Con fuerza y decisión

 

Índice: José María Somoano. En los comienzos del Opus Dei

El 21 de abril anotó Somoano que una enferma había recibido admirablemente los últimos sacramentos. Seguía apenado por las injurias a la Eucaristía. "Creo que el Señor quiere -escribió- que una vez al año le celebre una función sacerdotal solemnísima en reparación por las misas sacrílegas celebradas durante el año".

Sus anotaciones reflejan su abnegación constante por sus enfermos, con una dedicación que no sabía de horarios. "Administro antes de Misa a un hombre en el 1º -escribió el 17 de abril-. Muere bien a las 10 1/2 horas". "Muere sin sacramentos -anotó el día siguiente- a las 5 1/2 una". "Recibió una enferma los sacramentos admirablemente", el día 21. "Me levanto a las 4.10 y muere 5 fuera q.e.p.d.", el día 26.

Sus escritos dan constancia también de su afán por dar a conocer el Opus Dei a otros sacerdotes: tenía la ilusión de que un amigo suyo, un tal don Juan, cuyo apellido ignoramos, pudiera formar parte de la Obra. Y reflejan su lucha cotidiana contra los propios defectos, que su humildad agrandaba: tras una breve estancia en Madrid, donde se había entrevistado con algunas personas, posiblemente sacerdotes, observó "pesetismo y otras zarandajas que me afligen el ánimo. Conversación espiritual con D. José, reprimenda a M. y después falta absoluta de mortificación. El ánimo decaído". Concluía pidiéndole al Señor auxilio y fortaleza: Da robur, fer auxilium.

Al día siguiente fue a visitarle Vegas y estuvieron charlando sobre la marcha de los enfermos del Hospital: Somoano le comentó que deseaba combatir, entre otras cosas, la inmoralidad de algunas de aquellas mujeres. Había hablado con muchas en este sentido, pero no todas habían respondido positivamente: "El 3º sigue muy bien -anotó pocos días antes- Los otros, regular -Mucha frivolidad, mucha -Las lecturas, las conversaciones, el ambiente y los alumnos, no favorecen nada la piedad -Hay necesidad de atacar esto con fuerza y decisión".