai acquisita presso l'opinione pubblica circa la natura degli Istituti Secolari, che vengono di fatto -anche se erroneamente- equiparati al Religiosi.

 

La predetta arbitraria equiparazione (della quale é difficile ayer ragione) é particolarmente nociva e stridente nel caso nostro -come ha voluto sottolineare il Congresso-, in quanto che il lavoro che svolge sia 1'Istituto che i suoi membri non é un lavoro ecclesiastico, bensi laicale e secolare; e cosí pure i beni'di cui l'Opera si serve per il proprio lavoro, non sono ecclesiastici, sia per la titolaritá della loro proprietá che per l'origine dei medesimi.

 

Nell'Istituto, infme, prevale il carattere secolare ed apostolico su quello di perfezione, inteso nel senso di uno stato di vita tipificato dalla professione dei tre consigli evangelici.

 

Il Congresso ha preso finalmente atto, con vivo senso di gratitudine e di speranza, che dopo il Concilio Ecumenico Vaticano II possono esistere in seno all'ordinamento della Chiesa, altre forme canoniche, con regime a carattere universale, che non richiedono la professione dei consigli evangelici, da parte dei componenti la persona morale (cfr. n. 10 del Dec. "Presbyterorum Ordinis" e n. 4 del M. Pr. "Ecclesiae Sanctae").

 

Ecco, Eminenza, le linee generali e sintetiche del panorama giuridico che é stato prospettato nella prima parte del Congresso Straordinario dell'Opus Dei, e sul quale si sta svolgendo una nuova consultazione generale.

 

Come V. E. stessa potra rilevare, alcune di queste eventuali modifiche (che sono tuttora alío stato di proposte), potrebbero essere introdotte dallo stesso Congresso Generale, altre richiederebbero un'approvazione della S. Sede, ed altre, infine, in quanto comporterebbero un cambiamento di natura dell'Istituto, postulerebbero addirittura un atto piú solenne della S. Sede, cioé una nuova erezione dell'Istituto.

 

Tutto ció verrá naturalmente sottoposto, al momento opportuno, al giudizio di codesta S. Congregazione.

 

Chino al bacio della Sacra Romana Porpora, colgo 1'occasione per dirmi con sensi di alta e profonda stima

 

dell'Eminenza Vostra Reverendissima

 

dev.mo in Domino

 

Josemaría Escrivá de B.

 

A Sua Eminenza Rev.ma il Sig.

 

Card. Ildebrando Antoniutti

 

Prefetto della S.C. per i Religiosi

 

e gli Istituti Secolari

 

ROMA

 

55

 

Conclusiones del Congreso General Especial del Opus Dei; 14-IX-1970.

 

AGP, Sezione Giuridica, VII/15256.

 

Al finalizar esta fase de la Segunda Parte del Congreso General Especial, en el que el Fundador y Presidente General del Opus Dei ha querido solicitar expresamente el libre parecer de todos los participantes sobre el grave problema institucional de nuestra Asociación, al haber tenido que aceptar en 1947 -por razones de todos bien conocidas- la legislación propia de los Institutos Seculares de perfección, los Representantes de las Regiones presentes ahora en Roma -unidos a todos los participantes en la Primera Parte de este Congreso y a todos los que han intervenido en las especiales Semanas Regionales de Trabajo tenidas en el primer trimestre de este año- después de reiterar el profundo amor de todos a la Iglesia y su unión al Papa y al entero Colegio Episcopal, han votado y aprobado unánimemente las siguientes conclusiones:

 

la) - Teniendo en cuenta el deseo del Concilio Ecuménico Vaticano II y de la Santa Sede de que se proceda a la revisión del derecho propio de cada asociación de la Iglesia, respetando y observando cuidadosamente el espíritu del respectivo Fundador, así como las sanas tradiciones que constituyen el patrimonio de cada institución (cfr. Decr. Perfectae caritatis, n. 2; Motu pr. Ecclesiae Sanctae, del 6-VIII-1966, II, Art. 12, b), y

 

-Habiendo considerado una vez más, con amor y con firme propósito de fidelidad, las continuas enseñanzas del Fundador y Presidente General ad vitam del Opus Dei, que nos ha transmitido una doctrina y un espíritu, con un contenido teológico y una finalidad eclesial netamente diversos de los que son propios de las instituciones que profesan el estado de perfección o de vida consagrada,

 

Ruegan al Fundador y Presidente General de la Obra que, en el momento y forma que él considere más oportunos, renueve ante la Santa Sede su humilde y esperanzada petición para que se resuelva definitivamente el problema institucional del Opus Dei, otorgándole -en base a las nuevas perspectivas jurídicas que han abierto las disposiciones y las normas de aplicación de los Decretos conciliares- una configuración jurídica diversa de la de Instituto Secular la cual conserve substancialmente nuestro actual derecho peculiar, pero permita suprimir de él los elementos propios de los Institutos de perfección, es decir, la profesión de los tres consejos evangélicos de pobreza, castidad y obediencia (cfr. Const. Ap. Provida Mater Ecclesia, Art. 1, III y passim; Const. dogm. Lumen Gentium, n. 43 y Decr. Perfectae caritatis, n. 11) y la obligatoriedad de esa profesión mediante vínculos de carácter sagrado (cfr. Const. Ap. Provida Mater Ecclesia, Art. III, § 2, nn. 1° 2°

 

30; Const. dogm. Lumen gentium, n. 44).2°) Expresan al Padre la unánime convicción de que en la revisión del derecho particular del Opus Dei es absolutamente necesario que venga reafirmada la importancia constitucional de la perfecta unidad de la Obra: que, incluyendo socios sacerdotes y laicos, que no forman clases distintas, permite realizar un servicio a la Iglesia universal sólidamente apoyado en esta inseparable unidad de vocación, de espiritualidad y de régimen.

 

Recuerdan que esta unidad de la Obra fue ya sancionada en 1943, en el Decreto de erección diocesana del Opus Dei, concedido por el Obispo de Madrid con el nihil obstat de la Santa Sede y reafirmada sucesivamente en el Decreto de erección pontificia, otorgado en 1947, y en el Decreto con el que la misma Santa Sede aprobó el Derecho particular del Opus Dei en 1950.

 

Testimonian -recogiendo la experiencia de toda la vida de la Obra- la gran utilidad y conveniencia que tiene el hecho de que todos los socios laicos del Opus Dei hayan contado siempre con la insustituible ayuda del ministerio doctrinal y sacramental de los sacerdotes de la Obra, gracias a que estos sacerdotes, que proceden a su vez de entre los mismos socios laicos, reciben una formación pastoral específica para ese ministerio, al cual son destinados por el Presidente General del Opus Dei.

 

3a) Se unen también plenamente al deseo de nuestro Fundador de que, volviendo a lo que es el espíritu genuino y las tradiciones de la Obra desde su Fundación el 2 de octubre de 1928, se eliminen las normas sobre la administración de bienes, que resultan inadecuadas a nuestro espíritu, ya que en 1943 y en 1947 hubo que aceptar disposiciones canónicas que no se acomodaban a lo que se venía viviendo en la Obra desde el principio.

 

Desean, a la vez, que se redacten nuevas normas administrativas -deben ser poquísimas y muy concisas-, y se refleje también de modo claro el criterio que en la Obra se ha vivido siempre con respecto a la naturaleza y a la titularidad civil de los bienes que se utilizan por los socios -ciudadanos corrientes-, para realizar labores de apostolado.

 

Simultáneamente subrayan también el valor y la eficacia apostólica que tiene la generosidad con que los socios de la Obra -siguiendo el ejemplo del Padre y de los primeros- han procurado vivir totalmente desprendidos de los bienes terrenos, y la alegría con que han llevado las consecuencias de este desprendimiento, por amor a Jesucristo y a las almas.

 

4a) Reiteran su aprobación a todas las demás Propuestas sancionadas en las Sesiones plenarias del Congreso, con criterios y directrices para la revisión de nuestro Ius peculiare y para la ampliación del volumen De Spiritu.

 

Aprueban a la vez unánimemente que se continúe esta Segunda Parte del Congreso General Especial del Opus Dei a través del trabajo de la Comisión Técnica -con las dos Subcomisiones jurídica y teológica-, que ha sido constituida por nuestro Fundador en aplicación de las resoluciones tomadas en la Primera Parte del Congreso (Sesión loa, Propuesta n. 13, 1°).

 

51) Reafirman una vez más la plena actualidad y eficacia espiritual de todas las Normas y Costumbres de piedad, que se adecúan perfectamente a las diversísimas circunstancias de la vida de los socios que, en unidad de vocación, procuran vivir cristianamente, cada uno en su propio estado, por la santificación del trabajo profesional ordinario, el fiel cumplimiento de todos sus deberes y el leal ejercicio -personalmente libre y personalmente responsable- de todos sus derechos civiles, sociales, familiares, profesionales, etc., como ciudadanos y cristianos corrientes.

 

A la vez, hacen constar la perfecta vigencia de la formación espiritual y doctrinal-religiosa que la Obra imparte a sus socios; con alabanza expresa de las características de esa formación y de los medios que se vienen empleando para este fin.

 

6a) Desean manifestar, finalmente, que estas Conclusiones y todas las Propuestas formuladas son fruto de la enseñanza y de la dedicación con que el Presidente General ha formado a todos sus hijos. Como muchas veces han utilizado incluso sus mismas palabras sin hacerlo constar, todos los participantes en los trabajos del Congreso desean también pedir perdón por esta negligencia filial, que tiene como único atenuante el deseo de todos de corresponder a la gracia de Dios en el Opus Dei, siguiendo generosamente los caminos que ha enseñado a los socios de la Obra su Fundador, que con tanto amor, claridad y desvelo dirige el Opus Dei.

 

56

 

Carta de don Alvaro del Portillo al Cardenal Ildebrando Antoniutti, en la que le informa sobre la fase ejecutiva de los acuerdos del Congreso General Especial; 23-111-1971.

 

AGP, Sezione Giuridica, VII/15026.

 

Opus Dei

 

Il Segretario Generale Roma, 23 marzo 1971

 

Eminenza Reverendissima,

 

nel corso della prima parte del Congresso Generale Straordinario dell'Opus Dei, sul cui svolgimento ebbi giá occasione di informare codesto Sacro Dicastero con lettera del 18 settembre 1969, fu deciso, per espresso desiderio del nostro Fondatore e Presidente Generale, di approfondire ulteriormente le consultazioni da farsi in tutte le Regioni, allo scopo di preparare nel migliore dei modi la 2, parte del Congresso Straordinario delle due Sezioni dell'Opera.

 

Cosi, infatti, é avvenuto e da parte di 50.710 soci di 77 nazionalitá sono state presentate 54.781 comunicazioni, che sono ora oggetto di attenta considerazione e studio. Poi, come ci é stato confermato per iscritto dell'Ecc.mo Segretario P. Heston, al termine di tutto il lavoro, che attualmente procede in sede di commissioni tecniche, sará nostra premura comunicare tempestivamente a codesto Sacro Dicastero le decisioni e proposte approvate dal Congresso in ordine alla revisione dell'attuale Ius Peculiare dell'Opus Dei.

 

Tuttavia, poiché il materiale di studio é enorme e si prevede che i lavori difficilmente potranno essere ultimati entro il 1972, desidererei informare nel frattempo codesta Sacra Congregazione circa due fra le decisioni di maggior rilievo adottate nel corso della prima parte del Congresso Generale Straordinario, anche se nessuna di esse comporta mutamenti della struttura dell'Opera o delle norme di diritto comune.

 

La prima si riferisce al giuramenti di cui al numeri 20 e 58 dell'Ius Peculiare. 11 nostro Fondatore e Presidente Generale ha fatto presente che, dalla fondazione dell'Opera, i soci hanno sempre agito in ogni campo seguendo il dettato della propria coscienza rettamente formata, e che 1'esperienza di tutti questi anni ha dimostrato che i giuramenti in oggetto non sono necessari per conservare il nostro peculiare carisma fondazionale. Ha quindi proposto che, in considerazione di ció, detti giuramenti venissero soppressi: proposta che é stata approvata all'unanimitá.

 

Pure all'unanimitá é stata approvata la proposta di rivedere la formulazione dei punti dell'Ius Peculiare che facciano riferimento al sacerdoti Aggregati -con questo nome vengono ora designati i soci Oblati- e Soprannumerari dell'Opus Dei. Ció allo scopo di riflettere ancor piú chiaramente, e senza che possa in alcun modo darsi adito ad interpretazioni equivoche, che 1'incorporazione all'Opera di questi sacerdoti non cambia minimamente la loro piena dipendenza dal rispettivo Vescovo: il che esclude ogni sorta di doppia obbedienza o pericolo di conflitto di autoritá, che mai si é verificato nell'Opus Dei. Scopo, infatti, dell'aiuto spirituale che l'Opera presta a que¡ sacerdoti é di spingerli ad amare sempre piú il proprio Vescovo e le attivitá diocesane ed a cercare in esse la propria santificazione.

 

Gradisca i miei migliori ossequi, mentre, con sensi della piú alta considerazione, mi confermo ben volentieri

 

dell'Eminenza Vostra Reverendissima

 

dev.mo nel Signore

 

Alvaro del Portillo

 

A Sua Eminenza Rev.ma il Sig.

 

Card. Ildebrando Antoniutti

 

Prefetto della S. C. per i Religiosi e

 

gli Istituti Secolari

 

ROMA

 

57

 

Carta del Cardenal Ildebrando Antoniutti a don Alvaro del Portillo, en respuesta a la anterior; 31-111-1971.

 

AGP, Sezione Giuridica, VII/15035.

 

SACRA CONGREGAZIONE Roma, 31 Marzo 1971

 

PER 1 RELIGIOSI

 

E GLI ISTITUTI SECOLARI

 

Prot. n. I.S. 1/47

 

Reverendo Don Alvaro,

 

Con pregiata lettera del 23 corr. mese Ella mi ha cortesemente informato dell'andamento dei lavori del Congresso generale straordinario dell'Opus Dei.

 

Mentre La ringrazio dell'apprezzata comunicazione desidero esprimerLe il mio vivo compiacimento per l'impegno con il quale si procede nello studio dei diversi argomenti presentati dai Soci di numerose nazioni.

 

Mi é grato inoltre significarLe che ho preso atto con soddisfazione di alcune opportune modifiche allo Statuto, giá decise dai partecipanti alla recente Sessione del Congresso.

 

In attesa di conoscere le questioni che saranno ulteriormente studiate e risolte formulo i migliori augur¡ perché i lavori del detto Congresso proseguano vello spirito di fervore e di fruttuosa collaborazione che caratterizza la fiorente Istituzione dell'Opus.

 

Con sensi di distinto ossequio mi confermo

 

devotissimo in Domino

 

I. Card. Antoniutti

 

Pref.

 

Reverendo Signore

 

Don ALVARO DEL PORTILLO Y DIEZ DE SOLLANO

 

ROMA

 

58

 

Acta de aprobación del Codex Iuris Particularis del Opus Dei, elaborado en conformidad con las conclusiones del Congreso General Especial; 1-X-1974.

 

AGP, Sezione Giuridica, VII/15050.

 

El que suscribe, Alvaro del Portillo y Diez de Sollano, Secretario General del Opus Dei, Presidente de la Comisión Técnica -que abarca las Subcomisiones jurídica y teológica- por mandato de su Fundador y Presidente General, Excelentísimo y Reverendísimo Monseñor Josemaría Escrivá de Balaguer y Albás, extiende la presente acta para dejar constancia de la aprobación del Codex luris Particularis del Opus Dei, de los antecedentes de su redacción y de la fuerza obligatoria que se atribuye a las normas que lo integran.

 

I

 

Con la venia de la Santa Sede y dentro de las finalidades y términos, congrua congruis referendo, del Decreto Perfectae caritatis del Concilio Vaticano II, así como del Motu pr. Ecclesiae Sanctae, del 6 de agosto de 1966, que determinan las normas de aplicación del citado Decreto Conciliar, se celebró el Congreso General Especial del Opus Dei, para la revisión de su Ius peculiare. Las sesiones plenarias del Congreso tuvieron lugar en Roma -en sedes separadas para la Sección masculina y para la Sección femenina de la Obra- y se celebraron en dos Partes: la primera, durante los días 1 a 15 de septiembre de 1969; y la segunda, durante los días 30 de agosto a 14 de septiembre de 1970. Con anterioridad al Congreso, y como preparación a cada una de sus Partes, se celebraron en los diversos países, en 1968 y en el primer trimestre de 1970, las Semanas de Trabajo Regionales, precedidas en cada lugar de una extensa consulta hecha a todos los socios de la Obra, según el deseo expreso de nuestro Fundador, que quiso que todos sus hijos del Opus Dei fuesen invitados a participar en estas tareas preparatorias del Congreso.

 

II

 

Por su particular importancia y por el singular valor que tienen, para la determinación del íntimo sentido que debe inspirar el Derecho particular del Opus Dei y de las finalidades a que sus normas deben servir para ser fieles al carisma fundacional, se transcriben seguidamente algunas declaraciones de nuestro Fundador en las sesiones plenarias del Congreso:

 

a) En la sesión inaugural de la Primera Parte del Congreso, nuestro Fundador pone de relieve "que se ha reunido este Congreso Especial de la Obra para reafirmar, en primer lugar, el deseo de vivir de acuerdo con nuestro espíritu genuino la dedicación al Señor de todos los socios -su santidad personal-, mediante el cumplimiento amoroso de nuestras Normas y Costumbres, que nos lleva a una vida de oración continua, y el ejercicio del apostolado, cada uno dentro de su estado y en su propia profesión u oficio en el mundo, en servicio de la Santa Iglesia, del Romano Pontífice, y en bien de todas las almas. Por eso, durante este tiempo, tendremos siempre presente que lo único que verdaderamente importa es la santificación personal de todos los socios. En segundo lugar, y como una lógica consecuencia de esas exigencias fundamentales del espíritu del Opus Dei, se procederá a la revisión de nuestro derecho particular, en aquellas partes en las que no hubo más remedio que aceptar provisionalmente conceptos o términos propios del llamado estado de perfección o estado religioso" (Sesión de 1-IX-1969).

 

b) En la séptima sesión plenaria de la Parte Primera del Congreso, nuestro Fundador -al comentar la propuesta n. 1, de la Comisión I, acerca de la revisión de nuestro Derecho particular- "confirma que, efectivamente, para poder obtener la necesaria y urgente aprobación de la Santa Sede en 1947 y 1950, no hubo más remedio que incluir en nuestro Derecho particular algunas expresiones o normas, propias de la parte general de la Constitución Apostólica Provida Mater Ecclesia, aceptando un ropaje jurídico que no respondía a la naturaleza de nuestro espíritu, pero con ánimo de recuperar -también en sede de derecho- nuestra fisonomía plenamente secular. De ahí, aclara también el Presidente General, las fuertes contradicciones jurídicas que, a un examen atento, aparecen en nuestro Ius peculiare: de una parte, lo que tuvimos que aceptar como consecuencia del forzado estatuto jurídico que se podía entonces obtener; de otra parte, claras y repetidas afirmaciones -en el mismo texto del Ius peculiare-, en abierta contradicción con lo anterior" (Sesión del 9-IX-1969).

 

c) En la décima sesión plenaria de la Parte Primera, en la propuesta n. 15 de la Comisión 1, se sugiere que la "enseñanza de nuestro Padre sobre las virtudes que nuestra vocación exige, encuentre también su expresión en la estructura del capítulo de nuestro Codex Iuris Peculiaris, en que se trata de la pobreza, de la castidad y de la obediencia". Al exponer el Relator los diversos puntos de la motivación de esta propuesta, comenta nuestro Fundador que "la imposibilidad de incluir la ascética de la Obra dentro de la tipificación de las virtudes cristianas propias de la teología del estado religioso, la ha puesto de manifiesto en numerosas ocasiones, entre otras en diversas Cartas suyas, antes y después de haber tenido que adaptar forzosamente nuestro Ius peculiare al esquema habitual del status perfectionis, que está presente en la Constitución Ap. Provida Mater Ecclesia" (Sesión del 12-IX-1969).

 

d) En la siguiente sesión plenaria, el Presidente General interviene "para recordar que, al mismo tiempo que -por lealtad- defendíamos por escrito y de palabra la figura jurídica de los Institutos Seculares, ya nuestro Fundador, con la ayuda de D. Alvaro del Portillo, iba recogiendo documentación y preparando material de trabajo, para tratar de resolver satisfactoriamente la situación jurídica de la Obra" (Undécima sesión plenaria de la Parte Primera, del 13-IX-1969).

 

e) Al iniciarse la Segunda Parte del Congreso, hace notar el Presidente General que, dentro precisamente del afán de servicio a la Iglesia y a la humanidad entera -que realizamos con lealtad y firme adhesión al Papa y a los Obispos en comunión con el Sucesor de Pedro-, se comprende perfectamente bien la misma finalidad fundamental de este Congreso General Especial. "Porque obedece -concluye nuestro Fundador- al deseo y firme propósito que todos tenemos de vivir y trabajar -¡de servir, hijos míos!- en perfecto acuerdo con el espíritu que Dios ha querido para nuestra Asociación: de modo que lo que ha sido desde el principio la espiritualidad, la vida y el modo apostólico de la Obra encuentre una adecuada y definitiva configuración jurídica en el derecho de la Iglesia" (Sesión plenaria del 30-VIII-1970).

 

f) En la citada sesión inaugural, el Presidente General "agradece a los Representantes de las Regiones y, a través de ellos, a los Directores Regionales y a todos los socios de la Obra, el que hayan demostrado una vez más -durante las especiales Semanas de Trabajo Regionales celebradas en preparación de esta Segunda Parte del Congreso- su amor y ejemplar fidelidad al espíritu y tradiciones del Opus Dei, y la clara conciencia que todos tienen sobre la necesidad de que sea revisado nuestro actual derecho particular en aquellos puntos en los que no hubo más remedio que aceptar -concediendo, pero sin ceder y con ánimo de recuperar- conceptos o términos propios del llamado estado de perfección, que dificultan nuestra tarea de servicio a la Iglesia y a las almas" (Sesión del 30-VIII-1970).

 

g) En la octava sesión plenaria de la Parte Segunda, se expone la propuesta n. 1 de la Comisión I, en la que se dice: "rogamos a nuestro Fundador que -en el momento y en la forma que considere más oportunos- solicite nuevamente a la Santa Sede, junto con una configuración jurídica de la Obra diversa de la de Instituto Secular, la autorización para suprimir de nuestro derecho particular las normas que se refieren a la profesión de los consejos evangélicos: de modo que se termine de una vez el sufrimiento de nuestro Fundador, y de todos nosotros con él, por la falta de correspondencia que actuamente existe entre esas normas jurídicas propias del estado de "vida consagrada" que hubo que admitir por motivos ajenos a nuestra voluntad, y la substancia teológica del carisma fundacional del Opus Dei". Después de ser aprobada la propuesta por unanimidad, nuestro Fundador interviene para decir que agradece con toda el alma la sugerencia que se le hace: prueba evidente de cómo sus hijos han sabido aprender y vivir, con la gracia de Dios, el genuino espíritu del Opus Dei. "La urgencia -continúa- de solucionar graves poblemas vitales de la Obra (la incardinación de sacerdotes, el hecho de tener una organización de régimen universal y centralizado y la necesidad de obtener una sanción pontificia que frenase la incomprensión y persecución de que la Obra era objeto) nos obligaron en 1943 y en 1947 a aceptar unas formas jurídicas inadecuadas a nuestro espíritu. No cedimos: concedimos, con ánimo de recuperar. No había posibilidad de obrar de otra manera. Hubimos de acogernos a las soluciones menos inadecuadas -las únicas- que el derecho común eclesiástico ofrecía: y -¡bien lo sabéis, hijos míos!- hemos rezado, estamos rezando y rezaremos mucho, en espera confiada de poder ir por el camino jurídico que conviene al espíritu de la Obra" (Sesión plenaria del ll-IX-1970).

 

h) En la novena sesión plenaria de la Segunda Parte del Congreso, nuestro Fundador se refiere a las diversas etapas del iter jurídico de la Obra, y dice: "Hijos míos, el Señor nos ha ayudado siempre a ir, en las diversas circunstancias de la vida de la Iglesia y de la Obra, por aquel concreto camino jurídico que reunía en cada momento histórico -en 1941, en 1943, en 1947- tres características fundamentales: ser un camino posible, responder a las necesidades de crecimiento de la Obra y ser -entre las varias posibilidades jurídicas- la solución más adecuada, es decir, la menos inadecuada a la realidad de nuestra vida" (Sesión del 12-IX-1970).

 

i) En la sesión que se acaba de citar, nuestro Fundador formula también la siguiente declaración: "todos los socios de la Obra buscan la santidad personal con el mismo espíritu y los mismos medios, cada uno en su propio estado, a través de su trabajo profesional u oficio -munus publicum- y en las circunstancias diversísimas que le son propias: de manera que las distintas denominaciones empleadas expresan sencillamante el grado de disponibilidad para determinadas tareas de apostolado corporativo, de formación, dirección o atención de los demás socios; disponibilidad que no afecta a la unidad de vocación, sino que depende de diversas circunstancias personales, familiares, profesionales o de estado" (Sesión plenaria del 12-IX-1970).

 

III

 

1. A la presente acta se une -como Anexo n .o 1- transcripción literal de las Conclusiones finales del Congreso General Especial, aprobadas unánimemente el día 14 de septiembre de 1970, hallándose presente nuestro Fundador, bajo cuya presidencia se celebró también la última sesión plenaria.

 

2. En estas Conclusiones se reitera la aprobación de todas las propuestas sancionadas en las sesiones plenarias del Congreso, con criterios y directrices para la revisión de nuestro Ius peculiare, y se aprueba también "unánimemente que se continúe esta Segunda Parte del Congreso General Especial del Opus Dei a través del trabajo de la Comisión Técnica -con las dos Subcomisiones jurídica y teológica- que ha sido constituida por nuestro Fundador en aplicación de las resoluciones tomadas en la Primera Parte del Congreso".

 

3. En la sesión citada del 14 de septiembre fue aprobada, también con voto unánime, la siguiente Propuesta, para ser tenida en cuenta "en la labor de orden ejecutivo encomendada a la Comisión Técnica";

 

"Que, cuando nuestro Derecho particular quede definitivamente y perfectamente acomodado a la realidad de nuestro espíritu, y cuando esa acomodación haya sido ya aprobada en la medida que sea necesario por la Santa Sede (de modo que nuestro Fundador considere satisfactoriamente concluido este largo camino institucional del Opus Dei), se establezca que:

 

1°) ese Ius peculiare del Opus Dei, que recogerá todas las normas constitutivas de la Obra, habrá de considerarse dotado del máximo grado de estabilidad legal;

 

2°) cualquier cambio, adición, supresión o suspensión temporal de alguna norma podrá hacerse únicamente por decisión del Congreso General del Opus Dei, supremo órgano de gobierno, y con arreglo a normas particulares que deberán detallarse en el mismo texto legal;

 

3°) la decisión no será válida hasta haber recibido la aprobación de la Santa Sede, si así lo requiere por derecho común la naturaleza concreta de la norma que se desea cambiar, añadir, suprimir o suspender ad tempus".

 

IV

 

Al término del trabajo que le había sido encomendado, la Comisión Técnica hace constar en su informe que el texto del "Codex luris Particularis Operis Dei" por este organismo elaborado bajo la continua dirección del Fundador, y que somete a la aprobación del mismo Fundador de la Obra, es fruto de un detenido estudio en el que se han tenido en cuenta los siguientes criterios:

 

1. La Comisión Técnica ha tenido clara conciencia de que -como declaró el Presidente de la misma Comisión ante el Pleno del Congreso, en la sesión séptima de la Parte Segunda, el día siete de septiembre de 1970- su función tenía "carácter puramente instrumental: al servicio del carisma fundacional de la Obra, del que el Padre es, por voluntad divina, el solo y exclusivo depositario". Por eso ha sido para los miembros de la Comisión motivo de especial confianza y seguridad, el haber realizado su trabajo bajo la directa e inmediata inspiración de nuestro Fundador.

 

2. El articulado del proyecto de Codex se formula en cumplimiento de los Acuerdos del Congreso General Especial, siguiendo las orientaciones del Motu pr. Ecclesiae Sanctae, del 6 de agosto de 1966, y dentro de los límites establecidos en estas Letras Apostólicas. En efecto:

 

a) Partiendo del texto del Codex Iuris Peculiaris del Opus Dei, reelaborado por nuestro Fundador en 1963, y que ya había recibido las primeras aprobaciones de la Santa Sede en 1947 y en 1950, se ha procurado (con absoluta fidelidad a la substancia de este nuestro actual Derecho peculiar), aligerar el texto, no acogiendo en él las disposiciones caídas en desuso o que jamás de hecho han tenido vigor.

 

b) Para superar la falta de correspondencia que actualmente existe entre las normas jurídicas propias del "status perfectionis", que hubo que admitir en el Codex que ha regulado el Opus Dei como Instituto Secular, y la substancia teológica del carisma fundacional del Opus Dei, se hacen figurar entre corchetes aquellas normas -todavía vigentes- relativas a la profesión de los consejos evangélicos de castidad, pobreza y obediencia, cuya supresión será solicitada a la Santa Sede cuando se ruegue al Santo Padre que sea concedida al Opus Dei la adecuada configuración jurídica, distinta de la de Instituto Secular.

 

c) En el texto aparecen no sólo normas jurídicas, sino también elementos de naturaleza teológica y espiritual, especialmente los que hacen referencia a aspectos fundamentales de nuestro espíritu. Se ha recogido, con particular relieve, la constante enseñanza de nuestro Fundador acerca de la necesidad de vivir las virtudes teologales y las virtudes humanas sobrenaturalizadas, haciendo especial hincapié en la santificación del trabajo ordinario, puesto que en la obligación de santificar cada socio los deberes de su propio estado, los de su propia profesión u oficio, los de su trabajo ordinario, se puede resumir el carácter peculiar de la espiritualidad del Opus Dei.

 

d) En los pocos puntos en que se introduce alguna novedad, siempre se hace respetando el fin, la naturaleza. y el carácter del Opus Dei, según el Codex de 1963, y permaneciendo dentro de los límites obligados del derecho común. Entre estas novedades, merecen citarse las dos siguientes, por ser las de mayor relieve:

 

d') La supresión de los juramentos regulados en los números 20 y 58 del Codex de 1963, aprobada unánimemente por el Congreso General Especial, a propuesta de nuestro Fundador, quien hizo presente que, desde la fundación de la Obra, los socios han obrado siempre en todos los campos siguiendo el dictamen de la propia conciencia rectamente formada, y que la experiencia ha demostrado que los citados juramentos no son necesarios para conservar nuestro peculiar carisma fundacional.

 

d") Por unanimidad fue también aprobada por el Congreso la propuesta de revisar la formulación de los puntos del Codex de 1963 que hacen referencia a los sacerdotes Agregados -nombre con el que ahora se designan los socios Oblatosy Supernumerarios de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz. Y esto con el fin de reflejar aún más claramente, y sin que pueda darse lugar en modo alguno a interpretaciones equívocas, que la incorporación a la Obra de estos sacerdotes no cambia en lo más mínimo su plena dependencia del respectivo Obispo: lo que excluye toda suerte de doble obediencia o peligro de conflicto de autoridad, que nunca se ha verificado en el Opus Dei. La ayuda espiritual que la Obra presta a esos sacerdotes tiene por fin moverles a amar siempre más al propio Obispo y las actividades diocesanas y a buscar en ellas la propia santificación.

