El espíritu de abandono y confianza

 

Índice: María Ignacia García Escobar

Un día cae en sus manos la “Historia de un alma” de Teresa de Lisieux. Ese libro le descubre un nuevo panorama ascético y espiritual. En las obras de espiritualidad que había leído hasta entonces, se identificaba habitualmente la santidad con lo extraordinario. Y en muchos de esos textos, junto con cierto rigorismo en la lucha ascética, se daba una visión pesimista sobre la posibilidad de alcanzar la santidad .

La lectura de aquellas  páginas cambió  muchas de sus perspectivas espirituales. Descubrió en el libro de la Santa de Lisieux el camino de infancia, la sabiduría de los niños, la misericordia de Dios y el valor de lo pequeño. Años más tarde  —hablando de sí misma en tercera persona, como de costumbre— comentó el gran bien que le hizo ese relato autobiográfico. Su alma fue “atraída por el espíritu de abandono y confianza en la Divina Providencia (...), su transformación fue completa .

A comienzos de julio de 1927 llega un nuevo sacerdote a la parroquia de Hornachuelos,  don Antonio Molina Ariza, como coadjutor de don Lorenzo . Don Antonio tiene veintitrés años y es un hombre de aspecto simpático, alegre y cordial, “recién sacado del horno”, como dicen los vecinos, porque acaba de ordenarse hace sólo tres semanas, el 11 de junio de 1927.

Mientras tanto, de forma discreta pero dolorosa, algunas amigas se van distanciando de María Ignacia. Pocas se atreven a visitarla. “Hasta los mismos que tenemos en este mundo por buenos amigos —reconoce, con pesar—, ¡cuántas hieles nos dan a beber!” .

Sin embargo, aunque humanamente se encuentra cada vez más sola, no se rinde ante la tristeza o la melancolía. No hay en sus poemas ni un acento triste ni una nota amarga. Como afirma en un poema titulado ¡Siempre me quedarás Tú!, suceda lo que suceda, siempre le quedará Dios, la fuente de la alegría.

Circunstancias fatales
Podrán también cercarme
Pero Tú, Vida mía,
Vendrás a consolarme.
Amigas muy queridas
Se apartarán de mí,
Pero... nada me importa
Mientras te tenga a Ti