Los suburbios

 

Índice: José María Somoano. En los comienzos del Opus Dei

En esos barrios extremos de Madrid -comenta Bernal- existían algunas escuelas de las Damas Apostólicas. Algunos colegios tenían capilla, que era a veces la única en aquellas barriadas inmensas sin parroquia, y las Damas Apostólicas no encontraban fácilmente sacerdotes que estuvieran dispuestos a colaborar con ellas: para decir Misa los días de fiesta, para predicar a los niños, para hablar con ellos y confesarlos...

Iba -recordaría el Fundador del Opus Dei años más tarde- "a enjugar lágrimas, a ayudar a los que necesitaban ayuda, a tratar con cariño a los niños, a los viejos, a los enfermos; y recibía mucha correspondencia de afecto y alguna que otra pedrada".

"Fui a buscar fortaleza -explicaba- en los barrios más pobres de Madrid. Horas y horas por todos los lados, todos los días, a pie de una parte a otra, entre pobres vergonzantes y pobres miserables, que no tenían nada de nada; entre niños con los mocos en la boca, sucios, pero niños, que quiere decir almas agradables a Dios".