Un temporal de nieve

 

Índice: José María Somoano. En los comienzos del Opus Dei

Los viejos del lugar no recordaban nada parecido. El Carbayón, la gaceta regional asturiana, informaba que gran parte de España y Europa sufrían las inclemencias de aquel temporal. En París se había helado la parte alta del Sena y el puerto de Marsella estaba cerrado desde hacía varios días. En Reinosa la nieve superaba el medio metro de altura y el Nuestra Señora de Aránzazu, un vapor de mil toneladas que se dirigía en lastre hacia Avilés, se había estrellado contra la costa, entre Tangón y Fuentenegra. No llegaba el correo, y en Madrid los coches no podían circular por las calles atestadas de nieve. Se suspendió una sesión del Senado a causa del temporal; algo no previsto en el Reglamento....

Aquel día don Vicente Somoano, secretario del Juzgado Municipal de Arriondas, atravesó la plaza del pueblo enfundado en su abrigo y aterido de frío. Llegó a su despacho en el Ayuntamiento y comprobó que no todo son diligencias, providencias, actos de conciliación, juicios de faltas, autos y sentencias; de vez en cuando, un secretario del Juzgado debe realizar tareas sumamente agradables. Se sentó en su gran sillón rojo, se frotó las manos y sonrió satisfecho cuando le mostraron el documento para que lo firmara:

"En Arriondas, capital del término de Parres, a las once del día cinco de febrero de mil novecientos dos, ante D. Luis de la Fuente Portilla, Juez Municipal, y D. Amancio Rivero y Rivero, suplente Secretario, compareció D. Vicente Somoano Uncal, natural de esta villa, casado, mayor de edad, Secretario en propiedad de este Juzgado, y domiciliado en la misma, según cédula personal señalada con el número 81, con objeto de que se inscriba en el Registro civil un niño.

Al efecto, como padre del mismo, declaró: Que dicho niño nació en la casa paterna el día de ayer a las diez. Que es hijo legítimo del declarante y de Doña María Berdasco Caravia....

Mientras firmaba, entre las enhorabuenas de sus colegas, no podía disimular su alegría: ¡Ya era padre de un hijo!