 

V

 

El proyecto elaborado por la Comisión Técnica, de que se viene haciendo mención, fue presentado a nuestro Fundador y Presidente General, quien -tras haberlo hecho examinar por la Comisión permanente del Consejo General de la Obra- lo ha aprobado en todas sus partes, en el día de hoy, disponiendo que, para distinguirlo del Codex de 1963, se le designe con el título de "Codex luris Particularis" del Opus Dei, y sea debidamente autenticado su texto original, para su archivo en la Secretaria de su Consejo. Este Codex será presentado a la Santa Sede en el momento de solicitar la nueva configuración jurídica que se desea para la Obra, dentro de las perspectivas abiertas por las disposiciones y las normas de aplicación de los Decretos emanados del Concilio Vaticano II. Entonces se solicitará a la Santa Sede la supresión de las normas relativas a la profesión de los consejos evangélicos y la aprobación de las acomodaciones que sea imprescindible introducir en el "Codex luris Particularis", en cuanto exigidas por la nueva configuración jurídica. Todo ello según lo expresamente previsto en la Disposición final del Codex.

 

Y para la debida constancia, suscribo la presente acta, en Roma, en la sede del Consejo General del Opus Dei, el día 1 de octubre de mil novecientos setenta y cuatro.

 

Alvaro del Portillo

 

Josemaría Escrivá de B.

 

Pres. Gen.

 

59

 

Capítulo primero del Codex Iuris Particularis del Opus Dei de 1974.

 

AGP, Sezione Giuridica, VII/15661.

 

SOCIETAS SACERDOTALIS SANCTAE CRUCIS ET OPUS DEI

 

CODEX IURIS PARTICULARIS

 

CAPUT 1

 

DE NATURA ET FINE OPERIS DEI

 

1. Institutum, cui titulus Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis et Opus Dei, breviato autem nomine Opus Dei, est [Institutum saeculare] iuris pontificii, clericis et laicis simul compositum, sanctitati in mundo promovendae et apostolatui exercendo dicatum. Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis, quae sacerdotibus Institutionis constituitur, proprio spiritu et ministerio universum Opus Dei vivificat atque ita informat, ut ipsum clericale eo sensu reddat quod praecipua regiminis munera plerumque sacerdotibus reserventur. Institutio est proinde clericalis ad normam huius Codicis et iuxta Sanctae Sedis specialia praescripta vel indulta, quin ea de causa socü laici iuribus et privilegiis clericorum gaudeant neque umquam clericalibus oflicüs subüciantur.

 

2. § 1. Aspectus genericus finis Operis Dei est sociorum sanctificatio per exercitium in proprio cuiusque statu, professione ac vitae condicione [consiliorum Evangelii ceterarumque] virtutum christianarum, secundum ius peculiare ipsius Operis Dei eiusque spiritualitatem, prorsus saecularem.

 

§ 2. Specificus autem est totis viribus adlaborare ut personae omnium condicionum et statuum civilis societatis, et in primis quae intellectuales dicuntur, Christi Domini praeceptis integro corde adhaereant ipsaque, etiam ope sanctificationis proprii uniuscuiusque laboris professionalis, in praxim deducant, in medio mundo, ut omnia ad Voluntatem Creatoris ordinentur; atque viros ac mulieres informare ad apostolatum item in mundo exercendum.

 

3. Media quae, ad hos fines supernaturales obtinendos, socü Operis Dei adhibent, haec sunt:

 

1° impensa vita spiritualis orationis et sacrificii, iuxta spiritum Operis Dei: ipsorum enim vocatio est essentialiter contemplativa, fundatur in humili ac sincero sensu filiationis divinae et subridenti ascetismo constanter sustinetur;

 

2° profunda ac continua institutio ascetica et doctrinalis religiosa, ad personalia cuiusque adiuncta accommodata atque in ecclesiastico Magisterio solide innixa, necnon constans studium adquirendi et perficiendi necessariam formationem professionalem propriamque animi culturam;

 

3° imitatio vitae absconditae Domini Nostri lesu Christi in Nazareth, etiam in sanctificatione proprii laboris professionalis ordinarii, quem, exemplo et verbis, convertere satagunt in instrumentum apostolatus, unusquisque propriam attingens actionis sphaeram, prout sua cuiusque cultura et aptitudo expostulant, sciensque se esse debere tamquam fermentum in massa humanae societatis latens; item, seipsos sanctificent socü in perfecta adimpletione huius laboris, peracti quidem in constanti unione cum Deo; necnon per ipsum laborem alios sanctificent;

 

4° omnes Operis Dei socü se obligant ad exercitium laboris professionalis vel alterius aequipollentis non derelinquendum, quia per ipsum sanctificationem persequentur;

 

5° quam maxima fidelitas in adimplendis offcüs proprii status necnon in actione seu professione sociali cuiusque propria, summa semper cum reverentia pro legitimis societatis civilis legibus; itemque in laboribus apostolicis perficiendis, a Directoribus ipsis commissis.

 

4. § 1. Sacerdotium ministeriale clericorum et commune sacerdotium laicorum intime in Opere coniunguntur atque se invicem requirunt et complent, ad exsequendum in unitate vocationis et regiminis, finem quem Opus Dei sibi proponit.

 

§ 2. In utraque pariter Operis Dei Sectione, virorum scilicet ac mulierum, eadem est unitas vocationis, spiritus, finis et regiminis, etsi unaquaeque Sectio proprios habeat apostolatus.

 

5. Opus Dei tamquam Patronos habet Beatam Mariam semper Virginem, quam uti Matrem veneratur, et S. Ioseph, eiusdem Beatae Mariae Virginis Sponsum. Peculiar¡ devotione socü prosequuntur SS. Archangelos Michatrlem, Gabrielem et RaphaUlem, atque SS. Apostolos Petrum, Paulum et loannem, quibus universa Institutio eiusdemque singula actionis genera specialiter consecrantur.

 

60

 

Solicitud de don Alvaro del Portillo a la Sagrada Congregación para los Religiosos y los Institutos Seculares, en la que pide autorización para la iniciación del procedimiento relativo a la configuración jurídica definitiva del Opus Dei; y respuesta de la S. Congregación; 11/12-1-1979.

 

AGP, Sezione Giuridica, VIII/15028.

 

Opus Dei

 

Roma, 11 gennaio 1979

 

II Presidente Generale

 

Eccellenza Reverendissima,

 

L'Em.mo Card. Segretario di Stato, nel trasmettermi in data 18 novembre u.s. una Lettera Autografa di Sua Santitá con cui partecipava alla nostra gioia spirituale per il 500 Anniversario dell'Opus Dei, mi ha gentilmente comunicato che il Santo Padre considera anche "una indilazionabile necessitá che sia risolta la questione della sistemazione giuridica dell'Opus Dei", in maniera cioé adeguata al suo carisma fondazionale ed alla sua realtá sociale.

 

La graditissima indicazione di Sua Santitá é stata per no¡ motivo di vivi ringraziamenti al Signore, anche perché essa concorda pienamente con i desideri a suo tempo espressi dal postro venerato Fondatore; e siamo sicuri che potrá favorire molto 1'efficacia apostolica dell'Opera ed il suo ancora piú pieno inserimento nella Comunitá ecclesiale.

 

Volendo pertanto procedere al riguardo con la sollecitudine che ci é stata richiesta, mi premuro di sottoporre alla Sua considerazione l'unito esposto. Mi sembra infatti doveroso chiedere l'autorizzazione di codesto Sacro Dicastero per fare que¡ passi chiarificatori che si renderanno opportuni affinché possa essere accordata all'Opera una sistemazione giuridica diversa da quella di Istituto Secolare.

 

Nel ringraziarLa vivamente fin d'ora, profitto ben volentieri della circostanza per confermarmi, con sensi di profondo ossequio,

 

dell'Eccellenza Vostra Reverendissima

 

dev.mo nel Signore

 

Alvaro del Portillo

 

Pres. Gen.

 

Atteso quanto esposto dal Rev.mo Presidente Generale dell'Opus Dei, questa Sacra Congregazione concede l'autorizzazione richiesta, e raccomanda che per la definitiva sistemazione giuridica siano fedelmente seguiti lo spirito e le indicazioni del Fondatore.

 

L + S 12 gennaio 1979

 

+ Agostino Mayer

 

Segr.

 

A Sua Eccellenza Rev.ma

 

Mons. Augustin Mayer, O.S.B.

 

Arcivescovo tit. di Satriano

 

Segretario della S.C. per i Religiosi e gli Istituti Secolari

 

61

 

Carta de don Alvaro del Portillo a Su Santidad Juan Pablo II, en la que solicita la erección del Opus Dei en Prelatura personal; 2-11-1979.

 

AGP, Sezione Giuridica, VIII/15029.

 

Opus Dei

 

II Presidente Generale Roma, 2 febbraio 1979

 

Beatissimo Padre,

 

Con grande gioia e fervidi ringraziamenti al Signore, non appena l'Em.mo Card. Segretario di Stato mi comunicó in data 18 novembre 1978 che Vostra Santitá riteneva che era una indilazionabile necessitá risolvere la questione della sistemazione giuridica dell'Opus Dei, ho proceduto immediatamente a dare i passi necessari per portare a compimento il venerato incarico.

 

Grazie alíe molte orazioni ed al grande lavoro di preparazione che il nostro amatissimo Fondatore aveva fatto, non é stato per noi difficile proporre, in fedeltá alto spirito del nostro Fondatore e tenendo conto degli arricchimenti apportati dal Concilio Vaticano II al diritto generale della Chiesa, una concreta formula giuridica per detta soluzione. Le motivazioni di tale scelta si espongono nell'unito Appunto (Allegato I).

 

In merito a tale Appunto, ed in via riservata, ho chiesto il consiglio di persone assai qualificate che conoscono molto bene sia la Curia Romana -di cui fanno parte- che l'Opus Dei, il cui spirito e la cui realtá sociale ed apostolica sono per esse da lungo tempo familiar¡. Unisco, perció, assieme al parere di Sua Eccellenza Mons. Andrzej Deskur (che lo ha apposto in calce ad una fotocopia dell'Appunto: cfr. Allegato II), anche quello di Sua Eminenza il Card. Franz Konig (Allegato III).

 

Inoltre, poiché l'auspicata soluzione giuridica comporterebbe I'erezione del¡'Opus Dei in Prelatura personale "cum proprio populo", mi é sembrato doveroso rivolgermi anche al due competenti Dicasteri della Curia Romana: prima, alta Sacra Congregazione per i Religiosi e gli Istituti Secolari, che, attese le ragioni da noi addotte, ci ha autorizzato a cercare la soluzione del nostro problema istituzionale fuori dell'ambito di competenza e di dipendenza di quella Congregazione (Allegato IV); e poi alla S. Congregazione per i Vescovi, il cui Em.mo Card. Prefetto si é dichiarato pienamente favorevole all'erezione dell'Opus Dei in Prelatura personale "cum proprio populo" (Allegato V).

 

Santo Padre, tenendo conto di tutti questi autorevoli consigli e pareri, e considerando altresi che la realtá sociale dell'Opera (unitá pastorale organica e indivisibile, composta da 2.248 sacerdoti e 70.127 laici) non potrebbe trovare una adeguata sistemazione giuridica sotto la dipendenza del Pontificio Consiglio per i Laici né della S. Congregazione per il Clero, mi permetto pertanto di domandare umilmente quanto segue: che la Santitá Vostra si degni far dipendere ('Opus Dei dalla S. Congregazione per i Vescovi erigendolo in Prelatura personale "cum proprio populo"; e che a questo scopo voglia disporre che detta Sacra Congregazione proceda a preparare i relativi atti giuridici secondo la mens espressa nei nn. 5, 6 e 8,b) dell'unito Appunto (Allegato I).

 

Da parte mia, posso assicurare Vostra Santitá che sará nostra premura metterci subito a disposizione dei Superiora del medesimo Sacro Dicastero, ed offrire loro ogni necessaria od utile collaborazione. Sono infatti pienamente convinto, come lo era il nostro Fondatore, che tale sistemazione giuridica dell'Opus Dei, mentre salvaguarderebbe in modo inequivocabile la sua identitá e fisionomia spirituale, rafforzerebbe moltissimo la sua efficacia apostolica al servizio della Santa Sede e delle Chiese locali dei cinque continenti in cui si lavora. Ció garantirebbe a tutti i livelli l'ancora piú pieno inserimento dell'Opera nella Comunitá ecclesiale.

 

Nella filiale speranza che la paterna bontá di Vostra Santitá vorrá accogliere benignamente questa nostra fiduciosa richiesta, Le chiedo per me e per tutti i Suoi figli dell'Opus Dei I'Apostolica Benedizione, e sono lietissimo di confermarmi

 

L + S di Vostra Santitá

 

obb.mo, um.mo e dev.mo

 

figlio

 

Alvaro del Portillo

 

Javier Echevarría Pres. Gen.

 

Segr. Gen.

 

A Sua Santitá

 

il Papa Giovanni Paolo II

 

CITTA' DEL VATICANO

 

APPUNTO PER IL SANTO PADRE

 

(Circa la desiderata soluzione giuridica definitiva dell'Opus Dei)

 

L'Opus Dei, fondato il 2 ottobre 1928, é nato con un contenuto teologico ed apostolico chiaramente definito, che, approvato dalla Gerarchia sin dall'inizio, si é poi visto abbondantemente confermato dal Magistero solenne del Concilio Vaticano II, e particolarmente dalla Cost. dogm. "Lumen gentium", Cap. II-V. Il suo Fondatore, il Servo di Dio Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer, pose infatti come fondamento dottrinale dell'Opera la chiamata universale alla santitá ed all'apostolato insita nel Sacramento del Battesimo, asserendo che i soci dell'Opera dovevano vivere e diffondere le esigenze ascetiche ed apostoliche delle promesse battesimali con un impegno personale pieno, ciascuno nel proprio stato di vita e nella propria condizione -senza cambiare, cioé, il rispettivo stato canonico- e secondo una spiritualitá specifica nettamente secolare. Questa pone l'accento sulla necessitá di cercare la pienezza della vita cristiana -la santitá- e la diffusione del messaggio evangelico -l'apostolato- attraverso il fedele adempimento dei doveri familiari e social¡, e in modo particolare mediante la perfetta realizzazione -per amore a Dio ed al prossimo- del rispettivo lavoro professionale od officio, fino a farlo diventare -come il divino Redentore a Nazareth- lavoro di Dio, operado Dei, opus Dei.

 

L'Opera, a cui apartengono attualmente fedeli di 87 nazionalitá, rappresenta di fatto, piú che una societá od associazione, una vera "portio Populi Dei". L'Opus Dei, infatti, costituisce un'unitá pastorale, organica e indivisibile -con unitá di spirito e di vocazione, di regime e di apostolato-, che é integrata da sacerdoti (2.248) e da laici (70.127) di ogni stato di vita e di ogni condizione sociale e professionale: uomini e donne, celibi e sposati, intellettuali e operai, ecc.

 

Sia le caratteristiche del suo spirito fondazionale che quelle della sua realtá sociale hanno qualificato l'Opus Dei come una realtá ecclesiale diversa dagli Istituti clericali o laicali che assumono il peculiare stato di "vita consacrata per la professione dei consigli evangelici", e che dipendono dalla S. Congregazione per i Religiosi e gli Istituti Secolari. Allo stesso tempo, l'Opera rappresenta -per la sua soliditá organizzativa a struttura internazionale e centralizzata; per il suo ordinamento giuridico di ente clericale di diritto pontificio con facoltá di formare e di incardinare i propri candidati al sacerdozio; per le conseguenti attribuzioni di potestá del suo Presidente Generale; per la piena dedicazione apostolica di tutti i soci, e per la svariata molteplicitá delle sue attivitá apostoliche- un'Istituzione assai diversa dalle Pie unioni e dalle altre Associazioni di fedeli che dipendono dal Pontificio Consiglio per i Laici e dalla S. Congregazione per il Clero.

 

Le considerazioni sopra brevemente esposte possono meglio illustrare quanto segue, in vista dell'auspicata soluzione del problema istituzionale dell'Opera:

 

1. L'Opus Dei costituisce -come é stato pienamente riconosciuto- un fenomeno pastorale assolutamente nuovo nella vita della Chiesa, paragonabile soltanto alía realtá di spirito e di attivitá apostolica dei fedeli, chierici e laici, delle prime comunitá cristiane. Era quindi comprensibile che la legislazione generale della Chiesa, vigente cinquanfanni fa ed anche quella degli anni successivi, prima dell'applicazione dei Decreti del Conc. Vaticano II, non prevedesse la possibilitá per 1'Opus Dei di una sistemazione giuridica adeguata, rispondente cioé pienamente alle caratteristiche dell'Opera. Ció, peró, ha significato per 1'Opus Dei il dover affrontare durante tutta la sua vita delle gravi e frequenti difficoltá, che erano motivo continuo di sofferenza per il nostro Fondatore, perché ostacolavano e riducevano sensibilmente la portata del servizio dell'Opera alía Chiesa ed alle anime.

 

2. Il nostro Fondatore (per motivi di urgente necessitá che minacciavano lo sviluppo e per fino la stessa esistenza dell'Opera) si vide costretto a dover ricorrere provvisoriamente a formule giuridiche inadeguate -Societá di vita comune senza voti, Istituto Secolare-, che consentissero di avere, assieme alle necessarie facoltá giuridiche, 1'imprescindibile approvazione della Santa Sede. Tutto ció, in attesa che lo sviluppo futuro della legislazione ecclesiastica potesse offrire la possibilitá di una sistemazione giuridica definitiva, non privilegiata, capace di favorire la massima efficacia apostolica dell'Opus Dei e di salvaguardare la sua identitá fondazionale.

 

3. Nel 1964, il Fondatore dell'Opera, in uno scritto di coscienza -un'apertura della sua anima al Papa- nel quale trattava svariati argomenti, prospettó anche, per incidens, la necessitá di procedere piú avanti, quando fossero maturate le disposizioni giuridiche della Chiesa, a dare all'Opus Dei una sistemazione giuridica adeguata "che non fosse singolare né di privilegio".

 

11 Santo Padre Paolo VI gli confermó che -come del resto ben sapeva il nostro Fondatore- non era possibile trovare in quel momento nel diritto vigente della Chiesa la formula conveniente; e che nulla vietava di riprendere in esame la questione, quando fosse opportuno.

 

Piú tardi, in un'Udienza che il Santo Padre gli concesse il 25 giugno 1973, il nostro Fondatore precisó che nel frattempo, all'uopo di preparare i documenti necessari per chiedere l'auspicata soluzione giuridica d'accordo con la nuova legislazione, aveva convocato un Congresso Generale Speciale dell'Opus Dei. Ma il venerato Fondatore mori due anni dopo, senza ayer avuto il tempo di presentare i nuovi documenti, anche se aveva lasciato precise indicazioni in merito. Egli, infatti, oltre ad essere stato in molti aspetti un vero precursore del Concilio Vaticano II, seguí attentamente i suoi lavori e le successive norme applicative dei suoi Decreti.

 

4. 11 Santo Padre Paolo VI confermó anche a me, in due Udienze concessemi il 5 marzo 1976 ed il 19 giugno 1978, che "la questione rimaneva aperta" in attesa di darle una soluzione quando ¡o ne facessi la domanda. Sua Santitá Giovanni Paolo 1 manifestó poi nel settembre 1978 la sua volontá che si procedesse a dare l'auspicata soluzione al nostro problema istituzionale; ed infine il 18 novembre u.s., nel trasmettermi la Vostra graditissima Lettera Autografa augurale per il 50° anniversario dell'Opera, l'Em.mo Carda Segretario di Stato mi comunicó che Sua Santitá considerava "una indilazionabile necessitá che sia risolta la questione della sistemazione giuridica dell'Opus Dei".

 

5. In effetti, ció áppare oggi cosa facilmente realizzabile, senza necessitá alcuna di forzature giuridiche, grazie agli importanti arricchimenti pastoral¡ ed alle innovazioni che negli anni posteriori al 1964 sono state introdotte nel diritto della Chiesa. Per cui, come segnaló opportunamente lo stesso Fondatore dell'Opus Dei, attualmente nel Decr. Presbyterorum Ordinis, n. 10 § 2, nel Motu pr. Ecclesiae Sanctae, 1, n. 4 e nella Cost. Ap. Regimini Ecclesiae universae, n. 49 § 1, si troyano giá tutte le norme giuridiche generali, entro le quali si potrebbe risolvere adeguatamente il problema delta definitiva sistemazione giuridica dell'Opus Dei.

 

6. L'erezione, infatti, dell'Opus Dei in una Prelatura personale "cum proprio populo" (a norma dei predetti documenti conciliar¡ e pontifici, le cui disposizioni si raccolgono anche negli schemi del nuovo Codice di Diritto Canonico: cfr. "De Populo Dei", can. 217 § 1 e 219 § 2) permetterebbe di sancire definitivamente, senza ulterior¡ equivoci, che nell'Opus Dei i sacerdoti sono sacerdoti pienamente secolari, diocesani, e che i laici dell'Opera sono fedeli comuni, il cui stato canonico non cambia per il fatto dell'incorporazione all'Opus Dei. Al tempo stesso, si assicurerebbero altre tre cose fondamentali: e cioé,

 

a) che 1'Opus Dei rimanga nella sua condizione di Ente con personalitá canonica pubblica di diritto pontificio, con la facoltá, di cui é giá in possesso, di incardinare i propri chierici -formati all'interno, cioé nei Seminari dell'Opera-; di Ente, peró, nettamente diverso dagli Istituti Secolari o da qualsiasi altra forma di Istituto di "vita consacrata", e perció non dipendente dalla Sacra Congregazione per i Religiosi e gli Istituti Secolari, ma dalla Sacra Congregazione per i Vescovi;

 

b) che, salvo quelle riguardanti la professione dei consigli evangelici -cosa estranea al nostro carisma fondazionale-, vengano confermate nel nuovo Statuto giuridico dell'Opus Dei tutte le norme di diritto generale e particolare che regolano: 1'attuale regime dell'Opera, a carattere internazionale e centralizzato, con sede a Roma; le facolta giuridiche del suo Presidente Generale, che é giá in possesso di una vera potestá ordinaria di regime; la disciplina e la profonda formazione ascetica e dottrinale dei soci, secondo una apposita Ratio studiorum piú volte lodata dalla Santa Sede; la continua cura spirituale e pastorale dei soci, da parte dei sacerdoti incardinati all'Opera, che hanno ricevuto negli stessi Seminari dell'Opus Dei la necessaria formazione specifica, ecc.;

 

c) che si ottenga un ancor piú efficace servizio apostolico dell'Opera nell'ambito della Comunitá ecclesiale, in stretta e continua collaborazione con gli Ecc.mi Vescovi diocesani -senza la cui previa autorizzazione nessun Centro dell'Opus Dei viene né verrebbe eretto in alcuna diocesi-, e potendo essere seguita 1'Opera ancor piú da vicino dalla Santa Sede, e concretamente dalla Sacra Congregazione per i Vescovi, alía quale, tra l'altro, verrebbe regolarmente presentata la usuale relazione quinquennale ad normam iuris.

 

7. L'erezione dell'Opus Dei in Prelatura personale "cum proprio populo" dovrebbe avvenire tramite una particolare Costituzione Apostolica, secondo la prassi ordinaria della Santa Sede in casi simili (Vicariati Castrensi, Mission de France, ecc.); mentre la definizione concreta del suo Statuto giuridico dovrebbe essere sancita, sempre secondo la prassi, da un apposito Decreto della Sacra Congregazione per i Vescovi.

 

8. L'elaborazione di tali atti giuridici (Costituzione Apostolica e Decreto da sottoporre all'approvazione del Santo Padre) potrebbe essere fatta in uno di questi due modi:

 

a) affidando detto incarico ad una Commissione mista, presieduta dall'Ecc.mo Sostituto della Segreteria di Stato e composta da¡ Segretari della Sacra Congregazione per i Vescovi e della Sacra Congregazione per i Religiosi e gli Istituti Secolari, nonché dal Segretario Aggiunto della Pontificia Commisione per la Revisione del Codice di Diritto Canonico, che vanta una particolare competenza in merito. Fra i membri della stessa Commissione potrebbe essere annoverato, per eventuali delucidazioni e chiarimenti che si rendessero necessari, il Presidente Generale dell'Opus Dei od un suo delegato. L'elaborazione degli atti si farebbe in base al principi esposti al nn. 5 e 6, e tenendo inoltre presente che, nel caso dell'Opus Dei, potrebbe considerarsi in effetti come giá adempiuto il requisito, previsto dal Decreto Ecclesiae Sanctae, di chiedere il voto consultivo delle Conferenze Episcopali dei territori in cui si lavora: ció perché 1'Opus Dei, che fin dal 1947 é de iure un ente di diritto pontificio, a cinquant'anni dalla sua fondazione svolge la propria attivitá in molte nazioni dei cinque continenti sempre con la previa venia ed approvazione di tutti gli Ordinari dei luoghi interessati, i cui diritti peraltro rimarrebbero intatti anche nella nuova sistemazione giuridica dell'Opera:

 

b) oppure, elaborando sempre gli atti in base al principi esposti al nn. 5 e 6 e considerando giá adempiuto -come nel caso precedente- il requisito, previsto dal Decreto Ecclesiae Sanctae, di chiedere il voto consultivo delle Conferenze Episcopali dei territori in cui si lavora, per render piú agile lo studio dei due Documenti sopraddetti, basterebbe che il Santo Padre affidasse la pratica alla Sacra Congregazione dei Vescovi, con la collaborazione del Segretario Aggiunto della Pontificia Commissione per la Revisione del Codice di Diritto Canonico, e, per i possibili chiarimenti, del Presidente Generale dell'Opus Dei o di un suo delegato.

 

Roma, 26 dicembre 1978

 

Alvaro del Portillo

 

Pres. Gen. L + S

 

Javier Echevarría

 

Segr. Gen.

 

62

 

Carta de don Alvaro del Portillo al Cardenal Sebastiano Baggio, Prefecto de la Sagrada Congregación para los Obispos, con la que remite un estudio en orden a la transformación del Opus Dei en Prelatura personal; 23-IV-1979.

 

AGP, Sezione Giuridica, VIII/15030.

 

Opus Dei

 

D Presidente Generale

 

Roma, 23 aprile 1979

 

Eminenza Reverendissima,

 

In risposta alla gentile lettera dell'Eminenza Vostra Reverendissima in data 7 marzo u.s. ed in seguito alla nostra gradita conversazione del 29 s.m., mi pregio di enviarLe come d'accordo lo studio qui allegato.

 

In esso sono stati esposti, secondo la venerata Mente del Santo Padre, filustratami ulteriormente da V.E. nel predetto incontro, i nuovi dati di fatto e di diritto in base al quali potrebbe avvenire la concreta trasformazione giuridica dell'Opus Dei in Prelatura personale "cum proprio populo".

 

Nella fiducia che l'approvazione delle predette norme basilari del nuovo statuto giuridico dell'Opera, sostanzialmente corrispondenti alla sua realtá sociale ed apostolica, possa finalmente portare all'auspicata soluzione del nostro problema istituzionale, in fedeltá allo spirito e al desideri dell'amatissimo Fondatore dell'Opus Dei, mi onoro di confermarmi con sentimenti di cordiale amicizia e profonda venerazione

 

di Vostra Eminenza Reverendissima

 

dev.mo nel Signore

 

L + S Alvaro del Portillo

 

Pres. Gen.

 

Javier Echevarría

 

Segr. Gen.

 

A Sua Eminenza Reverendissima il Sig.

 

Card. Sebastiano Baggio

 

Prefetto della S. Congregazione per i Vescovi

 

ROMA

 

63

 

Estudio-informe remitido al Cardenal Baggio con la carta anterior; 23-IV-1979.

 

AGP, Sezione Giuridica, VIII/15031.

 

TRASFORMAZIONE DELL'OPUS DEI IN PRELATURA PERSONALE

 

1. Caratteristiche specifiche e realtá sociale dell'Opus Dei

 

1. L'Opus Dei, fondato il 2 ottobre 1928, é nato con un contenuto teologico ed apostolico chiaramente definito, che, approvato dalla Gerarchia sin dall'inizio, si é poi visto ampiamente confermato dal Magistero solenne del Concilio Vaticano II, e in particolare dalla Cost. dogm. "Lumen gentium", cap. II-V.

 

11 suo Fondatore, il Servo di Dio Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer, pose infatti come fondamento dottrinale dell'Opera la chiamata universale alía santitá ed all'apostolato, insita nel Sacramento del Battesimo, e un impegno personale pieno dei soci -ciascuno nel proprio stato canonico, con la espressa conditio sine qua non di non diventare "persona consacrata per la professione dei consigli evangelici"- a vivere e a diffondere le esigenze ascetiche ed apostoliche delle promesse battesimali, secondo una spiritualitá specifica nettamente secolare.

 

Questa pone 1'accento sulla necessitá di cercare la pienezza della vita cristiana -la santitá- e la diffusione del messaggio evangelico -1'apostolato- attraverso il fedele adempimento dei doveri familiari e social e in particolare mediante lo svolgimento il piú perfetto possibile, per amore a Dio e al prossimo, del proprio lavoro professionale. Esso, infatti, ne11'Opera é oggetto di speciali esigenze ascetiche, formative e apostoliche (tra 1'altro, per i soci laici deil'Opera é condizione irrinunciabile, per poter corrispondere alla propria vocazione, l'esercizio costante di un lavoro professionale civile da normale cittadino), che sono ordinate a farlo diventare, come quello del divino Redentore a Nazareth, un lavoro di Dio, operatio Dei, opus Dei.

 

2. L'Opus Dei, a cui appartengono attualmente 72.375 fedeli di 87 nazionalitá, di cui il 2% circa sacerdoti, si configura giuridicamente, piú che come una societá, un movimento o una associazione, come una vera "portio Populi Dei" gerarchicamente ordinata , molto assomigliante a una Chiesa particolare o diocesi di carattere personale secondo la definizione data dal Concilio. Infatti, nell'Opus Dei esistono:

 

10) un Ordinario o pastore proprio (il Presidente Generale), a cui é giá stata attribuita da parte della Santa Sede, iure communi el particulari, la necessaria potestá di regime o di giurisdizione per il governo e la disciplina interna dell'Opera;

 

2°) un presbiterio, composto da sacerdoti secolari incardinati all'Opus Dei. Essi provengono dagli stessi laici dell'Opera, ricevono nei Seminari dell'Opus Dei (Centri di Studi) una completa formazione filosofica e teologica unitamente alla preparazione pastorale specifica -tutti, inoltre, compres¡ coloro che provengono da un ambiente operaio o rurale, conseguono una laurea ecclesiastica-, e vengono destinati dal Presidente Generale specialmente, anche se non esclusivamente, alla cura ministeriale dei soci laici;

 

3°) un laicato composto da semplici fedeli e comuni cittadini, uniti dalla medesima vocazione specifica rite pro bata, assistiti spiritualmente da¡ sacerdoti dell'Opera e tutti pienamente dedicati, ciascuno nella propria condizione di vita secolare e attraverso il proprio lavoro professionale, al raggiungimento delle finalitá apostoliche proprie dell'Opus Dei, nel servizio del bene comune della Chiesa universale e, in concreto, delle Chiese particolari, giacché in esse rimane il frutto della loro attivitá apostolica.

