Un pueblecito de Asturias

 

Índice: José María Somoano. En los comienzos del Opus Dei

"Me imagino —recuerda Víctor Somoano— la ilusión de mi padre al inscribir en el Registro Civil a su primer hijo, mi hermano José María Somoano. En ese documento se especifica además el nombre de mis abuelos paternos, que se llamaban Vicente y Máxima, y procedían de Fuentes y de Caravia; y el de los maternos, Fabián y Cristina, que eran de Villaverde (Belmonte) y de Caravia, respectivamente. Nuestros apellidos están vinculados a los concejos asturianos de Parres, Cangas de Onís, Ribadesella y Llanes, pero a causa de diversas circunstancias mis abuelos paternos se vinieron a vivir a Arriondas. Y aquí nacieron mi padre y mis hermanos.

En 1902, cuando nació José María, Arriondas era un pueblecito pintoresco, situado en un enclave excepcional, junto a la confluencia de dos ríos, el Sella y el Piloña, rodeado de pomaradas, robledales y castañares inmensos. Recuerdo, de pequeño, cómo pasaban los vagones de los trenes cargados de castañas... La mayoría de los vecinos eran ganaderos y agricultores, aunque también había algunos indianos, que habían regresado al pueblo después de hacer las Américas con mayor o menor fortuna, y que formaban lo que llamábamos el 'círculo de los americanos'. Era un lugar sosegado, y sereno, donde nadie, salvo Mambuxu, hacía nada de particular".