Pese a quien pese

 

Índice: María Ignacia García Escobar

Corren malos vientos en el hospital para todo lo que tenga que ver con la fe. Día tras día va creciendo el encono y el odio hacia la religión. Las salas y los corredores se han convertido en un campo de batalla ideológico. Se comenta que hay médicos están enfrentados por esta causa , y que entre las enfermeras y los enfermeros hay partidarios de ideologías marxistas, dispuestos a “cualquier cosa” contra todo lo que huela a cristiano.

Quizá lo más prudente, en estas circunstancias, sería callarse. Pero María Ignacia  no se deja llevar por planteamientos cobardes, disfrazados de prudencia. Precisamente porque se está librando una batalla, el tiempo urge, y procura hablar con todas sus amistades de Dios.  Piensa que debe aprovechar estos contratiempos para ofrecérselos al Señor, como escribe el 5 de noviembre de 1931. “¿De qué nos sirve todo cuanto padecemos —se pregunta—, si no lo aceptamos como venido de la mano de Dios para purificarnos de nuestras culpas? De nada”. Concluye:

Procuremos ofrecer continuamente a Jesús todos los dolores y sufrimientos que nos sobrevengan; y estemos seguros que al llegar nuestra última hora y vislumbrar el premio tan hermoso que Dios Nuestro Señor nos tiene reservado .

Se prepara para una muerte cercana. Ofrece sus dolores por la Iglesia; por el Papa; por su madre; por la curación de su hermana Braulia, enferma desde hace tantos años; por Benilde, viuda y con cuatro hijos pequeños; por sus hermanos; por sus amigas; por sus parientes y conocidos... y también por esa misteriosa intención del capellán, que a veces, al pasar por la sala, se acerca hasta su cama y le pide:

María: hay que pedir mucho por una intención, que es para bien de todos. Esta petición, no es de días; es un bien universal que necesita oraciones y sacrificios, ahora, mañana, y siempre. Pida sin descanso, que el fin de la intención que le digo es muy hermoso. No le digo lo que es, porque no puedo, ¿sabe?

¿Un bien universal, que no es de días? ¿Qué habrá querido decir? Debe ser algo verdaderamente importante, piensa, para que el capellán vaya por las salas alentando a las enfermas a ofrecer oraciones y sufrimientos por “su intención”. Muchas enfermas ofrecen sus sufrimientos por ella. Le cuentan que hay una enferma que durante una operación de garganta, al sentir el dolor punzante del “trocar” , exclamó: “¡Por la intención de D. José María!”.

Y esto se repetía con mucha frecuencia. —Una enferma que tenía una tos muy fuerte, exclamaba en medio de ella: “Jesús mío, por la intención de D. José María”. Otras que no tenían apetito y a otras que no les gustaba la comida, se les oía decir: “Por la intención de D. José María, me la comeré”.

En las grandes operaciones siempre recordaban esta intención. La satisfacción que él experimentaba con todo esto no podía por menos que exteriorizarla, dándole  las gracias a las enfermas, y animándonos cada vez más a pedir, ¡siempre! ¡siempre! .

Le acechan durante estos días lo que denomina “asaltos del enemigo”. Son, muy posiblemente, pensamientos de tristeza y desaliento, agazapados en los rincones oscuros del decaimiento físico. Esos “asaltos” se presentan sobre todo en los momentos de debilidad. Lucha por combatirlos y acude a la fuente de la esperanza: la Cruz de Jesús. Al contemplar su agonía redentora, recobra la alegría.

Van sucediéndose los meses en cama, las noches de insomnio y las fiebres, que ofrece sin cesar por “la intención de don José María”.

Como en este tiempo fue cuando a mí me dieron comienzo los 6 meses que últimamente he estado en cama y tantas fiebres altas, y continuos dolores en el vientre tenía, se me ocurrió decirle un día:

—D. José María, pienso que su intención tiene que valer mucho porque desde que V. me indicó que pidiera y ofreciera, Jesús se está portando muy espléndido conmigo. —De noche, cuando los dolores no me dejan dormir, me entretengo en recordarle su intención repetidas veces a Nuestro Señor.

Y seguidamente me contestó:

—Siga, siga adelante y no dude, que todo lo merece dicha intención” .