 

3. Perció, dal punto di vista sia giuridico che di fatto, vale a dire come realtá sociale esistente nella Chiesa da piú di 50 anni, l'Opera costituisce un'unitá pastorale, organica e indivisibile., che é integrata da sacerdoti e da laici di ogni stato di vita e condizione sociale e professionale: uomini e donne, celibi e sposati, intellettuali e opera¡, ecc., tutti partecipi dello stesso spirito e vocazione, e uniti sotto lo stesso regime, formazione e disciplina.

 

4. Sia le caratteristiche del suo spirito fondazionale -n. 1- che quelle della sua realtá giuridica e sociale -nn. 2 e 3-, hanno qualificato l'Opus Dei come un'entitá ecclesiale diversa dagli Istituti clericali o laicali che assumono il peculiare stato di "vita consacrata per la professione dei consigli evangelici" e che dipendono dalla S. Congregazione per i Religiosi e gli Istituti Secolari. "L'Opus Dei -ripeteva il suo Fondatore- non é né puó essere considerato come un fenomeno relativo al processo evolutivo dello 'stato di perfezione' nella Chiesa; non é una forma moderna o 'aggiornata' di questo stato. In effetti, la spiritualitá e il fine apostolico che Dio ha voluto per la nostra associazione non hanno nulla a che fare con la concezione teologica dello status perfectionis (che San Tommaso, Suárez ed altri autori hanno configurato in termini definitivi nella dottrina), né con le diverse

 

concretizzazioni giuridiche ("Instituta religiosa", "Instituta ad consilia evangelica profitenda", "Instituta vitae consecratae", ecc.) che sono o possono essere derivate da questo concetto teologico".

 

5. Allo stesso tempo l'Opera -per la sua soliditá organizzativa a struttura internazionale e centralizzata, per il suo ordinamento giuridico di ente clericale di diritto pontificio con facoltá di formare e di incardinare i propri candidati al sacerdozio, per le attribuzioni di potestá giurisdizionale attribuite al suo Presidente Generale, per la piena dedicazione apostolica di tutti i soci e per la svariata molteplicitá delle sue attivitá apostoliche -ha una natura assai diversa da quella delle Pie Unioni e delle altre Associazioni di fedeli anche a carattere internazionale e misto (composto cioé da chierici e laici), che dipendono dal Pontificio Consiglio

 

per i laici .

 

6. L'Opus Dei rappresenta perció -com'é stato pienamente riconosciuto- un fenomeno pastorale nuovo nella vita della Chiesa, unicamente paragonabile alla realtá di spirito e di attivitá apostolica dei fedeli, chierici e laici, delle prime comunitá cristiane. Questa novitá era ancor piú evidente al momento della nascita dell'Opera. Era quindi comprensibile che la legislazione generale della Chiesa, vigente in quegli anni, non prevedesse la possibilitá per 1'Opus Dei di una sistemazione giuridica adeguata, rispondente cioé pienamente alíe sue reali caratteristiche. Ció, peró, ha comportato per l'Opus Dei il dover affrontare durante tutta la sua vita delle gravi e frequenti difficoltá, che erano motivo continuo di soiferenza per il nostro Fondatore, perché ostacolavano e riducevano sensibilmente la portata del servizio dell'Opera alla Chiesa ed alle anime.

 

II. Ricerca di una sistemazione giuridica adeguata. Precedenti

 

7. 11 Fondatore dell'Opus Dei (per motivi di urgente necessitá che minacciavano lo sviluppo e perfino la stessa esistenza dell'Opera) si vide costretto a dover ricorrere provvisoriamente a formule giuridiche inadeguate -Pia Unione, Societá di vita comune senza voti, Istituto Secolare-, che consentissero di avere, assieme alíe necessarie facoltá giuridiche, 1'imprescindibile approvazione della Santa Sede. Lo fece suo malgrado, perché tali formule non erano consentanee alía natura dell'Opus Dei, e non nascose mai all'Autoritá ecclesiastica questo suo convincimento. Tutto ció, in attesa che lo sviluppo futuro della legislazione ecclesiastica potesse offrire la possibilitá di una sistemazione giuridica definitiva, non privilegiata, capace di favorire la massima efficacia apostolica dell'Opus Dei e di salvaguardare la sua identitá fondazionale.

 

8. Nel 1962 il Fondatore dell'Opera prospettó alía Santa Sede l'eventuale soluzione del problema istituzionale dell'Opus Dei mediante la sua trasformazione in una Prelatura "nullius" in base al can. 319 § 2 del C.I.C. Come si sa, detto canone stabilisce che una Prelatura di questo tipo "tribus saltem paroecüs non constans" si regge mediante un diritto peculiare ("singular¡ iure regitur"). Lo "ius singulare" della Prelatura sarebbe stato, con gli imprescindibili accomodamenti, lo stesso "ius peculiare" dell'Opus Dei, giá approvato dalla Santa Sede; mentre la natura nettamente secolare di tale figura giuridica avrebbe anche assicurato il carattere pienamente secolare e diocesano dei sacerdoti e dei laici dell'Opus Dei. 11 Fondatore era ben edotto del fatto che la predetta norma del can. 319 § 2 del C.I.C. riguardava soltanto le Prelature a carattere territoriale; ma ubbidi all'allora Card. Protettore dell'Opera, il Card. Pietro Ciriaci, che lo incoraggió a prospettare ugualmente tale soluzione, perché pensava all'eventualitá di un'applicazione estensiva del dettato codiciale. 11 Santo Padre Giovanni XXIII fece rispondere che la richiesta non poteva essere accolta, perché allora presentava difficoltá pressoché insuperabili; ed il nostro Fondatore, che del resto capi sin da¡ primo momento tali difficoltá giuridiche, fece sapere che in coscienza avrebbe riprospettato il problema non appena si fosse aperto nella legislazione delta Chíesa il cammino opportuno, che giá in forma piú evidente si veniva maturando nei lavori concilian.

 

9. Il Santo Padre Paolo VI, infatti, nell'anno 1964, anche se confermó al Fondatore dell'Opus Dei che non era ancora possibile trovare nel diritto vigente la formula adeguata, aggiunse che nulla vietava di riprendere in esame la questione piú tardi, alía luce cioé dei Decreti del Concilio Vaticano II, allora in fase di svolgimento.

 

D'accordo con le possibilitá offerte dal Motu proprio Ecclesiae Sanctae (6 agosto 1966), il nostro Fondatore, dopo di averne informato la Santa Sede, convocó il 25 giugno 1969 un Congresso Generale Speciale, alío scopo di fare gli studi necessari per chiedere l'auspicata soluzione giuridica d'accordo con la nuova legislazione, successiva al Concilio.

 

Posteriormente, in un'Udienza che il Santo Padre gli concesse il 25 giugno 1973, il venerato Fondatore informó di ñuovo Sua Santitá sulla buona marcia del Congresso: il Santo Padre ne fu lieto, ed incoraggió il nostro Fondatore ad andare avanti con il Congresso Generale. Ma Mons. Escrivá de Balaguer mori due anni dopo, senza ayer avuto il tempo di presentare i nuovi documenti, anche se aveva lasciato precise indicazioni in merito. Egli, infatti, oltre ad essere stato in molti aspetti un vero precursore del Concilio Vaticano 11, ne seguí attentamente i lavori e le successive norme applicative dei suoi Decreti.

 

10. Il Santo Padre Paolo VI confermó a me, nella prima Udienza che mi concesse come Presidente Generale dell'Opus Dei, il 5 marzo 1976, che "la questione rimaneva aperta", in attesa di darle una soluzione quando io ne facessi la domanda: io risposi a Sua Santitá che, anche se il Congresso Generale aveva pressoché finito il suo studio, in considerazione del fatto che la scomparsa del Fondatore era cosí recente avrei preferito lasciare passare alcun tempo, prima di inoltrare detta domanda, a meno che il S. Padre non mi dicesse di procedere subito. 11 S. Padre si disse d'accordo con il mio suggerimento. In un'altra Udienza, concessami il 19 giugno 1978, Sua Santitá mi ripeté che "la questione rimaneva aperta", e mi incoraggió a presentare la relativa domanda, onde ottenere la soluzione giuridica auspicata. lo mi ripromisi di farlo post aquas, ma il Santo Padre Paolo VI mori prima che io potessi fare nulla.

 

Sua Santitá Giovanni Paolo 1 manifestó poi nel settembre 1978 la sua volontá che si procedesse a dar "1'auspicata soluzione" al nostro problema istituzionale. Ed infine, il 15 novembre 1978, nel trasmettermi una Lettera Autografa augurale del Santo Padre Giovanni Paolo II per il 500 anniversario dell'Opera, il compianto Em.mo Card. Segretario di Stato mi comunicó che Sua Santitá considerava "una indilazionabile necessitá che sia risolta la questione delta sistemazione giuridica dell'Opus Dei".

 

11. Attese le ragioni d'ordine fondazionale, teologico e giuridico da no¡ sollecitamente esposte in ossequio al desiderio di Sua Santitá, la S. Congregazione per i Religiosi e gli Istituti Secolari autorizzó l'Opus Dei a fare, in fedeltá allo spirito ed alle indicazioni del Fondatore, gli ulteriori passi -al di fuori dell'ambito di competenza di detto S. Dicastero- che si rendessero necessari per arrivare ad una sistemazione giuridica dell'Opus Dei diversa da quella di Istituto Secolare.

 

fi primo contatto con codesta Sacra Congregazione per i Vescovi ebbe luogo il 20 gennaio 1979. In esso fu giá prospettata, in maniera soltanto interlocutoria, subordinata cioé all'eventuale affidamento formale della pratica alla S. Congregazione per i Vescovi da parte del Santo Padre, la trasformazione giuridica dell'Opus Dei in una Prelatura personale.

 

12. Nell'Udienza concessami il 12 febbraio u.s. informa¡ il Santo Padre del risultato dei passi fatti sia nel Dicastero a quo (S. Congregazione per i Religiosi e gli Istituti Secolari) che nel Dicastero ad quod (S. Congregazione per i Vescovi), in vista dell'auspicata soluzione giuridica del nostro problema istituzionale. Allo stesso tempo, ed a nome anché del Consiglio Generale dell'Opera -il quale si era dichiarato unanimemente favorevole, sapendo che era questo il desiderio del nostro Fondatore- domandai formalmente al Santo Padre la predetta trasformazione dell'Opus Dei da Istituto Secolare in Prelatura personale "cum proprio populo", tenendo conto della realtá sociale dell'Opera e dei nuovi elementi giuridici contenuti nella legislazione applicativa dei Decreti conciliara, particolarmente nel Motu

 

pr. Ecclesiae Sanctae, 1, n. 4.

 

Sua Santitá accolse benignamente la richiesta; mi disse che nel futuro questa soluzione potrebbe essere utile anche per qualche altra istituzione che avesse elementi fondazionali con caratteristiche analoghe a quelle dell'Opera; e mi assicuro che avrebbe incaricato la Sacra Congregazione competente di compiere lo studio necessario per la concreta definizione del nuovo statuto giuridico dell'Opera come Prelatura personale "cum proprio populo". Tale incarico é stato infatti affidato all'Em.mo Card. Prefetto della S. Congregazione per i Vescovi nell'Udienza "di tabella" avuta il 3 marzo u.s. Lo stesso Em.mo, con lettera del 7 marzo u.s. ed in successiva conversazione avuta il 29 s.m., mi ha gentilmente confermato essere Mente del Santo Padre che si faccia uno studio tenendo conto di tutti i nuovi dati di fatto e di diritto, e che tale studio sia concretamente ordinato alta determinazione del quomodo -vale a dire, in base a quali precise norme giuridiche- debba avvenire la richiesta trasformazione dell'Opus Dei in Prelatura personale.

 

III. Individuazione delle basa per la nuova sistemazione giuridica

 

A. Le Prelature personal! del Concilio Vaticano II:: elementi caratteristici

 

13. In effetti, la concreta definizione del nuovo statuto giuridico appare oggi cosa facilmente realizzabile senza ulteriori dilazioni né inutili forzature giuridiche, grazie agli arricchimenti pastorali e normativi che sono giá stati introdotti dal Concilio Vaticano II nel diritto della Chiesá. Lo stesso Fondatore dell'Opus Dei, prima di lasciare questa terca, ci aveva segnalato espressamente che nel Decr.

 

Presbyterorum Ordinis, nel Motu pr. Ecclesiae Sanctae e nella Cost. Ap. Regimini Ecclesiae universae si troyano giá tutte le norme necessarie, in base alle quali si possono stabilire le linee fondamentali del nuovo statuto giuridico dell'Opera. E ció in perfetta corrispondenza al suo spirito ed alla sua realtá sociale, di regime e di organizzazione apostolica.

 

14. Il Decreto conciliare Presbyterorum Ordinis, n.10 § 1 sanci esplicitamente l'esistenza di "Prelaturae personales", che potranno essere utilmente costituite ("utiliter constitui possunt") per la realizzazione di peculiari opere pastoral ("ad peculiaria opera pastoralia perficienda") nel servizio della Chiesa universale ("in bonum commune totius Ecclesiae"), secondo norme particolari da stabilirsi per ognuna di queste istituzioni ("modis pro singulis inceptis statuendis") e restando sempre salvi i diritti degli Ordinari del luogo ("salvis semper iuribus Ordinariorum locorum").

 

15. Successivamente, il Motu pr.Ecclesiae Sanctae, 1, n. 4, nell'applicare il predetto Decreto conciliare ha configurato tal¡ Prelature personali con norme piú concrete e dettagliate, e cioé:

 

1°) si tratta di Prelature erette dalla Santa Sede a carattere nettamente secolare (ben diverse perció dagli Ordini religiosi, monacali o meno, il cui Superiore supremo compare a volte nel diritto sotto il nome di "Prelato" -cfr. can. 110 C.I.C.- ed ha comunque la qualifica di Ordinario: cfr. can. 198 C.I.C.);

 

2°) sono sottoposte alla giurisdizione o regime (alla potestá cioé legislativa, giudiziale e amministrativa) di un proprio Prelato; il Motu proprio rimanda invece alla legge particolare il compito di determinare nei singoli casi se l'Ordinario della Prelatura dovrá avere o meno carattere episcopale;

 

3°) hanno un proprio clero in possesso di una formazione particolare, adeguata cioé alla specifica finalitá pastorale ed apostolica propria di ciascuna Prelatura;

 

4°) per la formazione dei propri candidati al sacerdozio, le Prelature hanno seminari nazionali od internazionali, che sono eretti dal Prelato, al quale corrisponde il compito della suprema direzione disciplinare, dell'ordinamento degli studi, ecc.;

 

5°) il Prelato ha il diritto di incardinare gli alunni formati nei seminari della Prelatura e di promuoverli agli Ordini con il titolo di "ad servitium Praelaturae" (conseguentemente, é pure il Prelato che, sempre nel dovuto rispetto dei diritti degli Ordinari del luogo, conferisce a ciascun sacerdote della Prelatura la relativa missione canonica e le facoltá ministerial¡ nei limiti del proprio ambito di giurisdizione);

 

6°) tra gli altri doveri inerenti al suo munus pastorale, il Prelato ha quello particolare di curare la vita spirituale dei suoi sacerdoti, di perfezionare continuamente la loro formazione speciale e di provvedere in base al patrimonio della Prelatura, od eventualmente talvolta anche mediante opportuni accordi con gli Ordinari del luogo, all'onesto sostentamento dei medesimi sacerdoti ed alla loro previdenza sociale;

 

7°) oltre al sacerdoti formati ed incardinati nelle Prelature, nella vieta che in alcune di esse ci possano essere anche dei fedeli laici, sia celibi che coniugati, che dedichino la loro vita ed il loro lavoro professionale al fin¡ ed alle attivitá apostoliche proprie della Prelatura;

 

8°) contrariamente a quanto succede negli "Istituti di vita consacrata", religiosi o secolari, l'incorporazione di questi fedeli alla Prelatura non avviene mediante l'assunzione o la professione di voti o di altri vincoli di carattere sacro, ma mediante opportuni contratti o convenzioni, che regoleranno la mutua prestazione di servizi;

 

9°) nello svolgimento della loro missione, le Prelature rispetteranno accuratamente i diritti degli Ordinari del luogo, con i quali avranno stretti e continui rapporti;

 

10°) ciascuna Prelatura si reggerá d'accordo con uno statuto proprio o legge particolare sancita dalla Santa Sede, secondo cioé le sue concrete ftnalitá e caratteristiche organizzative (di ambito nazionale o internazionale, "cum proprio populo" o senza di esso, ecc.).

 

16. La Cost. Ap. Regimini Ecclesiae universae, nel riordinare in seguito al Concilio Vaticano II le competenze proprie dei vari Dicasteri della Curia Romana, ha sancito esplicitamente la dipendenza delle Prelature personali dalla S. Congregazione per i Vescovi (cfr. n. 49 § 1), il che peraltro giá avveniva precedentemente nel caso delle Prelature personali, con o senza proprio popolo, costituite "iure extraordinario" prima del Concilio, dal diritto cioé post-codiciale.

 

B. Conformitá di questo quadro giuridico alía realtá ed allo spirito dell'Opus Dei

 

17. Come si é accennato all'inizio di questo esposto (cfr. n. 2), 1'Opus Dei riunisce sostanzialmente tutti gli elementi costitutivi delle Prelature personali -strutture giurisdizionali equiparate alle diocesi-, che sono previsti nel Motu pr. Ecclesiae Sanctae. Infatti:

 

1°) l'Opus Dei é giá un Ente con personalitá canonica pubblica di natura clericale e di diritto pontificio, eretto dalla Santa Sede nel 1947, ed ha una spiritualitá nettamente secolare e diocesana (proprio per garantire in maniera inequivocabile quest'ultima caratteristica, insieme alla necessaria unitá di regime, si desidera la trasformazione in Prelatura);

 

2°) l'Opera si trova sotto la giurisdizione del suo Presidente Generale (assistito da un Consiglio Generale), cui é giá stata attribuita dalla Santa Sede, per quanto riguarda il governo e la disciplina interna, la potestá di regime nel foro sia esterno che interno, propria di un Ordinario;

 

3°) l'Opus Dei ha un proprio clero proveniente dagli stessi soci laici dell'Opera, il quale ha ricevuto la preparazione dottrinale, ascetica ed apostolica necessaria per la realizzazione della specifica attivitá pastorale ad esso richiesta;

 

4°) eretti dal Presidente Generale, l'Opus Dei ha un Seminario (Centro di Studi) internazionale a Roma ed altri nelle singole Regioni o Nazioni dove l'Opera lavora da tempo; lo stesso Presidente Generale esercita la suprema direzione disciplinare e determina l'ordinamento degli studi, secondo una "Ratio studiorum" piú volte lodata dalla Santa Sede;

 

5°) il Presidente Generale ha il diritto di incardinare all'Opus Dei i candidati al sacerdozio formati nei predetti Seminari, e di promuoverli agli Ordini per il servizio dell'Opera, concedendo loro le relative lettere dimissorie; lo stesso Presidente Generale affida a questi sacerdoti i diversi compiti ministeriali e concede loro le facoltá ministeriali interne;

 

6°) parimenti, e sempre a norma del diritto particolare dell'Opus Dei, il Presidente Generale cura la vita spirituale e la continua e specifica formazione dei sacerdoti, in ordine soprattutto alla cura ministeriale dei soci laici; ¡'Opera provvede pure all'onesto sostentamento dei propri sacerdoti e alle loro necessitá in caso di malattia, invaliditá o vecchiaia;

 

70) nell'Opus Dei la stragrande maggioranza dei soci é composta da fedeli laici, uomini e donne, sia celibi che coniugati, i quali (con unitá di vocazione, di spirito

 

• di regime e con una profonda formazione ascetica e dottrinale) si dedicano pienamente al raggiungimento delle finalitá apostoliche dell'Opera, attraverso soprattutto il libero lavoro professionale o mestiere proprio di ciascuno;

 

8°) questa dedicazione personale dei laici ascritti all'Opus Dei ha la forma di una prestazione di servizi, che genera mutui obblighi, non essendo adeguato alla spiritualitá e alle finalitá dell'Opus Dei (come é giá stato esposto alla S. Congregazione per i Religiosi e gli Istituti Secolari: cfr. n. 11) un vincolo mediante voti od altri sacri legami ad essi equiparati;

 

9°} nelle piú di cinquecento diocesi in cui svolge il suo lavoro apostolico tra persone di tutte le razze e condizioni sociali, ¡'Opus Dei mantiene stretti e continui contatti con gli Ordinari del luogo, i cui diritti vengono sempre accuratamente rispettati e senza la cui previa autorizzazione nessun Centro é stato né sará mai eretto; ugualmente si procede sempre tramite apposite convenzioni con i Vescovi diocesani, quando su loro richiesta si accetta l'affidamento di chiese pubbliche (che rimangono comunque chiese secolari), cappellanie od altri uffici ecclesiastici diocesani;

 

10°) ¡'Opus Dei ha, infine, un proprio diritto particolare approvato dalla Santa Sede, che potrebbe continuare ad essere lo statuto o legge particolare della Prelatura, con i leggeri accomodamenti richiesti dalla nuova veste giuridica; in tale diritto particolare, infatti, si contengono tutte le norme sopra esposte (di struttura organizzativa, regime, disciplina e apostolato), e che sono richieste dalla stessa legge generale istitutiva delle Prelature personali.

 

18. Appare infine opportuno considerare che:

 

a) ¡'Opus Dei ha un regime a carattere personale di ambito internazionale ma centralizzato, con la sua sede centrale a Roma (residenza del Presidente Generale, uffici del Consiglio Generale, e Centro internazionale di studi); essa si trova in un piccolo territorio proprio, che offre giá l'imprescindibile base materiale della Prelatura;

 

b) il requisito della previa consultazione delle Conferenze Episcopali interessate, onde procedere alía trasformazione dell'Opus Dei in Prelatura personale, risulta di fatto giá adempiuto, poiché ¡'Opus Dei lavora giá in tutte le nazioni con l'approvazione e la venia previa degli Ordinari del luogo interessati (cfr. n. 17, 9°), secondo una norma che continuerebbe a praticarsi anche in futuro. Inoltre, una ripetizione di questo adempimento non sembra necessaria (né sarebbe pratico farlo, dato che, attesa l'estensione dell'ambito apostolico dell'Opera, bisognerebbe rivolgersi a tutte le Conferenze Episcopali, allungando di molto 1'iter della nuova sistemazione giuridica) anche per diverse altre ragioni: non si tratterebbe di costituire ex novo, ma di trasformare (peraltro, senza sostanziali cambiamenti di regime

 

e di organizzazione: cfr. n. 17, 10°) il carattere di una persona giuridica clericale di diritto pontificio giá esistente; ¡'Opus Dei svolge il suo lavoro apostolico -che continuerebbe ad essere lo stesso- da ormai piú di 50 anni, e si tratta di un lavoro ampiamente collaudato e ben conosciuto sia dalla Santa Sede che dai Vescovi diocesani; il clero della Prelatura non si costituirebbe sottraendolo al clero secolare

 

o ai seminaristi. di nessuna diocesi (come avviene, ad esempio, nel caso dei Vicariati castrensi); ecc.

 

C. Vantaggi di carattere ecclesiale dell'auspicata sistemazione giuridica

 

19. La trasformazione dell'Opus Dei da Istituto Secolare in Prelatura personale "cum proprio populo" in base alíe predette norme giuridiche fondamentali sopra esposte (cfr. nn. 14-18), mentre rafforzerebbe ulteriormente il servizio dell'Qpera alíe singole Chiese locali, offrirebbe alla Santa Sede la possibilitá di disporre con maggiore efficacia di un corpo mobile di sacerdoti e di laici (accuratamente preparati), che sarebbero ovunque possente fermento spirituale ed apostolico di vita cristiana, e ció soprattutto in ambienti della societá civile e in attivitá professionali dove spesso non é facile oggi arrivare in maniera apostolicamente incisiva con i comuni mezzi che la Chiesa ha a sua disposizione.

 

20. Per dare al riguardo un'idea, anche se succinta, si pensi che, oltre all'apostolato personale con i propri parenti, amici, ecc., i soci dell'Opera giá lavorano -pur essendo attualmente ostacolati dalle gravi difficoltá sopra accennate: cfr. n. 6- nelle seguenti attivitá professionali, fra le molte di altro genere che si potrebbero elencare: in 479 Universitá e Scuole Superiori dei cinque continenti; in 604 giornali, riviste e pubblicazioni scientifiche; in 52 emittenti di televisione e radio, 38 agenzie di informazione e pubblicitá e 12 case produttrici e distributrici cinematografiche, ecc. Inoltre gli stessi soci, assieme ad altri normali cittadini, cattolici come pure non cattolici e non cristiani, hanno promosso in 53 Nazioni -sempre con carattere professionale e civile- svariate attivitá apostoliche d'indole educativa, assistenziale, sociale, ecc.: Scuole di ogni grado ed Istituti tecnici, Clubs per ragazzi, Centri di qualificazione professionale per opera¡ e contadini, Scuole alberghiere e di economia domestica, Cliniche e ambulatori medici, e cosi via.

 

21. Ma soprattutto, ed insieme al vantaggi d'ordine apostolico, la predetta soluzione del problema istituzionale dell'Opus Dei -prospettata giá in vita dallo stesso suo Fondatore, che era convinto della perfetta corrispondenza di tale soluzione con quanto il Signore voleva da Lui- garantirebbe definitivamente nel futuro la conservazione (che sarebbe, invece, in pericolo, se non si trovasse la sistemazione giuridica adeguata al carisma fondazionale) dell'autentica fisionomia spirituale dell'Opera e la corretta qualificazione canonica dei suoi soci. Permetterebbe cioé di sancire in forma inequivocabile, conservando l'Opera allo stesso tempo l'imprescindibile unitá di regime e di apostolato, che i sacerdoti dell'Opus Dei sono sacerdoti pienamente secolari, diocesani, e che i laici sono fedeli comuni e non "laici consacrati". Proprio perché si tratta di assicurare cosi 1'identitá fondazionale dell'Opus Dei, é evidente che tale soluzione giuridica al suo problema istituzionale non potrá costituire precedente per altre istituzioni di natura diversa (Ordini e Congregazioni Religiose, Istituti Secolari, ecc.), le quali sono state giuridicamente configurate come "Istituti di vita consacrata" proprio in ossequio al loro carisma fondazionale.

 

22. Infine, nella nuova veste giuridica dell'Opus Dei come Prelatura personale in base alíe norme sopraddette sarebbero assicurate e confermate -come si é detto al n. 17, 100)- tutte le norme di diritto generale e particolare che regolano 1'attuale organizzazione e regime dell'Opera; la disciplina; la profonda formazione dei soci (senza "elitismi", ma di piena fedeltá al Magistero ecclesiastico); la loro continua cura spirituale da parte dei propri sacerdoti; i rapporti di costante e stretta collaborazione con i Vescovi diocesani, ecc. Al tempo stesso, si rafforzerebbero ancora di piú i contatti informativi e la dipendenza dell'Opus Dei dalla Santa Sede, tramite soprattutto la S. Congregazione per i Vescovi, da cui dipenderebbe e alla quale verrebbe regolarmente fatta, tra l'altro, la dettagliata relazione quinquennale "de statu Praelaturae".

 

CONCLUSIONE

 

Atteso che il Santo Padre ha benignamente accolto la richiesta presentata per l'adeguata soluzione del problema istituzionale dell'Opus Dei (cfr. n. 12), si chiede sommessamente a codesto Sacro Dicastero di voler approvare i lineamenti giuridici dettagliati al nn. 17-18 come base per la trasformazione dell'Opus Dei in una Prelatura personale.

 

Roma, 23 aprile 1979

 

Alvaro del Portillo

 

L + S Pres. Gen.

 

Javier Echevarría

 

Segr. Gen.

 

64

 

Carta de don Alvaro del Portillo al Cardenal Sebastiano Baggio, en la que precisa algunos aspectos de la petición presentada; 2-VI-1979.

 

AGP, Sezione Giuridica, VIII/15039.

 

Opus Dei

 

II Presidente Generale

 

Roma, 2 giugno 1979

 

Eminenza Reverendissima,

 

In ossequio al venerato desiderio del Santo Padre circa la sistemazione giuridica dell'Opus Dei come Prelatura personale "cum proprio populo", ho avuto 1'onore di sottoporre a codesta Sacra Congregazione, in data 23 aprile c.a., l'esposto in cui si propongono, corredate da¡ relativi elementi di diritto e di fatto, le basi giuridiche dell'auspicato statuto definitivo dell'Opera.

 

Dette norme contengono le disposizioni fondamentali di diritto che configurerebbero nei loro tratti sostanziali lo spirito e la natura giuridica, la finalitá pastorale ed apostolica, la struttura e il regime della Prelatura, nonché le sue relazioni con la Santa Sede e con gli Ordinari del luogo. In tal modo, se, come no¡ con fiducia filiale ci auguriamo, dette norme basilari venissero positivamente accolte da codesto Sacro Dicastero ed approvate dal Santo Padre, sarebbe in seguito possibile procedere alía loro applicazione particolareggiata a livello di concreta applicazione tecnica.

 

Mi sembra tuttavia forse utile, perché si tratta di questioni di rilievo, riguardanti la giurisdizione e la nomina del Prelato, precisare ulteriormente i seguenti quattro punti:

 

1) Non é nostra intenzione, né sembrerebbe opportuno, che la giurisdizione del Prelato venga estesa oltre l'ambito di persone sulle quali il Presidente Generale dell'Opus Dei ha giá una potestá ordinaria di regime, vale a dire i sacerdoti incardinati all'Opera e i laici (uomini e donne, celibi e sposati) ad essa appartenenti. E questo, sia per elementari ragioni di certezza giuridica riguardo al destinatari della potestá del Prelato, che per lo spirito del Fondatore dell'Opera, che sempre desideró servire la Chiesa come lievito, con caratteristiche proprie ben determinate, in tutte le Diocesi dove si lavora.

 

Pertanto sarebbero fedeli della Prelatura, costituirebbero cioé il suo "proprio popolo", non le persone destinatarie del lavoro apostolico dell'Opus Dei e del ministero dei suoi sacerdoti, ma soltanto que¡ laici che, previa convenzione con la Prelatura, vorranno (di fatto giá lo sono) incorporarsi giuridicamente ad essa, impegnandosi al servizio del suo specifico compito apostolico con una piena dedicazione personale, che trascende di gran lunga le limitate prestazioni di servizi di altri tipi di possibili convenzioni anch'esse contemplate nel Motu pr. "Ecclesiae Sanctae", 1, n. 4 (cfr. esposto "Trasformazione dell'Opus Dei in una Prelatura personale", nn. 7° e 8°). Sono infatti questi laici i fedeli che, per poter dovutamente ed efficacemente adempiere il loro pieno impegno apostolico negli ambienti laicali e professionali in cui si muovono, hanno bisogno e diritto alía continua formazione specializzata, ascetica e apostolica ed alla sollecita cura pasotrale specifica da parte dei sacerdoti dell'Opus Dei (della Prelatura). Giova notare la corrispondenza esistente tra questa realtá e la seguente norma che -nello sviluppare il Motu pr. "Ecclesiae Sanctae", 1, n.4- é prevista nel progetto del nuovo C.I.C.: "Praelatura tamen cum proprio populo item haber¡ potest cum portio populi Dei, Praelati curae commissa, indolem habeat personalem, complectens nempe solos fideles speciali quadam ratione devinctos" (Schema "De Populo Dei", can. 219, § 2).

