Vegas

 

Índice: José María Somoano. En los comienzos del Opus Dei

El bien es difusivo y el 4 de enero, cuando su amigo Vegas fue a visitarle al Hospital, Somoano le encaminó hacia el Fundador y, al día siguiente, le habló del Opus Dei. El Fundador rezó especialmente por el resultado de aquella conversación y pidió, como de costumbre, la oración y mortificación de otras personas.

Vegas estaba adscrito a la Capilla del Santísimo Cristo de San Ginés, en Madrid, como capellán tercero. Era un sacerdote alegre, piadoso, con una gran devoción al Santo Cura de Ars, dinámico, optimista... Su respuesta fue semejante a la de Somoano: se entregó pronta y generosamente. Como escribió pocos días después el Fundador, la vocación, aquella fuerza vital, tenía algo de alud arrollador...

Somoano anotó en su agenda, complacido, que Vegas se había entusiasmado, al igual que él, al conocer aquel nuevo camino de santidad que Dios había abierto dentro de la Iglesia.