Las Navidades del 25

 

Índice: José María Somoano. En los comienzos del Opus Dei

"Aquel año -recuerda Leopoldo- fue especialmente feliz para nosotros. José María estaba en cuarto curso de Teología. ¡Ya faltaba menos para la ordenación sacerdotal! En una de sus cartas nos contó su pena por la muerte repentina de un compañero suyo, José Sevilla, que murió de lo que se llamaba en aquel tiempo un cólico miserere. En Navidades, como de costumbre, mi padre compuso un poema —una humorada, las llamaba él— para la cena de Nochebuena. Lo recitó, como siempre, con un tono entre solemne y divertido. Expresó, entre bromas y veras, su gozo por poder reunir en torno a la mesa a tantos hijos:

Del árbol frondoso Berdasco—Somoano
Brotaron retoños a dar con un palo:
Pepe, Luz, Vicente, Víctor, Julio, Falo,
Carmen, Enriqueta, Cristina, Leopoldo,
y el último rorro, muy ilustre Máximo:
once florecillas, once lindos vástagos,
que son de sus padres orgullo y encanto...

Se detuvo entre la complacencia de todos... Luego, con la copa en la mano, concluyó brindando:

¡Salud, cara esposa! ¡Salud, hijos caros!
Sed siempre felices y buenos y honrados
Dad lustre a la firma "Somoano Berdasco".