 

2) Dovendo essere il regime e governo della Prelatura a carattere personale e non territoriale, é pacifico che la potestá ordinaria del Prelato, alía stregua di quanto avviene nel caso dei Vicariati castrensi e di altre simili giurisdizioni ecclesiastiche, avrá nelle singole diocesi e riguardo a svariate materie (disposizioni dottrinali e liturgiche, disciplina generale del clero, attivitá estertíe di apostolato, ecc.) il carattere di giurisdizione cumulativa. Proprio per il ruolo di particolare inserimento dell' apostolato che i soci dell'Opera svolgono al servizio delle Chiese locali, la regolamentazione particolareggiata di tale potestá salvaguarderá sempre accuratamente, come si dice nel precitato esposto (cfr. n. 17, 9°), sia i diritti degli Ordinari locali che le norme del diritto particolare dell'Opus Dei giá approvato dalla Santa Sede.

 

3) 11 Prelato dovrá avere tutte le qualitá personale di pietá, prudenza, dottrina, ecc. richieste dal diritto generale della Chiesa (cfr. C.I.C., can. 331), piú quelle che sono stabilite nel diritto particolare dell'Opus Dei riguardo al Presidente Generale (tra le altre, etá minima di 40 anni, approfondita conoscenza ed esperienza dello spirito e della prassi apostolica dell'Opera).

 

4) La elezione del Prelato da parte del Congresso Generale -procedura questa che garantisce il massimo grado di accettazione e di autoritá morale della persona designata- richiederebbe giuridicamente la conferma del Santo Padre, come é norma di diritto in questi casi (cfr. C.I.C., cann. 329, § 3; 321; Schema "De Populo Dei" del nuovo C.I.C., can. 228, § 1).

 

Profitto volentieri della circostanza per confermarmi con sentimenti di profonda venerazione

 

dell'Eminenza Vostra Reverendissima

 

dev.mo nel Signore

 

L + S Alvaro del Portillo

 

Pres. Gen.

 

Javier Echevarria

 

Segr. Gen.

 

A Sua Eminenza Reverendissima il Sig.

 

Card. Sebastiano Baggio

 

Prefetto della Sacra Congregazione per i Vescovi

 

ROMA

 

65

 

Carta del Cardenal Sebastiano Baggio a don Alvaro del Portillo, en la que solicita un suplemento de información; 18-VII-1979.

 

AGP, Sezione Giuridica, VIII/15041.

 

SACRA CONGREGAZIONE Roma, 18 Luglio 1979

 

PER I VESCOVI

 

Prot. n. 317/62

 

Reverendisimo Presidente Generale,

 

nella nostra conversazione del 9 di questo mese Le comunicavo che il voto degli Em.mi ed Ecc.mi Padri della nostra Congregazione circa la proposta erezione della Societá della Santa Croce, Opus Dei, in prelatura personale "cum proprio populo", nella Riunione Ordinaria del 28 giugno precedente, era stato "Dilata et compleantur acta" e che il Santo Padre lo aveva fatto Suo "ad mentem". Compio ora il venerato incarico di parteciparLe il tenore dell'augusta Mente.

 

Anzitutto, peró, voglio assicurarLa che l'approfondimento dello studio si deve alla novitá ed alla complessitá del problema ed all'importanza del precedente che esso viene a costituire nel quadro istituzionale della Chiesa; non giá a restrizioni nei confronta dell'Opus Dei, verso il quale é nota la grande stima ed il sincero affetto professato e piú volte attestato dal Sommo Pontefice. Aggiungeró che nel corso dell'Adunanza Ordinaria della Congregazione é stato unanime il riconoscimento dei pregi e dei meriti della Societá che Ella degnamente presiede, al di sopra di certe critiche e perplessitá che non potevano non affiorare.

 

Prima ancora che la Presidenza dell'Opus Dei proceda alla formulazione della "Lex particularis" che dovrebbe definirne la fisionomía proposta di Prelatura "cum proprio populo", é volontá del Papa che questo sacro Dicastero, al quale Egli ha confermato la competenza in materia, perfezioni lo studio generale previo che consenta di sciogliere ogni riserva, sollecitando a questo scopo anche l'apporto della sacra Congregazione per i Religiosi e gli Istituti Secolari, nel cui alveo 1'Opera ha sviluppato finora la sua esistenza canonica.

 

A tal fine sarebbe necessario che questa nostra Congregazione conoscesse i vigenti Statuti dell'Opus Dei e possibilmente anche quelli originali, nonché la "ratio studiorum" e gli atti di approvazione pontificia di tali documenti. Interesserebbe inoltre, nei limiti del possibile, una documentazione storica della volontá del Fondatore circa la configurazione ecclesiale dell'Opera, particolarmente con anterioritá al 7 gennaio 1962, data in cui venne inoltrata al Segretario di Stato di Sua Santitá la prima istanza di erezione in Prelatura. Parimenti si vorrebbe che venisse fugato ogni dubbio sulla possibilitá di procedere nel senso desiderato in base al "jus conditum", senza che sia necessario riferirsi al "jus condendum" ed anticiparlo.

 

E poiché Sua Santitá ha accolto il voto della grande maggioranza dei Padri sull'opportunitá di consultare le Conferenze Episcopali maggiormente interessate, occorrerebbe altresi conoscere la consistenza dell'Opus Dei, nelle sue diverse categorie, nei vari paesi.

 

Anche dopo 1'esame da parte del collegio dei Membri della sacra Congregazione degli ampi esposti da Lei presentati in data 23 aprile e 2 giugno 1979 e dopo lo studio delle lettere da Lei dirette al Santo Padre il 2 febbraio scorso e il 3 e il 13 del presente mese di luglio, che Sua Santitá si é degnato di rnettere a mia disposizione, rimane qualche incertezza che sarebbe necessario chiarificare, cioé:

 

1) la specifica secolaritá dell'Opus Dei in quanto la contraddistingue dagli Istituti Secolari e differenzia i suoi membri dagli altri battezzati;

 

2) la "specialis ratio devinctionis" o di sudditanza al Prelato di chierici e laici, uomini e donne, nei diversi gradi della loro appartenenza all'Opus Dei, in rapporto con la loro qualitá di soci o di aggregati;

 

3) i criteri concreti intesi a prevenire la costituzione di una "Chiesa parallela" all'interno delle giurisdizioni territoriali, practicamente in tutto il mondo.

 

In assidua comunione di preghiera "cum Maria, matre Jesu" e in ecclesiale spirito di fraternitá, mi é caro ripetermi

 

di Lei, carissimo Presidente Generale,

 

af .mo

 

+ S. Card. Baggio

 

Prefetto

 

Rev.mo Don Alvaro del Portillo

 

Presidente Generale dell'Opus Dei

 

ROMA

 

66

 

Carta de don Alvaro del Portillo dirigida a los miembros del Opus. Dei; 8-XII-1981.

 

AGP, Sezione Giuridica, VIII/15064.

 

Queridísimos: ¡que Jesús me guarde a mis hijas y a mis hijos!

 

1. Me ha sido comunicado oficialmente, hace poco, que el Santo Padre ha deliberado erigir el Opus Dei en Prelatura personal, como había solicitado nuestro queridísimo Fundador, aprobando los Estatutos que había dejado preparados nuestro Padre. Deo Gratias!

 

Ha de pasar algún tiempo antes de que se publique esta noticia, porque el Papa desea oír a todos los Obispos de las diócesis y de las naciones en las que trabajamos: por ahora, el Santo Padre ha dispuesto que esta buena nueva, tan esperada, y por la que desde hace tantos años rezó y nos hizo rezar nuestro queridísimo Fundador, quede reservada al Consejo General y a la Asesoría Central de la Obra.

 

No sé, por lo tanto, cuándo podré enviaros estas líneas que, como las redacto cuando aún no se conoce la decisión pontificia, han de tener necesariamente un carácter general: voy a limitarme en este momento a fijar sobre el papel sólo tres o cuatro ideas importantes, que me llevan a dar gracias a Dios de todo corazón. Pero ya desde ahora os adelanto que, cuando se haga pública la noticia, os comunicaré en otra carta, si Dios quiere, todos los detalles que lógicamente deseáis saber, porque amáis con toda el alma vuestra vocación y anheláis por encima de todo que se cumpla la Voluntad de Dios, tal como se manifestó a nuestro Padre desde el comienzo de la Obra. Entretanto, os escribo con un sentimiento de profunda alegría en el alma, porque ya se ve el final del largo y dificil camino que hemos debido recorrer para que la Obra alcanzara la configuración jurídica prevista por nuestro santo Fundador. Tengo el gozo inmenso de confirmaros que ha sido nuestro Padre, mientras estaba con nosotros, el que -sabiendo lo que el Señor quería que fuese el Opus Dei, y movido por una esperanzada intuición del desarrollo general de la Iglesia- ha marcado todos los pasos que hemos ido dando.

 

2. Al mismo tiempo, y permitidme que os abra enteramente mi corazón, pruebo la tristeza filial de pensar que ha sido necesario el holocausto de su vida santa, para que sus hijos camináramos por ese camino seguro y llegáramos a este gozoso final, que tanto esperó nuestro Padre. Así se condujo siempre nuestro Fundador, plantando generosamente este árbol de Dios, que es la Obra, con la ilusión sobrenatural y humana de que los demás se cobijaran a su sombra.

 

Ayudadme, hijas e hijos, a dar gracias a la Trinidad Beatísima; gracias a Santa María y a San José, su Esposo; gracias a nuestros demás Patronos e Intercesores; gracias a nuestro Padre, instrumento fiel para que el Opus Dei se realice a lo largo de los siglos, tal y como el Cielo lo ha querido.

 

* * *

 

3. Con esta nueva forma, señalada y deseada por nuestro Padre, que el Papa, después de un largo y profundo estudio, ha decretado otorgar al Opus Dei, se verá coronado el largo itinerario de la definitiva configuración jurídica de nuestra vocación, tal como el Señor la había inspirado a nuestro Fundador aquel 2 de octubre de 1928.

 

Se habrá conseguido abrir camino aquella afirmación fundacional de nuestro Padre que, a lo largo de tantos años, sonaba para muchos como un imposible y para otros como herejía: que, por la llamada que habíamos recibido, deseábamos dedicar enteramente nuestra vida al Señor como fieles corrientes -sacerdotes o laicos seculares, nada más y nada menos-, con una espiritualidad, con una entrega apostólica y con un vínculo jurídico muy diversos de los que son propios del estado de perfección o estado de vida consagrada por la profesión de los tres consejos evangélicos.

 

4. El Opus Dei, que, a partir del momento de la erección en Prelatura personal, contará con un reconocimiento jurídico, teológico y pastoral plenamente adecuado a su naturaleza, ha sido querido por el Señor para que contribuya, con su propia espiritualidad, organización y modos apostólicos, a recordar a los hombres las exigencias reales de la llamada universal a la santidad: que todos los fieles pueden y deben santificarse en el mundo, sin cambiar de estado, allí donde el Señor ha colocado a cada uno, dando todo el relieve sobrenatural a la vida corriente y especialmente al ordinario trabajo profesional elevado al orden de la gracia, y hecho ocasión e instrumento de apostolado.

 

No implica, pues, nuestra vocación ningún cambio en la condición personal de quienes se incorporan a la Obra. Somos -cada una, cada uno- lo que éramos antes: mujeres corrientes, hombres de la calle -solteros, casados, viudos-, intelectuales, empleados, obreros, campesinos, etc., que adquieren el compromiso maravilloso de hacer divinos los caminos de la tierra, esos caminos que recorremos con nuestros iguales, los otros ciudadanos.

 

5. Fijaos en que he escrito -siguiendo la afirmación tajante de nuestro Padreque recorremos los caminos con nuestros iguales, los otros ciudadanos, fieles corrientes, y que no he puesto que ellos son como nosotros, sino que son nuestros iguales. No era una sutileza jurídica esa precisación de nuestro Padre, era la expresión lógica y la defensa leal de lo que el Señor le había pedido, porque -como afirmaba- no puede separarnos de los otros fieles -insisto: nuestros iguales-, ni el tabique más fino que pueda existir, ni una hoja de papel de fumar. Si lo tolerásemos, estaríamos traicionando a la Voluntad de Dios.

 

6. El Señor nos quiere como fermento en la masa, siendo nosotros a la vez masa y Pueblo de Dios que obedece, sirve, ama, venera y atiende, en la vida de la Iglesia, la voz, las directrices y las preocupaciones del Papa y de los Obispos diocesanos. Hacemos nuestros, con sinceridad y con agradecimiento, estimulados y guiados en ese empeño por las normas propias de nuestro espíritu y de nuestro derecho, todos los planes de los Pastores diocesanos; y, allí donde está cada uno de nosotros, tratamos de ponerlos por obra y nos esforzamos por meterlos -con un apostolado continuo- en la existencia de los que nos rodean, nuestros iguales -¡dejadme que repita machaconamente!-: en nuestras familias, parientes, amigos, colegas de trabajo, compañeros de distracción, etc.

 

* * *

 

7. No imagináis qué duro ha sido el camino que tuvo que recorrer nuestro Padre: hubo de sufrir -y sufrió con gozo, sin rencor, sin juzgar a nadie- una auténtica discriminación, una dura marginación, pues llegaron a decir que venía a destruir la Iglesia. No me importa confiaros que por ese camino de sufrimiento hemos seguido andando, al dar esta batalla final, para conseguir el reconocimiento jurídico adecuado.

 

Nos han achacado -os lo cuento porque ha sido público, y porque hemos perdonado desde el primer instante- que queríamos ser independientes de los Obispos, o que buscábamos estar al margen de la Jerarquía, o que no estábamos insertados en las Iglesias locales.

 

No comprendían quizá que lo único que nos interesaba era que se nos reconociera como lo que somos: sacerdotes plenamente seculares y fieles corrientes, que constituyen ciertamente a nivel internacional una unidad jurisdiccional de espíritu, de formación específica y de régimen, pero que -de igual modo que los otros fieles- siguen gustosamente dependientes de los Obispos en todo lo que se refiere a la cura pastoral ordinaria, la misma que cada Obispo ejercita con todos los otros laicos de su diócesis.

 

Una particularidad quizá nos distingue: que, en medio de nuestras flaquezas personales, intentamos siempre ser los súbditos más fieles y leales que tengan los Obispos: ¡con cuánta alegría rezamos y nos mortificamos a diario, de modo expreso y varias veces cada día, por la persona y las intenciones del Pastor diocesano!

 

8. Hemos sufrido, ¡y no poco!, porque esa calumnia ha dejado su poso, y algunos Reverendísimos Ordinarios -casi exclusivamente de diócesis en las que no trabajamos todavía, o bien Obispos nuevos de diócesis en las que desde hace mucho tiempo trabajamos- han adoptado una postura distanciada, de cierta desconfianza hacia la Obra.

 

El equívoco estaba en que -por no conocer suficientemente la naturaleza propia de la Obra- algunos querían tratarnos como a los religiosos, o como a miembros de asociaciones o movimientos eclesiales que actúan siempre en grupo, en las estructuras eclesiásticas o en la vida civil. Y cuando aclarábamos que los miembros del Opus Dei actúan personal y libremente, veían esa afirmación bajo la luz tenebrosa de la calumnia que nos achacaban.

 

No entendían que lo nuestro -a pesar de la solidez de formación y régimenno es, de ordinario, trabajar como un grupo más entre los existentes, sino abrirnos en abanico, esforzándose cada uno por ser fermento o sal allá donde tiene su labor profesional, y en su familia, y entre sus amigos.

 

9. Algunos no comprendían tampoco que para hacer apostolado no sacásemos -no podemos hacerlo- al obrero de su lugar de trabajo; a los padres y madres de familia de sus hogares; a los estudiantes de sus Facultades o Centros académicos; a los enfermos de sus camas; a los médicos de las clínicas, etc.

 

Y al no vemos como un grupo más, entre los que trabajan en la diócesis, sin darse cuenta de que queríamos ser -repito- fermento o sal, que desaparecen en la masa, pensaban que no queríamos colaborar, y que estábamos al margen de la pastoral diocesana. No se percataban de que a través de los cauces ordinarios por donde transcurre la vida secular, profesional y familiar, estáis presentes, hijos míos, en todas partes: en los ambientes académicos y en el mundo del trabajo, en las parroquias, en las asociaciones diocesanas, en las iniciativas civiles, educativas, asistenciales, etc. Allí donde desarrollan los ciudadanos y fieles cristianos su existencia corriente, los miembros del Opus Dei están presentes: de ordinario, cada uno personalmente -repito, no en grupo-, vivificando todos esos ambientes con vibración apostólica, al servicio de la Iglesia universal y de la Iglesia local.

 

10. Pienso, y doy gracias a Dios, que con este acto de la Santa Sede, que vendrá a sancionar jurídicamente lo que hemos querido ser siempre -como lo quería y lo quiere Dios-, se desvanecerán esas falsas interpretaciones de miramos como a un grupo aparte; y pienso también que los Obispos diocesanos, cuya inmensa mayoría, gracias a Dios, nos entiende bien, tocarán con las manos que cuentan con fieles ejemplares -los laicos de la Prelatura- que, convencidos de su debilidad personal, tienen el afán de servir a la Iglesia, a la diócesis, en el lugar que les corresponda en la sociedad civil, animando de vida cristiana todas las profesiones humanas honradas.

 

* * *

 

11. Me imagino, hijas e hijos, la sonrisa de agradecimiento y la alabanza a Dios de nuestro Padre, al ver entonces cumplido otro gran deseo suyo, con esta próxima aprobación de la Santa Sede: que los sacerdotes Agregados y Supernumerarios no tendrán más superior en su ministerio sacerdotal que el propio Ordinario diocesano. Quedará, si cabe, más claro aquel nihil sine Episcopo, que ha definido siempre la condición de los sacerdotes Agregados y Supernumerarios de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz.

 

Hasta ahora, como bien sabéis, con una norma que nos impusieron desde la Congregación de Religiosos -otro de los puntos en los que nuestro Fundador hubo de conceder, sin ceder, con ánimo de recuperar-, se disponía que estos sacerdotes debían tener un Superior interno en el Opus Dei. ¡Cuánto padeció nuestro Padre y con qué interés buscó la fórmula que menos perjudicara a los Obispos y a la condición diocesana de esos sacerdotes!

 

12. Con la ayuda de Dios, nuestro Padre dispuso que dependieran del Director Espiritual de la Obra, que no tiene rango de cargo de gobierno en el Opus Dei, y estableció que no se ejercitara nunca el título de mandato con los sacerdotes Agregados y Supernumerarios y que no hubiera ni la sombra de una jerarquía interna de la Obra, para estos sacerdotes, puesto que lo único que se pretendía era ayudarles con la dirección espiritual, que ellos deseaban, sin darles jamás indicaciones o directrices de ninguna clase, para su ministerio sacerdotal, que sólo depende del Ordinario del lugar.

 

Más aún, quiso que se comprometieran a dejar todos sus cargos y beneficios eclesiásticos en manos del propio Obispo; y determinó que -en la asistencia espiritual a estos sacerdotes, pues sólo en esto consiste, de hecho, su unión a la Obra- se les recordara constantemente que la respuesta más perfecta a su vocación a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz se realiza en el cumplimiento exacto, gustoso y alegre, de las indicaciones del propio Ordinario.

 

13. Jamás se opuso nuestro Padre a que los Ordinarios conocieran qué sacerdotes de sus respectivas diócesis querían asociarse a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz; no sólo no se opuso, sino que indicó que, antes de comenzar el apostolado específico de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz en cualquier diócesis, se explicase detalladamente la labor al Obispo respectivo, y sólo se empezaba esa labor si el Ordinario del lugar estaba de acuerdo y daba su expresa aprobación.

 

Además, deseando que esos sacerdotes demostrasen su leal servicio al Ordinario diocesano y a la diócesis, estableció que hablasen de su nueva llamada con el propio Obispo, y así se hizo hasta que desde la Santa Sede nos comunicaron que no se podía imponer esa obligación. A pesar de todo, siempre hemos aconsejado a los sacerdotes Agregados y Supernumerarios que huyan de todo lo que pueda significar secreteos o falsas discreciones sobre su adhesión espiritual a la Obra.

 

14. Ahora, con la nueva forma que nos dará la Santa Sede, se vendrá a confirmar que estos sacerdotes ni cambiarán de situación jurídica, ni tendrán Superiores en la Prelatura: se habrá cumplido así el deseo de nuestro Fundador de que, con esta llamada a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, que se une a su vocación sacerdotal, se sientan más sacerdotes de su propio Obispo, más entregados a su diócesis, más hermanos de sus hermanos los sacerdotes, más amantes del Seminario y de las obras diocesanas y más servidores de las almas.

 

Por eso, y sé que no hago más que llevar a la práctica los deseos de nuestro Fundador, aconsejaré a esos sacerdotes que expliquen al Obispo su nueva dedicación a su sacerdocio, pues no buscan más que gastar su vida entera en la entrega que se comprometieron a llevar a cabo con su incardinación a la diócesis.

 

* * *

 

15. Cor Iesu Sacratissimum et misericors, dona nobis pacem!; Cor Mariae dulcissimum, ¡ter para tutum! Con éstas y con otras jaculatorias, nuestro Fundador se dirigió confiadamente al Cielo, para que la Obra se realizara. Ahora, con la intervención directísima de nuestro Padre, llegaremos a puerto. Nos toca, a cada una y a cada uno, recoger este preciosísimo legado que es Voluntad de Dios, para trasmitirlo por los siglos.

 

Meditad lo que tantas veces -como fruto de su inmensa humildad y rectitud de intención- fue tema de oración de nuestro Padre: si la Obra no es para servir a la Iglesia, ¡destrúyela, Señor! Continuad, pues, alimentando cada vez más en vuestras almas el afán de trabajar por la iglesia, con lealtad, con finura, con exigencia, allí donde el Señor os ha colocado y os ha buscado, sin abandonar ese puesto, sirviendo al Papa, a los Obispos diocesanos y a las almas, como fieles ejemplares, conscientes de sus miserias personales y sabedores de que el Señor cuenta con nosotros.

 

16. Ayudadme ahora y siempre a dar gracias a Dios, durante toda nuestra vida, haciendo eco a la eterna acción de gracias de nuestro Fundador, con una mayor entrega al Señor, a través de la vida corriente, ordinaria, cada uno en el lugar donde Dios le ha llamado, y que no podemos abandonar.

 

Os bendice vuestro Padre

 

Alvaro

 

Roma, 8 de diciembre de 1981

 

67

 

Declaración Praelaturae personales de la Sagrada Congregación para los Obispos, sobre la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei; 23-VIII-1982.

 

AAS, 75 (1983), pp. 464-468.

 

ACTA SS. CONGREGATIONUM

 

SACRA CONGREGATIO PRO EPISCOPIS

 

DECLARATIO

 

De Praelatura Sanctae Crucis et Operis Dei.

 

Praelaturae personales, quas ad "peculiaria opera pastoralia" perficienda Concilium Vaticanum II voluit (Decr. Presbyteroruná Ordinis, n. 10 § 2) quaeque dein iuridicam obtinuerunt ordinationem in legibus pontificiis ad exsequenda eiusdem Concilii Decreta latis (cfr. Motu pr. Ecclesiae Sanctae, Pars 1, n. 4), aliud constituunt signum ac testimonium sollicitae illius curae qua peculiaribus nostri temporis necessitatibus in re pastorali atque in suo evangelizationis munere exercendo Ecclesia respondet. Quamobrem pontificia decís io qua "Opus Dei" in Praelaturam personalem, sub nomine "Sanctae Crucis et Operis Dei", erigendum est, apostolicae operositatis Ecclesiae efficacitatem directe et imprimis respicit; qua ratione ad effectum re et opere adducitur novum instrumentum pastorale, hactenus in iure quidem desideratum ac praevisum, idque fit per institutionem quae probatas exhibet cautiones quoad doctrinam, disciplinam et apostolicum vigorem.

 

Simul vero, huiusmodi decisio "Operi Dei" confert ecclesiaiem ordinationem suo ipsius charismati fundationali atque germanae naturae sociali plene accommodatam, ita ut, dum problema eius institutionale apte solvit, harmonicam insertionem huius institutionis in actionem pastoralem organicam Ecclesiae universalis et Ecclesiarum localium apprime compleat eflicaciusque eius servitium reddat.

 

Ut clare patet ex normis Santae Sedis istiusmodi Praelaturae structuram atque apostolicam operositatem regentibus -congrua quidem servata observantia legitimo Episcoporum dioecesanorum iuri debita-, notae praecipuae quibus constituta Praelatura insignitur hae sunt:

 

I. Quod ad eius structuram attinet:

 

a) Praelatura "Opus Dei" ambitu internationalis est habenda; Praelatus, qui est Ordinarius proprius, sedem centralem cum suis Consiliis Romae habet;

 

b) Praelaturae clerus, eidem incardinatus, ex laicis provenit ipsi incorporatis: nullus proinde candidatus ad sacerdotium, diaconus vel presbyter Ecclesiis localibus subtrahitur;

 

c) illi laici -cum viri tum mulieres, sive caelibes sive matrimonio iuncti, ex qualibett professione vel condicione sociali- qui servitio finis apostolici Praelaturae proprii sese dedicant, graves et qualificatas obligationes ad hoc assumentes, id efficiunt non vi votorum, sed vinculi contractualis iure definiti.

 

II. Praelatura "Opus Dei" est structura iurisdictionalis saecularis, et ideo:

 

a) clerici eidem incardinati quoad omnes effectus pertinent ad clerum saecularem, iuxta praescripta iuris generalis atque iuris Praelaturae proprii; arctas igitur relationes fovent unitatis cum sacerdotibus saecularibus Ecclesiarum localium et, quod ad constitutionem attinet Consiliorum presbyteralium, voce activa et passiva gaudent;

 

b) laici Praelaturae incorporati non mutant suam condicionem personalem, sive theologicam sive canonicam, communium fidelium laicorum, et qua tales in omnibus se gerunt ac, reatpse, in exercitio su¡ apostolatus;

 

c) spiritus ac finis "Operis Dei" in lucem proferunt vim sanctificantem ordinarii laboris professionalis propriam, munus nempe sese in eo absolvendo labore sanctificandi, immo ipsum laborem sanctificandi eumque convertendi in apostolatus instrumentum; eorum ergo qui ad Praelaturam pertinent opera et apostolatus praecipue exercentur in locis, adiunctis atque structuris saecularis societatis propriis, attentis normis generalibus quae pro apostolatu laicorum dentur sive a Sancaa Sede sive ab Episcopis dioecesanis;

 

d) quod ad optiones spectat in re professionali, sociali, politica, etc., laici fideles ad Praelaturam pertinentes, intra limites videlicet catholicae fidei et christianorum morum atque Ecclesiae disciplinae, eadem gaudent libertate qua ceteri fruuntur catholici,, quorum sunt concives: Praelatura igitur suorum membrorum labores professionales, sociales, politicos, oeconomicos, etc., suos omnino non facit.

 

III. Relate ad Praelati potestatem:

 

a) ipsa est potestas ordinaria regiminis seu iurisdictionis, ad id circumscripta quod finem respicit Praelaturae proprium, et ratione materiae substantialiter differt a iurisdictione quae, in ordinaria cura pastorali fidelium, Episcopis competit;

 

b) praeter regimen proprii cleri, generalem secum fert directionem tum institutionis doctrinalis tum peculiaris curae spiritualis et apostolicae quas laici "Operi Dei" incorporati recipiunt, quo impensius ad Ecclesiae servitium sese dedant;

 

• simul cum iure incardinandi proprios candidatos ad sacerdotium, Praelatus obligatione tenetur curandi peculiarem eoruT institutionem in Centris Praelaturae, iuxta normas a competenti Sacra Congregatione latas, necnon vitam spiritualem ac permanentem institutionem eorum sacerdotum quos ipse ad sacros Ordines promoverit, ac praeterea eorum congruam sustentationem atque convenientem assistentiam ob infirmam valetudinem, senectutem, etc.;

 

d) laici iurisdictioni Praelati obnoxii sunt in jis quae pertinent ad adimpletionem peculiarium obligationum, vitam spiritualem, doctrinalem institutionem atque apostolatus exercitium respicientium, quas ipsi libere sibi sumpserunt vinculo deditionis ad finem Praelaturae proprium.

 

IV. Quoad dispositiones ecclesiasticas territoriales atque legitima Ordinariorum locorum jura:

 

a) qui ad Praelaturam pertinent, iuxta iuris praescripta, normis territorialibus tenentur quae tum dispositiones generales respiciunt indolis doctrinalis, liturgicae ac pastoralis tum leges ordini publico consulentes; sacerdotes praeterea generalem cleri disciplinam servare debent;

 

b) Praelaturae sacerdotes facultates ministeriales petere debent, a competenti auctoritate territoriali concedendas ut suum ministerium erga personas ad "Opus Dei" non pertinentes exercere possint;

 

• laici Praelaturae "Operis Dei" incorporati fideles esse pergunt earum dioecesium in domicilium vel quasi-domicilium habent, et subsunt igitur iurisdictioni Episcopi dioecesani in jis omnibus quae iure statuuntur quoad communes fideles.

 

V. Quod ad pastoralem praeterea attinet coordinationem cum locorum Ordinariis atque ad proficuam insertionem Praelaturae "Operis Dei" in Ecclesias locales, haec statuuntur:

 

a) ad unumquodque Praelaturae Centrum erigendum, praevia semper requiritur venia su¡ cuiusque Episcopi dioecesani, cuius est praeterea ad normam iuris visitare huiusmodi Centra, de quorum actuositate regulariter certior fit;

 

b) relate ad paroecias vel templa, sive rectoralia sive non, aliaque officia ecclesiastica quae ipsi Praelaturae vel sacerdotibus eidem incardinatis a loci Ordinario concredita sint, fiet singulis in casibus conventio inter loci Ordinarium et Praelatum "Operis Dei" eiusve Vicarios;

 

• omnibus in nationibus Praelatura debitas relationes servabit cum Praeside et organismis Conferentiae episcopalis, necnon frequenter cum Episcopis earum dioecesium in quibus ipsa operatur.

 

VI. Cum Praelatura inseparabiliter iungitur Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis, ad quam illi sacerdotes e clero dioecesano pertinere possunt, qui sanctitatem in exercitio su¡ ministerii consequi desiderent, iuxta spiritum et praxim asceticam "Operis Dei". Vi tamen huius adscriptionis ipsi non efficiuntur membra cleri Praelaturae, sed quoad omnes effectus sub regimine manent proprii Ordinarii, quem, si id desideret, de praedicta adscriptione certiorem reddent.

 

VII. Praelatura dependet a Sacra Congregatione pro Episcopis (cfr. Const. A. Regimini Ecclesiae universae, n. 49 § 1) et, haud secus atque aliae iurisdictiones autonomae, capacitate gaudet ut, attenta materia de qua singulis in casibus agatur, quaestiones tractet cum competentibus Sanctae Sedis Dicasteriis.

 

VIII. Per Sacram Congregationem pro Episcopis, singulis quinquenniis Praelatus Romano Pontifici subiiciet diligentem relationem de Praelaturae statu, sub respectu sive pastorali sive iuridico, deque eius specifici laboris apostolici exsecutione.

 

Declarationem hanc de Praelatura "Sanctae Crucis et Operis Dei" Summus Pontifex Ioannes Paulus divina Providentia Pp. II, in audientia concessa infrascripto Praefecto Sacrae Congregationis pro Episcopis, d. 5 m. augusti a. 1982, ratam habuit, confirmavit atque evulgari iussit.

 

Datum Romae, ex Aedibus Sacrae Congregationis pro Episcopis, d. 23 m. augusti a. 1982.

