Mayo de 1932

 

Índice: José María Somoano. En los comienzos del Opus Dei

El 1 de mayo se registró un paro absoluto en Madrid. En Sevilla, Córdoba, Valencia, Alicante y otras capitales hubo derramamiento de sangre. Aquella situación social, cada vez más degradada, no parecía tener solución. Tampoco la permanencia de Somoano en el Hospital. Afortunadamente, a pesar de que las circunstancias no mejoraban -al contrario-, poco a poco, durante aquellos días, fue recobrando la serenidad. El lunes, cuando acudió a la reunión, don Josemaría le sugirió que se abandonase totalmente en las manos de Dios: "Escrivá dice que Jesús me necesita y que para la tranquilidad mía me conviene postrarme en tierra y estar así en la presencia de Dios 5 ó 10 minutos".

"No sé a qué es debido -escribe el 3 de mayo, entre otras notas de carácter apostólico-, pero estoy más frío. ¿Acaso a (causa de) abandonar alguna práctica piadosa o mortificación que Dios me pide?".

Sin embargo, al día siguiente reconoce: Mi espíritu parece que va mejor.

A pesar de estas luchas interiores, ni las amenazas, ni los insultos cuando camina entre los barrizales para dar la catequesis, ni las reticencias de determinados médicos, ni las burlas de algunos enfermos, ni las incertidumbres sobre su futuro, lograron aminorar su ímpetu apostólico y su afán por dar la doctrina de Jesús: "el mejor servicio que podemos hacer a la Iglesia -había escrito el Fundador el pasado mes de enero- es dar doctrina. Gran parte de los males que afligen al mundo se deben a falta de doctrina cristiana (...). Toda nuestra labor tiene, por tanto, realidad y función de catequesis. Hemos de dar doctrina en todos los ambientes".

Cuando era necesario, Somoano predicaba con tonos fuertes sin importarle los inevitables dimes y diretes. Hablaba claro, sin miedo. Acaso levanté polvareda, reconocía en sus notas, a propósito de su última homilía. Repartía folletos, atendía a numerosas personas necesitadas, confesaba a los niños pobres de la Carretera... ¡Qué bueno -anotaba el 5 de mayo- es lo que se hace con esos desgraciados chicos!.