Hay que llevar la Cruz

 

Índice: José María Somoano. En los comienzos del Opus Dei

Mientras tanto, día tras día, Somoano iba profundizando en su vocación y en la naturaleza sobrenatural del Opus Dei. La O. de D. no es cosa de los hombres -escribió Somoano el lunes siguiente, tras la reunión con el Fundador-. Deseaba ser fidelísimo a aquel camino, que Dios quería que fuese uno de los primeros en recorrer. "¿Pretenderemos apropiarnos algo? - Señor, humíllanos profundamente antes de que te robemos la parte más pequeña de tu Obra-".

Estas palabras eran un eco de las enseñanzas del Fundador. Dios me quiere santo y me quiere para su Obra, había escrito don Josemaría el pasado 3 de abril. Como un eco de este deseo, afirmaba Somoano que la salvación de España y del mundo dependía "de los sacerdotes. Estos tienen que ser santos, pero la santidad no se adquiere en un día - Si no se lleva vida de gran oración y de mortificación la santidad es imposible. Bien lo veo. No nos engañemos. Hay que llevar la Cruz - Da robur, fer auxilium (Da fortaleza, presta auxilio) -Da mihi humilitatem et amorem, Tui! (Dame humildad y amor hacia Ti)"