 

+ SEBASTIANUS Card. BAGGIO, Praefectus

 

+ Lucas Moreira Neves, Archiep. tit. Feraditanus maior, a Secretis

 

68

 

Carta del Cardenal Sebastiano Baggio a Mons. Alvaro del Portillo sobre la Bula Pontificia, relativa a la erección de la Prelatura, y su ejecución; 5-111-1983.

 

AGP, Sezione Giuridica, VIII/15045.

 

SACRA CONGREGATIO Roma, 5 marzo 1983

 

PRO EPISCOPIS

 

Prot. N. 317/62

 

Reverendissimo Monsignor Prelato,

 

sono lieto di significarLe che la Bolla Pontificia, da tempo attesa, dell'erezione dell'Opus Dei in Prelatura personale, finalmente é pronta.

 

La Congregazione ha provveduto ad inoltrare il documento al Nunzio Apostolico in Italia, incaricato della sua esecuzione, chiedendogli di mettersi in contatto con Le¡.

 

Tanto Le comunico per sua opportuna conoscenza e norma.

 

Profitto ben volentieri della circonstanza per confermarmi, con sensi di distinto ossequio

 

dev.mo nel Signore

 

+ S. Card. Baggio

 

Pref.

 

Rev.mo Signore

 

Mons. ALVARO del PORTILLO

 

Prelato dell'Opus Dei

 

69

 

Constitución Apostólica Ut sit, de Su Santidad Juan Pablo II, relativa a la erección del Opus Dei en Prelatura personal de ámbito internacional; 28-XI-1982.

 

AAS, 75 (1983), pp. 423-425.

 

CONSTITUTIO APOSTOLICA

 

SANCTAE CRUCIS ET OPERIS DEI

 

Opus Dei in Praelaturam personalem ambitus internationalis erigitur.

 

IOANNES PAULUS EPISCOPUS

 

SERVUS SERVORUM DEI

 

AD PERPETUAM REI MEMORIAM

 

Ut sit validum et efficax instrumentum suae ipsius salvificae missionis pro mundi vita, Ecclesia maternas curas cogitationesque suas maxima cum spe confert in Opus Dei, quod Servus Dei Ioseph Maria Escrivá de Balaguer divina ductus inspiratione die II Octobris anno MCMXXVIII Matriti inivit. Haec sane Institutio ande a suis primordiis sategit missionem laicorum in Ecclesia et in humana societate non modo illuminare sed etiam ad efectum adducere necnon doctrinam de universali vocatione ad sanctitatem re exprimere atque sanctificationem in labore et per laborem professionalem in quolibet sociali coetu promovere. Idem pariter efficiendum curavit per Societatem Sacerdotalem Sanctae Crucis quoad sacerdotes dioecesibus incardinatos in sacri ministerii exercitio. Cum Opus Dei divina opitulante gratia adeo crevisset ut in pluribus orbis terrarum dioecesibus extaret atque operaretur quasi apostolica compages quae sacerdotibus et laicis sive viris sive mulieribus constabat eratque simul organica et indivisa, una scilicet spiritu fine regia ine et spirituali institutione, necesse fuit aptam formam iuridicam ipsi tribu¡ quae peculiaribus eius notis responderet. Idemque Operis Dei Conditor, anno MCMLXII, a Sancta Sede humili cum fiducia suppliciter postulavit ut, natura theologica et primigenia Institutionis perspecta eiusque maiore apostolica efficacia considerata, consentanea configuratio el inveniretur. Ex quo autem tempore Concilium Oecumenicum Vaticanum Secundum, Decreto Presbyterorum Ordinis, n. 10 per Litteras "motu proprio" datas Ecclesiae Sanctae, 1 n. 4 rite in actum deducto, in ordinationem Ecclesiae figuram Praelaturae personalis ad peculiaria opera pastoralia perficienda induxit, visa est ea ipsa Operi Dei apprime aptari. Quapropter anno MCMLXIX Decessor Noster felicissimae recordationis Paulus Sextus petitioni Servi Dei Ioseph Mariae Escrivá de Balaguer benigne annuens potestatem illi dedit Congressum generalem specialem convocandi, cui cura esset, ipso duce, ut studium iniretur de Operis Dei transformatione, eius ipsius indoli et Concilii Vaticani Secundi normis magis consentanea. Quod omnino studium explicate iussimus Nos ipsi continuara atque anno MCMLXXIX Sacrae Congregationi pro Episcopis, ad quam res suapte pertinebat natura, mandatum dedimus ut, cunctis elementis sive iuris sive facti attente consideratis, formalem petitionem ab Opere Dei exhibitam examini subiceret. Profecto eadem Congregatio huir negotio vacans quaestionem sibi propositam accurate investigavit ratione cum historica tum iuridica et pastorali ita ut, quolibet sublato dubio circa fundamentum possibilitatem et concretam rationem postulationi obsecundandi, plane pateret opportunitas atque utilitas optatae transformationis Operis Dei in Praelaturam personalem. Idcirco Nos de apostolicae plenitudine potestatis Nostrae, adsensi interea consilio, Nobis dato, Venerabilis Fratris Nostri S.R.E. Cardinalis Praefecti Sacrae Congregationis pro Episcopis ac suppleto, quatenus necessarium sit, eorum consensu quorum interest vel qui sua interesse existimaverint, haec quae sequuntur decernimus fierique volumus.

 

1. Opus Dei in Praelaturam personalem ambitus internationalis erigitur sub nomine Sanctae Crucis et Operis Dei, breviato autem nomine Operis Dei. Simul vero erigitur Societas sacerdotalis Sanctae Crucis qua Adsociatio Clericorum Praelaturae intrinsecus coniuncta. II. Praelatura regitur normis iuris generalis et huius Constitutionis necnon propris Statutis, quae "Codex iuris particularis Operis Dei" nuncupantur. III. Praelaturae iurisdictio personalis aflicit clericos incardinatos necnon, tantum quoad peculiarium obligationum adimpletionem quas ipsi sumpserunt vinculo iuridico, ope conventionis cum Praelatura initae, laicos qui operibus apostolicis Praelaturae sese dedicant, qui omnes ad operam pastoralem Praelaturae perficiendam sub auctoritate Praelati exstant iuxta praescripta articuli praecedentis. IV. Praelaturae Operis Dei Ordinarius proprius est eius Praelatus cuius electio iuxta praescripta iuris generalis et particularis facta Romani Pontificis confirmatione eget. V. Praelatura a Sacra Congregatione pro Episcopis dependet et pro re¡ diversitate quaestiones pertractabit cum ceteris Romanae Curiae Dicasteriis. VI. Praelatus singulis quinquenniis per Sacram Congregationem pro Episcopis relationem Romano Pontifici exhibebit de Praelaturae statu deque modo quo eius apostolatus procedit. VII. Praelaturae sedes gubernii centralis in Urbe posita est. In ecclesiam praelatitiam erigitur oratorium Sanctae Mariae de Pace apud sedem centralem Praelaturae. Praeterea Reverendissimus Alvarus del Portillo, die XV mensis Septembris anno MCMLXXV Praeses Generalis Operis Dei rite electus, confirmatur atque nominatur Praelatus erectae Praelaturae personalis Sanctae Crucis et Operis Dei. Denique ad haec omnia convenienter exsequenda destinamus Nos Venerabilem Fratrem Romulum Carboni, Archiepiscopum titulo Sidoniensem et in Italia Apostolicum Nuntium, dum necessarias el atque opportunas tribuimus facultates, etiam subdelegandi ad effectum de quo agitur quemlibet virum in ecclesiastica dignitate constitutum, onere imposito ad Sacram Congregationem pro Episcopis quam primum remittendi verum exemplar actus ita impletae exsecutionis. Contrariis quibusvis rebus minime obstantibus.

 

Datum Romae, apud S. Petrum, die XXVIII mensis Novembris, anno MCMLXXXII, Pontificatus Nostri quinto.

 

AUGUSTINUS Card. CASAROLI + SEBASTIANUS Card. BAGGIO

 

a publicis Ecclesiae negotiis S. Congr. pro Episc. Praefectus

 

Iosephus Del Ton, Proton. Apost.

 

Marcellus Rossetti, Proton. Apost.

 

Loco + Plumbi

 

In Secret. Status tab., n. 101486.

 

70

 

Decreto de Mons. Romolo Carboni, Nuncio Apostólico en Italia, de ejecución de la Bula Ut sit, 19-111-1983.

 

AGP, Sezione Giuridica, VIII/15048.

 

NUNZIATURA APOSTOLICA

 

IN ITALIA

 

PROT. N. 15431/83

 

DECRETUM

 

De Apostolica sub plumbo Constitutione "Ut sit", qua Opus Dei in Praelaturam personalem erigitur, perficienda.

 

Summus Pontifex Joannes Paulus, Divina Providentia PP. II, Apostolicis sub plumbo Litteris, quarum initium "Ut sit", die XXVIII mensis novembris, anno MCMLXXXII, Pontificatus anno quinto, Opus Dei in Praelaturam personalem ambitus internationalis erexit sub nomine Sanctae Crucis et Operis Dei, breviato autem nomine Operis Dei.

 

Idem Summus Pontifex, auctoritate Sua Apostolica, nobis, Romulo Carboni, Archiepiscopo titulo Sidoniensi et in Italia Nuntio Apostolico, memoratarum Apostolicarum Litterarum munus perficiendi benigne tribuit.

 

Easdem, itaque Nos, prae manibus tenentes Litteras, easdemque Praelato personal¡ Operis Dei Reverendissimo Domino Alvaro del Portillo, officio fungentes, statim offerentes, ipsam Praelaturam personalem, uti statutum est, constitutam declaramus cum omnibus iuribus et privilegüs quae, ad normam iuris communis, Praelaturae gaudent personales, simulque Reverendissimum Dominum Alvarum del Portillo Praelatitia dignitate et gradu insignitum, iuribus et privilegüs ornatum, oneribusque pariter et obligationibus ligatum, ad normam iuris generalis et praedictae Constitutionis Apostolicae, necnon propriorum Statutorum, quae "Codex iuris particularis Operis Dei" nuncupantur, renunciamus.

 

Mandamus denique ut quae constituta et declarata sunt, ab üs, quorum interest, adamussim serventur.

 

Datum, Romae, in Basilica Sancti Eugenü, die 19 mensis Martii, Anno Domini MCMLXXXIII.

 

+ Romulus Carboni

 

Archiepiscopus titulo Sidoniensis

 

In Italia Nuntius Apostolicus

 

71

 

Acta de la ceremonia de ejecución de la Bula Ut sit por Mons. Romolo Carboni; 19-111-1983.

 

AGP, Sezione Giuridica, VIII/15049 .

 

Prelatura della Santa Croce e Opus Dei

 

II giorno 19 del mese di marzo dell'anno 1983, a Roma, nella Basilica parrochiale di S. Eugenio a Valle Giulia, alle ore 17, S.E.R. Mons. Romolo Carboni, Arcivescovo tit. di Sidone e Nunzio Apostolico in Italia, secondo il mandato conferitogli da] Santo Padre Giovanni Paolo II, ha dato esecuzione a quanto prescritto nella Costituzione Apostolica Ut sit, del 28 novembre 1982, mediante la quale il Sommo Pontefice felicemente regnante si é degnato di erigere l'Opus Dei in Prelatura personale, con il nome completo di Prelatura della Santa Croce e Opus Dei, conferendogli cosi l'auspicata configurazione giuridica per la quale pregó e fece pregare durante lunghi anni il Servo di Dio Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer y Albás, suo Fondatore, offrendo la vita al Signore per questa intenzione. Con lo stesso atto, il Santo Padre ha nominato Prelato della medesima Prelatura il Rev.mo Mons. Alvaro del Portillo.

 

11 solenne atto si é svolto alla presenza di Eminentissimi e Reverendissimi Cardinali, del Rappresentante dell'Eminentissimo e Reverendissimo Signor Cardinale Segretario di Stato, di Ecc.mi Arcivescovi e Vescovi ed altri dignatari ecclesiastici, nonché di Autoritá civili e di Rappresentanti Diplomatici.

 

Con il Rev.mo Mons. Prelato dell'Opus Dei erano presenti il Vicario Generale della Prelatura, Rev.do Mons. Javier Echevarría, i componenti il Consiglio Generale e l'Assessorato Centrale dell'Opus Dei, il Vicario dell'Opus Dei per l'Italia, Rev.do Don Mario Lantini, e numerosi fedeli dell'eretta Prelatura, che hanno assistito alla cerimonia in spirito di vivo ringraziamento a Dio Onnipotente e Misericordioso e alla Vergine Santissima, Madre e Regina della Chiesa, Madre e Regina dell'Opus Dei, ed in filiale unione all'Augusta Persona del Sommo Pontefice.

 

La cerimonia ha preso avvio con la celebrazione della Santa Messa. Con Monsignor Prelato, hanno concelebrato Monsignor Vicario Generale della Prelatura, il Vicario Regionale della Prelatura per 1'Italia ed i Rev.di Don Rolf Thomas e Don Julián Herranz, del Consiglio Generale dell'Opus Dei.

 

Subitó dopo il saluto iniziale della Santa Messa, S.E.R. Mons. Romolo Carboni si é rivolto a Monsignor Prelato, alle Autoritá presenti ed a tutti i fedeli che assistevano, manifestando la propria profonda gioia per ayer ricevuto dal Santo Padre il graditissimo incarico di dare esecuzione alla Bolla di erezione della Prelatura dell'Opus Dei. Ha desiderato ricordare alcuni suoi incontri con il Fondatore dell'Opus Dei, Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer, sia con motivo dell'espletamento di suoi incarichi -in occasione dell'avviamento della Prelatura di Yauyos nel Perú, affidata a sacerdoti dell'Opus Dei-, sia in altre circonstanze, in un rapporto di sacerdotale amicizia e di viva venerazione per il Servo di Dio, di santa memoria. Infine, S.E.R. Mons. Romolo Carboni ha concluso esprimendo la propria ferma convinzione che l'Augusta decisione del Santo Padre di erigere 1'Opus Dei in Prelatura Personale é foriera di grandi beni per tutta la Santa Chiesa.

 

Successivamente, per ordine di S.E.R. il Nunzio Apostolico in Italia, si é proceduto alía lettura della Costituzione Apostolica Ut sit, del 28 novembre 1982, nel testo italiano.

 

Immediatamente dopo, S.E.R. Mons. Romolo Carboni ha fatto leggere il testo italiano del Decreto di esecuzione, da Lui stesso emanato, in lingua latina, in data odierna.

 

Dopodiché, S.E.R. Mons. Romolo Carboni ha consegnato nelle mani del Rev.mo Prelato, Mons. Alvaro del Portillo, la Bolla Pontificia con la Costituzione Apostolica Ut sit ed il relativo Decreto di esecuzione, dando cosí compimento al mandato ricevuto da Sua Santitá Giovanni Paolo II.

 

E' quindi proseguita la celebrazione della Santa Messa. L'omelia é stata tenuta dal Rev.mo Prelato, Mons. Alvaro del Portillo, che ha invitato i presenti a stringersi intorno a San Giuseppe, Sposo di Maria, custode e protettore di Gesú, Patrono della Chiesa universale -la cui festa liturgica ricorre oggi-, per innalzare i propri

 

cuori a Dio Padre misericordioso, in unione con lo Spirito Santo. Ha ricordato poi, con profonda commozione, perché si toccava la presenza del Servo di Dio Mons. Josemaría Escrivá de Balaguer, le parole Ut sit, con cui inizia la Costituzione Apostolica, che per tanti anni furono usate come giaculatoria dal Fondatore dell'Opus Dei, per affrettare il compimento della Volontá di Dio nei suoi confronti. Successivamente, il Rev.mo Prelato dell'Opus Dei ha esternato il vivissimo ringraziamento suo personale e di tutti i fedeli della Prelatura per l'avvenuta erezione, nonché la loro ferma unione al Santo Padre, alla Curia Romana e a tutti gli Ecc.mi Vescovi Ordinari dei luoghi. Ha ricordato quanto il Fondatore dell'Opus Dei, Mons. Escrivá de Balaguer, avesse desiderato il compimento -ora avvenutodella sua costante petizione al Signore, accompagnata da innumerevoli orazioni e sacrifica, perché si pervenisse alla configurazione giuridica definitiva dell'Opus Dei. Ha anche sottolineato, con particolare vigore e con gioia, uno degli aspetti fondamentali dello spirito dell'Opus Dei: quello di una profonda decisione di servire la Chiesa come essa desidera essere servita, secondo le caratteristiche della vocazione con cui il Signore chiama i membri dell'Opus Dei. Infine, ha concluso rivolgendo di nuovo il pensiero a San Giuseppe, Maestro di vita interiore, perfetto esempio della devozione mariana, che amava Gesú e Maria senza distogliersi dal suo duro lavoro, ed ha affidato a questo venerato Patrono dell'Opus Dei la rinnovata determinazione di tutti i membri dell'Opus Dei di ricercare la santitá nella vita quotidiana.

 

Al termine della Santa Messa, nella Sagrestia deba Basilica parrocchiale, é stato letto il presente processo verbale.

 

Sia reso a Dio perenne ringraziamento a Sua lode e gloria.

 

Io, Rev.do Don José Luis Gutiérrez, Cancelliere della Curia Prelatizia dell'Opus Dei, ho redatto il presente documento, che viene firmato dal Nunzio Apostolico in Italia, S.E.R. Mons. Romolo Carboni, dal Rev.mo Prelato della Prelatura dell'Opus Dei, Mons. Alvaro del Portillo, dal Rev.do Vicario Generale della Prelatura, Mons. Javier Echevarría, e dalle Autoritá presenti.

 

Alvarus del Portillo

 

+ S. Card. Baggio

 

+ Silvius Card. Oddi

 

James Card. Knox

 

+ Umberto Card. Mozzoni

 

Petrus Card. Palazzini

 

Opilius Card. Rossi

 

Luigi Card. Ciappi, O.P.

 

+ Romolo Carboni, Nunzio Apostolico

 

+ Agostino Mayer O.S.B. Arciv. tit. di Satriano

 

+ Fiorenzo Angelini

 

+ Pietro Rossano

 

Battista Re

 

+ Joseph Cardinale Slipyj

 

Javier Echevarría

 

+ Mario Schierano Arciv. tit. di Acrida

 

[siguen 52 firmas más, de miembros del Cuerpo Diplomático, de otras personalidades civiles y eclesiásticas, y de fieles de la Prelatura]

 

Roma, 19 marzo 1983 In fede

 

L + S José Luis Gutiérrez

 

Cancelliere della Curia

 

Prelatizia dell'Opus Dei

 

72

 

Carta de Mons. Alvaro del Portillo a la Sagrada Congregación para los Obispos, en la que comunica que ha enviado los Estatutos a los Obispos de las diócesis en las que la Prelatura está establecida; 5-IV-1983.

 

AGP, Sezione Giuridica, V111115053.

 

Prelatura della Santa Croce e Opus Dei

 

Il Prelato

 

Roma, 5 aprile 1983

 

Eminenza Reverendissima,

 

in seguito all'esecuzione della Bolla Pontificia di erezione di questa Prelatura ed in base agli accordi precedentemente presi con l'Eminenza Vostra Rev.ma, é stato stampato un volume dal titolo "Praelatura Sanctae Crucis et Operis Dei. Statuta". Mi premuro ora di enviarLe, qui uniti, sea esemplari di tale volume, destinati a codesta Sacra Congregazione.

 

Nel libro sono stati raccolti, insieme agli Statuti -di cui si trova giá copia nel vostro archivio-, la Costituzione Apostolica di erezione della Prelatura con il relativo Decreto esecutorio, la Dichiarazione esplicativa di codesto Sacro Dicasterio pubblicata sull'Osservatore Romano del 28 novembre 1982, e due documenta interni che ci é sembrato opportuno includere per una ancora piú completa informazione.

 

Sono inoltre lieto di comunicare all'Eminenza Vostra che ho giá dato le debite disposizioni, affinché venga consegnata una copia di questo volume a tutti gli Ecc.mi Vescovi delle diocesi in cui la Prelatura é stabilita: sono giá state spedite da Roma, e portate a mano, tutte le relative copie.

 

Profitto volentieri della circostanza per confermarmi, con sensi di profonda venerazione,

 

dell'Eminenza Vostra Rev.ma

 

dev.mo in Domino

 

Alvaro del Portillo

 

A Sua Eminenza Rev.ma il Sig.

 

Card. Sebastiano Baggio

 

Prefetto della Sacra Congregazione per i Vescovi

 

ROMA

 

73

 

Estatutos de la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei: Codex iuris particularis Operis Dei.

 

AGP, Sezione Giuridica, VIII/15660.

 

CODEX IURIS PARTICULARIS OPERIS DEI TITULUS 1

 

DE PRAELATURAE NATURA

 

EIUSDEMQUE CHRISTIFIDELIBUS

 

CAPUT 1

 

DE PRAELATURAE NATURA ET FINE

 

1. § 1. Opus Dei est Praelatura personalis clericos et laicos simul complectens, ad peculiarem operam pastoralem perficiendam sub regimine proprii Praelati (cfr. n. 125).

 

§2. Praelaturae -presbyterium constituunt illi clerici qui ex eiusdem fidelibus laicis ad Ordines promoventur et eidem incardinantur; laicatus Praelaturae ab jis fidelibus efformatur qui, vocatione divina moti, vinculo iuridico incorporationis speciali ratione Praelaturae devinciuntur.

 

§3. Praelatura, quae Sanctae Crucis et Operis Dei, breviato autem nomine Operis Dei nuncupatur, est ambitu internationalis, sedem suam centralem Romae habet atque regitur normis iuris universalis Praelaturarum personalium necnon horum Statutorum, et iuxta Sanctae Sedis specialia praescripta vel indulta.

 

2. § 1. Praelatura sibi proponit suorum fidelium, iuxta normas iuris particulares, sanctificationem per exercitium in proprio cuiusque statu, professione ac vitae condicione virtutum christianarum, secundum specificam ipsius spiritualitatem, prorsus saecularem.

 

§2. Item Praelatura intendit totis viribus adlaborare ut personae omnium condicionum et statuum civiljs societatis, et in primis quae intellectuales dicuntur, Christi Domini praeceptis integro corde adhaereant ipsaque, etiam ope sanctificationis proprii uniuscuiusque laboris professionalis, in praxim deducant, in medio mundo, ut omnia ad Voluntatem Creatoris ordinentur; atque viros ac mulieres informare ad apostolatum item in societate civili exercendum.3. § 1. Media quae, ad hos fines supernaturales obtinendos, christifideles Praelaturae adhibent, haec sunt:

 

1 ° impensa vita spiritualis orationis et sacrificii, iuxta spiritum Operis Dei: ipsorum enim vocatio est essentialiter contemplativa, fundatur in humili ac sincero sensu filiationis divinae et subridenti ascetismo constanter sustinetur;

 

2° profunda ac continua institutio ascetica et doctrinalis religiosa, ad personalia cuiusque adiuncta accommodata atque in ecclesiastico Magisterio solide innixa, necnon constans studium adquirendi et perficiendi necessariam formationem professionalem propriamque animi culturam;

 

3º imitatio vitae absconditae Domini Nostri lesu Christi in Nazareth, etiam in sanctificatione proprii laboris professionalis ordinarii, quem, exemplo et verbis, convertere satagunt in instrumentum apostolatus, unusquisque propriam attingens actionis sphaeram, prout sua cuiusque cultura et aptitudo expostulant, sciensque se esse debere tamquam fermentum in massa humanae societatis latens; item, seipsos sanctificent christifideles in perfecta adimpletione huius laboris, peracti quidem in constanti unione cum Deo; necnon per ipsum laborem alios sanctificent.

 

§2. Propterea omnes Praelaturae christifideles:

 

1 ° se obligant ad exercitium laboris professionalis vel alterius aequipollentis non derelinquendum, quia per ipsum sanctificationem et peculiarem apostolatum persequentur;

 

2,1 quam maxima fidelitate adimplere satagunt off cia proprii status necnon actionem seu professionem socialem cuiusque propriam, summa semper cum reverentia pro legitimis societatis civilis legibus; itemque labores apostolicos perficiendos, a Praelato ipsis commissos.

 

4. § 1. Sub regimine Praelati, presbyterium suo ministerio sacerdotali univer sum Opus Dei vivificat atque informat.

 

§2. Sacerdotium ministeriale clericorum et commune sacerdotium laicorum intime coniunguntur atque se invicem requirunt et complent, ad exsequendum, in unitate vocationis et regiminis, finem quem Praelatura sibi proponit.

 

§3. In utraque pariter Operis Dei Sectione, virorum scilicet ac mulierum, eadem est unitas vocationis, spiritus, finis et regiminis, etsi unaquaeque Sectio proprios habeat apostolatus.

 

5. Praelatura tamquam Patronos habet Beatam Mariam semper Virginem, quam uti Matrem veneratur, et S. Ioseph, eiusdem Beatae Mariae Virginis Sponsum. Peculiar¡ devotione christifideles prosequuntur SS. Archangelos Michaélem, Gabrielem et Raphaélem, atque SS. Apostolos Petrum, Paulum et Ioannem, quibus universum Opus Dei eiusdemque singula actionis genera specialiter consecrantur.

 

CAPUT II

 

DE PRAELATURAE CHRISTIFIDELIBUS

 

6. Cuncti christifideles qui Praelaturae incorporantur, vinculo iuridico de quo in n. 27, hoc faciunt eadem divina vocatione moti: omnes eundem finem apostolicum prosequuntur, eundem spiritum eandemque praxim asceticam colunt, congruam recipiunt doctrinalem institutionem et curam sacerdotalem atque, ad finem Praelaturae quod attinet, subsunt potestati Praelati eiusque Consiliorum, iuxta normas iuris universalis et horum Statutorum.

 

7. § 1. Pro habituali cuiusque disponibilitate ad incumbendum offciis formationis necnon aliquibus determinatis Operis Dei apostolatus inceptis, fideles Praelaturae, sive viri sive mulieres, vocantur Numerarii, Aggregati vel Supernumerarii, quin tamen diversas classes efforment. Haec disponibilitas pendet ex diversis uniuscuiusque permanentibus adiunctis personalibus, familiaribus, professionalibus aliisve id genus.

 

§ 2. Quin Praelaturae fideles efficiantur, ipsi aggregari valent associati Cooperatores, de quibus in n. 16.

 

8. § 1. Vocantur Numerarii illi clerici et laici qui, speciali motione ac dono Dei coelibatum apostolicum servantes (cfr. Matth. XIX; 11), peculiaribus inceptis apostolatus Praelaturae totis viribus maximaque adlaborandi personali disponibilitate incumbunt, et ordinarie commorantur in sedibus Centrorum Operis Dei, ut illa apostolatus incepta curent ceterorumque Praelaturae fidelium institutioni se dedicent.

 

§ 2. Numerariae familiarem insuper administrationem seu domesticara curam habent omnium Praelaturae Centrorum, in loco tamen penitus separato commorantes.

 

9. Admitti possunt qua Numerarü ii omnes fideles laici qui plena gaudeant disponibilitate ad incumbendum oflicüs formationis atque laboribus apostolicis peculiaribus Operis Dei, quique, cum admissionem expostulant, ordinario praediti sint titulo academico civili aut professionali aequipollenti, vel saltem post admissionem illum obtinere valeant. Praeterea, in Sectione mulierum, Numerariae Auxiliares, eadem disponibilitate ac ceterae Numerariae, vitam suam praecipue dedicant laboribus manualibus vel officüs domesticis, quae tamquam proprium laborem professionalem voluntarie suscipiunt, in sedibus Centrorum Operis.

 

10. § 1. Vocantur Aggregati illi fideles laici qui vitam suam plene Domino tradentes in coelibatu apostolico et iuxta spiritum Operis Dei, curam tamen impendere debent in suas concretas ac permanentes necessitates personales, familiares vel professionales, quae eos ordinarie ducunt ad commorandum cum propria ipsorum familia. Haec omnia determinant simul eorum dedicationem aliquibus ofticüs apostolatus vel formationis Operis Dei perficiendis.

 

§ 2. Aggregati, nisi aliud pro eis specialiter caveatur, omnia officia seu obligationes suscipiunt ac Numerarü, et ipsorum identicis mediis asceticis ad assequendam sanctitatem et apostolatum exercendum uti debent.

 

11. § 1. Vocantur Supernumerarii ii omnes fideles laici, coelibes et etiam coniugati, qui, eadem vocatione divina ac Numerarü et Aggregati, peculiarem apostolatum Operis Dei plene participant, ea quidem disponibilitate quoad incepta apostolica, quae sit compatibilis cum adimpletione suarum obligationum familiarium, professionalium ac socialium; quique non solum suam vitam suamque professionem convertunt, sicut et ceteri alü Praelaturae christifideles, in medium sanctificationis et apostolatus, verum etiam, non aliter ac Aggregati, propriam domum propriasque familiares occupationes.

 

§ 2. Supernumerarii de eodem spiritu vivunt, et pro viribus easdem servant consuetudines ac Numerarü et Aggregati.

 

12. Inter Aggregatos et Supernumerarios recipi valent etiam chronica aliqua infirmitate laborantes.

 

13. Numerarü specialiter dicati muneribus regiminis vel formationis residere debent in sede Centrorum quae ad hunc finem destinantur.

 

14. § 1. Candidatus qui litteras scripserit expostulando admissionem in Opus Dei qua Numerarius vel Aggregatus, cum ipsi ordinarie per competentem Directorem significetur suam petitionem dignam, quae examinetur, habitam fuisse, eo ipso inter Supernumerarios admissus manet, quoadusque eidem concedatur admissio quam exoravit.

 

§2. Si quis ante incorporationem ut Numerarius vel Aggregatus videtur ad hoc idoneitate carere, potest in Opere Dei retineri qua Supernumerarius, modo requisitas condiciones habeat.

 

15. Possunt Supernumerarii inter Numerarios vel Aggregatos recipi, modo tamen requisitis polleant qualitatibus.

 

16. § 1. Cooperatores, assiduis precibus ad Deum effusis, eleemosynis, et quatenus possibile etiam proprio labore, collaborationem praestant operibus apostolicis et bona spiritualia Operis Dei participant.

 

§ 2. Sunt etiam qui a domo paterna diversimode longe absunt vel veritatem catholicam non profitentur, qui attamen adiumentum Operi Dei proprio labore aut eleemosynis praestant. Hi iure meritoque Operis Dei Cooperatores nuncupari quoque possunt. Cuncti Praelaturae fideles, oratione, sacrificio, conversatione, ita cum his Cooperatoribus laborare debent ut, Beatissima Virgine intercedente, a misericordia divina indeficiens lumen fidei pro ipsis consequantur, eosque ad christianos mores suaviter et efficaciter trahant.

 

CAPUT III

 

DE FIDELIUM ADMISSIONE ET INCORPORATIONE IN PRAELATURAM

 

17. Adscriptio tres gradus comprehendit: simplicis Admissionis, quam facit Vicarius Regionalis, audita sua Commissione; incorporationis temporaneae, quae Oblatio dicitur, post annum saltem ab Admissione; incorporationis definitivae seu Fidelitatis, post quinquennium saltem ab incorporatione temporanea transactum.

 

18. Admissionem postulare valet, habita quidem Directoris localis licentia, quilibet laicus catholicus qui, praeter aetatem et alias qualitates requisitas, de quibus in n. 20, recta intentione moveatur ex vocatione divina ad enixe prosequendam suam sanctificationem, mediante proprio labore vel professione, quin ideo mutet suum statum canonicum, velitque totis viribus incumbere apostolatui exercendo, iuxta fines ac media Operis Dei propria, et ad eiusdem onera ferenda eiusdemque peculiares labores exercendos sit idoneus.

 

19. Candidatus expostulare tenetur suam admissionem mediantibus litteris ad competentem Praelaturae Ordinarium inscribendis, in quibus manifestet suum desiderium ad Opus Dei pertinendi qua Numerarius, Aggregatus vel Supemumerarius.

 

20. § 1. Ut quis possit ad Praelaturam admitti requiritur:

 

1 ° ut aetatem saltem decem et septem annorum compleverit;

 

2° ut in sanctificationem personalem incumbat, enixe colendo virtutes christianas, iuxta spiritum et praxim asceticam quae Operis Dei sunt propria;

 

3 0 ut vitae spirituali prospiciat, per frequentem receptionem Sacramentorum SS. Eucharistiae et Paenitentiae et per exercitium orationis mentalis quotidianae aliarumque normarum pietatis Operis Dei;

 

40 ut antea in apostolatu peculiari Operis Dei, per dimidium saltem annum, sub ductu auctoritatis competentis sese exercuerit; nihil obstat quominus candidatus iam prius per aliquot tempus ut adspirans habeatur, quin tamen ad praelaturam adhuc pertineat;

 

50 ut ceteris qualitatibus personalibus sit praeditus, quibus experimentum praebeat se recepisse vocationem ad Opus Dei.

 

§2. Ab Opere Dei arcentur qui alicuius Instituti religiosi vel Societatis vitae communis fuerit sodalis, novitius, postulans vel alumnus scholae apostolicae; et qui in aliquo Instituto saeculari qua probandus degerit vel admissionem expostulaverit.

 

§3. Praeterea, ne dioeceses priventur propriis vocationibus sacerdotalibus, ad Praelaturam non admittuntur alumni Seminariorum, sive laici sive clerici, neque sacerdotes alicui dioecesi incardinati.

 

21. Candidati, ex quo admissionem expostulent eisque significetur suam petitionem dignam, quae examinetur, habitam esse ad normam n. 14 § 1, ius habent recipiendi congrua formationis media necnon curam ministerialem sacerdotum Praelaturae.

 

22. Edocendus est candidatus, antequam admittatur, spiritum Operis Dei exigere ut unusquisque vitam agat impensi laboris, utque, mediante exercitio propriae professionis vel actuositatis, sibi procuret media oeconomica: ea nempe quae sunt necessaria non solum ad suipsius et, si res id ferat, suae familiae sustentationem, sed etiam ad contribuendum generose et iuxta propria personalia adiuncta operibus apostolicis sustinendis.

 

23. Incorporatio, tum temporanea tum definitiva, requirit praeter liberam et expressam candidati voluntatem, opportunam concessionem Vicarii Regionalis cum voto deliberativo su¡ Consilii; si vero de incorporatione definitiva agatur, necessaria est insuper Praelati confirmatio.

 

24. § 1. Cuncti Praelaturae fideles necessarias assumere debent assecurationes seu cautiones, quas civiles leges pro casibus defectus vel impossibilitatis laboris, infirmitatis, senectutis, etc., praevident.

 

§2. Quoties, attentis adiunctis, id requiratur, Praelaturae officium est subveniendi necessitatibus materialibus Numerariorum et Aggregatorum.

 

§ 3. Fidelium, de quibus in paragrapho praecedenti, parentibus forte indigentibus, Praelatura, qua par est caritate et generositate providet, quin ex hoc iuridica quaelibet obligatio umquam oriri possit.

 

25. Incorporatio temporanea singulis annis ab unoquoque fideli singillatim renovatur. Ad hanc renovationem requiritur et sufficit licentia Vicarii Regionalis, qui, in casu dubii, suam Commissionem et Directorem localem cum eius Consilio audire potest. Si nullum dubium subsit circa Vicarii renovationi contrariam voluntatem, et nihil ex parte Directoris obsit, licentia iure praesumitur et incorporatio temporanea renovara potest; iure itero praesumitur renovationem tacite factam fuisse si fidelis prius non manifestaverit suam voluntatem renovationi contrariam; ipsa vero renovatio subiicitur condicioni resolutiyae si Vicarius de ea certior factus, una cum Defensore et audita sua Commissione, contradicat.

 

26. Quando aliquis Supernumerarius devenerit Aggregatus aut Numerarius, potest totaliter vel partialiter dispensara circa tempus requisitum pro nova incorporatione temporanea vel definitiva, sed a speciali formatione nullatenus dispensatur.

 

27. § 1. Pro incorporatione temporanea vel definitiva alicuius christifidelis, fiat a Praelatura et ab eo cuius intersit formalis declaratio coram duobus testibus circa mutua officia et iura.

 

§2. Praelatura, quae in casu ab eo repraesentatur, quem Vicarius respectivae circumscriptionis designaverit, a momento incorporationis eiusdem christifidelis eaque perdurante, se obligabit:

 

1 ° ad praebendam eidem christifideli assiduam institutionem doctrinalem religiosam, spiritualem, asceticam et apostolicam, necnon peculiarem curam pastoralem ex parte sacerdotum Praelaturae;

 

2° ad adimplendas ceteras obligationes quae, erga eiusdem christifideles, in normis Praelaturam regentibus statuuntur.

 

§ 3. Christifidelis vero suum firmum propositum manifestabit se totis viribus dicandi ad sanctitatem prosequendam atque ad exercendum apostolatum iuxta spiritum et praxim Operis Dei, seque obligabit, a momento incorporationis eaque perdurante:

 

1 ° ad manendum sub iurisdictione Praelati aliarumque Praelaturae competentium auctoritatum, ut fideliter sese impendat in jis omnibus quae ad finem peculiarem Praelaturae attinent;

 

2 ° ad adimplenda omnia officia quae secum fert condicio Numerarjj vel Aggregati vel Supernumerarii Operis Dei atque ad servandas normas Praelaturam regentes necnon legitimas praescriptiones Praelati aliarumque competentium auctoritatum Praelaturae quoad eius regimen, spiritum et apostolatum.

 

§4. Quod attinet ad Praelaturae fideles, potest Ordinarius Praelaturae, fusta de causa, vota privata itemque iusiurandum promissorium dispensare, dummodo dispensatio ne laedat ius alüs quaesitum. Potest quoque, quoad eosdem fideles, adscriptionem alicui tertio Ordini suspendere, ita tamen ut ipsa reviviscat si, qualibet de causa, vinculum cum Praelatura cesset.

 

CAPUT IV

 

DE FIDELIUM DISCESSU ET DIMISSIONE A PRAELATURA

 

28. § 1. Antequam aliquis temporaliter Praelaturae incorporetur, potest quovis momento libere ipsam deserere.

 

§2. Pariter auctoritas competens, ob fustas et rationabiles causas, valet eum non admittere, aut el discedendi consilium dare. Hae causae praesertim sunt defectus spiritus proprü Operis Dei et aptitudinis ad apostolatum peculiarem fidelium Praelaturae.

 

29. Perdurante incorporatione temporanea vel iam facta definitiva, ut quis possit Praelaturam voluntarie relinquere, indiget dispensatione, quam unus Praelatus concedere potest, audito proprio Consilio et Commissione Regionali.

 

30. § 1. Fideles temporarie vel definitive Praelaturae incorporati nequeunt dimitti nisi ob graves causas, quae, si agatur de incorporatione definitiva, semper ex culpa eiusdem fidelis procedere debent.

 

§2. Infirma valetudo non est causa dimissionis, nisi certo constet eam, ante incorporationem temporaneam, fuisse dolose reticitam aut dissimulatam.

 

31. Dimissio, si opus sit, fíat maxima caritate: antea tamen suadendus est is cuius interest ut sponte discedat.

 

32. Dimissio a Praelato vel, in sua circumscriptione, a Vicario, semper cum voto deliberativo proprü Consilii, est decernenda, causis el cuius interest manifestatis dataque eidem plena respondendi licentia, et post binas monitiones incassum factas, salvo semper iure fidelium ad Praelatum vel ad Sanctam Sedem recurrendi. Si recursus interpositus fuerit intra decem dies, effectus iuridicus dimissionis suspenditur donec responsio a Praelato vel, in casu, a Sancta Sede prodierit.

 

33. Exitus legitimus ab Opere Dei secum fert cessationem vinculi, de quo in n. 27, necnon officiorum atque iurium, quae ex ipso profluunt.

 

34. Qui qualibet ratione Praelaturae valedicat vel ab ea dimittatur, nihil ab ea exigere potest ob servitia eidem praestita, vel ob id quod, sive industria sive exercitio propriae professionis, sive quocumque alio titulo vel modo, eidem rependerit.

 

35. Clericus Praelaturae incardinatus, ad normara n. 36, nequit ipsam deserere donec Episcopum invenerit, qui eum in propria dioecesi recipiat. Quodsi non invento Episcopo exierit, nequit interim suos Ordines exercere, donec Sancta Sedes aliter providerit.

 

TITULUS II

 

DE PRAELATURAE PRESBYTERIO DEQUE

 

SOCIETATE SACERDOTALI SANCTAE CRUCIS

 

CAPUT 1

 

DE COMPOSITIONE PRESBYTERI ET

 

SOCIETATIS SACERDOTALIS SANCTAE CRUCIS

 

36. § 1. Praelaturae presbyterium ab illis clericis constituitur, qui, ad sacros Ordines a Praelato promoti ad normam nn. 44-51, Praelaturae incardinantur eiusque servitio devoventur.

 

§ 2. Hi sacerdotes, ex ipso suae ordinationis facto, fiunt socii Numerarü vel, iuxta infra dicenda (n. 37 § 2), Coadjutores Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis, quae est Associatio clericalis Praelaturae propria ac intrinseca, unde cum ea aliquid unum constituit et ab ea seiungi non potest.

 

§ 3. Praelatus Operis Dei est Praeses Generalis Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis.

 

37. § 1. Ut quis sacros Ordines recipere valeat in servitium Praelaturae, requiritur ut sit eidem definitive incorporatus qua Numerarius vel Aggregatus, atque ut periodum formationis compleverit, quam omnes laici Numerarü, necnon Aggregati illi qui. ad sacerdotium destinantur perficere tenentur, ita ut nemini immediate in Praelatura qua sacerdos Numerarius vel respective Aggregatus Operis Dei incardinarj liceat.

 

§2. Quo aptius a socüs Aggregatis Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis, de quibus in nn. 58 et sequentibus, jure distinguantur, Aggregati laici Operis Dei, qui sacerdotium in servitium Praelaturae suscipiunt, in Societate ipsa Coadjutores seu simpliciter sacerdotes Aggregati Operis Dei vocantur.

 

38. Hi sacerdotes operam suam prae primis navabunt formationi spirituali et ecclesiasticae atque peculiar¡ curae animarum ceterorum fidelium utriusque Sectionis Operis Dei.

 

39. Sacerdotes Operis Dei cum alüs quoque fidelibus ministeria Ordinis sacerdotalis propria exercebunt, semper quidem habitis licentiis ministerialibus ad normam iuris.

 

40. Si, ratione officii ecclesiastici ve¡ personalis competentiae, hi sacerdotes ad Consilium presbyterale aliaque organa dioecesana invitantur, pro posse participare debent, praehabita tamen licentia Praelati Operis Dei vel eius Vicarii.

 

41. In cunctis dioecesibus in quibus suum ministerium exercent, hi sacerdotes apostolicae caritatis nexibus coniunguntur cum ceteris sacerdotibus presbyterii uniuscuiusque dioecesis.

 

42. Praeter clericos de quibus in nn. 36 et 37, ipsi Societati Sacerdotali Sanctae Crucis adscribi etiam valent, ad normam n. 58, tam socii Aggregati quam socii Supernumerarii, quin tamen inter Praelaturae clericos adnumerentur, nam unusquisque pertinere perget ad suum presbyterium dioecesanum, sub iurisdictione unius respectivi Episcopi.

 

43. Societati Sacerdotali Sanctae Crucis adnumerari etiam possunt, ut associati Cooperatores, alii clerici alicui dioecesi incardinati, qui Societati adiumentum praestant oratione, eleemosynis et, si fieri possit, etiam proprio cuiusque ministerio sacerdotali.

 

CAPUT II

 

DE PROMOTIONE AD SACROS ORDINES ET DE PRESBYTERORUM MISSIONE CANONICA

 

44. Illi tantum Numerarü et Aggregati Operis Dei ad sacros Ordines promoveantur, quos Praelatus vocatione ad sacerdotium ministeriale praeditos noverit et Operi Dei eiusque ministerüs necessarios vel congruentes iudicaverit. Qui autem Ordines appetere exoptant, desiderium suum Praelato exponere possunt, sed eius decisioni acquiescere debent.

 

45. Ut quis Numerarius vel Aggregatus ad Ordines promover¡ valeat, praeter carentiam irregularitatum aliorumque impedimentorum, de quibus in iure universali, requiritur -servato quoque praescripto n. 37- ut sit speciali aptitudine ornatus ad munera sacerdotalia prout in Praelatura exercenda sunt, et sit saltem viginti quinque annos natus antequam presbyteratum recipiat.

 

46. Ad formationem quod attinet candidatorum ad sacerdotium, accurate serventur normae iuris universalis et proprii Praelaturae.

 

47. Adscriptio inter candidatos per liturgicum admissionis ritum, ministeriorum collatio necnon promotio ad sacros Ordines Praelato reservantur, post praeviam uniuscuiusque candidati declarationem propria manu exaratam et subscriptam, qua testificetur se sponte ac libere sacros Ordines suscepturum atque se ministerio ecclesiastico perpetuo mancipaturum esse, insimul petens ut ad Ordinem recipiendum admittatur.

 

48. Litteras dimissorias pro ordinatione dat Praelatus Operis Dei, qui potest promovendos ab interstitiis necnon a defectu aetatis his in Statutis requisitae dispensare, non tamen ultra annum.

 

49. Qui ad sacros Ordines vocantur, non modo requisita a canonibus praescripta habere debent, praesertim specialem in disciplinis ecclesiasticis cognitionem, verum etiam emineant pietate, vitae integritate, animarum zelo, erga SS. Eucharistiam fervido amore, ac desiderio imitandi quod quotidie tractare debent.

 

50. § 1. Cum sacros Ordines recipiunt, clerici ad nutum Praelati manent quoad primam et ulteriores destinationes ad unam vel aliam Operis Dei circumscriptionem.

 

§ 2. Missio canonica sacerdotibus confertur a Praelato, per se vel per respectivos Vicarios circumscriptionum, semper quidem iuxta normas a Praelato statutas, ipsis concedendo opportunas licentias ministeriales, Sacrum nempe litandi, Verbum Dei praedicandi atque confessiones excipiendi.

 

§ 3. Haec facultas audiendi confessiones, quae ab Ordinario Praelaturae presbyteris quibuslibet conferri potest, extenditur ad omnes fideles Praelaturae atque Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis socios secundum tenorem ipsius concessionis, necnon ad illos omnes qui in Centris Operis Dei diu noctuque degunt.

 

51. § 1. Sacerdotes presbyterii Praelaturae munia et officia ecclesiastica quaelibet, etsi cum propria condicione et munere pastorali in Praelatura compatibilia, absque Praelati Operis Dei expressa venia admittere non valent.

 

§ 2. Non tamen ipsis prohibetur exercere actuositatem professionalem sacerdotali characteri, ad normam iuris Sanctaeque Sedis praescriptorum atque instructionum, non oppositam.

 

52. Sacerdotum Praelaturae ius est et officium, cum periculum mortis immineat, infirmis Numerarais Sacramenta ministrare, quod etiam facere possunt Aggregatis necnon omnibus in Centris Operis Dei versantibus. Agonia autem superveniente, commendatio animae fiat, adstantibus, quoad fiera possit, omnibus fidelibus Centro adscriptis, et orantibus ut Deus infirmum soletur, el festivus occurrat eumque in Paradisum perducat.

 

53. fusta funebria tam pro Numerarais quam pro Aggregatis et Supernumerarüs ex regula in paroecia, ad normam iuris, persolvantur. Celebrara autem possunt per exceptionem in sede alicuius Centri, saltem quando ipsum habeat ecclesiam adnexam, vel agatur de Centro maiore.

 

54. Post receptam sacram Ordinationem, sacerdotes periodice frequentabunt cursus theoreticos et practicos de re pastorali, collationes, conferentias aliaque id genus, atque statuta examina post presbyteratum et pro licentiarum ministerialium prorogatione subibunt, iuxta normas a Praelato determinatas.

 

55. Praelato officium est providendi, mediantibus opportunis normis, honestae sustentationi clericorum qui sacros Ordines receperint in servitium Praelaturae, necnon congruae eorum assistentiae in casibus infirmae valetudinis, invaliditatis et senectutis.

 

56. Praelatus eiusque Vicarii fovere enitantur in omnibus Praelaturae sacerdotibus fervidum spiritum communionis cum ceteris sacerdotibus Ecclesiarum localium, in quibus ipsi suum exercent ministerium.

 

CAPUT III

 

DE SOCAS AGGREGATIS ET SUPERNUMERARIIS SOCIETATIS SACERDOTALIS SANCTAE CRUCIS

 

57. Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis, de qua in n. 36, constituitur in Associationem, quo melius suum sanctificationis sacerdotalis finem etiam inter clericos ad Praelaturam non pertinentes prosequatur iuxta spiritum et praxim asceticam Operis Dei.

 

58. § 1. Socii Aggregati ac Supernumerarii Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis, qui quidem membra non efficiuntur cleri Praelaturae, sed ad suum cuiusque presbyterium pertinent, sunt sacerdotes vel saltem diaconi alicui dioecesi incardinati, qui Domino in Societate Sacerdotali Sanctae Crucis iuxta spiritum Operis Dei, peculiar¡ superaddita vocatione, sese dicare volunt, ad sanctitatem nempe in exercitio su¡ ministerii pro viribus prosequendam, quin tamen eorum dioecesana condicio plenaque proprio uniuscuiusque Ordinario subiectio quoquo modo ex hac dedicatione afficiantur, sed contra, iuxta infra dicenda, diversis respectibus confirmentur.

 

§2. In Societate Sacerdotali Sanctae Crucis non sunt Superiores interni pro Aggregatis et Supernumerariis, quapropter, cum ipsi oboedire tantum debeant proprio loci Ordinario, ad normam iuris, nulla omnino exsurgit quaestio de duplici oboedientia: nulla enim viget oboedientia interna, sed solummodo normalis illa disciplina in qualibet Societate exsistens, quae provenit ex obligatione colendi ac servandi proprias ordinationes; quae ordinationes, hoc in casu, ad vitam spiritualem exclusive referuntur.

 

59. § 1. Qui admitti volunt, eminere debent in amore dioeceseos, oboedientia ac veneratione erga Episcopum, pietate, recta in scientiis sacris institutione, zelo animarum, spiritu sacrificii, studio vocationes promovendi, et desiderio adimplendi cum maxima perfectione oficia ministerialia.

 

§2. Pro incorporatione in Societatem Sacerdotalem Sanctae Crucis nullus viget limes maximus aetatis, et admitti quoque possunt clerici chronica aliqua infirmitate laborantes.

 

60. § 1. Alumni Seminariorum nondum diaconi non possunt in Societatem recipi. Si vocationem persentiunt antequam ordinentur, ut Adspirantes haberi et admitti valent.

 

§2. Jure etiam a Societate arcentur qui alicuius Instituti religiosi ve¡ Societatis vitae communis fuerit sodalis, novitius, postulans vel alumnus scholae apostolicae; et qui in aliquo Instituto saeculari qua probandus degerit vel admissionem expostulaverit.

 

61. Ut quis qua Aggregatus admittatur, divina vocatio requiritur secum ferens totalem et habitualem disponibilitatem ad sanctitatem quaerendam iuxta spiritum Operis Dei, qui exigit:

 

l° imprimis studium perfecte adimplendi munus pastorale a proprio Episcopo concreditum, sciente unoquoque se soli Ordinario loci rationem reddere debere de huiusmodi muneris adimpletione;

 

2° propositum dedicandi totum tempus totumque laboreen ad apostolatum, spiritualiter praesertim adiuvando confratres sacerdotes dioecesanos.

 

62. Ut quis recipi possit qua Supernumerarius, eadem vocatio divina requiritur ac pro Aggregatis, necnon plena disponibilitas ad sanctitatem quaerendam iuxta spiritum Operis Dei, licet Supernumerarii, propter suas condiciones personales, familiares aliasque id genus, habitualiter in activitatem apostolicam incumbere non valent totaliter et immediate.

 

63. Admissio petitur litteris ad Praesidem Generalem inscriptis, in quibus candidatus manifestet suum desiderium sese incorporandi Societati Sacerdotali Sanctae Crucis qua socius Aggregatus vel Supernumerarius.

 

64. Pro admissione ac incorporatione clericorum inter Aggregatos ve¡ Supernumerarios Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis, eaedem normae et agendi ratio servari debent, quae pro admissione et incorporatione Aggregatorum et Supernumerariorum Operis Dei praescribuntur, etiam relate ad tempus peculiaris formationis spiritualis et ad media quae candidatis praebentur, ut eorum spiritualis vita alatur.

 

65. Qui admissionem qua Supernumerarii expostulaverint, possunt postea inter Aggregatos recipi, modo tamen requisitis polleant qualitatibus.

 

66. Si quis ante incorporationem ut Aggregatus videtur necessaria disponibilitate carere, potest retineri qua Supernumerarius, modo requisitas condiciones habeat.

 

67. Quoad egressum et dimissionem, eadem vigent ac tenenda sunt, congrua congruis referendo, quae pro egressu et dimissione Aggregatorum ac Supernumerariorum Operis Dei statuuntur.

 

68. Praeter Fnem Operis Dei, quem hi socii in propria condicione suum faciunt, hunc ut peculiarem propriumque vindicant, scilicet: sanctitatem sacerdotalem atque sensum plenae deditionis ac subiectionis Hierarchiae ecclesiasticae in clero dioecesano impense promovere; et inter sacerdotes cleri dioecesani vitam communem fovere, prout Ordinario loci expedire videatur.

 

69. Spiritus quo Aggregati et Supernumerarii Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis informara in omnibus debent, his praeprimis continetur:

 

1° nihil sine Episcopo agere, quod quidem complecti debet omnem ipsorum vitam sacerdotalem atque animarum ministeria;

 

2° propriam condicionem dioecesanam non derelinquere, sed contra, ipsam maiore semper Dei amore exercere;

 

3° maxima quidem semper et ubique naturalitate inter confratres sacerdotes se gerant, et nullo modo secretos sese exhibeant, cum nihil in ipsis inveniri debeat quod ita celara oporteat;

 

4° a confratribus sacerdotibus nullo modo distingui velint, sed totis viribus unir¡ cum ipsis nitantur;

 

5° cum ceteris membris presbyterii cuiusque proprii ita fraterna caritate pleni sint, ut quamlibet prorsus divisionum umbram vitent, specialibus apostolicae caritatis et fraternitatis nexibus coniungantur, et inter omnes omnino sacerdotes maximam unionem studeant.

 

70. Aggregati et Supernumerarii Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis, praeter clericorum obligationes in iure universali statutas aliasque quas pro omnibus suis sacerdotibus singuli Episcopi praescribere possint, pietatis officia colunt praxis asceticae Operis Dei propria; cursus vero recessus spiritualis ipsi peragere debent cum ceteris suae dioecesis sacerdotibus, loco et modo ab Ordinario proprio determinatis.

 

71. Sacerdotes Aggregati et Supernumerarii ad christianas virtutes tam theologales quam cardinales specialiter colendas dicantur, unusquisque in proprio labore et munere pastorali, a suo cuiusque Episcopo sibi concredito.

 

72. Spiritus Operis Dei fovet, in Aggregatis et Supernumerariis Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis, necessitatem ardenter obsecundandi atque ad effectum deducendi directionem spiritualem collectivam, quam Episcopus dioecesanus suis sacerdotibus impertit litteris pastoralibus, allocutionibus, provisionibus disciplinaribus alüsque mediis. Hunc sane in finem, et sine ulla umquam interferentia cum indicationibus dioecesanis vel cum temporibus ad eas adimplendas praescriptis, Societas Sacerdotalis Sanctae Crucis Aggregatis et Supernumerariis praebet peculiaria media formationis, quorum praecipua sunt sequentia:

 

l° periodicae collationes, in quibus directio spiritualis personalis recipitur, et studiorum Circuli, quibus praesunt Zelatores ad spiritum sociorum fovendum: quae quidem omnia ita ordinari debent, quoad durationis tempus, absentiam e propria dioecesi diebus festis, aliaque similia, ut sacerdotes omnes eisdem assistentes praeprimis muneribus in dioecesi sibi commissis commode satisfacere valeant;

 

2° alia omnia media, industriae, instrumenta ascetica piaeque praxes Operis Dei;

 

3° expolitio atque opportuna, prout in Domino videatur, intensio et ampliatio culturae et formationis scientificae, quatenus ipsae sunt medium ad ministerium exercendum.

 

73. § 1. Absolute accurateque vitanda est in dioecesi, quoad Aggregatos et Supernumerarios, vel umbra specialis hierarchiae Societatis propriae; quod enim unice quaeritur, hoc esse debet: perfectio vitae sacerdotalis ex diligenti fidelitate vitae interior¡, ex tenaci constantique studio formationis, atque ex mente, criterio et ardore apostolicis, quin hi clerici ullo modo subsint potestati regiminis Praelati Operis Dei eiusque Vicariorum.

 

§2. Ad Aggregatos et Supernumerarios Regionis adiuvandos, Vicarius Regionalis utitur ministerio Sacerdotis Rerum Spiritualium Praefecti, quocum collaborant in unaquaque dioecesi Admonitor et Director spiritualis cum proprüs ipsorum substitutis.

 

74. Pro illis omnibus cum Episcopo locive Ordinario tractandis vel expediendis, quae ad Aggregatos et Supernumerarios in propria uniuscuiusque dioecesi spectant, Societas ex regula Admonitore eiusve substituto utitur, nisi Vicarius Regionalis, vel ipse directo, vel per specialem suum delegatum aliqua negotia agere seu expedire maluerit.

 

75. § 1. Vicarius Regionalis sacerdotes Admonitores, Directores spirituales eorumque substitutos ad quinquennium designat.

 

§2. Haec munera quamlibet potestatis regiminis formam seu speciem vitare prorsus debent.

 

§3. Designationes factas quantocius opportune Episcopo dioecesano locive Ordinario communicare Vicarius Regionalis satagat.

 

76. Sacerdotes Aggregati et Supernumerarii Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis in Coetibus componuntur ac ordinantur, qui specialibus Centris personalibus adscribuntur. Unum idemque Centrum diversos huiusmodi Coetus adscriptos, etiam per varias dioeceses, prout magis expedire videatur, distributos, habere valet.

 

77. Societas nullam peculiarem oeconomicam administrationem habere debet. Ipsa ordinaria fidelium Operis Dei administratione, si qua egeat, utitur.

 

78. In illis quae hic expresse praescripta non sunt, congrua congruis referendo et dummodo condicioni sacerdotali conveniant, ea omnia sacerdotibus Aggregatis ac Supernumerariis applicantur, quae pro Aggregatis et Supernumerariis Operis Dei ordinata sunt, eorumque bona spiritualia et facultates ipsi participant.

 

TITULUS III

 

DE VITA, INSTITUTIONE ET

 

APOSTOLATU FIDELIUM PRAELATURAE

 

CAPUT 1

 

DE VITA SPIRITUALI

 

79. § 1. Spiritus et praxis ascetica propria Praelaturae specificos characteres habent, plene determinatos, ad finem proprium prosequendum. Unde spiritus Operis Dei aspectus duplex, asceticus et apostolicus, ita sibi adaequate respondet, ac cum charactere saeculari Operis Dei intrinsece et harmonice fusus ac compenetratus est, ut solidam ac simplicem vitae -asceticae, apostolicae, socialis et professionalis- unitatem necessario secum ferre ac inducere semper debeat.

 

§2. Ut exigentiae asceticae et apostolicae sacerdotü communis et, pro clericis, sacerdotü ministerialis iuxta spiritum Operis Dei in praxim serio et continuo deducantur, utque ita Praelaturae fideles efficax fermentum sanctitatis et apostolatus inter ceteros clericos et laicos saeculares esse possint, intensa vita orationis et sacrificü praeprimis ab omnibus requiritur, iuxta pietatis officia hoc in Codice statuta ceteraque ad traditionem Operis Dei pertinentia.

 

80. § 1. Fundamentum solidum, quo omnia in Opere Dei constant, radixque fecunda singula vivificans, est sensus humilis ac sincerus fliationis divinae in Christo lesu, ex quo dulciter creditur caritati paternae quam habet Deus in nobis; et Christus Dominus, Deus horno, ut frater primogenitus ineffabili sua bonitate sentitur a Praelaturae fidelibus, qui Spiritus Sancti gratia Iesum imitari conantur, in memoriam praesertim revocantes mirum exemplum et fecunditatem operosae eius vitae in Nazareth.

 

§2. Hac ratione, in vita fidelium Praelaturae, qui sicut ceteri clerici saeculares et laici, sibi aequales, in omnibus se gerunt, nascitur necessitas et veluti instinctus supernaturalis omnia purificandi, elevandi ad ordinem gratiae, sanctificandi et convertendi in occasionem personalis unionis cum Deo, cuius Voluntas adimpletur, et in instrumentum apostolatus.

 

81. § 1. Vitae spiritualis fidelium Praelaturae radix ac centrum Sacrosanctum Missae est Sacrificium, quo Passio et Mors Christi lesu incruente renovatur et memoria recolitur infiniti eius amoris salvifici erga universos homines.

 

§2. Omnes proinde sacerdotes Sacrosanctum Missae Sacrificium quotidie celebrent eique cuncti laici devotissime assistant, Corporis Christi Dapem sacramentaliter vel spiritualiter saltem participantes. Praeterea Christum in SS. Sacramento alio diei tempore visitent.

 

82. Exemplum imitantes Apostolorum, qui erant perseverantes unanimiter in oratione, atque communitatum primaevorum christianorum, Praelaturae fideles, dum ordinariis vitae ac laboris quotidiani vicissitudinibus se dedicant, continuara suae animae contemplativae unionem et conversationem cum Deo curare debent. Ad hunc finem necessario custodiendum ac fovendum:

 

1° singulis diebus, mane, post oblationem suorum operum Deo factam, orationi mentali spatio semihorae vacabunt; vespere autem aliam semihoram orationi dedicabunt. Praeterea lectioni Novi Testamenti et alterius libri spiritualis per aliquot temporis spatium vacent, et Preces communes Operis Dei recitent;

 

2° singulis mensibus spirituali recessui unam dedicent diem;

 

3° singulis annis longiori per aliquot dies recessui spirituali vacent;

 

4° semper et ubique recolant Dei praesentiam; meminerint filiationis divinae; communiones spirituales iterent; item gratiarum actiones, actus expiationis, orationes jaculatorias; foveant impensius mortificationem, studium, laborem, ordinem, gaudium.

 

83. § 1. Ut insidiae vincantur triplicis concupiscentiae, superbiae vitae speciatim, quae ex doctrina, ex condicione sociali et ex professionalibus laboribus ali posset, ascetismi christiani exigentiae a Praelaturae fidelibus firmiter et impense colendae sunt. Hic ascetismus nititur fideli ac perpetuo sensu humilitatis externae et intrinsecae, non tantum individualis sed etiam collectivae; candore connaturalis simplicitatis; familiar¡ et nobili agendi ratione; expressione iugis serenae laetitiae, labore, sui abnegatione, sobrietate, actibus sacrificii atque statutis exercitiis mortificationis etiam corporalis singulis diebus et hebdomadis peragendis, iuxta uniuscuiusque aetatem et condicionem. Haec omnia curantur ut media non solum purificationis personalis, sed praeterea ver¡ ac solidi progressus spiritualis, iuxta illud bene probatum et comprobatum verbum: "tantum proficies quantum tibi ipsi vim intuleris". Curantur etiam ut necessaria praeparatio ad omnem apostolatum in societate peragendum eiusque perfectum exercitium: "adimpleo ea quae desunt passionum Christi in carne mea pro corpore eius, quod est Ecclesia" (Col. 1, 24).

 

§2. Hic ascetismus et spiritus paenitentiae alias quoque exigentias in vita fidelium Praelaturae secum fert, praesertim quotidianam conscientiae discussionem, directionem spiritualem et praxim hebdomadariam confessionis sacramentalis.

 

84. § 1. Ament Praelaturae fideles et diligentissime custodiant castitatem, quae homines Christo eiusque castissimae Matri reddit gratissimos, pro certo habentes operam apostolatus castitate suffultam esse debere.

 

§ 2. Ad praesidium huius thesauri, qui vasis fertur fictilibus, summopere conferunt fuga occasionum, modestia, temperantia, corporis castigatio, SS. Eucharistiae frequens receptio, ad Virginem Matrem adsiduus ac filialis recursus.

 

85. Tenero amore et devotione Beatissimam Virginem Mariam, Domini lesu Christi Matrem et nostram, Praelaturae fideles colant. Quotidie quindecim mysteria marialis Rosarii contemplentur, quinque saltem mysteria vocaliter recitantes, vel, iis in locis in quibus pia haec praxis usualis non sit, aliam aequipollentem marialem precationem pro hac recitatione substituentes. Ipsam Deiparam, uti mos est, salutatione Angelus Domini vel antiphona Regina coeli filiali devotione honorare ne omittant; et die sabbato mortificationem aliquam faciant, recitentque antiphonam Salve Regina vel Regina coeli.

 

86. § 1. Dominus hominem creavit "ut operaretur" (Genes. II, 15), ideoque haec laborandi lex pertinet ad generalem humanam condicionem. Attamen peculiaris character ac finis Praelaturae eius fideles ducit non solum ad colendum, verum etiam ad profunde amandum ordinarium laborem: in ipso enim vident tum insignissimum valorem humanum, necessarium quidem ad tuendam humanae personae dignitatem et societatis progressionem, tum praecipue miram occasionem atque medium unionis personalis cum Christo, imitantes eius operosam vitam absconditam generosi servitii aliorum hominum et ita cooperantes operi amore pleno Creationis et Redemptionis mundi.

 

§2. Peculiaris proinde character spiritus Operis Dei in eo consistit, quod unusquisque suum laborem professionalem sanctificare debet; in sui laboris professionalis perfecta adimpletione, sanctificari; et per suum laborem professionalem, alios sanctificare. Unde multae oriuntur concretae exigentiae in vita ascetica et apostolica eorum qui ad opera peculiaria Praelaturae dicantur.

 

87. § 1. Praelatura Operis Dei tota devota est servitio Ecclesiae, pro qua fideles Praelaturae -plena, perpetua ac definitiva Christi Domini servitio deditione sese mancipando- relinquere parati semper erunt honorem, bona, adhuc autem et animam suam; numquam Ecclesiam sibi inservire praesumant. Sit ergo firmus ac exemplaris pius amor erga Sanctam Matrem Ecclesiam omniaque ad illam quoquo modo pertinentia; sint sincerae dilectio, veneratio, docilitas et adhaesio Romano Pontifici omnibusque Episcopis communionem cum Apostolica Sede habentibus, quos Spiritus Sanctus posuit Ecclesiam Dei regere.

 

§ 2. Praeter orationes quae in Sacrosancto Eucharistico Sacrificio et in Operis Dei Precibus quotidianis pro Summo Pontifice et pro Ordinario uniuscuiusque Ecclesiae localis effunduntur, omnes fideles quotidie intentiones eorundem Domino specialiter commendare ne omittant.

 

88. § 1. Praelatura fovet in suis fidelibus necessitatem speciali sollertia colendi oboedientiam illam illudque religiosum obsequium, quae christiani universi exhibere debent erga Romanum Pontificem et Episcopos communionem cum Sancta Sede habentes.

 

§ 2. Omnes fideles tenentur praeterea humiliter Praelato ceterisque Praelaturae auctoritatibus in omnibus oboedire, quae ad finem peculiarem Operis Dei pertinent. Haec oboedientia sit penitus voluntaria, ob motivum divini amoris et ut imitentur Christum Dominum, qui cum esset omnium Dominus, semetipsum exinanivit formam servi accipiens, quique factus est "oboediens usque ad mortem, mortem autem crucis" (Philip. II, 8).

 

§ 3. Ad professionalem autem actionem quod attinet, itemque ad doctrinas sociales, politicas, etc., unusquisque Praelaturae fidelis, intra limites utique catholicae doctrinae fidei et morum, eadem plena gaudet libertate qua ceteri gaudent cives catholici. Auctoritates vero Praelaturae a quibuslibet vel consiliis dandis his in materiis omnino abstinere debent. Proinde illa plena libertas tantum minui poterit a normis quas forsan dederint pro omnibus catholicis, in aliqua dioecesi aut ditione, Episcopus vel Episcoporum Conferentia; quapropter Praelatura labores professionales, sociales, politicos, oeconomicos, etc., nullius omnino su¡ fdelis suos facit.

 

89. § 1. Omnes Praelaturae fideles diligant atque foveant humilitatem non modo privatam, sed etiam collectivam; ideo numquam Operi Dei gloriam quaerant, quinimmo hoc unum animo alte defixum habeant: gloriam Operis Dei summam esse sine humana gloria vivere.

 

§2. Quo efficacius suum finem assequatur Opus Dei, uti tale, humiliter vivere vult: quare sese abstinet ab actibus collectivis, neque habet nomen vel denominationem communem quibus Praelaturae fideles appellentur; nec ipsi aliquibus publicis manifestationibus cultus, uti processionibus, intererunt collective, quin ex hoc occultent se ad Praelaturam pertinere, quia spiritus Operis Dei, dum fideles ducit ad humilitatem collectivam enixe quaerendam, quo impensiorem atque uberiorem efficaciam apostolicam attingant, omnino simul vitat secretum vel clandestinitatem. Quapropter universis in circumscriptionibus omnibus nota sunt nomina Vicariorum Praelati necnon eorum qui Consilia ipsorum efformant; et Episcopis petentibus nomina communicantur non solum sacerdotum Praelaturae, qui in respectivis dioecesibus suum ministerium exercent, sed Directorum etiam Centrorum quae in dioecesi erecta habentur.

 

§3. Huius humilitatis collectivae causa, Opus Dei nequit edere folia et cuiusque generis publicationes nomine Operis.

 

90. In sua vita professionali, familiar¡ et sociali, fideles Praelaturae virtutes naturales, quae in humano consortio magni aestimantur et ad apostolatum peragendum iuvant, diligenter et fortiter colant: fraternitatem, optimismum, audaciam, in rebus bonis ac rectis sanctam intransigentiam, laetitiam, simplicitatem, nobilitatem ac sinceritatem, fidelitatem; sed eas semper et in omnibus supernaturales fideliter reddere curent.

 

91. Praelaturae fideles, memores normarum caritatis et prudentiae, exercere tenentur correctionem fraternam, ut, in casu, sese mutuo amoveant a moribus, qui spiritui Operis Dei repugnent.

 

92. Omnes maxima cura res etiam parvas cum spiritu supernaturali perficiant, eo quod vocationis ratio in diurno labore sanctificando consistit. Non semper res magnae occurrunt; parvae utique, in quibus lesu Christi amor saepius demonstrari potest. Haec est una ex manifestationibus spiritus paenitentiae Operis Dei proprii, quae potius in parvis et ordinariis rebus est quaerenda et in labore quotidiano, constanti, ordinato.

 

93. In hoc suo ordinario labore adimplendo, maximo cum amore Dei et proximi, fidem vivam et operantem necnon filialem spem omnibus in adiunctis Praelaturae fideles colant; quae virtutes omnia superare faciunt obstacula in Ecclesiae animarumque servitio forte obvenientia: "omnia possum in eo qui me confortat" (Philip. IV, 13). Nihil ergo aut neminem formident: "Dominus illuminatio mea et salus mea, quem timebo?" (Ps. XXVI, 1).

 

94. § 1. Praelaturae fideles plena vivant personali cordis a bonis temporalibus libertate, unusquisque iuxta suum statum et condicionem, animis ab omnibus, quibus utuntur, alienatis; sobrie semper in vita sua personali et sociali ¡uxta spiritum et praxim Operis Dei se gerentes; omnem sollicitudinem de rebus huius saeculi in Deum proiicientes; atque in hoc mundo tamquam peregrini, qui civitatem futuram inquirunt, commorantes.

 

§2. Suo ordinario labore professionali, peracto cum mente et animo patris familiae numerosae ac pauperis, omnibus Praelaturae fidelibus officium est providendi propriis necessitatibus oeconomicis personalibus et familiaribus atque, in quantum ab ipsis fieri possit, iuvandi sustentationem apostolatus Praelaturae, remedium afferentes indigentiae spirituali ac materiali plurimorum hominum. Gaudeant simul quando effectus experiantur carentiae mediorum, scientes numquam in necessariis providentiam Domini defecturam, qui nos monuit ut primum Regnum Dei et iustitiam eius quaeramus, si volumus ut cetera omnia nobis adiiciantur.

 

§3. Praelatura tamen curat ne suis fidelibus necessarium adiutorium spirituale desit, atque Praelatus, per se vel per suos Vicarios, paterno affectu eos fovet, ab unoquoque ea ratione exigendo, prout varia cuiusque adiuncta suadeant. Propterea, quod attinet ad Praelaturae fideles atque personas, quae diu noctuque in Centris Operis Dei degunt, potest Praelaturae Ordinarius, iusta de causa, dispensationem concedere ab obligatione servandi diem festum vel diem paenitentiae, aut commutationem eiusdem in alia pia opera.

 

95. Praeter festa Domini, Beatae Mariae Virginis et Sancti Ioseph, a Praelaturae fidelibus speciali devotione celebrantur festa Exaltationis Sanctae Crucis; SS. Archangelorum Michairlis, Gabrielis et Raphai;lis atque Apostolorum Petri, Pauli et loannis; aliorum Apostolorum et Evangelistarum; dies secunda octobris seu Angelorum Custodum festivitas, et decima quarta februarii. Hae postremae dies, pro Opere Dei, dies actionis gratiarum sunto.

 

CAPUT II

 

DE INSTITUTIONE DOCTRINALI RELIGIOSA

 

96. Sub aspectu doctrinali religioso, institutio quae fidelibus Praelaturae impertitur ipsis profundam cognitionem Fidei catholicae et Magisterii ecclesiastici, alimentum quidem necessarium suae vitae spiritualis et apostolicae, praestare contendit, ut in quocumque societatis ambitu personae adsint intellectualiter praeparatae, quae, cum simplicitate, in ordinarias adiunctis quotidianae vitae atque laboris, exemplo ac verbis efficacem apostolatum evangelizationis et catecheseos exerceant.

 

97. In qualibet regionali circumscriptione a Vicario Regionali, de consensu sui Consilii et Praelato confirmante, erigantur, prout opus fuerit, Studiorum Centra pro omnibus cuiusque Regionis fidelibus, ut institutio doctrinalis religiosa impensa et assidua ad vitam spiritualem sustinendam et ad finem apostolicum Praelaturae proprium prosequendum cunctis congrue praebeatur.

 

98. Potest etiam Praelatus, audito suo Consilio, Interregionalia Centra Studiorum erigere, a seipso dependentia, ut in his instituantur Praelaturae fideles ab ipso Praelato selecti sive directe, sive respectivis circumscriptionum Vicariis id proponentibus. Haec Centra specialiter destinar¡ possunt ad fideles, sacerdotes vel laicos, praeparandos, qui formationis officiis in diversis Regionibus incumbant.

 

99. § 1. Institutio doctrinalis religiosa, praesertim quod attinet ad disciplinas philosophicas ac theologicas, impertietur a professoribus Centrorum Studiorum Regionalium vel Interregionalium quae hunc in finem eriguntur, quaeque diversa habentur pro viris et pro mulieribus.

 

§ 2. Programmata cyclica ita componentur, ut institutio continue impertiri ac perfici valeat, quin unusquisque fidelis, in adimpletione officiorum professionalium et familiarium, detrimentum patiatur.

 

100. § 1. Praelaturae fideles tempus institutionis perficere possunt extra Centra Studiorum iuridice erecta, si, attentis circumstantiis, audito proprio Consilio, Vicarius Regionalis hoc disposuerit.

 

§ 2. Tempore hoc perdurante, formationem accipiunt a professore vel professoribus a Vicario Regional¡ delectis.

 

§ 3. Iidem autem periculum debent postea subire in aliquo Centro iuridice erectó.

 

101. § 1. Omnes Numeraria, necnon illi Aggregati quorum personalia adiuncta id suadeant, integra studia biennii philosophici et quadriennii theologici peragant.

 

§2. Singuli anni biennii atque quadriennii dividuntur in duos cursus semestrales, quorum duratio, numerus nempe horarum quae lectionibus dedicantur, aequivalere debet illi cursuum semestralium apud Pontificias Romanas studiorum Universitates, quorumque programmata eadem amplitudine qua in iisdem studiorum Universitatibus explicentur.

 

§ 3. Duodecim curriculis semestralibus persolvendis, de quibus in §§ praecedentibus, unusquisque alumnus tot annis incumbat, quot necessarii sint, iuxta adiuncta sua personalia atque sui laboris professionalis.

 

§ 4. Pro mulieribus Numerariis Auxiliaribus, Centra Studiorum cursus disponunt institutionis philosophicae ac theologicae ad earum personalia adiuncta accommodatos. Huiusmodi cursus non necessario amplecti debent integrum curriculum philosophicum-theologicum.

 

§ 5. Pro ceteris vero Praelaturae fidelibus institutio doctrinalis complectitur etiam congruam formationem doctrinalem religiosam, quae eos idoneos reddat ad suum apostolatum exercendum.

 

102. § 1. Pro Numerarais qui ad sacerdotium destinantur sunt specialia Centra Studiorum a Praelato erecta, ubi tamen semper alii Numeraria qui sacerdotes non erunt commorari debent, propriam ipsorum institutionem accipientes et vitam cum primis ducentes, quia una eademque pro omnibus spiritualis formatio requiritur.

 

§2. Attamen, post hoc satis longum tirocinium in Centris Studiorum peractum, durante uno tantum sacrae theologiae studiorum anno, candidati ad sacerdotium commorantur in Centro speciali ad ipsos solummodo destinato.

 

§ 3. Quoad Aggregatos qui pro sacerdotio recipiendo instituuntur, eaedem normae applicari possunt, congrua tamen congruis referendo.

 

103. Philosophiae rationalis ac theologiae studia, et alumnorum in his disciplinis institutionem, professores omnino pertractent ad Angelici Doctoris rationem, doctrinam et principia, eaque sancte teneant, iuxta normas a Magisterio Conciliorum et Sanctae Sedis traditas vel tradendas.

 

104. Quoad illos omnes, qui in posterum ad sacerdotium destinentur, studia de quibus in n. 101, ad normam iuris et Sanctae Sedis instructionum peracta, publica habenda sunt.

 

105. Omnes sacerdotes Praelaturae praediti sint oportet laurea doctorali in aliqua disciplina ecclesiastica.

 

106. § 1. Cuncti qui Praelaturae incorporara desiderant, ex quo admissionem expostulant, formationem doctrinalem religiosam, quae praevia vocatur, recipiant necesse est antequam eisdem incorporatio concedatur.

 

§ 2. Post incorporationem vero, perficere tenentur studia de quibus in n. 97. Hunc in finem frequentabunt cursus pro coetibus homogeneis dispositos, et assistent coadunationibus, conferentiis aliisque id genus.

 

107. Expletis respectivis studiis institutionis doctrinalis religiosae, quam recipiunt post incorporationem in Praelaturam, omnes suam institutionem modo permanenti et per totam vitam continuabunt iuxta rationem cyclicam repetitionis et adaequationis ad recens adquisitas cognitiones, quo profundius in dies suam formationem doctrinalem ipsi perf ciant.

 

108. Pro Cooperatoribus catholicis, necnon pro aliis Cooperatoribus qui Ecclesiae Catholicae doctrinam cognoscere desiderent, cursus, coadunationes aliaque similia promoveantur de re dogmatica ac morali deque ascetica christiana, ita ut ipsi formationem doctrinalem sibi adquirant vel perficiant.

 

109. Opus Dei nullam habet propriam sententiam vel scholam corporativam in quaestionibus theologicis vel philosophicis quas Ecclesia liberae fidelium opinioni relinquit: Praelaturae fideles, intra limites statutos ab ecclesiastica Hierarchia, quae Depositum fidei custodit, eadem libertate gaudent ac ceteri fideles catholici.

 

CAPUT III

 

DE APOSTOLATU

 

110. Praelatura sollicite suis fidelibus tradit congruam formationem apostolicam ac necessariam assistentiam pastoralem ad impensum laborem evangelizationis et catecheseos exsequendum, ita ut in vita omnium atque singulorum constanter ad effectum deducatur officium et ius christianorum exercendi apostolatum.

 

111. Haec semper Praelaturae christifideles in apostolatu meminerint:

 

1° zelus quo adurimur hoc unum quaerit, nempe ut omnes cum Petro ad lesum per Mariam quasi manu ducamus;

 

2° pro multitudine constituti sumus. Nulla igitur est anima quam diligere et adiuvare non velimus, omnia omnibus nos facientes (cfr. I Cor. IX, 22). Vivere nequimus praetermittentes omnium hominum curas atque necessitates, quia nostra sollicitudo omnes animas amplectitur: vitam agentes absconditam cum Christo in Deo (cfr. Col. III, 3), esse debemus tamquam fermentum in massa humanae societatis latens et ipsi se immiscens donec fermentata sit tota (cfr. Matth. XIII, 33).

 

112. Praelaturae fideles sibi proponant, semper et super omnia, ad effectum deducere suum finem personalem sanctificationis et apostolatus, fideliter adimplentes normas asceticas, formativas ac disciplinares Operis Dei, quibus adiuvantur in nisu perfecte exsequendi propria officia professionalia, familiaria et socialia, constans ita testimonium christiani sensus vitae humanae praebentes, et nuntium Christi diffundentes apud omnes societatis ambitus, jis non exclusis ad quos ordinarius labor apostolicus sacerdotum ac religiosorum diflicile pervenit.

 

113. Praelaturae fideles, persuasum habentes suum peculiarem apostolatum procedere ex propria vita interiore atque ex amore erga humanum laborem, quae fundi ac compenetrara debent in unitate vitae, speciatim enitantur ut suum laborem sanctificent ipsumque quam maxima possint perfectione humana exsequantur, secundum divinam voluntatem ordinent atque ad animarum salutem dirigant, in primis vero suorum in professione collegarum. Ideo eorum actuositas apostolica non habet modum se manifestandi uniformem vel exclusivum, quia radicatur in ipsa circumstantiarum varietate, quam humanus labor secum fert.

 

114. Praeter apostolatum testimonii atque exempli, per congruentem vitam personalem unionis cum Domino exhibiti, fideles Praelaturae eniti debent ut aperto etiam sermone de Deo loquantur, veritatem cum caritate diffundentes constanti apostolatu doctrinal et catechetico, accommodato ad peculiaria adiuncta personarum cum quibus laborant et convivunt.

 

115. Apostolatus fideljum Praelaturae ad cunctos homines dirigitur, sine distinctione stirpis, nationis vel condicionas socialis, ut christiani invitentur, edoceantur atque adiuventur ad respondendum vocationi universali ad sanctitatem in exercitio suae professionis et in ofliciorum proprii status adimpletione, utque illi etiam qui Christum nondum agnoscunt testimonium de Ipso exemplo et verbis recipiant, et ita disponantur ad fidei gratiam recipiendam.

 

116. Sua divina vocatione, Praelaturae christifideles ad ordinem supematuralem evehere satagunt sensum servitii erga homines atque societatem, quo labor quilibet professionalis exercendus est. Continenter prae oculis habebunt fecunditatem apostolatus apud personas condicionis intellectualis, quae, ob doctrinam qua pollent, vel ob munera quae exercent, ve¡ ob dignitatem qua insigniuntur, magni sunt ponderis pro servitio societati civili praestando: ideo totis viribus Praelaturae fideles adlaborabunt ut etiam illae personae Christi Domini doctrinae et praeceptis adhaereant ipsaque in praxim deducant.

 

117. Praelaturae fideles qui ad apostolatum eflicaciorem reddendum, exemplum christianum in exercitio proprii uniuscuiusque laboris professionalis, necnon in proprio ambitu familiari, culturali et sociali, dare conabuntur, suum personalem apostolatum exercent praesertim inter pares, ope praecipue amicitiae et mutuae fiduciae. Omnes nos amici sumus -"vos autem dixi amicos" (Ioann. XV, 15)-, immo eiusdem Patris fui ac proinde in Christo et Christi una simul fratres: peculiare igitur Praelaturae fidelium apostolatus medium est amicitia et assidua cum collaboratoribus consuetudo, quin tamen ad hoc speciales associationes actionis externae religiosae constituantur.

 

118. Peculiaris etiam nota, qua labor apostolicus fidelium Praelaturae insignitur, est amor libertatis personalis cunctorum hominum, cum accuratissimo obsequio erga libertatem conscientiarum et desiderio cum omnibus convivendi. Quo spiritu fideles ducuntur ad sinceram caritatem semper colendam erga eos qui Christum sequuntur, quia pro Ipso laborant; necnon ad eos diligendos, recte quoque eorum mentes aestimantes, qui Christum nondum sectantur, exemplo ac doctrina eos ad Dominum trahere satagentes.

 

119. Praelatura a suis fideliuus quaerit impensam et constantem actuositatem apostolicam personalem, in ipso labore et ambitu sociali uniuscuiusque propriis exercendam, liberam ac responsabilem, spontaneitate plene imbutam, quae fructus sit actionis gratiae quaeque sese accurate accommodet fidei et moribus christianis atque Ecclesiae Magisterio.

 

120. In hac continua actuositate apostolatus personalis, Praelaturae fideles adhibent etiam, pro cuiusque peritia, media illa atque incepta quae in societate civili communia sunt, nempe circulos studiorum, coadunationes, frequentes conventus, sessiones, conferentias, cursus studiorum aliaque similia, modo quidem accommodato ad diversos ambitus civiles in quibus ipsi vitam agunt.

 

121. § 1. Praeter apostolatum personalem, quem Praelatura in suis fidelibus fovet cuique profecto locus praecipuus competit, Praelatura qua talis specificam assistentiam pastoralem praestat laboribus et inceptis indolis civilis ac professionalis, non confessionalis, persequentibus fines educativos, assistentiales, etc.

 

§2. Praelaturae Ordinarius, necessitate ductus adimplendi suam specificam missionem utque peculiaris Praelaturae finis quam melius in praxim deducatur, maxima cura eos seliget qui cappellanorum atque religjonis magistrorum munere fungentur, tum in inceptis ab Opere Dei qua talj promotis, tum in jis quae a Praelaturae fidelibus una cum aliis suscitantur et pro quibus adiutorium spirituale ab Opere Dei postulant. In nominandis vero his cappellanis et religionis magistris, Praelaturae Ordinarius suum Consilium audire numquam omittat, atque nominationes ita factas loci Ordinario opportune communicet.

 

122. Praelatura numquam sibi assumit aspectus technicos et oeconomicos inceptorum de quibus in n. 121, neque de iisdem respondet; hi enim pertinent ad eorum proprietarios et gestores, utentes bonis et opibus ex propria industria vel aliis mediis similiter civilibus obtentis vel obtinendis. Ordinarie Praelatura non est proprietaria instrumentorum materialium eorum inceptorum, quorum spiritualem curam acceptat.

 

123. Pars Praelaturae in inceptis de quibus in numero praecedenti consistit in eorum christiana vivificatione, per opportuna media orientationis atque formationis doctrinalis ac spiritualis, necnon per congruam assistentiam pastoralem, accurate quidem servata alumnorum, convictorum ceterorumque omnium legitima conscientiarum libertate. Ad hanc curam de unoquoque incepto apostolico exercendam, Centrum Operis Dei erigetur, praevia opportuna venia Ordinarii loci, melius in scriptis data.

 

124. Cum aliquis Praelaturae christifidelis, ad Ordinarii loci petitionem et servata Praelaturae disciplina, adiutorium directe praestat in laboribus dioecesanis, idem incumbit illis laboribus explendis ad nutum et mentem eiusdem Ordinarii, ¡psique tantum de peracto labore rationem reddit.

 

TITULUS IV

 

DE REGIMINE PRAELATURAE

 

CAPUT I

 

DE REGIMINE IN GENERE

 

125. § 1. Praelaturae regimen committitur Praelato, qui suis Vicariis et Consiljis adiuvatur iuxta normas iuris universalis et huius Codicis.

 

§ 2. Potestas regiminis qua gaudet Praelatus est plena in foro tum externo tum interno in sacerdotes Praelaturae incardinatos; in laicos vero Praelaturae incorporatos haec potestas ea est tantum quae spectat finem peculiarem eiusdem Praelaturae.

 

§ 3. Praelati potestas, sive in clericos sive in laicos, ad normam iuris universalis et huius Codicis exercetur.

 

§ 4. Nomine Ordinarii Praelaturae iure intelleguntur et sunt Praelatus necnon qui in eadem generali gaudent potestate exsecutiva ordinaria, nempe Vicarii pro regimine tum generali cum regionali Praelaturae constituti.

 

126. Praelatura distribuitur in circumscriptiones regionales, quarum unamquamque moderatur Vicarius, qui Consiliarius Regionalis appellatur, cuique respectiva Consilia assistunt.

 

127. Excepto Praelati officio, quod est ad vitam, alia omnia munera Praelaturae sunt temporaria; admittitur tamen iterata eorundem nominatio.

 

128. Universa Praelatura eiusque partes tantum a Praelato vel eius delegatis, etiam in omnibus negotiis iuridicis, legitime repraesentantur; munere autem Praelati vacante vel impedito, ab eo qui regimen assumit ad normam n. 149 §§ 1 et 4; unaquaeque vero Operis Dei circumscriptio regionalis, etiam a proprio Vicario.

 

129. § 1. Praelatura eiusque circumscriptiones personalitate iuridica praeditae adquirunt, possident, administrant et alienant bona temporalia ad normam iuris, iuxta praescripta a Praelato statuta.

 

§ 2. Ex omnibus bonis, undecumque ipsa proveniant, quae Praelaturae adscribi possunt, illa tantum ut vere ecclesiastica ad normam iuris habenda sunt, quae de facto ipsi Praelaturae a Praelato adscripta iam fuerint.

 

§ 3. Praelatura vel circumscriptiones de quibus in § 1 respondent de obligationibus quas respective contraxerint, atque semper legitimas leges civiles regionis vel nationis de qua agatur fideliter observant, intra terminos ab ipsis constitutos operando.

 

CAPUT II

 

DE REGIMINE CENTRALI

 

130. § 1. Praelatus, qui interne dicitur Pater cuiusque officium est ad vitam, seligitur excluso compromisso a Congressu Generali electivo hunc in finem convocato; electio vero Romani Pontificis confirmatione indiget.

 

§2. Congressus Generalis constituitur a Congressistis, qui etiam vocantur membra Congressus. Sunt Congressistae illi sacerdotes vel viri laici, triginta duos saltem annos nati et iam a novem saltem annis Praelaturae definitive incorporati, qui ínter fideles ex diversis nationibus vel regionibus, in quibus Opus Dei suum laborem apostolicum exercet, nominantur ad vitam a Praelato, cum voto deliberativo su¡ Consilii, auditis etiam Commissione Regionali et Congressistis respectivae Regionis.

 

§3. Congressus, antequam ad Praelati electionem procedere iure valeat, requirere et recipere debet, ab omnibus atque singulis membris Consilii Centralis de quo in n. 146, propositiones circa nomen seu nomina illius illorumve quos ad supremum Praelaturae munus digniores et aptiores censeant.

 

§4. Acceptatione ab electo rite habita, ipse confirmationem electionis a Romano Pontifice per se vel per alium petere debet.

 

131. Ut quis possit Praelatus eligi requiritur:

 

F ut sit sacerdos membrum Congressus Generalis, iam a decem saltem annis Praelaturae incorporatus, et a quinquennio saltem in presbyteratus Ordine constitutus, filius legitimi matrimonii, bona existimatione gaudens et natus saltem annos qúadraginta;

 

2º eluceat praeterea prudentia, pietate, erga Ecclesiam eiusque Magisterium exemplari amore et oboedientia, erga Opus Dei devotione, erga Praelaturae fideles caritate, erga proximos zelo;

 

3° praeditus sit speciali cultura etiam profana, immo laurea doctoral¡ in aliqua ecclesiastica disciplina, aliisque qualitatibus ad agendum necessariis.

 

132. § 1. Praelatus, sicut christifidelibus suae curae commissis auctoritate praeest, unde etiam Praeses Generalis nuncupari potest, prae ceteris ipsum etiam excellere virtutibus et qualitatibus decet, iis praesertim quae propriae sunt Operis Dei, quaeque eiusdem spiritum consequuntur.

 

§ 2. In exercitio sui muneris pastoralis, Praelatus specialiter curare debet ut universum ius quo regitur Opus Dei ac omnes eiusdem legitimae consuetudines adamussim serventur, atque fideliter promovere exsecutionem dispositionum Sanctae Sedis Praeiaturam respicientium.

 

§ 3. Sit ergo omnibus Praelaturae fidelibus magister atque Pater, qui omnes in visceribus Christi vere diligat, omnes effusa caritate erudiat atque foveat, pro omnibus impendatur et superimpendatur libenter.

 

§ 4. Curet praesertim ut sacerdotibus ac laicis sibi commissis assidue et abundanter praebeantur media et auxilia spiritualia atque intellectualia, quae necessaria sunt ad eorum vitam spiritualem alendam ac fovendam eorumque peculiarem finem apostolicum exsequendum.

 

§ 5. Pastoralem suam sollicitudinem manifestet consiliis, suasionibus, immo et legibus, praeceptis et instructionibus, atque si id requiratur, congruis sanctionibus; necnon visitationibus sive per se sive per alios a se delegatos peragendis, in circumscriptionibus ac Centris, in eccles¡is Praelaturae vel eidem commissis, et circa personas et res.

 

§ 6. Ut bono spirituali Praelati et eiusdem. valetudini consulant, sint duo Custodes seu admonitores qui tamen, ratione huius muneris, Consilium Generale non ingrediuntur. Designantur ad periodum octo annorum ab eodem Praelato inter novem Praelaturae fideles de quibus in n. 13, a Consilio Generali praesentatos. Convivunt in eadem cum Praelato familia.

 

133. § 1. Praeter Congressum Generalem electivum, octavo quoque anno celebrar¡ debent Congressus Generales ordinarii a Praelato convocati, ut de Praelaturae statu iudicium proferant et futurae actioni regiminis opportunas normas suadere valeant. Congressui praeest Praelatus vel, eius delegatione, dignior Consilii Generalis.

 

§ 2. Congressus Generalis extra ordinem convocandus est, cum rerum adiuncta de iudicio Praelati cum voto deliberativo sui Consilii id postulent; et ad Vicarium auxiliarem seu Vicepraesidem designandum vel revocandum, ad normam nn. 134 § 2 et 137 § 2.

 

§ 3. Pro Sectione mulierum adsunt etiam Congressus Generales tum ordinarii cum extra ordinem convocati, non autem Congressus electivi. His Congressibus praeest Praelatus, cui assistunt Vicarius auxiliaris, si adsit, atque Vicarii Secretarius Generalis et Sacerdos Secretarius Centralis. Congressistae nominantur par¡ ratione ac viri Congressistae.

 

§ 4. Audita Commissione permanenti sui Consilii, de qua in n. 138 § 2, Praelatus convocare potest Praelaturae fideles non Congressistas, diversis in mater¡is peritos, qui Congressui Generali intersint qua collaboratores, cum vote sed sine voto; quod etiam valet pro mulieribus, in propria Sectione.

 

134. § 1. Si Praelatus opportunam seu convenientem in Domino censeat Vicarii auxiliaris ad normam n. 135 designationem, libere, audito suo Consilio, ipsum nominare potest. Consilium Generale plenum poterit etiam Praelato sincere suggerere opportunitatem Vicarii auxiliaris designationis, qui ipsum in regimine adiuvare ad octo annos valeat. Praelatus, nisi graves obsint rationes, Consilio facile morem gerat.

 

§2. Si vero Praelatus illo Vicario auxiliar¡ egere videatur de quo in n. 136, tunc Consilium plenum, post re¡ maturam in Domino considerationem, Congressum convocare poterit, cui huius Vicarii auxiliaris designatio ad normam n. 136 exclusive reservatur. Ut vero Consilium iure Congressum, hunc in finem, convocare possit, formalis requiritur deliberatio in qua duae tertiae partes Consilii pleni praedictam nominationem postulent et unus ex Custodibus. Tunc Vicarius Secretarius Generalis convocare tenetur Congressum extra ordinem Generalem, cui ipse Vicarius Secretarius Generalis praesit.

 

§3. In Vicario auxiliar¡, excepta aetate, eaedem requiruntur qualitates ac in Praelato.

 

135. Vicarius auxiliaris, si detur Praelato habili, hunc adiuvat, ipsum supplet absentem vel impeditum: alias autem facultates non habet nisi quas, vel habitualiter vel ad casum, Praelatus delegaverit. De omnibus peractis Praelato rationem fideliter reddat.

 

136. § 1. Si Praelatus senio, infirmitate aliave gravissima causa ad gubernandum, etiam ordinario Vicario auxiliar¡ adiutus de quo in n. 135, certo incapax ita evadere videatur ut ipsius regiminis continuatio in damnum Praelaturae practice converteretur, tunc Vicarius auxiliaris eligi a Congressu potest in quem omnia Praelati iura et officia, excepto tamen titulo, transferantur; electus confirmationem electionis a Sancta Sede per se vel per alium petere debet.

 

§2. Iudicium de exsistentia et gravitate causarum ad designationem huius Vicarii auxiliaris, ipsiusque si casus ferat electio, vel, ex adverso, iudicium de opportunitate Vicarii auxiliaris ordinarii designationis, vel mutationis, si hoc nempe sufficere videretur, Congressui reservatur, qui duabus ex tribus suffragiorum partibus quod magis, omnibus ponderatis, Praelaturae bono conveniat decidere debet.

 

137. § 1. Vicarius auxiliaris ordinarius ad nutum Praelati revocabilis est. Opportune Praelatus, sicut in nominatione, de qua in n. 134 § 1, ita etiam in revocatione suum Consilium Generale audire poterit.

 

§2. Vicarius auxiliaris vero qui in regimine Praelatum substituit usque ad novum ordinarium Congressum perdurat. Poterit tamen Congressus extra ordinem convocatus ipsum revocare: et tam ordinarius quam extraordinarius Congressus, speciatim si rationes suspensionis regiminis Praelati non necessario perpetuae aestimari valeant, Consilio Generali pleno facultatem delegare ut ex morali unanimitate Praelati regimen, revocato Vicario auxiliar¡, instaurare possit; quae Sanctae Sed¡ communicentur.

 

138. § 1. Ad Praelatum adiuvandum in dirigenda atque gubernanda Praelatura est Consilium Generale, constans e Vicario auxiliar¡, si adsit, Vicario Secretario Generali, Vicario pro Sectione mulierum, qui Sacerdos Secretarius Centralis nuncupatur, tribus saltem Vicesecretariis, uno saltem Delegato cuiusque Regionis, Studiorum Praefecto et Administratore Generali, qui constituunt Consilium plenum et vocantur Consultores.

 

§2. Praelatus, Vicarius auxiliaris, si adsit, Secretarius Generalis, Sacerdos Secretarius Centralis et, prout casus ferant, vel unus e Vicesecretariis vel Studiorum Praefectus aut Administrator Generalis, constituunt Commissionem permanentem Consilii. Huius Commissionis aliqua membra laici esse valent, pro negotiis tractandis quae characterem Ordinis sacri non requirant; sed Vicarius auxiliaris, Secretarius Generalis et Secretarius Centralis, qui sunt etiam Vicarii Praelati, semper inter sacerdotes nominentur.

 

§ 3. Ad Consilium Generale admitti semper debent, ad normam tamen n. 139, Consultores illi, qui praesentes sunt. Invitar] possunt, iudicio Praelati, et invitati assistere debent etiam illi qui ex munere absunt.

 

139. § 1. Ad negotia illa resolvenda, pro quibus ad normam iuris requiritur votum deliberativum Consilii Generalis, invitari semper debent illi saltem Consultores qui non sunt absentes ex munere: et ad validam Consilii decisionem quinque saltem ipsius membra adesse necesse est. Si quinque Consultores invitari non possint, vel invitati adesse non valeant, Praelatus cum praesentibus aliquem vel aliquos designare ex Congressistis possunt, qui absentes pro illa vice substituant.

 

§2. Pro aliis vero quaestionibus Consilium competens est eiusdem Consilü Generalis Commissio permanens.

 

140. § 1. Munera Consilü Generalis hac ratione provideri debent: Praelatus statim ac sua electio a Romano Pontifice confirmata fuerit informationes, quibus in Domino egere censeat, accurate colligit indeque per ordinem singillatim nomina candidatorum ad diversa munera Congressui proponit. Proposito a Prelato unoquoque nomine, Congressus, ad normam iuris universalis, suffragium secretum fert. Si propositum nomen a Congressu non probetur, aliud usque ad optatum suffragationis exitum proponere Praelatus debet.

 

§2. Octavo quoque anno, Praelato excepto, munera regiminis generalis omnia et singula Congressus revisioni, eadem servata ratione, subücienda sunt. Possunt iidem ad idem aliudve munus generale absque limitatione eligi. Magni tamen interest ut ex regula aliqua nova membra ad Consilium Generale designentur.

 

141. Vacante, qualibet canonica ratione, Consultoris alicuius munere, Praelatus ad Consultoris munus Consilio Generali candidatum proponit, quod suo secreto suffragio, ipsum, eadem ratione ac in Congressu Generali, acceptare vel reücere poterit. Hac occasione Praelato liberum relinquitur, audito Consilio, munera aliqua Consultoribus adnexa, si opportunum videatur, inter Consultores mutare.

 

142. Secretarius Generalis, Sacerdos Secretarius Centralis et Administrator Generalis debent esse membra Congressus. Ad cetera munera Consilii Generalis tantummodo habiles sunt Praelaturae fideles de quibus in n. 13. Prae alüs debent prudentia, cultura et Operi Dei devotione fulgere.

 

143. Licet munus ad octo annos perduret, possunt nihilominus Consultores ob fustas causas et quoties bonum maius Praelaturae requirat, a Praelato, ceteris auditis, removeri. Liberum quoque sit omnibus muneri renuntiare, verum renuntiatio effectum nullum habeat donec a Praelato admittatur.

 

144. § 1. Inter Consultores primus est Secretarius Generalis. Est semper sacerdos, post Praelatum venit, si Vicarius auxiliaris non adsit, eumque absentem vel quocumque modo impeditum supplet. Praelatum praeterea specialiter adiuvat tum in jis quae ad regimen et inepta universae Praelaturae, tum in jis quae ad res oeconomicas attinent, sed illis tantum facultatibus gaudet, quas vel habitualiter vel ad casum Praelatus delegaverit.

 

§2. Secretarius Generalis ad criteria, mentem et praxim Praelati, in quantum fieri possit, negotia gerat atque expediat: nihil proinde eorum, quae a Praelato gesta vel praescripta sunt, innovare valeat, sed semper Praelato et Consilio erit quam maxime fidelis.

 

§3. Eius insuper est labores inter membra Consilü distribuere, ab eisque fidelem muneris adimpletionem exigere.

 

145. § 1. Ut Praelato adiumentum specialiter praestet in moderanda Sectione mulierum Operis Dei (cfr. n. 4 § 3), est Vicarius, qui Sacerdos Secretarius Centralis nuncupatur.

 

§ 2. Post Secretarium Generalem venit et illis facultatibus gaudet, quas ve] habitualiter vel ad casum Praelatus delegaverit. Debet esse quadraginta saltem annos natus.

 

146. § 1. Sectio mulierum regitur a Praelato cum Vicario auxiliara, si adsit, Vicario Secretario Generali, Vicario Secretario Centrali et Consilio Centrali, quod Assessoratus Centralis appellatur, et eundem locum habet in Sectione mulierum ac Consilium Generale in Sectione virorum.

 

§2. Assessoratus Centralis constat e Secretaria Centrali, Secretaria Assessoratus, tribus saltem Vicesecretariis, una saltem Delegata cuiusque Regionis, Studiorum Praefecta, Praefecta Auxiliarium et Procuratrice Centrali.

 

§3. Ad munera Assessoratus Centralis nominat Praelatus in Congressu mulierum, eadem ratione ac in Congressu virorum vocat ad munera Consilii Generalis. Secretaria Centralis et Procuratrix Centralis seligantur inter Congressistas; ad alia munera Assessoratus vocentur Numerariae de quibus in n. 13.

 

147. § 1. Pro quaestionibus oeconomicis, Praelato assistit Consilium ab ipso nominatum, quod vocatur Consultatio Technica cuique praeest Praelatus vel, eius delegatione, Administrator Generalis.

 

§2. Rei oeconomicae rationes, saltem semel in anno, ab Administratore Generali subsignatae, Praelato eiusque Consilio sunt exhibendae.

 

§3. Consilium simile habetur pro quaestionibus oeconomicis Sectionis mulierum.

 

148. § 1. Quin ratione muneris Consilium Generale ingrediantur, adsunt etiam Procurator seu Agens precum, qui debet esse semper sacerdos, quique Praelaturam apud Sanctam Sedem ex delegátione habituali Praelati repraesentat; necnon Sacerdos Rerum Spiritualium Praefectus, qui directioni spirituali communi omnium Praelaturae fidelium, sub ductu Praelati et Consilii, praeponitur.

 

§2. In cura spirituali Aggregatis et Supernumerariis Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis praestanda eius Praesidem Generalem Praefectus adiuvat, iuxta facultates habitualiter vel ad casum ipsi a Praeside delegatas.

 

§3. Procurator et Praefectus a Praelato, audito Consilio, ad octo annos nominantur.

 

149. § 1. Vacante munere Praelati, regimen tenet Vicarius auxiliaris, si sit; aliter Secretarius Generalis vel, post eum, Vicarius Secretarius Centralis; iisque omnibus deficientibus, sacerdos Congressista maiore suffragiorum numero ab iis designatus, quibus ius est constituendi Commissionem permanentem Consilii Generalis.

 

§2. Qui regimen assumit, tenetur obligationibus et gaudet potestate Praelati, iis exclusis quae ex rea natura vel iure Praelaturae excipiuntur. Congressum Generalem electivum convocare tenetur intra mensem a muneris vacatione, ita ut intra tres menses ab eadem vacatione celebretur, aut, si maiore de causa intra statutum tempus coadunara nequeat, statim ac causa impediens cessaverit.

 

§3. Vacante munere Praelati, qui muneribus fungutur regiminis, tum generalis Praelaturae tum circumscriptionum, in exercitio suorum munerum pergunt, donec, post novum electum Praelatum, in ipsis confirmentur vel substituantur.

 

§ 4. Praelato impedito, iuxta normas in § 1 statutas procedendum est; si vero, in gravioribus rrum adiunctis, eaedem servari nequeant, coadunentur membra Consilii Generalis quae id facere valeant, sub moderatione dignioris, et sacerdotem quoad fiera possit membrum Congressus designent, qui regimen Praelaturae ad interim assumat.

 

CAPUT III

 

DE REGIMINE REGIONALI ET LOCALI

 

150. Praelati de consensu sui Consilii est circumscriptiones regionales, quae vocantur Regiones vel Quasi-Regiones, erigere, mutare, aliter definire, et etiam supprimere.

 

151. § 1. Regimini uniuscuiusque Regionis praeponitur Vicarius, qui Consiliarius Regionalis nuncupatur, quemque nominat Praelatus cum voto deliberativo sui Consilii; Consiliario assistit Consilium, quod vocatur Commissio Regionalis, constans membris usque ad duodecim, designatis inter Praelaturae fideles de quibus in n. 13 pariterque nominatis a Praelato audito suo Consilio, cuius consensus requiritur in casibus de quibus in nn. 157 § 1 et 159.

 

§ 2. Inter membra Commissionis peculiarem locum obtinet Defensor, cuius munus est adimpletionem normarum huius Codicis fovere.

 

152. § 1. Quando non sint omnia elementa necessaria ad novas Regiones constituendas, possunt etiam Quasi-Regiones a Praelato, cum voto deliberativo sui Consilii, erigi. Eas moderantur Vicarii, qui Vicariis Regionalibus iure aequiparantur.

 

§ 2. Potest etiam Praelatus, audito suo Consilio, Delegationes erigere directe a se dependentes, Vicario delegato conferens facultates quas, iuxta casus, intra limites tamen facultatum Consiliariorum Regionalium, committendas censuerit.

 

153. Ad meliorem curam exercendam laboris apostolici in aliqua circumscriptione, Praelatus, audito suo Consilio eisque quorum intersit, erigere potest Delegationes a Commissione eiusdem circumscriptionis dependentes, quarum unicuique praeponatur Vicarius delegatus, cum proprio Consilio, opportunis facultatibus praeditus.

 

154. Ipso facto erectionis, Regiones, Quasi-Regiones et Delegationes a Praelato dependentes iuridicam adquirunt personalitatem. Delegationes in circumscriptione regionali constitutae donar¡ possunt personalitate iuridica in erectionis decreto.

 

155. Circumscriptiones personalitate iuridica gaudentes, de quibus in n. 154, quoad negotia iuridica et, in genere, quoad quaestiones omnes, repraesentantur, praeterquam a Praelato eiusque delegatis, tantummodo a respectivis Vicariis, qui agere possunt per se vel per alios opportuno mandato praeditos.

 

156. § 1. Munera regionalia conferuntur a Praelato, audito Consilio, exceptis tamen Consiliario, Sacerdote Secretario Regionis et Administratore Regional¡, qui nominar¡ debent ad normam nn. 151, 157 § 1 et 159, et durant ad quinquennium, nisi pro omnibus vel pro aliquibus Commissionis membris tempus in munere ad octo annos prorogetur. Pro Delegatis autem Regionalibus valet praescriptum n. 140 §§ 1 et 2.

 

§ 2. Ad munera Commissionis in Quasi-Regionibus et Delegationibus vocat Praelatus, audito suo Consilio.

 

157. § 1. In singulis Regionibus, nomine et vice Praelati semperque ad ipsius mentem, respectivus Vicarius Consiliarius Regionalis cum alio sacerdote, qui Sacerdos Secretarius Regionalis vocatur, nominato a Praelato cum voto deliberativo sui Consilii et audito Assessoratu Centrali, Sectionem mulierum moderantur, una cum Consilio regional¡ mulierum, quod Assessoratus Regionalis appellatur et eundem locum habet in Sectione mulierum ac Commissio Regionalis in virorum Sectione.

 

§ 2. Assessoratus Regionalis constare potest membris usque ad duodecim, selectis inter Numerarias de quibus in n. 13; nominatur a Praelato, audito Assessoratu Centrali, cuius consensus requiritur pro muneribus Secretariae Regionalis et Procuratricis Regionalis.

 

§ 3. Ad munera Assessoratus in Quasi-Regionibus et Delegationibus vocat Praelatus, audito Assessoratu Centrali.

 

158. Si quando in aliqua Regione impedimentum obstiterit, quod impossibilem reddat cum Praelato eiusque Consilio communicationem et, perdurante hac impossibilitate, defuerit aliquod Commissionis membrum, ad eius munus ipsa Commissio alium Numerarium per maiorem suffragiorum partem eliget. Cum autem plus quam tria Commissionis membra defuerint vel cum ipsa Commissio, expleto tempore su¡ mandati, renovanda sit, Numerar ad munera vocabuntur maioritate item suffragiorum a speciali coadunatione constituta ex omnibus Regionis Congressistis non impeditis omnibusque membris Commissionis, cui coadunationi praeerit Congressista ordine praecedentiae senior. Quodsi, quavis de causa, tres saltem Congressistae coadunationi adesse non potuerint, vocandi erunt etiam tres Numeraria ex jis de quibus in n. 13, ordine praecedentiae seniores Regionis, non impediti: absentibus Congressistis, praeerit ordine item praecedentiae senior inter praesentes. Paritatem suffragiorum dirimet praeses coadunationis.

 

159. § 1. In unaquaque Regione, pro rebus oeconomicis, Vicario Regional¡ assistit Consilium oeconomicum, seu Consultatio Technica, cuius membra ab eodem Vicario designantur, cuique praeest Administrator Regionalis, a Praelato nominatus cum voto deliberativo proprii Consilii.

 

§ 2. Consultatio similis habetur pro quaestionibus oeconomicis Sectionis mulierum.

 

160. In unaquaque circumscriptione, quin ratione muneris ad Commissionem pertineat, est Sacerdos Rerum Spiritualium Praefectus Regionalis, ad vitam spiritualem omnium Praelaturae fidelium sub ductu Consiliarii fovendam. Consiliario insuper adiumentum praestat in cura spirituali Aggregatis et Supernumerarias Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis danda, iuxta facultates habitualiter vel ad casum ipsi a Consiliario delegatas. A Praelato, auditis Consiliario et Defensore Regionis, ad quinquennium nominatur.

 

161. § 1. In singulis circumscriptionibus Centra erigantur, ad normam n. 177.

 

§ 2. Regimen locale constituitur a Directore cum proprio Consilio. Munera sunt ad triennium, et conferuntur a Consiliario, audito suo Consilio.

 

§ 3. Conceptus Centri, hoc in Codice, potius personalis est quam territorialis, et potius regionalis quam localis.

 

§ 4. Ut apta habeatur Praelaturae fidelium cura, ad idem Centrum adscribi possunt fideles, vel etiam fidelium Coetus, qui sive in eadem civitate sive in diversis civitatibus vel dioecesibus commorentur.

 

§ 5. Sunt proinde in Praelatura Centra autonoma et Centra ab aliis dependentia, quia adhuc canonice non sunt erecta.

 

CAPUT IV

 

DE ADUNATIONIBUS REGIONALIBUS

 

162. Ad impensiorem formationem fidelium Praelaturae et ad meliorem evolutionem actionis apostolicae, decimo quoque anno, in singulis Regionibus, Adunationes de more celebrentur, in quibus transactae periodi experientiae habitae perpendantur.

 

163. Praeter Adunationes ordinarias, possunt etiam extraordinariae celebran, in una vel in pluribus circumscriptionibus, quoties Praelatus, auditis Consilio Generali et Commissione Regionali, id expedire duxerit.

 

164. Adunationem, de mandato Praelati, convocat Vicarius circumscriptionis designans locum et tempus sessionis, tribus saltem mensibus ante eiusdem

 

celebrationem.

 

165. Adunationibus praesunt Praelatus vel eius delegatus, cui assistunt Vica rius et Delegatus circumscriptionis. A secretis est iunior laicus praesens.

 

166. § 1. Adunationi cuiusque circumscriptionis interesse debent:

 

1° omnes qui in Commissione aliquo munere funguntur, vel functi sunt;

 

2° omnes Congressistae curcumscriptioni adscripti;

 

3° omnes eiusdem Regionis sacerdotes aliique fideles Praelaturae,

 

qui cuncti inter eos de quibus in n. 13 adnumerentur;

 

4° Directores Centrorum Studiorum;

 

5° item, a Praelato designati, Directores locales.

 

§ 2. Vocari etiam possunt ad Adunationem alii Praelaturae fideles, diversis in materiis periti, ut eidem intersint qua collaboratores.

 

167. § 1. Fovenda est quam maxima omnium Praelaturae fidelium participatio in Adunationibus, requirendo eorum communicationes, notulas de experientiis habitis aliaque id genus.

 

§ 2. Eadem de causa, si adiuncta id suadeant, haber¡ queunt plures coetus diversis in sedibus, quo maior harum Adunationum efficacitas obtineatur.

 

§ 3. Notae vel schedae de experientiis habitis postular¡ quoque possunt ab Operis Dei Cooperatoribus, etiam non catholicis, qui suggestiones praebeant pro studio thematum laboris.

 

168. Omnes ad Adunationem convocati, mense saltem ante eiusdem celebrationem, mittant ad secretarium notas, schedas, animadversiones, etc., quas proponere conveniens eis videatur; ex ipsis autem atque ex omnibus propositionibus Adunationi transmissis (n. 167), commissio, a praeside nominata, elenchum quae stionum iis qui intersint submittendarum conficiat.

 

169. Conclusiones Adunationis vim praeceptivam non habent quousque adprobationem receperint Praelati, audito suo Consilio, nisi ex re¡ natura votum deliberativum ipsius Consilü requiratur. Ipse Praelatus opportunas etiam feret instructiones per organa directionis ordinaria.

 

170. Adunationes Sectionis mulierum celebrentur, congrua congruis referendo, iuxta normas in n. 162 et sequentibus traditas.

 

CAPUT V

 

DE RELATIONIBUS CUM EPISCOPIS DIOECESANIS

 

171. Praelatura Operis Dei immediate et directe subiicitur Sanctae Sedi, quae eius spiritum et finem probavit et eius quoque regimen ac disciplinam tuetur et promovet in bonum Ecclesiae universae.

 

172. § 1. Cuncti Praelaturae christifideles tenentur humiliter Romano Pontifici in omnibus oboedire: haec oboediendi obligatio fideles omnes forti ac dulci vinculo obstringit.

 

§2. Ordinariis quoque locorum subiiciuntur ad normam iuris universalis, eadem ratione ac ceteri catholici in propria dioecesi, iuxta praescripta huius Codicis.

 

173. § 1. Praelati est sollicite exsecutioni mandare omnia decreta, rescripta aliasque dispositiones Sanctae Sedis quae Praelaturam respiciant, itemque eidem Sanctae Sedi opportunas relationes praebere, ad normam iuris, de statu Praelaturae deque eiusdem apostolica activitate.

 

§ 2. Ipse Praelatus curabit, etiam quia spiritus Operis Dei maximo amore filialem unionem cum Romano Pontifice, Christi Vicario, colit, ut eiusdem Magisterii documenta et acta universam Ecclesiam respicientia ab omnibus Praelaturae fidelibus accurate cognoscantur, utque eorum doctrinam ipsi diffundant.

 

174. §l. Universus labor apostolicus quem Praelatura, iuxta propriam naturam propriumque finem, exsequitur, ad bonum singularum Ecclesiarum localium confert, atque Praelatura debitas cum Auctoritate ecciesiastica territoriali relationes semper colit.

 

§2. Curet praeterea Praelatus ut, singulis in circumscriptionibus, Vicarius competens, per se vel per alios eiusdem Vicarii nomine, habituales relationes servet cum Episcopis in quorum dioecesibus Praelaturae christifideles resideant, et praesertim ut frequenter colloquatur cum illis Episcopis locorum in quibus Opus Dei Centra erecta habet, necnon cum jis qui muneribus directivis funguntur in respectiva Conferentia Episcopali, ad illas indicationes ab iisdem Episcopis suscipiendas, quas Praelaturae fideles filiorum animo in praxim deducant (cfr. n. 176).

 

175. Praeter orationes quas pro Romano Pontifice et Episcopo dioecesano eorumque intentionibus quotidie Praelaturae fideles recitare tenentur, maximam eis reverentiam et amorem demonstrabunt, quae etiam impense apud omnes fovere contendant.

 

176. Singulis in circumscriptionibus, auctoritates Praelaturae curent ut eiusdem fideles bene cognoscant normas directivas pastorales a competenti ecclesiastica Auctoritate territoriali, nempe a Conferentia Episcopali, ab Episcopo dioecesano, etc., statutas, ut unusquisque, iuxta propria adiuncta personalia, familiaria et professionalia, eas ad effectum deducere et in ipsis cooperara valeat.

 

177. § 1. Ut labor apostolicus Praelaturae in aliqua dioecesi incipiat, mediante canonica erectione primi Centri, ex quo exerceri possit apostolatus collectivus, debet prius informar¡ loci Ordinarius, cuius venia requiritur, melius scripto data.

 

§2. Quoties laboris progressus aliorum Centrorum erectionem in dioecesi suadeat, procedendum semper est ad normam paragraphi praecedentis.

 

§ 3. Simplex mutatio domicilü alicuius Centri Praelaturae, intra terminos eiusdem civitatis, si Centrum non habeat adnexam ecclesiam, communicari debet in scriptis loci Ordinario, etsi novam veniam non requirat.178. § 1. Erectio Centri secum fert potestatem erigendi aliud Centrum pro mulieribus fidelibus Praelaturae Administrationi prioris Centri addictis, ita ut de iure et de facto duo sint Centra in unoquoque Operis Dei domicilio (cfr. n. 8 § 2).

 

§ 2. Secum fert pariter facultatem oratorium pro usu fidelium Praelaturae aliorumque in unoquoque Centro ad normam iuris habendi, ibique SS.mum Sacramentum asservandi atque functiones pro labore apostolico opportunas peragendi. In oratorias sollemnis Sanctissimi Sacramenti expositio nocte primam feriara sextam uniuscuiusque mensis praecedenti fiera saltem debet.

 

§ 3. Concedere potest Ordinarius Praelaturae ut sacerdotes, iusta de causa, bis in die, immo, necessitate pastorali id postulante, etiam ter in diebus dominicis et festis de praecepto Sanctam Missam celebrent, ita ut non solum fidelium Praelaturae necessitatibus, sed etiam aliorum dioecesis fidelium, dum possibile sit, satis faciant.

 

179. Episcopus dioecesanus ius habet visitandi singula Centra Praelaturae canonice erecta (cfr. n. 177) in iis quae ad ecclesiam, sacrarium et sedem ad sacramentum Paenitentiae pertinent.

 

180. Ad erigendas ecclesias Praelaturae vel, si res ferat, ad eidem committendas ecclesias in dioecesi iam exsistentes, fiat singulis in casibus opportuna conventio, ad normam iuris, inter Episcopum dioecesanum et Praelatum vel competentem Vicarium Regionalem. lis in ecclesiis, una cum normis in unaquaque conventione statutis, servabuntur dispositiones generales dioecesis ecclesias saeculares respicientes.

 

TITULUS V

 

DE STABILITATE ET VI HUIUS CODICIS

 

181. § 1. Hic Codex fundamentum est Praelaturae Operis Dei. Ideo sanctae eius normae habeantur, inviolabiles, perpetuae, unique Sanctae Sedi reservatae tam quoad mutationem quam quoad novorum praeceptorum inductionem.

 

§2. Tantummodo mutationem alicuius Codicis praescripti, seu in eius corpus aliquam innovationem, aut denique temporariam vel perpetuam alicuius normae suspensionem vel expunctionem a Sancta Sede poscere valet Congressus Generalis Praelaturae, dummodo hic certitudinem habeat de necessitate huius mutationis, innovationis, suspensionis vel expunctionis.

 

§3. Ut haec certitudo iuridice exsistat, si agatur de textus expunctione, innovatione vel indefinita suspensione, requiritur diuturnum experimentum, duorum ordinariorum Congressuum Generalium auctoritate confirmatum, quod tertio ordinario Congressui Generali subiiciatur et duabus saltem ex tribus suffragiorum partibus comprobetur.

 

§4. Si agatur vero de temporaria alicuius Codicis praescripti suspensione, Praelatus, cum voto deliberativo unius tantummodo Congressus Generalis, a Sancta Sede eam exposcere valet: requiritur tamen ut plan Sanctae Sedi manifestetur tempus ad quod postulata suspensio est protrahenda.

 

182. § 1. Auctoritates Praelaturae omnibus modis Codicis applicationem fovere, ipsamque prudenter et efficaciter exigere tenentur, scientes illum medium esse certum sanctificationis fidelibus Praelaturae: quapropter adversus ipsum Codicem nec consuetudo aliqua, nec desuetudo, praevalere umquam poterunt.

 

§2. Facultas dispensandi ab adimpletione disciplinara Codicis, in his quae dispensara valent et non manent Sanctae Sedi reservata, competit tantummodo Praelato cum voto consultivo sui Consilii, si de rebus magni momenti agatur, vel dispensatio universae Praelaturae sit concedenda: secus, sufficit decretum Vicarii Regionalis, de consensu proprii Consilii.

 

183. § 1. Praescripta Codicis quae leges divinas vel ecclesiasticas referunt, propriam quam ex se habent obligationem retinent.

 

§2. Codicis praescripta, quae regimen spectant; item, quae definiunt regiminis necessarias functiones aut munera quibus exercentur, quoad nempe ipsorum cardinales normas; pariterque praescripta quae naturam et finem Praelaturae statuunt et consecrant, in conscientia, pro gravitate materiae, obligant.

 

§ 3. Praescripta denique mere disciplinaria vel ascetica, quae sub praecedentibus paragraphis huius numera non cadunt, per se sub reatu culpae directo non obligant. Insuper, quaelibet ex ipsis, vel minimis, ex formali contemptu violare, peccatum est; quod si transgressio ex ratione vel fine non recto fat, vel ad scandalum moveat, peccatum contra respondentes virtutes secum fert.

 

184. Praelati cum voto deliberativo sui Consilii est illa omnia definire quae ad practicam huius Codicis interpretationem, applicationem et adimpletionem spectant.

 

185. Quae de viris hoc in Codice statuuntur, etsi masculino vocabulo expressa, valent etiam parí iure de mulieribus, nisi ex contextu sermonis vel ex rea natura aliud constet aut explicite specialia praescripta ferantur.

 

DISPOSITIONES FINALES

 

1. Quae ad haec usque tempora ab Apostolica Sede in favorem Operis Dei concessa, declarata vel approbata sunt, integra manent, quatenus cum eius regimine iuridico Praelaturae personalis componuntur. Pariter vim suam retinet venia ad haec usque tempora concessa a locorum Ordinariis, ut Operis Dei Centra canonice erigantur necnon successivus actus erectionis.

 

2. Hic Codex, quoad omnes fideles Operi Dei iam incorporatos, tum sacerdotes tum laicos, necnon quoad sacerdotes Aggregatos et Supernumerarios Societatis Sacerdotalis Sanctae Crucis, vim exserere incipiet a die 8 decembris an. 1982.

 

Hi omnes iisdem obligationibus tenentur et eadem servant iura, quae habebant in regimine iuridico praecedenti, nisi aliud expresse statuant huius Codicis praescriptiones vel de iis agatur quae ex normis novo hoc iure abrogatis proveniebant.